| |
|
 |
|
CRISTO ES EL «AΩ» ETERNO Y TOTAL. Ap 22, 12-14. 16-17. 20
Señor, soy hija de la Iglesia Santa Teresa de Jesús - antes de morir.
|
|
| |
| |
‘Sin Mí no podéis hacer nada’ (San Juan 15, 5).
"Muchos, por presunción, imaginan que van a transformar el mundo con sus fuerzas; pero pronto, en su misma vida y en las de los demás, ven la inconsistencia de sus propósitos. Para vibrar, para ser fermento, es necesaria la unión con Cristo. La fuerza interior que nos impulsa al apostolado nace del amor al Señor. De aquí la necesidad urgente de alimentar ese amor continuamente mediante la oración personal, y la recepción frecuente - sin rutina - de los sacramentos. “Tu apostolado debe ser una superabundancia de tu vida interior” (San J. Escrivá de Balaguer, Camino 961). La Virgen María, Reina de los Apóstoles, sea nuestro modelo para ser levadura y transformar el mundo.
‘La Iglesia no tiene miedo a la Verdad’
[La Iglesia] "...no tiene miedo a la verdad que emerge de la historia y está dispuesta a reconocer equivocaciones allí donde se han verificado, sobre todo cuando se trata del respeto debido a las personas y a las comunidades. Pero es propensa a desconfiar de los juicios generalizados de absolución o de condena respecto a las diversas épocas históricas. Confía la investigación sobre el pasado a la paciente y honesta reconstrucción científica, libre de prejuicios de tipo confesional o ideológico, tanto por lo que respecta a las atribuciones de culpa que se le hacen como respecto a los daños que ella ha padecido".
Juan Pablo PP II, discurso del 01 de Septiembre 1999
Católico: ‘Que no te amedrenten los que se dan aires de hombres dignos de todo crédito y enseñan doctrinas extrañas a la fe. Por tu parte, mantente firme como un yunque golpeado por el martillo. Es propio de un grande atleta el ser desollado y, sin embargo, vencer. Pues ¡cuánto más hemos de soportarlo todo nosotros por Dios, a fin de que también él nos soporte a nosotros! Sé todavía más diligente de lo que eres. Date cabal cuenta de los tiempos. Aguarda al que está por encima del tiempo, al intemporal, al invisible, que por nosotros se hizo visible; al impalpable, al impasible, que por nosotros se hizo pasible; al que en todas las formas posibles sufrió por nosotros.’ Iglesia Católica año 30-35/107 ca. San Ignacio de Antioquia - Carta a San Policarpo de Esmirna 1,1 -4, 3; Ignacio, por sobrenombre Teóforo, es decir, Portador de Dios, a Policarpo, obispo de la Iglesia de Esmirna.
Últimos temas a no perder:
|

Crucifixión de San Pedro: fue crucificado al revés en cruz invertida
mural del 1092 - 1099 ca. VIC - Francia
La doctrina católica está contenida en el catecismo y el católico sintoniza, está y vive de acuerdo con ella. No haga consultas a cualquiera, vaya a las fuentes“ Ésta es la fe de los católicos: así enseña el Señor: ¡El que esté sin pecado, que tire la primera piedra!” (cf. Jn 8,7) A la luz de la fe no hay sólo «puros» o sólo «corruptos»: la condición humana y sus contradicciones nos unen a todos. Sólo el Padre es perfección absoluta-total. Al ser todos pecadores -siete veces al día-, pedimos los cristianos perdón. La petición de perdón y el don del perdón, igualmente debido. Consulte www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html
Si quieres aprender lo que la Iglesia Católica realmente enseña, consulta siempre el Catecismo de la Iglesia Católica: sólo allí está indefectible la Doctrina oficial de la Iglesia, ella emana de la Autoridad Apostólica. Los demás comentarios –los nuestros incluidos- son datos y pareceres. Con dolor se constatan arrogantes casos en el internet; son a veces más artificios para la verborrea, moño de presuntuosidad o altanería, que un acto de sumisión al servicio catequético de la Iglesia. La humildad pasa por poner luz, serenamente como hermanos, porque hemos sidos perdonados, como lo recuerda Benedicto XVI, con la misma sangre de nuestro Salvador, Cristo Jesús. Así lo creemos y así lo decimos. www.conocereisdeverdad.org

Podemos preguntarnos qué valor y qué sentido tiene para nosotros, los cristianos, privarnos de algo que en sí mismo sería bueno y útil para nuestro sustento. Las Sagradas Escrituras y toda la tradición cristiana enseñan que el ayuno es una gran ayuda para evitar el pecado y todo lo que induce a él. Por esto, en la historia de la salvación encontramos en más de una ocasión la invitación a ayunar. Ya en las primeras páginas de la Sagrada Escritura el Señor impone al hombre que se abstenga de consumir el fruto prohibido: “De cualquier árbol del jardín puedes comer, mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comieres de él, morirás sin remedio” (Gn 2, 16-17). Comentando la orden divina, San Basilio observa que “el ayuno ya existía en el paraíso”, y “la primera orden en este sentido fue dada a Adán”. Por lo tanto, concluye: “El ‘no debes comer’ es, pues, la ley del ayuno y de la abstinencia” (cfr. Sermo de jejunio: PG 31, 163, 98). Puesto que el pecado y sus consecuencias nos oprimen a todos, el ayuno se nos ofrece como un medio para recuperar la amistad con el Señor. Es lo que hizo Esdras antes de su viaje de vuelta desde el exilio a la Tierra Prometida, invitando al pueblo reunido a ayunar “para humillarnos —dijo— delante de nuestro Dios” (8,21). El Todopoderoso escuchó su oración y aseguró su favor y su protección. Lo mismo hicieron los habitantes de Nínive que, sensibles al llamamiento de Jonás a que se arrepintieran, proclamaron, como testimonio de su sinceridad, un ayuno diciendo: “A ver si Dios se arrepiente y se compadece, se aplaca el ardor de su ira y no perecemos” (3,9). También en esa ocasión Dios vio sus obras y les perdonó.
En el Nuevo Testamento, Jesús indica la razón profunda del ayuno, estigmatizando la actitud de los fariseos, que observaban escrupulosamente las prescripciones que imponía la ley, pero su corazón estaba lejos de Dios. El verdadero ayuno, repite en otra ocasión el divino Maestro, consiste más bien en cumplir la voluntad del Padre celestial, que “ve en lo secreto y te recompensará” (Mt 6,18). Él mismo nos da ejemplo al responder a Satanás, al término de los 40 días pasados en el desierto, que “no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mt 4,4). El verdadero ayuno, por consiguiente, tiene como finalidad comer el “alimento verdadero”, que es hacer la voluntad del Padre (cfr. Jn 4,34). Si, por lo tanto, Adán desobedeció la orden del Señor de “no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal”, con el ayuno el creyente desea someterse humildemente a Dios, confiando en su bondad y misericordia.
La práctica del ayuno está muy presente en la primera comunidad cristiana (cfr. Hch 13,3; 14,22; 27,21; 2Co 6,5). También los Padres de la Iglesia hablan de la fuerza del ayuno, capaz de frenar el pecado, reprimir los deseos del “viejo Adán” y abrir en el corazón del creyente el camino hacia Dios. El ayuno es, además, una práctica recurrente y recomendada por los santos de todas las épocas. Escribe San Pedro Crisólogo: “El ayuno es el alma de la oración, y la misericordia es la vida del ayuno. Por tanto, quien ora, que ayune; quien ayuna, que se compadezca; que preste oídos a quien le suplica aquel que, al suplicar, desea que se le oiga, pues Dios presta oído a quien no cierra los suyos al que le súplica” (Sermo 43: PL 52, 320, 332). MENSAJE DEL SANTO PADRE
BENEDICTO XVI
PARA LA CUARESMA 2009

«Duc in altum» (Lc 5,4) dijo Cristo al apóstol Pedro en el Mar de Galilea †
En nuestros días, parece que la práctica del ayuno ha perdido un poco su valor espiritual y ha adquirido más bien, en una cultura marcada por la búsqueda del bienestar material, el valor de una medida terapéutica para el cuidado del propio cuerpo. Está claro que ayunar es bueno para el bienestar físico, pero para los creyentes es, en primer lugar, una “terapia” para curar todo lo que les impide conformarse a la voluntad de Dios. En la Constitución apostólica Pænitemini de 1966, el Siervo de Dios Pablo VI identificaba la necesidad de colocar el ayuno en el contexto de la llamada a todo cristiano a no “vivir para sí mismo, sino para aquél que lo amó y se entregó por él y a vivir también para los hermanos” (cfr. Cap. I). La Cuaresma podría ser una buena ocasión para retomar las normas contenidas en la citada Constitución apostólica, valorizando el significado auténtico y perenne de esta antigua práctica penitencial, que puede ayudarnos a mortificar nuestro egoísmo y a abrir el corazón al amor de Dios y del prójimo, primer y sumo mandamiento de la nueva ley y compendio de todo el Evangelio (cfr. Mt 22,34-40).
La práctica fiel del ayuno contribuye, además, a dar unidad a la persona, cuerpo y alma, ayudándola a evitar el pecado y a acrecer la intimidad con el Señor. San Agustín, que conocía bien sus propias inclinaciones negativas y las definía “retorcidísima y enredadísima complicación de nudos” (Confesiones, II, 10.18), en su tratado La utilidad del ayuno, escribía: “Yo sufro, es verdad, para que Él me perdone; yo me castigo para que Él me socorra, para que yo sea agradable a sus ojos, para gustar su dulzura” (Sermo 400, 3, 3: PL 40, 708). Privarse del alimento material que nutre el cuerpo facilita una disposición interior a escuchar a Cristo y a nutrirse de su palabra de salvación. Con el ayuno y la oración Le permitimos que venga a saciar el hambre más profunda que experimentamos en lo íntimo de nuestro corazón: el hambre y la sed de Dios.

“Si quieres promover la paz, protege la creación”. Mensaje de Su Santidad Benedicto PP. XVI para la celebración de la Jornada Mundial de la Paz - 01 enero 2010
Al mismo tiempo, el ayuno nos ayuda a tomar conciencia de la situación en la que viven muchos de nuestros hermanos. En su Primera carta San Juan nos pone en guardia: “Si alguno que posee bienes del mundo, ve a su hermano que está necesitado y le cierra sus entrañas, ¿cómo puede permanecer en él el amor de Dios?” (3,17). Ayunar por voluntad propia nos ayuda a cultivar el estilo del Buen Samaritano, que se inclina y socorre al hermano que sufre (cfr. Enc. Deus caritas est, 15). Al escoger libremente privarnos de algo para ayudar a los demás, demostramos concretamente que el prójimo que pasa dificultades no nos es extraño. Precisamente para mantener viva esta actitud de acogida y atención hacia los hermanos, animo a las parroquias y demás comunidades a intensificar durante la Cuaresma la práctica del ayuno personal y comunitario, cuidando asimismo la escucha de la Palabra de Dios, la oración y la limosna. Este fue, desde el principio, el estilo de la comunidad cristiana, en la que se hacían colectas especiales (cfr. 2Co 8-9; Rm 15, 25-27), y se invitaba a los fieles a dar a los pobres lo que, gracias al ayuno, se había recogido (cfr. Didascalia Ap., V, 20,18). También hoy hay que redescubrir esta práctica y promoverla, especialmente durante el tiempo litúrgico cuaresmal.
Lo que he dicho muestra con gran claridad que el ayuno representa una práctica ascética importante, un arma espiritual para luchar contra cualquier posible apego desordenado a nosotros mismos. Privarnos por voluntad propia del placer del alimento y de otros bienes materiales, ayuda al discípulo de Cristo a controlar los apetitos de la naturaleza debilitada por el pecado original, cuyos efectos negativos afectan a toda la personalidad humana. Oportunamente, un antiguo himno litúrgico cuaresmal exhorta: “Utamur ergo parcius, / verbis, cibis et potibus, / somno, iocis et arctius / perstemus in custodia – Usemos de manera más sobria las palabras, los alimentos y bebidas, el sueño y los juegos, y permanezcamos vigilantes, con mayor atención”.

“El Señor domina desde las alturas": "camina sobre el mar y aplaca las olas” (Esposizioni sui salmi, III, Roma 1976, p. 231).
Una serie de conferencias preclara e ilustre, a no perder- Tribuna de la Historia:
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=5376&mes=&ano=
Recomendamos vivamente: La fe de los demonios

La «misericordia» del diablo - El diablo no quiere un mundo sin cristianismo, sino un cristianismo sin Dios, en un mundo sin Dios, con hombres que se crean autosuficientes... Lo expone Fabrice Hadjadj, en La fe de los demonios (o el ateísmo desesperado), que acaba de editar Nuevo Inicio. - www.librohispania.com
-.-

¡Que no haya nada en mi vida que no te pertenezca, Maria!
El lunes [2005-08-08] en el programa de Marcus Grodi (EWTN), se ha mencionado la cifra de 30.000 denominaciones protestantes, y se dijo que surgen cinco denominaciones nuevas cada semana. Pero la verdad es que nadie sabe ya cuantas hay... Una estimación cauta de las Naciones Unidas, hace ya un tiempo, era de que habían más de 20.000 (hace veinte años).
The number of adherents to world religions, according to David Barrett, Editor of the “World Christian Encyclopedia”: www.religioustolerance.org/worldrel.htm. A comparative survey of churches and religions states th at […] 34.000 separate Christian groups have been identified in the world. "Over half of them are independent churches that are not interested in linking themselves with the big denominations". See the list included in the web page above, the name of the religion, the approximate date of origin, its main sacred or ethical texts (if any) and its estimated numerical strength (both in absolute numbers and as a percentage of the worlds population). Perhaps, most strikingly, is that the number of Christian denominations has skyrocketed, from some 1.900 a century ago to 35.500 today, a measure of the immensity of the ecumenical task in the twenty-first century. (2007, Enciclopedia Mundial Cristiana, publicación Protestante)

www.es.catholic.net
www.apologeticacatolica.org
http://es.youtube.com/vaticanit en español
www.catolicosregresen.org
www.apologetica.org/site/
http://www.apologetica.org/site/index.php?option=com_content&task=view&id=287&Itemid=5
www.conoze.com
www.mrsavinon.blogspot.com
www.feyrazon.org

La Hora de la Misericordia - Las Tres de la Tarde (recuérdalo). Oraciones - "Expiraste, Jesús, pero la fuente de vida brotó inmensamente para las almas, y el océano de Misericordia se abrió por todo el mundo. O fuente de Vida, Oh Misericordia Infinita, abarca el mundo entero y derrámate sobre nosotros".
"Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Vos confío".
Según el diario de Santa María Faustina Kowalska. - "Yo te recuer do hija mía que tan pronto como suene el reloj a las tres de la tarde, te sumerjas completamente en mi Misericordia, adorándola y glorificándola; invoca su omnipotencia para todo el mundo, y particularmente para los pobres pecadores; porque en ese momento la Misericordia se abrió ampliamente para cada alma".
"A la hora de las tres imploren Mi misericordia, especialmente por los pecadores; y aunque sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión, especialmente en MI desamparo en momento de agonía. Esta es la hora de gran misericordia para el mundo entero. Te permitiré entrar dentro de Mi tristeza mortal. En esta hora, no le rehusare nada al alma que me lo pida por los méritos de Mi Pasión".
Esta es, pues, la enseñanza del apóstol de Jesús: "Dios es luz, y en Él no hay tiniebla alguna" (1 Io. 1,5). Dios primera luz para iluminar el camino de los hombres, siempre. †

logo identificativo, con un diseño de José Gil-Nogués. En él, con colores cálidos, se simboliza una juventud unida en torno a la cruz y configurada con el ejemplo de la Virgen María. Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en Madrid- España del 16 al 21 de agosto de 2011, todos a colaborar y
participar
Vox fidei - semper! La voz de la fe, siempre firmes! «Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe». Benedicto XVI. Lema para: JMJ 2011 †