Tuesday 17 January 2017 | Actualizada : 2016-12-24
 
Inicio > Patrología > Patrología - 0.3Breves datos, orígen y contexto histórico siglos I-III

 

La comunidad cristiana de Roma está estrechamente ligada a Pedro, pero ciertamente este apóstol no es su fundador. Generalmente se suele fechar la llegada de Pedro en el año 42.

 

 

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De la carta llamada de Bernabé (Caps.5, 1- 8; 6, 11- l6: Funk 1, 13-15.19- 21

 

La segunda creación

 

El Señor soportó que su carne fuera entregada a la destrucción, para que fuéramos santificados por la remisión de los pecados, que se realiza por la aspersión de su sangre. Acerca de él afirma la Escritura, refiriéndose en parte a Israel y en parte a nosotros: Fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron. Como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca.

Por tanto, debemos dar rendidas gracias al Señor, porque nos ha dado a conocer el pasado, nos instruye sobre el presente y nos ha concedido un cierto conocimiento respecto del futuro. Pero la Escritura afirma: No en vano se tiende la red a lo que tiene alas, es decir, que perecerá justamente aquel hombre que, conociendo el camino de la justicia, se vuelve al camino de las tinieblas.

Todavía, hermanos, considerad esto: si el Señor soportó sufrir por nosotros, siendo él el Señor de todo el universo, a quien Dios dijo en la creación M mundo: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, ¿cómo ha aceptado el sufrir por mano de los hombres? Aprendedlo: los profetas, que de él recibieron el don de profecía, profetizaron acerca de él. Como era necesario que se manifestara en la carne para destruir la muerte y manifestar la resurrección de entre los muertos ha soportado sufrir de esta forma para cumplir la promesa hecha a los padres, constituirse un pueblo nuevo y mostrar, durante su estancia en la tierra, que, una vez que suceda la resurrección de los muertos, será él mismo quien juzgará. Además, instruía a Israel y realizaba tan grandes signos y prodigios, con los que le testimoniaba su gran amor.

Al renovarnos por la rernisión de los pecados, nos ha dado un nuevo ser, hasta el punto de tener un alma como de niños, según corresponde a quienes han sido creados de nuevo. Pues lo que afirma la Escritura, cuando el Padre habla al Hijo, se refiere a nosotros: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos. Y, viendo la hermosura de nuestra naturaleza, dijo el Señor: Creced, multiplicaos, llenad la tierra.

Estas palabras fueron dirigidas a su Hijo. Pero te mostraré también cómo nos ha hablado a nosotros, realizando una segunda creación en los últimos tiempos. En efecto, dice el Señor: He aquí que hago lo último como lo primero. Refiriéndose a esto, dijo el profeta: Entrad en la tierra que mana leche y miel, y enseñoreaos de ella. En consecuencia, hemos sido creados de nuevo, como también afirma por boca de otro profeta: Arrancaré de ellos -es decir, de aquellos que el Espíritu del Señor preveía- el corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Por esto él quiso manifestarse en la carne y habitar entre nosotros. En efecto, hermanos, la morada de nuestros corazones es un templo santo para el Señor. Pues también dice el Señor: Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea de los santos te alabaré. Por tanto, somos nosotros a quienes introdujo en la tierra buena.

 

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Conversión de Pablo

 

Pablo católico pregona con su catolicidad a la Iglesia Católica - El punto de partida de sus viajes fue la Iglesia de Antioquía de Siria, donde por primera vez se anunció el Evangelio a los griegos y donde se acuñó también la denominación de "cristianos" (cf. Hch 11, 20. 26), es decir, creyentes en Cristo. Desde allí en un primer momento se dirigió a Chipre; luego, en diferentes ocasiones, a las regiones de Asia Menor (Pisidia, Licaonia, Galacia); y después a las de Europa (Macedonia, Grecia). Más importantes fueron las ciudades de Éfeso, Filipos, Tesalónica, Corinto, sin olvidar Berea, Atenas y Mileto.

En el apostolado de san Pablo no faltaron dificultades, que afrontó con valentía por amor a Cristo. Él mismo recuerda que tuvo que soportar "trabajos..., cárceles..., azotes; muchas veces peligros de muerte. Tres veces fui azotado con varas; una vez lapidado; tres veces naufragué. Viajes frecuentes; peligros de ríos; peligros de salteadores; peligros de los de mi raza; peligros de los gentiles; peligros en ciudad; peligros en despoblado; peligros por mar; peligros entre falsos hermanos; trabajo y fatiga; noches sin dormir, muchas veces; hambre y sed; muchos días sin comer; frío y desnudez. Y aparte de otras cosas, mi responsabilidad diaria:  la preocupación por todas las Iglesias" (2 Co 11, 23-28).

 

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Evangelio según San Marcos.

P: ¿Por qué San Marcos escribió el Evangelio?

R: En la investigación –autor, lugar y fecha de composición- los tres conceptos van unidos, al menos en el caso de Marcos. San Marcos, que no es del grupo de los apóstoles, sino discípulo de los apóstoles, escribe el Evangelio a petición de la Iglesia, após el momento de la muerte -en Roma (crucificado cabeza abajo)- de Pedro, para preservar la predicación del apóstol. Entonces, vemos como la Iglesia Católica iba inscribiendo sus primeros pasos, lo que componen hoy parte de la Escritura. El testimonio mas antiguo que tenemos –entre otros-, es el de Papías de Hierápolis (años 60-130), dice así: «Marcos, que fue intérprete de Pedro, puso cuidadosamente por escrito, aunque sin orden, lo que recordaba de lo que el Señor había dicho y hecho. Porque él no había oído al Señor ni lo había seguido, sino, como dije, a Pedro más tarde, el cual impartía sus enseñanzas según las necesidades y no como quien hace una composición de las sentencias del Señor, pero de suerte que Marcos en nada se equivocó al escribir algunas cosas tal como las recordaba» (Eusebio de Cesarea, Historia Eclesiástica, 3,39,14-15). El texto de Marcos se compuso en Roma, poco antes del año 70; esta apreciación no ha cambiado mucho en la investigación moderna.

[La presenza di Pietro a Roma è sostenuta dalla maggioranza degli specialisti, tra cui i più grandi storici protestanti dell´Ottocento e del Novecento. Ireneo di Lione attesta la presenza di Pietro ed il suo martirio nella capitale dell´Impero. Il grande storico Eusebio afferma, forse sulla base di un testo di Origene andato perduto, che Pietro fu crocifisso a testa in giù secondo la richiesta dello stesso apostolo (Storia ecclesiastica II, 25, 5-8 e III, 1, 2-3).
Il primo degli apostoli fu ucciso sotto Nerone probabilmente nel 67 d.C.].-

 

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«Duc in altum» (Lc 5,4) dijo Cristo al apóstol Pedro en el Mar de Galilea.

Tras una noche de dura fatiga sin ningún resultado, Jesús invita a Pedro a remar mar adentro y a echar de nuevo la red. Aun cuando esta nueva fatiga parece inútil, Pedro se fía del Señor y responde sin dudar: «Señor, en tu palabra, echaré la red» (Lc 5,4). La red se llena de peces, hasta el punto de romperse. Hoy, después de dos mil años de trabajo en la barca agitada de la Historia, la Iglesia es invitada por Jesús a «remar mar adentro», lejos de la orilla y las seguridades humanas, y a tirar de nuevo la red. Es hora de responder de nuevo con Pedro: «Señor, en tu palabra, echaré la red».

 

San Pedro de Rates fue el primer obispo de Braga entre los años 45 y 60 y considerado fundador del obispado de Tuy, ordenado por el apósto Santiago, que había venido de Tierra Santa. Murió martirizado al intentar convertir al cristianismo a los pueblos que vivían en el norte de Portugal, de religión romana.

La ordenación - Se cuenta –sin ninguna prueba- que Santiago, uno de los apóstoles de Cristo, habría visitado el noroeste de la Península Ibérica en el año 44 d. C. (¿?)… una de sus visitas habría sido a la Sierra de Rates, en el actual concejo de Póvoa de Varzim. Durante aquella visita, el apóstol habría ordenado obispo a San Pedro de Rates, haciéndolo el primer obispo de Braga.

Esto es –ciertamente- una leyenda, ya que está probado que Santiago celebró la Pascua en Jerusalén aquel mismo año.

La martirización  - San Pedro de Rates murió al intentar de convertir a creyentes de la religión romana a la fe cristiana. Se cuenta que habría salvado de una enfermedad mortal a una joven princesa pagana y ésta se habría convertido al cristianismo y habría hecho voto de castidad. El padre, furioso, manda matar al obispo, y ése habría sido el motivo de su muerte. En las dos versiones, el santo muere decapitado.

El descubrimiento del cuerpo

Siglos más tarde, San Félix (el ermitaño) —pescador de Villa Mendo, en la freguesia de Estela, también en Póvoa de Varzim, que se había retirado al mayor monte de la Sierra de Rates— habría observado una luz en la oscuridad todas las noches desde del monte. Un día, curioso, intenta saber los motivos y descubre el cuerpo de San Pedro de Rates.

El cuerpo habría dado origen a la Iglesia de San Pedro de Rates y estuvo allí sepultado hasta 1552, año en que fue transferido a Braga.

 

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Patrística-historia breve-los orígenes-siglos I-III

 

 

“Doctor de la Iglesia” es un título que desde la Edad Media se ha venido dando a aquellos santos que se destacaron por prédicas y escritos de gran profundidad y perenne validez. Salvo error, cuento 33 santos en esa categoría; por lo menos tres son mujeres, a saber, Santa Catalina de Siena, Santa Teresa de Jesús y Santa Teresita del Niño Jesús.
Papas con el doctorado hay dos, San León Magno (400-461) y San Gregorio Magno (504-604). El 19 de abril de 2005 llegó a la sede de Pedro un Papa con calibre de “Doctor Ecclesiae”.

El Espíritu Santo ha inspirado a los cardenales la elección de un genio de la Teología, Joseph Ratzinger en el siglo – S.S. Benedicto PP XVI [IV.MMV], autor de innumerables libros y artículos sobre los más variados temas de las ciencias religiosas.

Demos gracias a Dios por haber suscitado un pastor tan lúcido, brillante y coherente.

 

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S. Policarpo, Epist. ad Philippenses, VI, 1 (ed. F. X. Funk, Patres Apostolici, I, p. 303): "Sean los presbíteros inclinados a la conmiseración, misericordiosos para con todos, conduzcan a buen camino a los que yerran, visiten a todos los enfermos, no desprecien a las viudas, a los pupilos, ni a los pobres; por el contrario, preocúpense siempre del bien delante de Dios y de los hombres, absténgase de la ira, de la acepción de personas; vivan lejos de toda avaricia, no crean fácilmente lo que se dice contra otros, no sean demasiado severos cuando juzgan, sabiendo que todos somos deudores del pecado".

 

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Los diáconos participan de una manera especial en la misión y la gracia de Cristo (cf LG 41; AA 16). El sacramento del Orden los marco con un sello (carácter) que nadie puede hacer desaparecer y que los configura con Cristo que se hizo "diácono", es decir, el servidor de todos (cf Mc 10,45; Lc 22,27; S. Policarpo, Ep 5,2). Corresponde a los diáconos, entre otras cosas, asistir al obispo y a los presbíteros en la celebración de los divinos misterios sobre todo de la Eucaristía y en la distribución de la misma, asistir a la celebración del matrimonio y bendecirlo, proclamar el evangelio y predicar, presidir las exequias y entregarse a los diversos servicios de la caridad (cf LG 29; cf. SC 35,4; AG 16).

 

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Nosotros adoramos a Cristo porque es el Hijo de Dios: en cuanto a los mártires, los amamos como discípulos e imitadores del Señor, y es justo, a causa de su devoción incomparable hacia su rey y maestro; que podamos nosotros, también nosotros, ser sus compañeros y sus condiscípulos (San Policarpo, mart. 17).

 

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Escuchemos las palabras que el mártir san Policarpo dirigió al "Señor Dios omnipotente" cuando ya estaba atado y preparado para la hoguera:  "Señor Dios todopoderoso, Padre de tu amado y bendito Hijo Jesucristo..., bendito seas por haberme considerado digno de ser inscrito, este día y en esta hora, en el número de los mártires, con el cáliz de tu Cristo para la resurrección a la vida eterna de alma y cuerpo en la incorruptibilidad del Espíritu Santo. Haz que sea acogido hoy entre ellos, en tu presencia, como pingüe y grato sacrificio, tal como tú, el Dios verdadero y ajeno a la mentira, de antemano dispusiste, manifestaste y realizaste. Por eso, sobre todo, yo te alabo, te bendigo, te glorifico a través del eterno y celeste Sumo Sacerdote, tu amado Hijo Jesucristo, por el cual sea dada gloria a ti con él y con el Espíritu Santo, ahora y por todos los siglos. Amén" (Atti e passioni dei martiri, Milán 1987, p. 23).

 

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El diaconado es conferido por una efusión especial del Espíritu (ordenación), que realiza en quien la recibe una específica conformación con Cristo, Señor y siervo de todos. La Constitución dogmática Lumen gentium, n. 29, precisa, citando un texto de las Constitutiones Ecclesiae Æegyptiacae, que la imposición de las manos al diácono no es « ad sacerdotium sed ad ministerium »,(6) es decir, no para la celebración eucarística, sino para el servicio. Esta indicación, junto con la advertencia de San Policarpo, recogida también por Lumen gentium, n. 29,(7) traza la identidad teológica específica del diácono: él, como participación en el único ministerio eclesiástico, es en la Iglesia signo sacramental específico de Cristo siervo. Su tarea es ser « intérprete de las necesidades y de los deseos de las comunidades cristianas » y « animador del servicio, o sea, de la diakonia »,(8) que es parte esencial de la misión de la Iglesia.

 

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El espíritu de servicio, principio de la espiritualidad diaconal, resulta así concebido, no como una sola exhortación, sino como algo que se consigue de forma necesaria de la identidad teológica. Cobra importancia la admonición de San Policarpo sobre los diáconos, para que "sean misericordiosos, activos y caminen en la verdad del Señor, el que se ha hecho siervo de todos" (S. Policarpo, Ad Phil., 5, 2, in Funk 1, 300, citado en LG 29).

 

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Ya al final del siglo II, san Ireneo, discípulo de san Policarpo, pone de relieve la aportación de María a la obra de la salvación. Comprendió el valor del consentimiento de María en el momento de la Anunciación, reconociendo en la obediencia y en la fe de la Virgen de Nazaret en el mensaje del ángel la antítesis perfecta a la desobediencia e incredulidad de Eva, con efectos benéficos sobre el destino de la humanidad. En efecto, como Eva causó la muerte, así María, con su sí, se convirtió en causa de salvación para sí misma y para todos los hombres (cf. Adv. haer. 3.22 4: SC 211, 441). Pero se trata de una afirmación que no desarrollaron de modo orgánico y habitual los otros Padres de la Iglesia.

 

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Recomendamos vivamente: PATROLOGÍA

Domingo RAMOS-LISSON. Editorial EUNSA-Es. 2006

Profesor de patrología e Historia de la Iglesia (edad antigua) en la Universidad de NAVARRA-España. La aportación de los Padres de la Iglesia a la historia del pensamiento que va gestando la humanidad a través de los siglos, representa un legado riquísimo que las nuevas generaciones deben conocer. La valoración de esta herencia es ya un motivo más que suficiente para iniciar la lectura de las obras patrísticas. La motivación se acrecienta si es lector es cristiano y tiene interés por conocer las raíces del mensaje de Jesús, puesto que los escritores cristianos de los primeros siglos de la Iglesia son órganos vivos de la transmisión de la fe revelada.

Fe custodiada fielmente por la Iglesia católica y sólo ella hace dos mil años, desde el mismo Pentecostés.

 

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Recomendamos vivamente: Filología e historia de los textos cristianos.

Giovanni María Vian – Editorial Ediciones Cristiandad – 2006. Este libro dibuja por primera vez una historia general de los textos cristianos y de su significado en la historia de la cultura, desde los orígenes de la Biblia al sc. XX, pasando por la confrontación con el judaísmo y el helenismo, el nacimiento de la filología cristiana con Orígenes, Eusebio y Jerónimo, la Edad Media entre el Oriente bizantino y el Occidente latino, el esplendor del humanismo, la gran erudición entre los siglos XVI y XVIII, la relación problemática de la tradición cultural cristiana con la modernidad.

 

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1.Orígenes entre el siglo I al III

 

2. Los Padres Apostólicos. Características generales. S. Clemente de Roma. La Didaché. S. Ignacio de Antioquía. S. Policarpo de Esmirna. Papías de Hierápolis. «Epístola del Pseudo Bernabé». «El Pastor» de Hermas.

 

3. La literatura apócrifa cristiana. Visión de conjunto. Clasificación de estos escritos según su procedencia.

 

Denominaciones más usuales: Evangelios, Hechos, Epístolas y Apocalipsis.


4. Apologistas griegos del siglo II. Características principales de la apologética cristiana en esta época. Cuadrato. Arístides de Atenas. Aristón de Pella. S. Justino. Taciano. Atenágoras de Atenas. Melitón de Sardes. Teófilo de Antioquía. La «Epístola a Diogneto».


5. El gnosticismo y los movimientos heréticos del siglo II. Importancia del gnosticismo. Precedentes del gnosticismo cristiano. Autores gnósticos principales: Basílides e Isidoro, Carpócrates, Valentín, Heracleón, Tolomeo, Teódoto, Bardesano, Marción. Sectas gnósticas menores. Montanismo. Monarquianismo.


6. La reacción cristiana antiherética. La refutación doctrinal del gnosticismo. Hegesipo y S. Ireneo de Lyon. Otros escritores antiheréticos.


7. Los comienzos de la docencia teológica. El nacimiento de las escuelas teológicas de la antigüedad cristiana: Alejandría y Antioquía. Características principales.

 

8. Escritores alejandrinos. Panteno. Clemente de Alejandría. Orígenes. Seguidores de Orígenes: Dionisio de Alejandría. Gregorio el Taumaturgo.


9. Los comienzos de la literatura cristiana latina. El empleo litúrgico del latín. Primeras versiones latinas de la Biblia. Minucio Félix. Tertuliano. S. Hipólito. Novaciano. S. Cipriano. Comodiano. Victorino de Pettau, Arnobio de Sicca. Lactancio.


10. Primeros escritos hagiográficos y litúrgicos. Actas y leyendas de los mártires. Los comienzos del calendario litúrgico. Traditio Apostolica. Didascalía Apostolica.


I. El siglo de oro de los Padres de la Iglesia (siglos IV-V)


11. Nuevo contexto histórico de la Iglesia. El cambio pacificador de Constantino en las relaciones Iglesia-Imperium. Arrio y el arrianismo. El Concilio de Nicea (325).


12. Escritores de Alejandría. Alejandro de Alejandría. S. Atanasio. Dídimo el Ciego. Teófilo de Alejandría. S. Cirilo de Alejandría.


13. Iniciadores del monacato en Egipto. Teorías más destacadas sobre el origen del movimiento monástico. S. Antonio. Pacomio. Macario el Egipcio. Evagrio Póntico. Paladio. Isidoro de Pelusio. Los Apophthegmata Patrum.


14. Los Padres Capadocios. Marcelo de Ancira. Basilio de Ancira. S. Basilio el Grande. S. Gregorio de Nacianzo. S. Gregorio de Nisa.

 

15. Escritores antioquenos. Eustacio de Antioquía. Hegemonio y Tito de Bostra. S. Cirilo de Jerusalén. Epifanio de Salamina. Diódoro de Tarso. Teodoro de Mopsuestia. S. Juan Crisóstomo. Teodoreto de Ciro. Seudo Dionisio Areopagita.


16. Historiadores de la Antigüedad cristiana. Comienzos de la historiografía cristiana: Eusebio de Cesárea. Felipe de Sido. Filostorgio. Sócrates. Sozomeno.


17. Escritores siríacos. Líneas generales que definen la literatura siríaca. Afraates. S. Efrén de Nísibe. Otros autores menores.

 

18. Movimientos heterodoxos en Occidente. Evolución del arrianismo. Maniqueísmo. Donatismo. Prisciliano y el priscilianismo. Pelagianismo. Otros errores.


19. La defensa de la ortodoxia por los Padres latinos. S. Hilario de Poitiers. S. Ambrosio de Milán. Ambrosiaster. Nicetas de Remesiana. Rufino de Aquileya. S. Jerónimo.


20. S. Agustín. Importancia de su personalidad. Polémicas en torno al maniqueísmo, donatismo, arrianismo, pelagianismo y priscilianismo. Aportación literaria. Valoración teológica de su obra e influencia posterior. Discípulos inmediatos de S. Agustín: Mario Mercator y Quodvultdeus.


21. Poetas cristianos latinos. Características más sobresalientes de la poesía cristiana de esta época. Juvenco. Prudencio. S. Paulino de Nola. Sedulio. Poemas anónimos.


22. Escritores de las Galias. Euquerio de Lyón. Juan Casiano. Próspero de Aquitania. Salviano de Marsella. Sulpicio Severo. S. Vicente de Lérins. Itinerarium Burdigalense.

 

23. Escritores de Hispania. Potamio de Lisboa. Gregorio de Elvira. S. Paciano de Barcelona. Paulo Orosio. S. Toribio de Astorga. Hidacio de Chaves. Avito de Braga. Baquiario. Calcidio. Cosencio. Pastor. Severo de Mallorca. Siagrio. Itinerarium Egeriae.


24. Escritores de Italia. Siricio. Anastasio. Inocencio I. Zósimo. Bonifacio. Celestino I. Sixto III. S. León Magno. Cromacio de Aquileya. Máximo de Turín. S. Pedro Crisólogo.


II. Período final de la literatura patrística (siglos VI-VIII)


25. Las controversias dogmáticas orientales del siglo VI. El monofisismo y la polémica que plantea. Juan de Cesárea. Leoncio de Bizancio. El monotelismo o monoenergenetismo. Máximo el Confesor. Sofronio de Jerusalén. Anastasio Sinaíta.


26. La cuestión iconoclasta. Orígenes del iconoclasmo. Defensa de la ortodoxia. S. Germán de Constantinopla. S. Juan de Damasco.


27. Escritores de Italia. Dionisio el Exiguo. S. Benito de Nursia. Severino Boecio. Aurelio Casiodoro. Magisterio papal en este período. S. Gregorio Magno.


28. Escritores de las Galias. Fausto de Riez. S. Cesáreo de Arlés. S. Gregorio de Tours.


29. Escritores de Hispania. Apringio de Beja. S. Martín de Braga. S. Leandro de Sevilla. Eutropio de Valencia. Liciniano de Cartagena. Justo de Urgel. Juan de Bíclaro. S. Isidoro de Sevilla. S. Braulio de Zaragoza. S. Eugenio de Toledo. S. Ildefonso de Toledo. Tajón. S. Fructuoso. S. Julián de Toledo.


30. Escritores africanos. Víctor de Vita. Fulgencio de Ruspe. Fernando de Cartago.

 

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Los Padres Apostólicos

Este nombre está reservado en la Iglesia para aquellos varones insignes, eminentes en ciencia y santidad, que, aunque no pertenecieron al Colegio Apostólico, convivieron con los Apóstoles o pertenecieron a su tiempo.

Uno de los padres apostólicos es Bernabé, compañero de San Pablo. Otro es Clemente, el gran obispo de Roma, tercer sucesor de San Pedro. También lo fueron Ignacio de Antioquía, Policarpo de Esmirna, mártires y otros.

Los Santos Padres

Se dan en ellos estas cualidades:

La Santidad de vida, reconocida por la Iglesia.
Ciencia eminente en comunión con la Iglesia.
Vivieron en los primeros siglos de la Iglesia.

Los cuatro grandes santos padres de la Iglesia de Occidente son: san Ambrosio de Milán, san Jerónimo, san Agustín, san Gregorio Magno. Los cuatro egregios santos padres de la Iglesia de Oriente son: san Atanasio, san Basilio, san Juan Crisóstomo, y san Gregorio Nacianceno.

 

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Misión de conservar íntegro el depósito de la FE


Conscientes
de haber recibido por la imposición de manos la misión de conservar íntegro el depósito de la fe (cf. 1 Tm 6, 20) y atentos a la voz de tantos fieles que se sienten zarandeados por cualquier viento de doctrina (Ef 4, 14), hablando con una sola voz en comunión con el Sucesor de Pedro, como testigos de la Verdad divina y católica, queremos ofrecer una palabra de orientación y discernimiento ante determinados planteamientos doctrinales, extendidos dentro de la Iglesia, y que han encontrado una difundida acogida también en España, perturbando la vida eclesial y la fe de los sencillos.

Nos mueve a ello, únicamente, la solicitud pastoral. Estamos convencidos de que la nueva evangelización no podrá llevarse a cabo sin la ayuda de una sana y honda teología, en la que refuljan el espíritu de fe y la pertenencia eclesial. Para velar por la comunión real en la fe y en la caridad, nuestra misión magisterial, sin coartar la legítima autonomía de la reflexión teológica, debe custodiar su fidelidad a la Palabra de Dios escrita y transmitida. El anuncio del Evangelio será mediocre mientras pervivan y se propaguen enseñanzas que dañan la unidad e integridad de la fe, la comunión de la Iglesia y proyecten dudas y ambigüedades respecto a la vida cristiana.

 

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El texto cristiano más antiguo de la península

Ibérica es traducido a nueve idiomas


L. R. R.

Barcelona-ESPAÑA- El documento cristiano más antiguo de la península Ibérica ya está al alcance de casi todos. Se trata de las auténticas «Actas del martirio de los santos Fructuoso, obispo, y Augurio y Eulogio, diáconos», que fueron originariamente escritas en latín y que ya han sido traducidas a nueve idiomas modernos -desde el francés e inglés hasta el árabe y el turco-.
   Esta labor se ha realizado gracias al proyecto de la Asociación Cultural San Fructuoso que ha contado además con el apoyo del arzobispo metropolitano de Tarragona, monseñor Jaume Pujol Balcells.
   Cabezas visibles. Los documentos relatan los pormenores de la detención, juicio y muerte de estos tres santos mártires tarraconenses, que fueron sacrificados en el año 259, durante la persecución decretada por el emperador romano Valeriano. Bajo su imperio sucumbieron también las principales cabezas visibles de la Iglesia católica de aquellos primeros siglos, como fue el caso de los papas san Esteban I y san Sixto II o el obispo de Cartago san Cipriano.
   Además del latín y las traducciones al español y al catalán, las actas cuentan incluso con versiones en los idiomas francés, inglés, italiano, rumano, turco, árabe y amazig (bereber).
   Pero la labor de traducción no se queda ahí solamente, puesto que está previsto que las actas estén pronto disponibles en otros tantos idiomas como el alemán, el húngaro, el polaco, el chino, el ruso y el griego moderno. Efe – LR.ESP. 2006

 

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Noción, objeto y método de la Patrología


 

 Diferentes ciencias

 

La palabra griega pathr significa "padre". La palabra griega logos significa "doctrina". Por lo tanto Patrología significa "doctrina de los Padres".

La Iglesia antigua, hasta el siglo IV, aplicaba el concepto natural de "padre" sólo a los obispos. A partir del s. V lo confiere también a sacedotes (S. Jerónimo) y a diáconos (S. Efrén).

Se suelen distinguir tres ciencias que se ocupan de los Padres de la Iglesia:

 


  • Patrística: perspectiva teológica y dogmática;
  • Historia literaria: perspectiva literaria;
  • Patrología: perspectiva amplia de tipo histórico: vida, obras y doctrina de los Padres.

 

Aunque en épocas antiguas cada uno de estos tres términos significaban algo distinto —Patrística (theología patrística), Patrología (historia y escritos de los Padres) y Literatura cristiana primitiva (disciplina no teológica de la filología de los escritores antiguos)—, en la última parte del siglo XX se tiende a utilizar de modo más o menos indiferenciado los tres nombres para la especialidad.

Actualmente las expresiones Patrística / patrístico se utilizan para indicar: el tiempo de los Padres / el tiempo perteneciente a los escritos, al pensamento, etc. de la literatura cristiana antigua. Y se utiliza el término de Patrología para designar la ciencia de la literatura cristiana antigua.

La Patrología es una especialidad teológica cuyo núcleo irrenunciable son los Padres de la Iglesia y sus escritos en el sentido eclesiástico. Pero como para comprenderlos hay que conocer toda la literatura antigua, la Patrología moderna es la ciencia que trata de toda la literatura cristiana antigua en todos sus aspectos y con todos los métodos adecuados (Drobner).


Ediciones y colecciones de la literatura cristiana antigua

 

 

El estudioso de los Padres de la Iglesia tendrá que conocer las diversas ediciones de las obras de los Padres de que disponemos en la actualidad:

 

  • s. XVII y XVIII: obras críticas de los benedictinos franceses de San Mauro;
  • s. XIX: J.P. Migne (+1875), 400 tomos: Patrologiae cursus completus, en series griega (PG) y latina (PL);
  • a partir de 1866: Corpus Scriptorum Ecclesiasticorum Latinorum (CSEL): Series latina y griega de las Academias de Viena y Berlín. Publicación en curso; hasta el presente consta de 90 volúmenes;
  • a partir de 1903: Corpus Scriptorum Christianorum Orientalium (CSCO), editado sucesivamente en Paris, Lovaina y Washington. Publicación en curso. Consta de 400 volúmenes hasta ahora;
  • a partir de 1953: Corpus Christianorum (CC) de los padres benedictinos de la abadía de San Pedro de Steenbrugge (Bélgica) (tres series: latina, griega y oriental) completada con una continuatio medievalis. Publicación en curso. Consta hasta ahora de unos 160 volúmenes, y está previsto que alcance los 175 volúmenes con 2348 obras o fragmentos;
  • a partir de 1942: versión francesa: Sources chrétiennes (SC), ed. du Cerf, textos bilingues. Consta hasta ahora de unos 260 volúmenes.

 Bibliografía general


Estas son algunas de las obras de Patrología e Historia de la Iglesia Antigua, de carácter general, que hemos consultado para elaborar estos "Apuntes de Patrología":

 

  • J., Quasten, Patrología, 1950-60 (Quasten).
  • F., Cayré, Patrologie, et histoire de la theologie, 1955 (Cayré).
  • B., Altaner, Patrología, 1950 (Altaner).
  • Dattrino, Patrologia, 1982 (Dattrino).
  • M. Simonetti, Introducción a la Literatura cristiana antigua, 1985 (Simonetti)
  • H. Drobner, Manual de Patrología, Herder, Barcelona 1999 (Drobner).
  • E., Moliné, Los Padres de la Iglesia. Una guía introductoria, 1982 (Moliné).
  • M.J., Rouet de Journel, Enchiridion Patristicum, 1958 (Rouet).
  • DTC (Dictionaire de Theologie Catholique).
  • J. Danielou, Nueva Historia de la Iglesia, Cristiandad, Madrid 1964 (Danielou).
  • Silvano Cola, Perfiles de los Padres, ed. Ciudad Nueva, Madrid 1991 (Cola).
  • H. Masson, Manual de herejías (Masson).
  • A. di Bernardino, Diccionario patrístico y de la antigüedad cristiana, Sígueme, Salamanca 1991 (Di Bernardino).
  • Fliché-Martin, Historia de la Iglesia, Edicep, Valencia 1975 y ss. (Flichè).
  • GER (Gran Enciclpedia Rialph).
  • J. Morales, Teología IV: Historia de la Teología, en GER 22 (1975) 252-256 (Morales).
  • R., Trevijano, Patrología, en Colección Sapientia Fidei, ed. BAC, Madrid 1994 (Trevijano).
  • B. Mondin, Dizionario del Teologi, Edizioni Studio Domenicano, Bologna 1992 (Mondin, Dizionario).
  • B. Mondin, Storia de la Teologia, vol. I, ed. Edizioni Studio Domenicano, Bologna 1996 (Mondin).

b) Importancia de su estudio


Hace algunos años se ha publicado la Instrucción sobre el estudio de los Padres de la Iglesia en la formación sacerdotal (Congregación para la Educación Católica, 10-XI-1989) que recoge los motivos principales para estudiar a los Padres:

 

  • En los Padres hay algo de singular, de irrepetible y de perennemente válido, que continua vivo y resiste a la fugacidad del tiempo.
  • Son testimonios privilegiados de la Tradición;
  • Nos han legado un método teológico que es, a la vez, luminoso y seguro:

o        recurso continuo a la Sagrada Escritura y al sentido de la Tradición;

o        originalidad cristiana e inculturación;

o        defensa de la fe y progreso dogmático;

o        sentido del misterio y experiencia de lo divino.

 

  • Sus escritos ofrecen una riqueza cultural, espiritual y apostólica que hace grandes maestros de la Iglesia de ayer y de hoy.
  • El estudio de la vida y escritos de los Padres se puede hacer en manuales, el estudio de su pensamiento teológico debe hacerse con la lectura directa de los textos de los Padres.

c) Padres de la Iglesia, doctores y escritores eclesiásticos

 

 

Concepto de "Padre"


Al principio, este título se aplicaba fundamentalmente a los Obispos, encargados de enseñar en la comunidad cristiana, y era sinónimo de maestro. A partir del s. IV adquiere mayor extensión y se aplica a aquellos representantes cualificados en la transmisión de la fe.

Vicente de Lerins (a. 434) en su Commonitorium llama Padres a cualquier escritor eclesiástico, y expone la prueba de los Padres: «En el caso de que surgiera alguna nueva cuestión sobre la cual no se haya dado aún tal decisión, habría que recurrir a las opiniones de los santos Padres, al menos de aquellos que, en sus épocas y lugares permanecieron en la unidad de comunión y de fe y fueron tenidos por maestros reconocidos. Y todo lo que ellos hubieren defendido en unidad de pensamientos y sentimientos, tendría que ser considerado como la doctrina verdadera y católica de la Iglesia, sin ninguna duda o escrúpulo (c. 29,1). La posteridad no debería creer nada más que lo que la venerable antigüedad de los Padres ha profesado unánimemente en Cristo» (c. 33,2).

El Decretum Gelasianum de recipiendis et non recipiendis libris (s. VI) distingue a los Padres verdaderos de los escritores heterodoxos.

Hoy día se reconoce como Padre a quien tenga las cuatro notas siguientes:

 

  • Antigüedad: Isidoro de Sevilla (+636), Ildefonso de Toledo (+669), Beda el Venerable (+735) y Juan Damasceno (+749) son los Padres más recientes en Occidente (los tres primeros) y Oriente (el último);
  • Ortodoxia de doctrina: se excluye a los escritores abiertamente heréticos, cismáticos y a aquellos cuyas obras contienen graves y sistemáticos errores;
  • Santidad de vida: canonizados o se les considere santos;
  • Aprobación de la Iglesia: basta un reconocimiento tácito.

 

Los Escritores eclesiásticos (título acuñado por S. Jerónimo) son los demás escritores antiguos (tienen la nota de antiquitas) pero que carecen de alguna de las tres últimas notas.

Los Doctores, en cambio, tienen las notas de los Padres, salvo la de antiquitas, y además eminens eruditio y expressa Ecclesiae declaratio. Son así designados por la Iglesia por la profundidad de su pensamiento unida a la santidad de vida.


Los grandes Padres y Doctores de la Iglesia son:


Oriente: (declarados por S. Pío V en el siglo XVI): Atanasio —no reconocido por los orientales como tal—, Basilio, Gregorio Nacianceno y Crisóstomo;

Occidente: (declarados por Bonifacio VIII en 1298): Ambrosio, Jerónimo, Agustín y Gregorio Magno.


La lengua de los Padres


No es el griego clásico, sino la koiné (mezcla de ático —hablado en Atenas— y dialecto popular), que llegó a ser la lengua de todo el mundo helénico:

 

    • en Oriente: desde el s. III a.C. al VI d.C (a partir de entonces se usó sobre todo el siriaco —que es un dialécto del arameo— y el copto junto con el griego);
    • en Occidente: hasta el s. III (180: primer documento en latín).

Durante el s. II aparecen las primeras traducciones de la Biblia al latín. El Pastor de Hermas deja ver que había comenzado en la comunidad cristiana de Roma la transición del griego al latín (a. 155). Durante la primera mitad del siglo II se traduce al latín la Epístola de S. Clemente a los Corintios, antes de las Actas de los Mártires de Scillium, en Africa (180).


d) Autoridad doctrinal de los Padres de la Iglesia


La autoridad de los Padres se considera de Doctrina católica cuando se da el unanimis consensum Patrum.

Su autoridad deriva de ser testigos privilegiados de la Tradición y sus escritos monumentos de Tradición.

Se trata de una unanimidad moral al interpretar la Sagrada Escritura y también han de exponer la doctrina en temas de fe y costumbres (materia) y como perteneciente al depositum fidei (forma).

El Concilio Vaticano I afirma al respecto:

 La unanimidad (moral) de los Padres al interpretar la Sagrada Escritura es infalible (Dz 786);

  • Su unanimidad (moral) al explicar —de manera clara y definida— una doctrina de fe y costumbres es regla de lo que ha de ser tenido como doctrina católica.

«Nosotros aceptamos las doctrinas que ellos enseñan de esta manera —dice Newman—, no sólo porque ellos las enseñan, sino porque dan testimonio de que en su tiempo las profesaban todos los cristianos, y en todas partes (...). Ellos no hablan de sus opiniones personales. No dicen "Esto es verdad porque nosotros lo vemos en la Escritura" —sobre esto podría haber discrepancia de opinión—, sino: "Esto es verdad, porque de hecho es afirmado y fue siempre afirmado por todas las Iglesias desde el tiempo de los Apóstoles hasta nuestros días, sin interrupción". Se trata de una simple cuestión de testimonio» (J.H. Newman, Discussions and Arguments, II, 1).


e) Breve historia de la Patrología


Principales historiadores

 

Eusebio, História eclesiástica (s. IV);

  • Sozomeno, Historia Eclesiástica (s.V: acontecimientos entre 324 y 425);
  • Jerónimo, De viris illustribus (392);
  • Genadio de Marsella (semipelagiano), De viris illustribus (480); continuación de la obra de Jerónimo;
  • San Isidoro, De viris illustribus (618); continuación de la obra de Jerónimo;
  • S. Ildefonso de Toledo (+667), De viris illustribus;
  • Focio (+891), Myriobiblon o Biblioteca (858); 280 obras paganas y cristianas;
  • Sigberto de Gembloux (+1112), De viris illustribus;
  • Juan Tritemio, De scriptoribus ecclesiasticis (1494);
  • S. Roberto Belarmino, De scriptoribus ecclesiasticis liber unus (1613);
  • Juan Gerhard, Patrología (1653);
  • R. Ceillier, Histoire general des auteurs sacres et ecclesiastiques (1729-63).

 

Cronología


Siglos I a IV

 

 a) Literatura teológica cristiana (Padres Apostólicos), siglos I y II

 

  • La intención de sus escritos es exhortativa y catequética; su estilo es análogo a las epístolas católicas; hacen glosas de la Sagrada Escritura; escriben sobre la praxis cristiana; el tema de sus escritos son las verdades centrales cristianas.
  • Exponentes principales: S. Clemente Romano (Cartas a los Corintios), S. Ignacio de Antioquía (Cartas), Didajé, Epístola a Bernabé, Epístola a Diogneto, Pastor de Hermas.

 b) Obras propiamente teológicas de los Apologistas, siglo II

 

  • Escriben contra los críticos paganos y los escritores agnósticos; tienen pretensiones especulativas; intentan hacer una exposición reducida a lo meramente racional; escriben contra el Gnosticismo (Basílides, Valentín, Tolomeo, Heracleón).
  • Exponentes: Arístides de Atenas, Cuadrato, S. Justino, Aristón, Taciano, Teófilo de Antioquía, Hermías, Hegesipo. Hay que considerar aparte, por su importancia, a S. Ireneo de Lyon (+202) que escribe su Adversus haereses, y la Demostratio evangelica. Es el primero que aborda la tarea de explicar la fe.

 c) Estudio sistemático de la revelación (Escuelas), siglo III


—Escuela de Alejandría: utiliza la filosofía neoplatónica por primera vez para profundizar en los datos de la fe. Se caracteriza por la tarea especulativa, la exégesis alegórica y la catequesis.

  • Exponentes: Panteno; S. Clemente de Alejandría (+215): Protréptico, Pedagogo, Estromata; Orígenes (+254): Exaplas, Contra Celso, De principiis, Homilias y comentarios a la Biblia, Exhortación al martirio.

 —Escuela de Antioquía: más sentido histórico e influencia aristotélica.

 

  • Exponentes: S. Luciano de Antioquía (+312); Arrio (+336); Diodoro de Tarso (+384); S. Juan Crisóstomo (+407); Teodoro de Mopsuestia (+428); Teodoreto de Ciro (+460).

d) Padres griegos

 

Su pensamiento se articula en torno a misterios trinitarios y cristológicos.

—Exponentes:

 

  • S. Atanasio (+373): Oratio contra gentes, Oratio de Incarnatione Verbi, Orationes y Apologia contra arrianos. Concilio de Nicea (325);
  • S. Basilio (+379): Tratado del Espíritu Santo, Homilías sobre el Hexamerón, Contra Eunomio;
  • S. Gregorio Nacianceno (+390): Discursos teológicos;
  • S. Gregorio de Nisa: perfecciona la noción de hipóstasis y sistematiza la teología y mística orientales;
  • S. Cirilo de Alejandría (+444): acentúa la tendencia sistemática;
  • S. Juan Damasceno (+749): De fide orthodoxa (muy usada en el medioevo);
  • Pseudo Dionisio Aeropagita (+ fin del s. V): De los nombres divinos, Teología mística, De la jerarquía celeste, De la jerarquía eclesiástica (culmen de la cristianización de la tradición neoplatónica; apofatismo: tradición oriental).

 e) Padres latinos

 

 

  • Tertuliano (+202);
  • S. Cipriano de Cartago (+258): De Ecclesia unitate, De lapsis, Cartas;
  • S. Ambrosio de Milán (+397): De officis ministrorum, De mysteriis, De Poenitencia;
  • S. Jerónimo (+420): autor de la Vulgata (versión latina de la Biblia);
  • S. Agustín (+430): Confesiones, Retractationes, De Trinitate, De civitate Dei. Primera síntesis del pensamiento occidental cristiano. Equilibrio entre Sagrada Escritura, exposición espiritual, uso de categorías platónicas. Fides quaerens intellectum;
  • S. León Magno (+461): Epistola ad Flavianum (Concilio de Calcedonia).

 

Sigos V y VI


  • Se tiene la conciencia de que ha terminado una etapa creadora, y comienza una etapa de conservar lo que se ha heredado (S. Vicente de Leríns: progreso, pero fidelidad al depósito recibido). Los hombres que se encargan de esta tarea son quienes han recibido una preparación para las funciones civiles que habían desempeñado.
  • Contenido de la herencia: 1) Literatura antigua y textos de los padres, a través de los monjes; 2) La Lógica de Aristóteles, en parte; 3) plan de formación enciclopédica en servicio del estudio del texto sagrado, en la línea de S. Agustín (De doctrina christiana), Boecio y Casiodoro (planes de estudio de ambos); 4) espíritu monástico y moralismo.

 

—Exponentes:


  • Boecio (+524), consul y magister officiorum. Obras: Opuscula sacra (metafísica del ser, noción de persona...), De Consolatione Philosophiae (gran meditación de teodicea). Traduce varias obras de Aristóteles y transmite a la Edad Media el plan escolar de Varrón (trivium y quadrivium);
  • Gregorio Magno (+604), pretor en Roma. Su obra es esencial y exclusivamente edificante (exégesis alegórica y relativa a la experiencia personal del alma). Obras: Regula Pastoralis, Dialogos, Moralia in Iob, Homilías;
  • Casiodoro (+583), el "último romano": en dos monasterios benedictinos de Calabria (uno de ellos es "Vivarium") copia manuscritos. Obras: Institutiones divinarum et saecularium literarum (manual de cultura de las artes liberales) y Historia tripartita;
  • S. Isidoro de Sevilla (+636), "primer pedagogo de la Edad Media". Obras: Etymologiae (20 libros), Libri tres sententiarum, Liber de haeresibus, Contra Iudeos, Liber de variis quaestionibus. Formación enciclopédica para el estudio de los textos bíblicos;
  • S. Beda el Venerable (+735);
  • Alcuino de York (+804);
  • Rabano Mauro, "praeceptor Germaniae" (+856).

 

—Resumen


0 a 325 (Prenicenos)


  • escritos sencillos: símbolos, fijación del Canon del Nuevo Testamento,
  • literatura apócrifa,
  • apologías,
  • actas y narraciones de los mártires,
  • obras antiheréticas,
  • escuelas de catequesis.

 

325 a 451 (Siglo de Oro)


  • tratados dogmáticos,
  • formulaciones de los dogmas,
  • grandes herejías.

 

451 a 750 (Etapa final)


  • temas de tipo moral,
  • florilegios (compilaciones de documentos antiguos),
  • catenae (encadenamiento de citas de los Padres).

 

Bibliografía: Quasten I, 1-31, Moliné I, 9-30.

 

+++

 

PADRES de la IGLESIA

 

"Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Sancto est"

Toda verdad, dígala quien la diga, viene del Espíritu Santo

(Santo Tomás de Aquino) 

 

La palabra padre se aplicaba al maestro y los maestros se consideraban como padres de sus alumnos. El oficio de enseñar incumbía al obispo y se hizo extensivo a los escritores eclesiásticos siempre que fueran reconocidos como representantes de la tradición de la Iglesia.

 

Hoy se consideran Padres de la Iglesia los que reúnen las siguientes condiciones: ortodoxia de doctrina, santidad de vida, aprobación eclesiástica y antigüedad. Cuando estos Padres hablan de doctrinas, hablan de ellas como de doctrinas universalmente admitidas. Nosotros aceptamos lo que ellos enseñan porque dan testimonio de que en su tiempo las profesaban todos los cristianos, en todas partes. Nunca hablan de sus opiniones personales

 Son estos Padres, escritores cristianos del siglo I o principios del II cuyas enseñanzas pueden considerarse como eco bastante directo de la predicación de los Apóstoles a quienes conocieron personalmente. Se les da mucha importancia por considerar la Tradición como fuente de la fe.

 Padres apostólicos

 

Terminología puesta en uso por los eruditos del siglo XVII. Se consideran: Bernabé, Clemente de Roma, Ignacio de Antioquía, Policarpo de Esmirna y Hermas, lo que fue ampliado luego con Papías de Hierápolis. Hermas y Bernabé se colocan dentro de los escritos apócrifos.

 Los Padres apostólicos pertenecen a la generación inmediata a la de los apóstoles. Sus escritos responden a determinadas exigencias concretas de las cristiandades en un determinado momento, por lo que en sus escritos predominan los temas morales, disciplinares o cultuales siendo que su contenido doctrinal no aparece como muy rico y profundo. Se insinúan las que habrían de ser líneas fundamentales del pensamiento cristiano, tratando de guiar y edificar a los fieles.

 Sus escritos son de carácter pastoral. Por contenido y estilo están en relación con los escritos del Nuevo Testamento, en particular con las Epístolas. Se les puede considerar como eslabones entre la época de la revelación y la de la tradición, y como testigos de importancia para la fe cristiana.

 A pesar de pertenecer a regiones muy distintas del Imperio Romano presentan un conjunto uniforme de ideas, dando una imagen clara de la doctrina cristiana a fines del siglo I.

Típico de estos escritos es su carácter escatológico. La parusía se considera inminente. El recuerdo de Cristo es vivo, acusando por El una profunda nostalgia. Presentan una doctrina cristológica uniforme: Jesucristo, Hijo de Dios, preexistente, que participó en la creación

 CLEMENTE de ROMA (+101)

 Tercer sucesor de San Pedro en Roma, del 88 al 97. Parece ser que fue consagrado por el mismo Pedro. En aras de la paz renunció al pontificado en favor de Lino y lo volvió a asumir luego de la muerte de Anacleto.

 No se sabe nada de su vida anterior. Hay quienes lo identifican con el Clemente colaborador de San Pablo según Filipenses, de lo que no hay pruebas, como tampoco de que haya sido por martirio.

 Muchos de los escritos que se le atribuyen no pueden considerarse como auténticos.

 IGNACIO de ANTIOQUÍA (+110)

 Gran personalidad. Segundo obispo de Antioquía. Su episcopado se inició después del año 100.

 Se le ordenó trasladarse de Siria a Roma para sufrir el haber sido condenado a las fieras en el reinado de Trajano (98-117). Durante ese traslado escribe 7 epístolas. En la dirigida a los miembros de la Iglesia de Roma les pide que no den paso alguno para defraudar su más ardiente deseo: morir por Cristo.

 Todo lo que se sabe de él es a través de sus propias cartas. (ver aquí) 

  POLICARPO de ESMIRNA (+156)

 

Se le tenía en gran estima por haber sido discípulo de los Apóstoles. Se sentaba a los pies de San Juan

 

Obispo de Esmirna nombrado por los Apóstoles. Fueron discípulos suyos Papías e Ireneo. Sostuvo una discusión con el Papa Aniceto en 155 sobre la fijación de la fecha de celebración de la Pascua., Lo que da idea de la gran estima en que se le tenía.

 

En Roma se encontró con Marción quien le preguntó si le reconocía a lo que Policarpo respondió: Cómo no iba a reconocer al primogénito de Satán! Apartó a mucha gente de la influencia de Valentín y de Marción.

 

Por cartas suyas se sabe que a fines del siglo I se habían separado los obispos, rectores de la comunidad, de los presbíteros, sus ayudantes, los sacerdotes.

 

Tuvo una larga vida y una muerte ejemplar. Estalló una persecución en Esmirna durante la que Policarpo murió mártir. Merced a una carta de la Iglesia de Esmirna a la comunidad cristiana de Filomelio, del año 156, tenemos una detallada referencia al martirio de Policarpo, a poco de su regreso de Roma, ese mismo año. Este relato es el documento más antiguo que existe del martirio de un solo individuo. La carta lleva la firma de un tal Marción y fue escrita poco después de la muerte de Policarpo. A través de esa carta se conoce el significado exacto de la palabra martirio: es una imitación de Cristo, parecerse a Él en los sufrimientos y en la muerte.

 

Se conserva de él una sola carta a los cristianos de Filipos.

 

PAPIAS de HIERAPOLIS (+ hacia 125)

 

 

Obispo de Hierápolis, Frigia, Asia menor.

 

Había oído predicar a San Juan y era amigo de Policarpo de Esmirna.

 

Defendió el milenarismo. Tuvo muy poco sentido crítico en la selección e interpretación de sus fuentes. Era de mediocre inteligencia. Introdujo a muchos autores cristianos a creencias quiliastas.

 

Hacia el 130 escribió un tratado en cinco libros: Explicación de las sentencias del Señor, primera obra de exégesis de los evangelios que tiene de importancia la enseñanza oral de los discípulos de los Apóstoles. Las sentencias las extrae de la tradición oral, no de los evangelios. Por él, se conocen datos sobre los autores de dos evangelios: Marcos y Mateo.

 

 Padres apologetas griegos

 

Con estos autores, la literatura de la Iglesia se dirige hacia el mundo exterior, no cristiano. Primer intento de verter el cristianismo a las categorías y modos de pensar propios del mundo helénico.

 

No se podía dejar sin respuesta insultos, calumnias, mentiras, superstición y fanatismo de los enemigos del cristianismo: Luciano de Samosata, Frontón de Cirta, Celso.

 

Los Padres apologetas griegos se dedicaron a refutar las calumnias y la acusación de que la Iglesia suponía un peligro para el Estado; relataron la manera de vivir seria y austera, casta y honrada delos cristianos, afirmando que la fe era una fuerza de primer orden para el mantenimiento y el bienestar del mundo, necesaria para la civilización. Expusieron lo absurdo e inmoral del paganismo, ya que sólo el cristiano tiene una idea correcta de Dios y del universo. Defendieron los dogmas de la unidad de Dios, el monoteísmo, la divinidad de Cristo y la resurrección del cuerpo.

 

Demostraron que la filosofía, por apoyarse únicamente en la razón humana, no había logrado alcanzar la verdad siendo que el cristianismo posee la verdad absoluta, filosofía divina, de donde se deduce que el cristianismo está por encima de la filosofía griega.

 

Estos Padres pusieron los cimientos de la ciencia de Dios, son los primeros teólogos de la Iglesia. Por sus obras se cristianizó el helenismo más de los que se helenizó el cristianismo.

 

 

CUADRATO (siglo II) El apologista cristiano más antiguo. Se conoce a través de Eusebio. Escribió una apología dirigida al emperador Elio Adriano, en 123-124 o 129, de la que queda un único fragmento.

 

 

ARISTIDES de ATENAS (mitad del siglo II) Filósofo de la ciudad de Atenas. Le dirigió a Adriano(117-1138) o a Antonino Pío(138-161) una apología de la fe, de perspectiva limitada, con estilo sencillo, nobleza y tono elevado.

 

 

ARISTON de PELLA (siglo II) Primer apologista cristiano que defendió por escrito el cristianismo frente al judaísmo. Se fecha esta apología en 140. Celso la atacó y Orígenes la defendió.

 

 

JUSTINO (100 - 165) Nació en Palestina, en Siquem de Samaría. , De padres paganos. Antes de su conversión fue discípulo de pitagóricos, estoicos y platónicos. Interpretó desde el punto de vista cristiano las doctrinas estoica y platónica.

 

Es el apologista griego más importante del siglo II. Ninguna de las escuelas filosóficas que estudió logró convencerlo. La búsqueda de la verdad le llevó al cristianismo, a los profetas, únicos que han anunciado la verdad, y a Cristo. Después de su conversión, probablemente en Efeso dedicó toda su vida a la defensa de la fe cristiana, viajando como predicador itinerante. Llegó a Roma en 143 donde fundó una escuela de la que Taciano fue discípulo. Su primera apología la escribió poco después de 150.

 

 

Existe un relato auténtico de su muerte por martirio(decapitación).

 

Es el primer escritor eclesiástico que intenta echar un puente entre el cristianismo y la filosofía pagana. Introduce una concepción que tendrá al subordinacionismo y al arrianismo. Sincero y recto fue un escritor fecundo y atractivo, pero sólo tres de sus apologías contra los paganos nos han llegado.

 

TACIANO (siglo II) Nació en Siria, de familia pagana. Discípulo de Justino. Luego de mucho luchar encontró que la doctrina cristiana era la única filosofía verdadera. Su conversión ocurrió en Roma, donde concurría a la escuela de Justino, con el que tiene vivos contraste, por comparación de sus escritos. Atacó el politeísmo y la filosofía pagana.

 

Hombre de carácter violento, hábil sofistas, vuelve a Oriente alrededor del 172. Funda la secta gnóstica de los encratitas (absti- nentes). No se tienen datos de la fecha de su muerte.

 

MILCIADES (siglo II) Nació en Asia menor. Contemporáneo de Taciano, y quizás, también discípulo de Justino. Todos sus escritos se han perdido. A través de Eusebio se sabe que escribió contra paganos, herejes y gnósticos.

 

APOLINAR de HIERAPOLIS (siglo II) Obispo de Hierápolis, la ciudad de Papías, alrededor del 160-180. Luchó contra montanistas y encratitas. Se conoce a través de Eusebio pues no se han conservado ninguna de sus obras.

 

ATENAGORAS de ATENAS (siglo II) Contemporáneo de Taciano. Es el más elocuente de los apologetas cristianos primitivos. Cita poetas y filósofos. Refuta que los cristianos sean ateos, caníbales y mantengan uniones incestuosas.

 

No se conoce casi nada de su vida pues en toda la literatura cristiana antigua sólo se le menciona una vez.

 

Entre el 176 y el 180 escribió una apología que dirigió a los emperadores Marco Aurelio y Cómodo.

 

TEOFILO de ANTIOQUIA (+ hacia el 186) De sus obras se deduce claramente que nació cerca del Eufrates, de familia pagana. Recibió educación helenista. Se convirtió al cristianismo en edad madura luego de un estudio concienzudo de las SSEE.

 

Fue el sexto obispo de Antioquía de Siria. Se han conservado tres de sus libros.

 

MELITON de SARDES (+ antes de 190) Poco se sabe de su vida. Eunuco. Obispo de Sarde, en Lidia. Escribió sobre temas muy variados. En la segunda mitad del siglo II , una apología dirigida a Marco Aurelio(161-180), que nos ha llegado casi completa.. Es el primero en abogar en favor de la solidaridad del cristianismo con el Imperio.

 

EPISTOLA A DIOGNETO (fines del siglo II, comienzos del III) Apología del cristianismo en forma de carta dirigida a Diogneto, personalidad pagana que solicita a un amigo cristiano, datos sobre su religión y exhorta a Diogneto a aceptar la doctrina cristiana No se conoce más del autor ni el destinatario que podría ser el tutor de Marco Aurelio.

 

El autor, maestro en retórica, usó obras de Ireneo. Se piensa que este autor podría ser Hipólito de Roma lo que la fecharía en los comienzos del siglo III.

 

No ha quedado ni un solo manuscrito de esta carta de la que se dice que es la obra más bella y mejor compuesta de la literatura apologética.

 

 

HERMAS (siglo II) Hermas parece ser un seudónimo. El fragmento muratoriano dice que escribió el Pastor cuando su hermano era obispo de la Iglesia de Roma.

 

Muy joven fue vendido como esclavo y enviado a Roma donde lo compró una tal Rode. Era de origen judío o había recibido tal formación. Habla de la vida rural, de su familia, que sus hijos, que apostataron durante la persecución, traicionando a sus padres; de su mujer que habla demasiado. Se deduce que se trata de un hombre serio, piadoso y de recta conciencia que se mantuvo firme en la persecución. La mayoría de los estudiosos sostienen que estos detalles son ficticios.

 

El Pastor, no pertenece al grupo de los Padres ya que es un seudoapocalipsis escrito alrededor del 140 o 150. En 200 se negó su inclusión en el canon.

 

Refutación teológica de las herejías

 

Esta refutación se propuso dos objetivos: manifestar los errores heréticos y exponer correctamente la enseñanza de los Apóstoles y de sus sucesores. Se escribieron muchos tratados que se han perdido en su mayor parte.

 

HEGESIPO (sigloII) Nació en Oriente. Parece ser que era un judío helenista. Viajó a Corinto y a Roma durante el pontificado de Aniceto (154-165) permaneciendo allí hasta el pontificado de Eleuterio(174-189). El motivo del viaje fue verificar la tradición de la verdadera doctrina al ver la difusión alarmante de la herejía gnóstica. A su regreso a Oriente publicó una polémica en su contra, que se ha perdido.

  

IRENEO de LYON (140 o 160 - ?) Nació en Asia Menor, probablemente en Esmirna, donde escuchó los sermones del obispo Policarpo de Esmirna quien conoció a Juan evangelista, por lo que Ireneo estuvo en contacto con la era apostólica. Fue a las Galias en 177 como presbítero de la Iglesia de Lyon. Va a Roma, a ver al papa Eleuterio para que este medie en una cuestión relativa al montanismo. A su regreso a Lyon el obispo Fotino había muerto mártir por lo que Ireneo es nombrado su sucesor. Una carta suya al papa Víctor en 189-199 es el último testimonio de Ireneo en la historia. Posteriormente desaparece toda huella de su vida. No se conoce la fecha de su muerte.

 

Administró su diócesis. Se encargó de combatir las herejías gnósticas en escritos con excelentes refutaciones. Sus escritos se perdieron pronto quedando sólo dos de las obras que compuso en griego, su lengua materna: Adversus haereses (AH) y Demostración de la enseñanza apostólica, además algunas epístolas.

 

La teología de Ireneo es la teología de la unidad de Dios, según AH II, I, 1: "...El es el único Dios, el único Señor, el único creador, el único Padre, el único soberano de todo, el que da la existencia a todas las cosas...Dios ha de ser la totalidad de todas las cosas, el que las contiene a todas en su infinitud, mientras que a El nada puede contenerle".

 

Las herejías gnósticas se caracterizan por negar la creación, según AH I ,22,1 : "...hay un solo Dios todopoderoso quien por su palabra creó todas las cosas...de la nada...Casi todas las herejías que existen...desprecian lo que es la creación".

 

En AH III, 2,1 argumenta: "Cuando a los herejes se les arguye con las Escrituras, se ponen a atacara las mismas Escrituras afirmando que están corrompidas, o que no son auténticas, o que no concuerdan, pretendiendo que no se puede sacar de ellas la verdad si no es que uno conozca la tradición que no fue trasmitida por escrito sino de viva voz...la tradición viene de los apóstoles y se conserva en las Iglesias por la sucesión de los presbíteros...ellos(los herejes) se oponen a esta tradición afirmando que ellos saben más, no sólo que los presbíteros sino aún que los mismos apóstoles, pues ellos han encontrado la verdad pura...han llegado a conocer el misterio escondido".

 

Ireneo establece la dispersión doctrinal de la herejía frente a la unidad de la Iglesia, en AH IV, 20,1ss: "...esos herejes tienen necesidad de salirse del camino trillado y de buscar andando por caminos siempre nuevos....razón por la cual los elementos de su doctrina no concuerdan y están dispersos sin orden alguno. En cambio, el camino de los que están en la iglesia da la vuelta al mundo entero y tiene la tradición segura que procede de los apóstoles: en ella se puede ver que todos tienen una única e idéntica fe, que todos admiten un mismo y único Dios Padre, todos creen en la misma economía de la encarnación del Hijo de Dios, todos tienen la misma conciencia de que les ha sido dado el Espíritu Santo, todos practican los mismos mandamientos y guardan de la misma manera las ordenaciones eclesiásticas, todos esperan la misma venida del señor y esperan la misma salvación de todo el hombre, es decir, del alma y del cuerpo ... Los herejes ... van siguiendo su camino cada uno distinto y a su manera y a ciegas cambiando de opinión sobre unas mismas cosas...Siempre andan inquiriendo pero jamás encuentran la verdad"

  

Escuela de Alejandria

 

Hacia el año 200 la literatura eclesiástica adquiere un desarrollo extraordinario tomando una orientación nueva: la doctrina cristiana.

 

Ningún escritor cristiano había intentado considerar el conjunto de la doctrina cristiana como un todo ni presentarlo de manera sistemática. Así se fueron creando las escuelas teológicas, primero en Oriente, en Alejandría, ciudad centro de una brillante vida intelectual, donde nación el helenismo como fusión de la culturas oriental, egipcia y griega. dando origen a una nueva civilización. Fue donde el pensamiento griego influyó más sobre la mentalidad hebrea. Allí surgió la traducción de los Setenta y la síntesis de Filón. A finales del siglo I el cristianismo se estableció en la ciudad encontrándose con todas esas culturas.

 

La Escuela de Alejandría es el centro más antiguo de ciencias sagradas del cristianismo. El idealismo alejandrino tenía el influjo de Platón y se inclinaba al misticismo.

 

Esta escuela se aplicó al análisis metafísico de los datos de la fe, con orientación platónica y a la interpretación alegórica de los textos sagrados. El método alegórico empleado por los griegos fue adoptado por algunos judíos, como Filón. Los teólogos cristianos lo adoptaron considerando que la interpretación literal era indigna de Dios.

 

A fines del siglo II surgen en Alejandría pensadores cristianos capaces de poner en jaque el predominio cultural de los gnósticos.

  

 

PANTENO (+200) Siciliano, primero estoico, luego convertido al cristianismo. Jefe de la Escuela de Catecúmenos. Primer director de la Escuela de Alejandría. Viajó hacia el 180 llegando hasta la India. No se sabe si dejó alguna obra y Marrou opina que es el autor de la Epístola a Diogneto. Fue maestro de Clemente.

  

CLEMENTE de ALEJANDRIA (150 - 215) Tito Flavio Clemente nació en el 150, en Atenas, de padres paganos. No se sabe cuándo se convirtió, luego de lo que viajó extensamente, llegando a Alejandría, donde acudió a las clases de Panteno, de la que hizo su segunda patria. Fue discípulo, socio y asistente de Panteno y le sucedió como director de la Escuela de Catecúmenos alrededor del 200. No se sabe si fue presbítero. Poco más tarde la persecución de Septimio Severo le obligó a dejar Egipto, refugiándose en Capadocia. Murió sin poder volver a Egipto. La Escuela de catecúmenos se disolvió cuando huyó a Egipto.

 

Nos ha llegado una trilogía que da idea de su postura y de su sistema teológico.

  

ORIGENES (185 - 253) Apodado Adamancio. Sucesor de Clemente en la Escuela de Alejandría. Hijo mayor de una familia cristiana. Nació en Alejandría. Su padre, Leonides, le dio esmerada educación tanto en las SSEE como en ciencias profanas; murió mártir bajo Severo en 202. En ese momento su madre lo escondió bajo sus vestidos para que no corriera la misma suerte de su padre. El Estado confiscó los bienes de la familia por lo que Orígenes debió dedicarse a la enseñanza para subsistir él y su familia.

 

El obispo Demetrio le confió la dirección de la Escuela de Catecúmenos, cargo que ocupó muchos años, cuando Orígenes tenía tan solo 18 años. Atrajo a un gran número de discípulos por la calidad de su enseñanza y por el ejemplo de su vida de asceta.

 

Por este tiempo, se castró a sí mismo por una interpretación demasiado literal de Mt 19,12, cosa que le impedía ser elegido sacerdote, pero al fin fue ordenado tal.

 

Incurrió en muchos errores pero siempre quiso ser un cristiano ortodoxo. Permitió que la filosofía de Platón influyera en su teología lo que le llevó a errores dogmáticos graves(preexistencia del alma humana). Introdujo en la exégesis un peligroso subjetivismo. En el Concilio de Constantinopla del 543 15 anatemas fueron emitidos contra sus doctrinas.

 

Durante la persecución de Decio sufrió graves tormentos que le causaron la muerte, estando en Tiro a los 69 años de edad.

 

Vivió su vida cayendo de una controversia a otra, sobre todo con su obispo Demetrio de Alejandría, razón por la que la mayor parte de sus escritos han desaparecido. Su producción se calcula en 6000 escritos de los que se conservan 800 títulos. La mayor parte de su producción literaria está dedicada a la Biblia por lo que se le considera el fundador de la ciencia escriturística. Tiene también obras apologéticas, escritos dogmáticos, correspondencia, etc. Sucedió a Clemente en la escuela de Alejandría con lo que esta llegó a su apogeo.

 

Orígenes es el más profundo, original y audaz de los Padres de la Iglesia anteriores a San Agustín.

  

DIONISIO de ALEJANDRIA, el Grande (+ 265) El más célebre discípulo de Orígenes. Obispo de Alejandría del 247 al 265. Escapó a la persecución de Decio, fue desterrado en tiempos de Valeriano y regresó a Alejandría en el 260. Polemizó contra las doctrinas heterodoxas de su época. Pocos fragmentos de sus obras se han conservado.

 

 TEOGNOSTO (siglo III) Sucesor del anterior en la dirección de la Escuela de Alejandría entre 265 y 282. Si obra era una especie de dogmática que seguía la doctrina de Orígenes, especialmente su subordinacionismo.

  

PIERIO (siglo III) Sucedió al anterior en la dirección de la misma Escuela. De grandes conocimientos filosóficos. Se le llamó Orígenes el joven. Vivió en la más extrema pobreza. Fue presbítero de la Iglesia de Alejandría. Sufrió durante la persecución de Diocleciano y luego fue a vivir a Roma.

  

PEDRO de ALEJANDRIA (+311) Director de la Escuela catequética de Alejandría. Obispo de la ciudad alrededor del 300. Abandonó su diócesis durante la persecución de Diocleciano. Antiorigenista. Se conservan fragmentos de sus cartas. Murió mártir.

 El obispo Melecio invadió su iglesia,. Pedro lo depuso en un Sínodo en Alejandría 305, por lo que el defenestrado provocó un cisma que lleva su nombre y que duró varios siglos. Fundó una secta, la meleciana, que fue cuna de Arrio y de muchos de sus más ardientes seguidores.

 ALEJANDRO de JERUSALEN (+ 250) Obispo de Capadocia y luego de Jerusalén. Amigo y protector de Orígenes al que invitó a predicar en su iglesia cuando este era laico lo que provocó la protesta de Demetrio de Alejandría. Parece que fue el que ordenó a Orígenes por lo que este fue expulsado de Alejandría.

 Mantuvo relaciones con Panteno y Clemente de Alejandría. Fundó una biblioteca. De sus escritos quedan sólo fragmentos.

  

ATANASIO (295 - 373) Nacido en Alejandría. Diácono en Nicea. Desterrado cinco veces, volvió otras tantas. Consolida las principales líneas del pensamiento teológico. Se conservan varias de sus obras.

 

Escuela de Cesarea

 

Fundada por Orígenes, la dirigió por más de 20 años, le sirvió de refugio cuando fue desterrado de Egipto en 232.

 

La escuela continuó la obra del maestro después de su muerte. En ella se educaron Gregorio el Taumaturgo, Eusebio de Cesarea y los Capadocios.

 

La decadencia de Cesarea comenzó en 556 con la matanza de cristianos por los samaritanos. En 638 los árabes la ocuparon y destruyeron su famosa biblioteca.

 

 

Escuela de Antioquia

 

de Cesarea Fundada por LUCIANO de ANTIOQUIA en 312, con el fin de oponerse a la interpretación alegórica de las SSEE propuesta por Orígenes en la Escuela de Alejandría, prestando atención al texto mismo con la interpretación literal, el estudio histórico y gramatical de los sagrados libros.

 

El realismo y el empirismo de la Escuela de Antioquía eran tributarios de Aristóteles. Fue cuna de una gran tradición exegética. Alcanzó su apogeo en el siglo IV. Su discípulo más preciado fue Juan Crisóstomo y su más extremista, Teodoro de Mopsuestia. Su tendencia racionalista la llevó a ser fautora de herejías: su fundador, Luciano fue maestro de Arrio.

  

GREGORIO el TAUMATURGO (213 - 275) Nació en neocesarea de familia de noble alcurnia. Se llamaba Teodoro y en el bautismo, a los 14 años, recibió el nombre de Gregorio. Siguió la carrera de derecho y algunos cursos dictados por Orígenes que fueron decisivos en su vida. Fue consagrado primer obispo d su ciudad natal. Por las leyendas vinculadas a su persona fue llamado Taumaturgo o Milagrero. Los Capadocios del siglo IV lo veneraron como fundador de la Iglesia de Capadocia.

 

Fue un hombre de acción, no un escritor. Sus obras tienen relación con sus trabajos pastorales.

  

FIRMILIANO de CESAREA (+268) Contemporáneo de Gregorio, a quien conoció en el círculo de Orígenes. Fué obispo de Cesarea de Capadocia. Admirador de orígenes a quien invitó a predicar en su región. Sufrió dos persecuciones y en ambas evitó confesar su fe. Tuvo difíciles relaciones con Roma por la cuestión del bautismo de los herejes.

 

Firmiliano y Gregorio tomaron parte en los dos primeros sínodos de Antioquía en donde se condenaron los errores de Pablo de Samosata.

 

Quedó sólo una carta de su autoría.

  

METODIO de OLIMPIA (+ 311) No se sabe casi nada de su vida. Originario de Licia. Fue un distinguido adversario de Orígenes, al que refutó su doctrina con buen conocimiento de los clásicos griegos y de Platón. Estaba bien enterado de las disputas teológicas de su tiempo. Probablemente fue obispo de Filipos, Macedonia. Murió mártir.

 

Sólo queda un número reducido de sus escritos, los que en su época tuvieron notable difusión.

  

 

JULIO SEXTO AFRICANO (+ después 240) A pesar de su apellido, nació en Jerusalén. Fué oficial del ejército de septimio Severo. En Alejandría se hizo amigo de Orígenes. Nunca ejerció un cargo eclesiástico. Viajero incansable con variados intereses, buena formación cultural, no homogénea y poco crítica por lo que ofrece noticias poco confiables.

 

En lo poco que ha quedado de sus escritos se percibe una intención milenarista.

  

LUCIANO de ANTIOQUIA (+312) Nacido en Samosata, fue fundador de la Escuela de Antioquía. Sacerdote, por defender la fe que profesaba fue encarcelado y muerto.

 

No fue un escritor profundo. Se opuso al alegorismo. Se le acusa de ser sucesor de Pablo de Samosata y precursor de la doctrina que se conocería como arrianismo. Arrio, adopcionista, fue educado por Luciano por lo que se considera a este como padre del arrianismo

  

PANFILIO de CESAREA (309 o 310) Nacido en Fenicia, estudió teología en la Escuela Catequísitca de Alejandría bajo la dirección de Pierio. Ordenado sacerdote creó una escuela teológica para continuar la tradición de Orígenes, cuya biblioteca enriqueció. Encarcelado, fue torturado y ejecutado.

 

Fue maestro de Eusebio de Cesarea Escribió una apología de Orígenes.

 

Los romanos

 

La iglesia romana no jugó un papel preponderante en el desarrollo del pensamiento cristiano de este período. No contó con una escuela semejante a las de Oriente. El latín fue convirtiéndose en la lengua oficial de la Iglesia romana.

  

MINUCIO FELIX ( siglo III ) Unica apología del cristianismo escrita en latín y en Roma durante el tiempo de las persecuciones.

 

HIPOLITO de ROMA (+ 235) No era natural de Roma y ni siquiera latino de origen. Impresiona como que venía del Oriente. Tenía formación helenista, sobre todo en filosofía griega, y estaba relacionado con Alejandría. Afirmaba ser discípulo de Ireneo. Participó en la defensa de la doctrina católica frente a las herejías inclinándose hacia tendencias subordinacionistas..

 

Sacerdote primero y luego obispo romano a quien oyó Orígenes en un sermón en 212 en Roma. Luego fue el primer antipapa reprochando su conducta a más de uno de ellos por lo que se apartó de la Iglesia a la que volvió después. Es venerado por la iglesia como santo hasta nuestros días. Murió mártir en su deportación a Cerdeña.

 

Ultimo autor que emplea el griego. Su producción es equiparable en volumen a la de Orígenes aunque no en su profundidad y originalidad.

 

Un tratado suyo es la fuente más rica que existe para el estudio de la primitiva liturgia.

  

NOVACIANO (siglo III) Parecería ser de origen frigio. Fue bautizado cuando estuvo gravemente enfermo y nunca fue confirmado. Formado en la filosofía estoica, maestro de retórica. Ordenado sacerdote contra gran opsición de clero y seglares. Debió poseer eminentes cualidades pues hacia 250 ocupó una posición influyente en ese mismo clero. Se hizo ordenar obispo por una falsa e inválida imposición de manos. Provocó un cisma de origen no doctrinario sino personal. El novacianismo llegó a ser una importante secta, muy extendida, que duró varios siglos. Sus partidarios se llamaban a sí mismos puritanos y fueron excomulgados por un sínodo romano. Nada se sabe luego de su historia personal.

 

Personalidad acusada, de gran talento y erudición. Primer teólogo romano que escribió en un latín culto, durante la persecución de Galo o la de Valeriano, donde murió mártir

  

Otros escritores de Occidente, contemporáneos

  

VICTORINO de PETAU ( +304) Obispo de Petabio. Murió mártir en la persecución de Diocleciano. Primer exégeta de lengua latina. Sus obras no revelan una elevada formación. Conocía mejor el griego, tenía dificultad para expresarse en latín. Plantea ideas milenaristas.

  

RETICIO de AUTUN ( siglo IV) Obispo de Autun. Enviado a Roma por el emperador Constantino para asistir a los concilios de 313 y 314 acerca de la controversia donatista.

 

 

Los Africanos

 

La iglesia africana tuvo comienzos tardíos (180), pero su contribución a la literatura y teología cristianas de la antigüedad es mayor que la de Roma, que fue quien la evangelizó. El evangelio se predicó en griego en los inicios.

  

TERTULIANO (155 - después DEL 222) Quinto Septimio Florencio Tertuliano nació en Cartago de padres paganos. Se hizo abogado y ejerció en Roma con gran fama. Contrajo matrimonio. Convertido en 193 merced al ejemplo de los mártires cristianos se establece en su ciudad natal poniéndose al servicio de la fe cristiana. Fue ordenado sacerdote. En 207 se pasó al montanismo y fue jefe de una de sus sectas, los tertulianistas, que perduró hasta la época de san Agustín. Murió en una decrépita vejez.

 

Exceptuando a Agustín fue el más importante y original de los autores latinos. Tenía un profundo conocimiento de la filosofía, de las leyes y de las letras latinas y griegas. Luchador empedernido no concede tregua a sus enemigos paganos, herejes, judíos o católicos. Todos sus escritos son polémicos.

  

CIPRIANO de CARTAGO (200 - 258) Cecilio Cipriano Tascio, nació en Cartago de familia pagana, rica y culta. Hábil retórico y maestro de elocuencia. Se convirtió al cristianismo en 246, al conocer la inmoralidad de los ambientes paganos y la pureza de costumbres de los cristianos, dando toda su riqueza a los pobres.

 

Es ordenado sacerdote y en 248, obispo de Cartago. En 250 estalla la persecución de Decio. Se escondió en lugar seguro manteniendo contacto con su grey y con su clero. Su huida no encontró completa aprobación aunque según dice, no abandonó sus deberes de pastor. Hubo problemas con los lapsi hasta que todos fueron admitidos a la reconciliación en la hora de su muerte.

 

En 252 hubo una peste en la que se entrega a sus ovejas para aliviar sus sufrimientos.

 

Sus últimos años se vieron turbados por la controversia sobre el bautismo de los herejes, que no debía repetirse. En 257 fue desterrado. En 258 fue decapitado, siendo el primer obispo africano, mártir.

 

Como teólogo depende de Tertuliano.

  

 

ARNOBIO de SICCA (fines del siglo III) Pagano, fue decidido adversario del cristianismo hasta que se convirtió, por miedo a la muerte eterna y al deseo de inmortalidad. Profesor de retórica en Sicca, Africa, fue maestro de Lactancio. Conoce filósofos griegos y escritores latinos. Jamás nombra un autor cristiano, aunque utiliza muchas de sus obras.

  

LACTANCIO (250 - 325) Lucio Cecilio Firmiano Lactancio sucedió a Arnobio del que fue alumno. Nacido en Africa, la abandonó cuando Diocleciano 303 lo llamó para enseñar retórica latina. Ya convertido, la persecución de 303 le obligó a renunciar a su cátedra . En 317 Constantino lo llama para ser tutor de su hijo mayor. Lactancio estaba en la miseria.

 

Es el escritor más elegante de su tiempo. Su conocimiento de los autores griegos es pobre y su educación teológica, insuficiente.

 

Se conserva gran número de sus manuscritos.

Bibliografía

Johannes QUASTEN : Patrología. Madrid, BAC, 1991

José VIVES : Los Padres de la Iglesia. Barcelona-ESPAÑA, Herder, 1988

Enrique CONTRERAS - Roberto PEÑA : Introducción al estudio de los Padres. Período pre- niceno. Argentina, Monasterio trapense de Azul, 1991

Josef LENZENWEGER y otros : Historia de la Iglesia Católica. Barcelona-ESPAÑA, Herder, 1989

 

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Aquel tiempo y breves indicaciones

de acontecimientos históricos


Año

Acontecimientos

-63

Pompeyo conquista Jerusalén. Nace Augusto

-40

Virgilio escribe la "Cuarta Egloga"

-37

Herodes captura Jerusalén

-20

Herodes comienza la construcción del segundo templo

-6

Nace Jesús el Cristo

-4

Muerte de Herodes

-4 a 39

Herodes Antipas tetrarca de Galilea

6

Judea se convierte en una provincia romana

19

Los judíos son expulsados de Roma

26

Ministerio de Juan Bautista

27-30

Ministerio de Jesús

30

Crucifixión de Jesús

35

Martirio de Esteban. Conversión de Pablo

38

Revueltas contra los judíos en Alejandría

40-45

Simón el Mago en Samaria

42

Martirio de Santiago

46-48

Pablo y Bernabé misioneros entre los gentiles

48

Concilio de Jerusalén

49-58

Actividad misionera de Pablo

49

Los judíos son expulsados de Roma

50-62

Epístolas de Pablo a las iglesias

53-56

Pablo en Éfeso

60-62

Pablo en Roma

63

Pedro en Roma

64

Persecución de Nerón

65-70

Epístolas pastorales

70

Caída de Jerusalén

75

"Guerra Judía" de Josefo

75-80

Forma final de los evangelios sinópticos

80-90

Epístola a los Hebreos

81-96

Culto al emperador bajo Domiciano

85-95

Epístolas Católicas

90

Evangelio de Juan. Epístolas de Juan

93

"Antigüedades Judías" de Josefo

95

Persecución de Donaciano. Apocalipsis de Juan

100-120

II Epístola de Pedro

100

Carta I de Clemente. Didaché. Evangelio de Tomás

107

Cartas de Ignacio

108

Epístola de Policarpo a los Filipenses

112-113

Correspondencia de Plinio con Trajano

115

Anales de Tácito

120

El Pastor de Hermas

125

Quadrato, primer apologista cristiano

130

Barnabás. Conversión de Justino mártir

130-180

Escuela gnóstica alejandrina

140-160

Marción fluorit

143

"Contradicciones..." de Marción

144

Marción es expulsado de la comunidad romana

154-155

Fecha de la Natividad (coincidente con el natalicio de Mitra)

171-180

"Meditaciones" de Marco Aurelio

177-180

"Suplicaciones por los Cristianos" de Atenágoras

178

"La verdadera razón" de Celso. Ireneo obispo de Lyon

180

Escuela catequística de Alejandría

180-200

floruit Clemente de Alejandría

185

"Contra las Herejías" de Ireneo

189

Primer papa de lengua latina (Víctor)

190

"Stromata" de Clemente de Alejandría

190-220

floruit Tertuliano

195

Tertuliano se convierte al Cristianismo

197

"Apología" de Tertuliano. Persecuciones esporádicas en Cartago

200-220

Tertuliano escribre contra paganos, gnósticos y marcionitas

202

Persecuciones en Africa del Norte. Clemente abandona Alejandría

203

Orígenes al frente de la Escuela Catequética de Alejandría

207-220

Escritos montanistas de Tertuliano

207

Tertuliano se declara montanista, escribe "Contra Marción"

215-219

Orígenes abandona Alejandría

216

Nace Mani en las vecindades de Basra

220

Concilio de Cartago (rebaptismo)

225-230

Escritos de Orígenes, deja Alejandría por Cesárea

233-244

Plotino se establece en Alejandría

235

Persecución contra los jefes cristianos

236

Persecución en Capadocia

240

Mani predica en Persia

247

Milenio de la fundación de Roma

248

Pogrom anticristiano en Alejandría

250-251

Cipriano huye de Cartago

250

Persecución: obligación de sacrificar a los dioses (libelli)

251

El concilio reinstala a Cipriano: el problema de los lapsos

251

"Sobre la Unidad de la Iglesia Católica" de Cipriano. Cisma de Novaciano

254

Muerte de Orígenes

255-257

Controversia sobre el rebautismo

257-260

Persecución de Valeriano

 

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Proponemos una lista de personajes (filosóficos) que pueden ayudarnos a comprender diversos periodos históricos.


Cuadro Cronológico

 

Figuran en este cuadro, en orden cronológico, los nombres de todos los autores a los cuales se han dedicado artículos. Para la confección del cuadro se han adoptado las siguientes normas:


1) Los nombres de autores desde Tales de Mileto (ca. 640/30-546/45 antes de J. C.) —los Siete Sabios forman «grupo aparte»- hasta Eudoro de Alejandría (fl. 25 antes de J. C.) inclusive han sido distribuidos en cinco grupos. Estos grupos no representan períodos bien definidos, pero permiten ver qué autores están cronológicamente más cercanos unos a otros dentro de ciertas fechas.

2) Los nombres de autores desde Filón de Alejandría (ca. 25 antes de J. C.-50) inclusive hasta nuestros días están agrupados por siglos. Se han adoptado a este efecto las normas siguientes:

a) La colocación del autor en un lugar está determinada por la fecha de nacimiento.

b) Si la fecha de nacimiento es sólo aproximada (precedida por ca. [circa] o ´cerca´, ´hacia´, ´alrededor de´, ´aproximadamente´), se ha considerado como si fuera segura.

c) Si se conoce del autor sólo el «año de florecimiento» (precedido por ´fl.´ [floruit]) se ha considerado que su fecha de nacimiento cae treinta años antes. Cuando se indican dos fechas entre las cuales tiene lugar el «florecimiento», se ha adoptado la fecha intermedia como la que designa el floruit.

d) Si se conoce del autor sólo la fecha de fallecimiento, se considera que la fecha de nacimiento cae sesenta años antes de la primera.

e) Si se conoce sólo el siglo en el cual vivió un autor, se supone que el año de su «florecimiento» es la mitad del siglo.

f) Si se sabe sólo que su período de florecimiento es un siglo determinado, se supone que el año de florecimiento es la mitad del siglo.

g) Los autores nacidos, o presumiblemente nacidos, entre los años 70 y final de un siglo han sido incluidos en el siglo posterior.

Esta última norma no debe hacer olvidar que en algunos casos un autor nacido antes del año 70 de un determinado siglo puede ser considerado, por su actuación o influencia, como perteneciente al siglo posterior. Para referimos sólo a los últimos siglos, podemos comprobarlo en Francis Bacon y Galileo —nacidos antes de 1570, pero usualmente incluidos dentro del siglo XVII, en Louis de Bonald, Saint-Simon, Fichte, Royer-Collard, Maine de Biran —nacidos antes de 1770 pero tratados con frecuencia como autores ochocentistas-, en Freud, Lévy-Bruhl, Simmel, Peano, Meyerson, Alexander, Husserl, Bergson, Duhem, Dilthey, Dewey, Santayana, Max Weber, Unamuno, Chestov, Croce, Driesch, Lalande, Brunschvicg, etc. —nacidos antes de 1870 y casi siempre incluidos en las exposiciones de la «filosofía del siglo XX». Para los efectos de la agrupación de autores en siglos conviene dar una ojeada a los últimos autores que figuran en cada grupo y tener en cuenta otros factores además del cronológico.

A partir del siglo xvi, cuando hay dos o más autores nacidos en el mismo año, se han ordenado alfabéticamente.


Antes de J.C.

 

Siete Sabios
Tales de Mileto (ca. 640/639-546/545)
Anaximandro (ca. 610-547)
Anaxímenes (ca. 588-524)
Jenófanes (ca. 570-470)
Ferécides de Tiro (mediados siglo VI)
Pitágoras (fl. 532)
Alcmeón (fl. siglo VI)
Parménides (nac. ca. 540-539)
Heráclito (nac. ca. 544 [fl. 504/501])
Hipodamo de Mileto (fl. ca. 480)
Anaxágoras (ca. 499-428)
Zenón de Elea (ca. 490-430)
Empédocles (ca. 483/482-430)
Leucipo (fl. 450)
Deógenes de Apolonia (fl. 450)
Protágoras (ca. 480-410)
Cratilo (siglo V)
Hippias (siglo V)
Trasímaco (fl. 450)
Pródico (fl. 441)
Meliso (fl. 441)


Sócrates (470/469-399)
Demócrito (460-370)
Filolao (fl. fines siglo V)
Antifón (segunda generación sofistas)
Euclides de Megara (ca. 450-ca. 380)
Arquelao (fl. ca. 420)
Antístenes (ca. 444-365)
Arístipo (nac. ca. 435)
Fedón (fl. ca. 399)
Euclides de Alejandria (fl. 365)
Platón (428/427-347)
Jenofonte (ca. 430-354)
Gorgias († 380)
Diógenes de Sínope (ca. 413-327)
Eudoxo de Cnido (ca. 408-355)
Mo-Tse (ca. 468-ca. 376)
Espeusipo (ca. 407-339)
Jenócrates (ca. 396-314)
Heráclides Póntico (fl. 360)


Aristóteles (ca. 384/383-322)
Eubúlides de Mileto (fl. 350)
Arquitas (siglo IV)
Yang-Chu (siglo IV)
Teofrasto (ca. 372-288)
Eudemio de Rodas (coetáneo de Teofrasto)
Mencio (ca. 371-289)
Chuang-Tse (ca. 369-286)
Diodoro Cronos († 307)
Pirrón (ca. 360-270)
Aristoxeno (nac. ca. 354)
Dicearco de Mesina (coetáneo de Aristoxeno)
Onesicrito (gl. 330)
Crates de Tebas (fl. 326)
Estilpón de Megara (fl. 320)
Demetrio de Falera (ca. 345-283)
Epicuro (ca. 341-270)
Clearco (nac. 340)
Creantor (340-290)


Menedemo de Eretria (ca. 340-ca. 265)
Zenón de Citio (ca. 335-ca. 264)
Cleantes (331/330-233/232 o 232/231)
Metrodoro de Lámpsaco (ca. 330-ca. 277)


Filón de Megara (fl. ca. 300)
Evemero (fl. 300)
Timón (ca. 320-235)
Aristón de Quíos (ca. 320-250)
Arcesilao (ca. 315-ca. 241/240)
Polemón (escolarca: 314-ca. 276)
Nausifanes de Teo (fl. ca. 300)
Estratón de Lámpsaco (fl. 288/286-266)
Aristarco de Samos (fl. ca. 280)
Arquímedes (287-212)
Crisipo (281-208)
Licón (fl. 250: escolarca: 272/268-288/225)
Menipo de Gadara (fl. 270)
Crates de Atenas (fl. 270)
Heguesías (siglo III)
Bión de Borístenes (fl. 230)
Aristón de Quedos (fl. 228-225)
Critolao († ca. 156)
Carnéades (ca. 214-129)
Aristóbulo (fl. 165)
Clitómaco (187/186-110/109)
Panecio (ca. 185-110/109)
Hiparco de Samos (siglo II)
Posidonio (ca. 135-50)
Filón de Larisa (fl. 100)
Varrón (Marcus Terentius Varro) (116-27)
Cicerón (Marcus Tullius Cicero) (106-43)
Aristón de Alejandría (siglo I)
Asclepiades (siglo I)
Cratipo (siglo I)
Andrónico de Rodas (fl. 70)
Antíoco de Ascalón (fl. 70)
Enesidemo (fl. 70)
Lucrecio (Titus Lucretius Carus) (ca. 96-55)
Nigidio Figulo (Publius Nigidius Figulus) († 45)
Musonia (C. Musonius Rufus) (fl. 65)
Filodemo de Gadara (fl. 60)
Nicolás de Damasco (nac. ca. 64)
Potamón (63-14 después de J.C.)
Eudoro de Alejandría (fl. 25)

 

Después de J.C.

 

Siglo I

Quintiliano (Marcus Fabius Quintilianus) (ca. 35-ca. 95)
Filón De Alejandría (ca. 25 antes de J.C. —50)
Séneca (Lucio Anneo) (Lucius Annaeus Seneca) (ca. 4-65)
Pablo (San) († ca. 67)
Demetrio El Cínico (siglo I)
Moderato de Gades (fl. siglo I)
Cornuto (Lucius Annaeus Cornutus) (fl. 66).
Dion Crisóstomo (ca. 40-120)
Plutarco (ca. 45-125)
Epicteto (ca. 120)
Arriano, Flavio, discípulo de Epicteto (siglo I)
Severo (siglo I)

Siglo II

Demonax de Chipre (ca. 80-160)
Favorino (ca. 80-150)
Marción (ca. 85-ca. 165)
Hierocles El Estoico (fl. ca. 120)
Ptolomeo (Claudio Ptolomeo) (fl. 127 a 150)
Valentino (ca. 100-ca. 165)
Carpócrates (fl. ca. 130)
Basílides (fl. ca. 130)
Justino (San) (ca. 105—ca. 165)
Teón de Esmirna (siglo II; época del emperador Adriano [117-138])
Nicómaco de Gerasa (fl. 140)
Peregrino Proteo (siglo II)
Oinomao de Gadara (siglo II)
Numenio de Apamea (siglo II)
Arístides (Marciano Arístides) (siglo II)
Diogeniano (siglo II)
Marco Aurelio Antonino (121-180)
Luciano de Samosata (ca. 125-180)
Ireneo (San) (ca. 125-ca. 202)
Apuleyo (nac. 125)
Galeno (130-200)
Aecio (fl. ca. 150)
Nicóstrato (fl. 160 a 170)
Ático (fl. 170)
Celso (fl. 170)
Minucio Félix (Marcus Minucius Felix) (fl. 170)
Clemente (San) (ca. 150-ca. 215)
Albino (fl. 180)
Máximo De Tiro (fl. 180)
Bardesano de Edesa (154-222)
Tertuliano (Quintus Septimus Florens Tertullianus) (ca. 155-ca. 222)
Hipólito (San) (ca. 160-ca. 236)

Siglo III

Filostrato (Flavio) (ca. 170-ca. 249)
Alejandro de Afrodisia (fl. 200)
Diógenes de Oionanda (fl. 200)
Sexto El Empírico (fl. 200)
Ammonio Saccas (ca. 175-242)
Orígenes (185/186-254)
Diógenes Laercio (fl. 225 a 250)
Plotino (205-270)
Orígenes El Neoplatónico (compañero de Plotino)
Amelio (fl. 240)
Longino (ca. 213-273)
Aniceris (siglo III)
Porfirio (232/233-ca.
304)
Metodio († 311)
Jámblico (ca. 240-325)
Lactancio (Lucius Caecilius Firmianus Lactantius) (nac. ca. 250)
Anobio [Arnobios] (ca. 260-327)
Eusebio de Cesárea (ca. 265-339/340)

Siglo IV

Alejandro de Licópolis (fl. ca. 300)
Papo (Pappus) (fl. ca. 300)
Teodoro de Asine (fl. 300)
Atanasio (San) (ca. 297-373)
Victorino (Cayo Mario) († ca. 380)
Temistio (ca. 317-ca. 387)
Calcidio (fl. 350)
Crisantio de Sardes (fl. 350)
Donato, Helio (Aelius Donatus) (fl. 350)
Teodoro El Ateo (siglo IV)
Gregorio Nacianceno (San) (ca. 329-389/390)
Basilio (San) (ca. 330-379)
Pseudo-Macario (atribuido a Macario El Egipcio) († 395)
Ambrosio (San) (ca. 340-397)
Eunapio de Sardes (nac. ca. 345/346)
Máximo de Alejandría (fl. 380 a 390)
Agustín (San) 354-430)
Hipatía († 415)
Gregorio de Nisa (San) o Gregorio Niceno (San) (ca. 355— después de 394)

Siglo V

Sinesio de Cirene (ca. 370-415)
Salustio El Neoplatónico (ca. 370-415)
Dionisio El Areopagita (Pseudo Dionisio) (ca. fines siglo IV—comienzos siglo V)
Nemesio (fl. 400)
Macrobio (Ambrosio Teodosio) (fl. 400)
Orosio (Pablo) (hacia 415)
Hierocles de Alejandría (fl. 420)
Marciano Capella (Martianus Minneus Felix Capella) (fl. 430)
Proclo (410-485)
Eneas (ca. 450-534)
Marino de Neápolis (sigo V discípulo de Proclo; secesor de éste como escolarca en la Academia)
Asclepiodoto de Alejandría (fl. 450)
Siriano (fl. ca. 450)
Salustio El Cínico (siglo V)
Procopio (465-529)

Siglo VI

Damascio (nac. ca. 470)
Prisciano (fl. 500)
Estobeo (Juan Estobeo) (nac. entre fines siglo V y principios del VI)
Leoncio de Bizancio (ca. 475-542/543)
Boecio (ca. 480-524/525)
Casiodoro (en 490-ca. 570)
Ammonio Hermeiou [Ammonio de Hermia] (fl. 530)
Zacarías († ca. 550)
Juan Filopón (fl. 530)
Olimpiodoro (siglo VI)
Simplicio (fl. 527-565)
Isidoro (San) (ca. 560-635)

Siglo VII

Máximo El Confesor (580-662)

Siglo VIII

Beda El Venerable (672/673-735)
Juan Damasceno (San) (ca. 674/675-749)

Siglo IX

Fredegiso [Fredegisus, Fridugius, Fredegis] († 834)
Rabano Mauro (Hrabanus Maurus) (784-856)
Alkindi (800-873)
Juan Escoto Erigena (ca. 810-877)
Enrique de Auxerre (ca. 841-ca. 876)
Remigio de Auxerre (ca. 841-908)
Isaac Israeli (mitad siglo IX—principios siglo X)

Siglo X

Abenmasarra (883-931)
Alfarabi († 950)
Saadia (Saadia Bn Josep Al Fayum) (892-943)
Gerberto de Aurillac (930-1003)
Fulberto de Chartres (ca. 960-1028)

Siglo XI

Avicena (980-1037)
Abenhazam (994-1063)
Berengario de Tours (ca. 998-1088)
Lanfranco [Lanfranc, Lanfrancus] (ca. 1005-1089)
Pedro Damián (San) (1007-1072)
Psellos (Miguel) (1018-1078)
Avicebrón (Avencebrol, Abengabirol) (ca. 1020-1059 ó 1070)
Gaunilo [Gaunilon] († 1083)
Juan Ítalo (fl. ca. 1060)
Anselmo (San) 1035-1109)
Roscelino (ca. 1050-ca. 1120)
Abenalsid (1052-1127)
Anselmo de Laón († 1117)
Algazeli (Algazel) (1058-1111)
Abu Salt (1067-1134)

Siglo XII

Guillermo de Champeaux (1070-1121)
Adelardo de Bath (fl. 1100)
Bernardo de Chartres († ca. 1130)
Bernardo Silvestre, Bernardus Silvestins (o de Sylvestris), Bernardo de Tours (fl. 1150)
Yehudá Ha-Levi (ca. 1070-1143)
Gilberto de La Porrée (1076-1154)
Avempace (fines siglo XI-1138)
Abelardo (Pedro) (1079-1142)
Guillermo de Conches (1080-1145)
Guillermo de Saint Thierry (ca. 1085-1148)
Abenalarif (1088-1141)
Bernardo (San) (1091-1153)
Thierry de Chartres († ca. 1152)
Hugo de Saint-Victor (1096-1141)
Pedro Lombardo (ca. 1100-1160)
Roberto de Melun († ca. 1167)
Abentofail (1110-1185)
Otón de Freising (1114-1158)
Ricardo de San Victor († 1173)
Juan de Salisbury (1115/1120-1180)
Juan Hispalense (fl. 1150)
Pedro de Maricourt (hacia mitad del siglo XII)
Domingo Gundisalvo (fl. 1150)
Roberto Grosseteste (ca. 1175— 1253)
Adán de Balsham († 1181)
Clarembaud de Darras (fl. ca. 1155)
Averroes (1126-1198)
Raimundo de Toledo (hacia 1126-1152)
Alano de Lille (ca. 1128-1202)
Isaac de Stella (fl. 1158)
Godofredo de San Victor († 1194)
Maimónides (Moisés Bn Maymun) (1135-1204)
Pedro Cantor (hacia 1169)
Simón de Tournai († ca. 1203)
Joaquín de Floris (1145-1202)
Amalrico de Bène († 1206/1207)
Abenarabi (1164-1240)

Siglo XIII

David de Dinant (fl. 1200)
Guillermo de Auxerre († 1231)
Guillermo de Auvergne (ca. 1180-1249)
Alejandro de Hales (ca. 1185-1245)
Vicente de Beauvais (ca. 1190-ca. 1264)
Rolando de Cremona (fl. hacia 1229/1231)
Juan de la Rochela (ca. 1200-1245)
Tomás de York († ca. 1260)
Alberto (San) (1206-1280)
Guillermo de Shyreswood († 1249)
Bacon, Rogelio (Roger Bacon) (1214-1294)
Guillermo de Moerbeke (1215-1286)
Juan de Sicca Villa (ca. 1215-ca. 1295)
Enrique de Gante (ca. 1217-1293)
Pedro Hispano († 1277)
Ulrico de Estrasburgo (1220/1225-1277)
Roberto Kilwardby († 1279)
Pseudo-Grosseteste (siglo XIII)
Lamberto de Auxerre (fl. 1250)
Juan de Dacia (siglo XIII)
Buenaventura (San) (1221-1274)
Guillermo de Mare († ca. 1285)
Tomás de Aquino (Santo) (1225-1274)
Ramón Martí (ca. 1220-1284)
Nicolás de Amiens (mediados siglo XII)
Witelo (ca. 1230-ca. 1275)
Boecio de Dacia (fl. ca. 1260)
Egidio de Lessines (ca. 1230-ca. 1304)
Llull [Lull], Ramón (1232-1316)
Sigerio de Brabante (ca. 1235-ca. 1284)
Arnau de Vilanova (ca. 1235-1313)
Mateo de Acquasparta (ca. 1240-1302)
Simón de Faversham (ca. 1240-1306)
Ricardo de Middleton (Ricardus de Mediavilla] (†entre 1300 y 1309)
Juan de París [Juan Quidort] († 1306)
Godofredo de Fontaines († 1306)
Egidio Romano (Gil de Roma) (ca. 1247-1316)
Pedro Juan Olivi (ca. 1248-1298)
Dietrich de Freiberg (ca. 1250-1310)
Jacobo [Santiago] de Viterbo (ca. 1255-1308)
Pedro de Abano (1257-1315)
Eckhart (Meastro Juan) (ca. 1260-1327)
Metoquites, Teodoro (1260-1332)
Vital du Four (ca. 1260-1327)
Jacobo de Metz (fl. fines del siglo XIII)
Nicéforo Chumno (1261-1327)
Pedro Auriol († 1322)
Dante Alighieri (1265-1321)
Francisco de Meyronnes (ca. 1325)
Duns Escoto (Juan) (1266-1308)
Juan de Jandún († 1328)

Siglo XIV

Enrique de Harclay (ca. 1270-1317)
Tomás de Sutton (fl. ca. 1300)
Durando de Saint Pourçain († 1334)
Marsilio de Padua (ca. 1275-ca. 1343)
Sigerio de Courtrai († 1341)
Guiu de Terrena († 1342)
Hervaeus Natalis (Hervé de Nédellec) († 1323)
Gualterio Burleigh († después de 1343)
Francisco de Marchia († 1347)
Gersonides [Levi Ben Guerson] (1288-1344)
Juan Baconthorp († ca. 1348)
Holkot, Roberto († 1349)
Wodham, Adán († 1349)
Nicolás de Autrecourt († ca. 1350)
Tomás Bradwardine (ca. 1290-1349)
Juan Ruysbroek (1293-1381)
Suso, Enrique (ca. 1295-1366)
Juan Buridán (ca. 1300-ca. 1358)
Tomás de Erfurt (fl. 1325)
Guillermo de Occam (ca. 1298-ca. 1349)
Gregorio de Rimini († 1358)
Buckingham, Tomás (ca. 1300-poco después de 1365)
Tauler, Juan (ca. 1300-1361)
Juan de Mirecourt (fl 1345)
Alberto de Sajonia (ca. 1316-1390)
Dumbleton, John [Juan de] (nac. ca. 1320)
Nicolás de Oresme († 1382)
Wyclif, Juan (ca. 1325-1384)
Swineshead, Ricardo (hacia 1355)
Juan de Ripa (fl. 1355)
Marsilio de Inghen (ca. 1330-1396)
Abenjaldún (1332-1406)
Crescas, Chasdai (1340-1410)
Eiximenis, Francesc (ca. 1340-1410)
Pedro de Candia (ca. 1340-1410)
Heytesbury [Hentisberus o Tisberus], Guillermo (fellow en Merton College en 1370)
Pedro de Ailly (1350-1420)
Turmeda, Anselm (ca. 1352—entre 1425 y 1430)
Jacobo de Forlivio († 1413)
Blasio de Parma († 1416)
Juan Gerson (1363-1429)

Siglo XV

Hugo de Siena (ca. 1370-1439)
Pablo de Venecia (ca. 1372-1429)
Sabunde, Ramón [Raymond] († 1436)
Albo, Josef [Yosef] (ca. 1380-ca. 1444)
Juan Capreolo (ca. 1380-1444)
Juan de Kastl (hacia 1410)
Cayetano de Thiene (ca. 1387-1465)
Plethon, Georgios Gemisthos (1389-1464)
Jorge de Trebizonda (1395-1484)
Gaza, Teodoro (ca. 1400-1475)
Nicolás de Cusa (1401-1464)
Bessarion (Cardenal) [Basilio Bessarion] (1395 o 1403-1472)
Valla, Lorenzo (1405-1457)
Vernia, Nicoletto (ca. 1420-1499)
Marliani, Juan († 1483)
Gabriel Biel (1425-1495)
Ficino, Marsilio (1433-1499)
Savonarola, Girolamo (1452-1498)
Leonardo da Vinci (1452-1519)
Barbaro (Hermolaus Barbarus) (1454-1493)
Reuchlin, Johannes (1455-1522)
Tartareto, Pedro (fl. 1480/1490)
Pomponazzi, Pietro (1462-1525)
Pico Della Mirandola, Giovanni (1464-1494)
Achillini, Alessandro (1463-1512)
León Hebreo (después de 1460-1520)
Erasmo, Desiderio (1464-1536)
Cayetano (Cardenal) [Tomás de Vio] (1468-1534)
Macchivelli, Niccolò [Maquiavelo] (1469-1527)

Siglo XVI

Nifo, Agostino (1463-ca. 1546)
Casas, Bartolomé de Las (1470-1566)
Copérnico, Nicolás (1473-1543)
Ferrara, Francisco Silvestre de (1474-1528)
Moro (Santo Tomás) [Thomas More] (1478-1535)
Lutero Martín (1483-1546)
Zwinglio, Ulrico (1484-1531)
Agrippa de Nettesheim, Heinrich Cornelius [Henricus Cornelius] (1486-1535)
Lax, Gaspar (1487-1560)
Ginés de Sepúlveda, Juan (ca. 1490-1573)
Vitoria, Francisco de (ca. 1492-1546)
Vives, Juan Luis (1492-1540)
Paracelso (Aureolus Theophrastus o Philippus Theophrastus Bombast von Hohenheim (1493-1541)
Soto, Domingo de (1494-1560)
Melanchton, Philipp (1497-1560)
Aconcio, Giacomo [Aconzio, Concio; Acontius, Jacobus] (entre 1492 y 1520-ca. 1568)
Gómez Pereira (1500-¿1588?)
Cardano, Girolamo (ca. 1501-1576)
Alonso de la Veracruz (1504-1584)
Telesio, Bernardino (1509-1588)
Calvino, Juan (1509-1564)
Cano, Melchor (ca. 1509-1560)
Servet, Miguel (Servetus, Serveto) (1511-1553)
Bayo, Miguel (1513-1589)
Mercado, Tomás de († 1575)
Ramée, Pierre de la [Petrus Ramus] (1515-1572)
Piccolomini, Francesco (1520-1604)
Sánchez de las Brozas, Francisco (1523-1601)
Vallés, Francisco (1524-1592)
Fox Morcillo, Sebastián (1526-1560)
Huarte de San Juan, Juan (ca. 1526-¿1588?)
Cardillo de Villalpando, Gaspar (1527-1581)
Báñez, Domingo (1528-1604)
Fonseca, Pedro de (1528-1599)
Sabuco, Miguel († 1588)
Bodin, Jean (1530-1596)
Montaigne, Michel de (1533-1592)
Weigel, Valentin (1533-1588)
Zabarella, Jacobus [Giacomo] (1533-1589)
Molina, Luis de (1535-1600)
Pereira, Benito (1535-1610)
Zúñiga, Diego de (1536-1597/1598)
Zumel, Francisco (1540/1541-1607)
Charron, Pierre (1541-1603)
Bellarmino (Cardenal) [Bellarmino (San Roberto)] (1542-1621)
Juan de la Cruz (San) (1542-1621)
Brahe, Tyho (Tyge) (1546-1601)
Goclenius, Rudolf [Glücker] (1547-1628)
Lipsius, Justus (1547-1606)
Taurellus, Nicolaus (1547-1606)
Bruno, Giordano [Filippo] (1548-1600)
Suárez, Francisco (1548-1617)
Valencia, Gregorio de (1549-1603)
Vázquez, Gabriel (1549-1604)
Cremonini, Cesare (ca. 1550-1631)
Sánchez [Sanches], Francisco (1551-1623)
Toledo, Francisco de (1553-1596)
Du Vair, Guillaume (1556-1621)
Oña, Pedro de (1560-1626)
Bacon, Francis (1561-1625)
Galilei, Galileo (1564-1642)
Timpler, Clemens (1567/1568-1624)
Campanella, Tommaso (1568-1639)
Martini, Cornelius (1568-1621)

Siglo XVII

Martini, Jacobus [Jakob] (1570-1649)
Kepler, Johannes [1571-1630)
Boehme, Jakob (1575-1624)
Helmont, Johannes Baptiste van (1577-1644)
Bérigard, Claude Guillermet de (1578-1663)
Quevedo [y Villegas], Francisco de (1580-1645)
Grocio, Hugo [Grotius; Huig de Groot] (1583-1645)
Herbert de Cherbury, Edward, Lord (1583-1648)
Vanini, Lucilio [Giulio Cesare] (ca. 1585-1619)
Jungius, Joachim (1587-1657)
Alsted, Johann Heinrich [Alstädt, Alstedius] (1588-1638)
Hobbes, Thomas (1588-1679)
Mersenne, Marin (1588-1648)
Gutke, Georg (1589-1634)
Juan de Santo Tomás (1589-1644)
Scheibler, Christian (1589-1653)
Arriaga, Rodrigo de (1592-1667)
Commenio (Comenius; Komensky, Jan Amos) (1592-1670)
Gassendi, Pierre (1592-1655)
Basso, Sebastián (Sébastien Basso) (nac. fines siglo XVI)
Descartes, René (1596-1650)
Magnien, Jean (Joannes Chrysostomus Magnenus) (ca. 1600-1641)
Fermat, Pierre (1601-1665)
Gracián, Baltasar (1601-1658)
Maignan, Emmanuel (1601-1676)
Kircher, Athanasius (1602-1680)
Oviedo, Francisco de (1602-1651)
Cardoso, Isaac (1603/1604-1683)
Caramuel Lobkowitz [Caramuel de], Juan [Johannes] (1606-1682)
Arnauld, Antoine (1612-1704)
Henao, Gabriel de (1612-1704)
Heereboord, Andriaan (1614-1659)
More, Henry (1614-1687)
Cudworth, Ralph (1617-1688)
Culverwel, Nathanael (ca. 1618-ca. 1651)
Helmont, Franciscus Mercurius Van (1618-1699)
Rohault, Jacques (1618-1672)
Thomassin, Louis (1619-1695)
Clauberg, Johannes (1622-1665)
Pascal, Blaise (1623-1662)
Geulincx, Arnold (1624-1669)
Silesio, Angelo [Angelus Silesius] (1624-1677)
Nicole, Pierre (1625-1695)
Cordemoy, Géraud de (1626-1684)
Bossuet, Jacques-Benigne (1627-1704)
Boyle, Robert (1627-1691)
Dalgarno, George (1627-1687)
Molinos, Miguel de (1628-1696)
Huet, Pierre-Daniel (1630-1721)
Cumberland, Richard (1631-1718)
Locke, John (1632-1704)
Pufendorf, Samuel Freiherr von (1632-1694)
Régis, Pierre-Sylvain (1632-1707)
Spinoza, Benedictus de (1632-1677)
Forge, Louis de la (fl. 1666)
Lamy, François (1636-1711)
Malebranche, Nicolas (1638-1715)
Newton, Isaac (1642-1727)
Poiret, Pierre (1648-1719)
Leibniz, Gottfried Wilhelm (1646-1716)
Bayle, Pierre (1647-1706)
Fardella, Michelangelo (1650-1718)
Fénelon, François de Salignac de la Mothe (1651-1715)
Tschirnhausen, Ehrenfried Walter, Conde de (1651-1708)
Tosca, Tomás Vicente (1651-1723)
Bernoulli, Jakob (1654-1705)
Thomasius, Christian (1655-1728)
Tindall, Mathew (ca. 1656-1733)
Fontenelle, Bernard le Bovier de (1657-1757)
Norris, John (1657-1711)
Buffier, Claude (1661-1737)
Bernoulli, Nikolaus (1662-1716)
Meslier, Jean (1664-1729)
Bernoulli, Johann (1667-1748)
Saccheri, Giovanni Girolamo (1667-1733)
Vico, Giambattista (1668-1744)

Siglo XVIII

Mandeville, Bernard de (1670-1733)
Toland, John (1670-1722)
Shaftesbury, Anthony Ashley Cooper, Conde de (1671-1713)
Rüdiger, Andreas (1673-1731)
Clarke, Samuel (1675-1729)
Collins, [John] Anthony (1676-1729)
Feijóo, Benito Jerónimo (1676-1764)
Wolff, Christian (1679-1754)
Collier, Arthur (1680-1732)
Reimarus, Hermann Samuel (1684-1768)
Berkeley, George (1685-1753)
S´gravesande, Wilhelm Jacob van (1688-1742)
Swedenborg, Emmanuel (1688-1772)
Montesquieu, Charles de Secondat, Barón de (1689-1755)
Bernoulli, Daniel (1700-1782)
Butler, Joseph (1692-1752)
Bilfinger [Bilffinger] Georg Bernhard (1693-1750)
Hutcheson, Francis (1694-1746)
Voltaire, François Marie Arouet le Jeune (1694-1778)
Johnson, Samuel (1696-1772)
Thümming, Ludwig Philipp (1697-1728)
Maupertuis, Pierre-Louis Moreau de (1698-1759)
Edwards, Jonathan (1703-1758)
Hartley, David (1705-1757)
Buffon, Georges-Louis Leclerc, Conde de (1707-1788)
Euler, Leonhard (1707-1783)
La Mettrie [o Lamettrie], Julien-Offroy de (1709-1751)
Reid, Thomas (1710-1796)
Boscovich, Roger Josef (1711-1787)
Formey, Jean Henri Samuel (1711-1797)
Hume, David (1711-1776)
Piquer [y Arrufat] Andrés (1711-1772)
Federico II, El Grande (1712-1786)
Rousseau, Jean-Jacques (1712-1778)
Diderot, Denis (1713-1784)
Knutzen, Martin (1713-1751)
Genovesi [Genovese], Antonio (1713-1769)
Baumgarten, Alexander [Gottlieb] (1714-1762)
Condillac, Étienne Bonnot de (1715-1780)
Crusius, Christian August (1715-1775)
Helvecio [Helvetius], Claude Adrien (1715-1771)
Vauvenargues, Luc de Clapiers, Marqués de (1715-1747)
Ploucquet, Gottfried (1716-1790)
Alembert, Jean le Rond D´ (1717-1783)
Winckelmann, Johann Joachim (1717-1768)
Gerdil, Giacinto Sigismondo [Giovanni Francesco] (1718-1802)
Meier, Georg Friedrich (1718-1777)
Bonnet, Charles (1720-1793)
Sulzer, Johann Georg (1720-1779)
Hemsterhuis, Frans (1721-1790)
Skovoroda, Gregori Savvich (1722-1794)
Holbach, Paul Henri d´ [Paul Heinrich Dietrich, Barón de Holbach] (1723-1789)
Price, Richard (1723-1791)
Smith, Adam (1723-1790)
Kant, Immanuel (1724-1804)
Gerard, Alexander (1728-1795)
Lambert, Johann Heinrich (1728-1777)
Burke, Edmund (1729-1797)
Lessing, Gotthold Ephraïm (1729-1781)
Mendelssohn, Moses (1729-1786)
Hamann, Johann Georg (1730-1788)
Nicolai, Christian Diedrich (1733-1811)
Priestley, Joseph (1733-1804)
Beattie, James (1735-1803)
Robinet, Jean-Baptiste-René (1735-1820)
Tetens, Johann Nikolaus (1736-1807)
Abbt, Thomas (1738-1766)
Beccaria, Cesare [Bonesana] (1738-1798)
Eberhard, Johann August (1739-1809)
Lavater, Johann Kaspar (1741-1801)
Garve, Christian (1472-1798)
Condorcet, Jean-Antoine-Nicolas Caritat, Marqués de (1743-1794)
Jacobi, Friedrich Heinrich (1743-1819)
Saint-Martin, Louis Claude de (1743-1803)
Herder, Johann Gottfried (1744-1803)
Lamarck, Jean Baptiste Pierre Antoine de Monet, Chevalier de (1744-1829)
Pestalozzi, Johann Heinrich (1746-1827)
Bentham, Jeremy (1748-1832)
Goethe, Johann Wolfgang (1749-1832)
Laplace, Pierre Simon de (1749-1827)
Radishev, Aleksandr Nikolaévitch (1749-1802)
Treschow, Niels (1751-1833)
Maistre, Joseph de (1753-1821)
Steward, Dugald (1753-1828)
Bonald, Louis de (1754-1840)
Destutt de Tracy, Antoine Louis Claude, Conde (1754-1836)
Maimon, Salomon (1754-1800)
Godwin, Salomon (1756-1836)
Laromiguière, Pierre (1756-1837)
Cabanis, Pierre—Jean—Georges (1757-1808)
Reinhold, Karl Leonhard (1758-1823)
Schiller, Friedrich [Johann Christoph] (1759-1805)
Saint-Simon, Claude Henri de Rouvroy, Conde de (1760-1825)
Bardiu, Christoph Gottfried (1761-1808)
Beck, Jakob Segismund (1761-1840)
Romagnosi, Giovanni Domenico (1761-1835)
Schulze, Gottlob Ernst (1761-1833)
Fichte, Johann Gottlieb (1762-1814)
Royer-Collard, Pierre-Paul (1763-1814)
Baader, Franz Xavier [Benedict] von (1765-1841)
Bouterwerk, Friedrich (1765-1828)
Maine de Biran, François Pierre (1766-1824)
Malthus, Thomas Robert (1766-1834)
Humboldt, Karl Wilhelm von (1767-1835)
Schleiermacher, Friedrich Ernst Daniel (1768-1834)

Siglo XIX

Galuppi, Pasquale (1770-1846)
Hegel, Georg Wilhelm Friedrich (1770-1831)
Krug, Wilhelm Traugott (1770-1842)
Degérando, Joseph Marie (1772-1842)
Fourier, Charles (1772-1837)
Schlegel, Friedrich von (1772-1829)
Fries, Jakob Friedrich (1773-1843)
Mill, James (1773-1836)
Steffens, Henrik (1773-1845)
Ampère, André Marie (1775-1836)
Schelling, Friedrich Wilhelm Joseph (1775-1854)
Ast, Georg Anton Friedrich (1776-1841)
Ballanche, Pierre-Simon (1776-1884)
Biberg, Nils Fredrik (1776-1827)
Herbart, Johann Friedrich (1776-1841)
Buzzetti, Vincenzo (1777-1824)
Gauss, Karl Friedrich (1777-1855)
Brown, Thomas (1778-1820)
Wronski, Josef Marya Hoené (J. M. Hoené-Wronski) (1778-1853)
Oken, Lorenz (1779-1851)
Savigny, Friedrich Karl von (1779-1861)
Luz y Caballero, José de la (1780-1862)
Solger, Karl Wilhelm Ferdinand (1780-1819)
Bello, Andrés (1781-1865)
Bolzano, Bernhard (1781-1848)
Krause, Karl Christian Friedrich (1781-1832)
Lamennais (La Mennais), Félicité Robert de (1782-1854)
Testa, Alfonso (1784-1860)
Grubbe, Samuel (1786-1853)
Hamilton, William (1788-1856)
Schopenhauer, Arthur (1788-1860)
Varela [y Morales] Félix (1788-1853)
Carus, Carl Gustav (1789-1869)
Twesten, August Dtlev (1789-1876)
Austin, John (1790-1859)
Faraday, Michael (1791-1867)
Baur, Ferdinand Christian (1792-1860)
Cousin, Victor (1792-1867)
Herschel, John (1792-1871)
Jouffroy, Théodore (1792-1842)
Lobachevsky, Nikolai Ivanovitch (1792-1856)
Taparelli D´azeglio, Luigi (1792-1862)
Damiron, Jean-Philibert (1794-1862)
Chadaév Pëtr Akovlévich (1794-1856)
Whewell, William (1794-1866)
Carlyle, Thomas (1795-1881)
Enfantin, Barthélemy-Prosper (1796-1864)
Fichte, Immanuel Hermann (1796-1879)
Boström, Christopher Jacob (1797-1866)
Lafinur, Juan Crisóstomo (1797-1824)
Rosmini-Serbati, Antonio (1797-1855)
Beneke, Friedrich Eduard (1798-1854)
Comte, Auguste (1798-1857)
Mamiani, Terenzio (1799-1885)
Cattaneo, Carlo (1801-1869)
Cournot, Antoine Augustin (1801-1877)
Fechner, Gustav Theodor (1801-1887)
Gioberti, Vincenzo (1801-1852)
Littré, Émile (1801-1881)
Michelet, Karl Ludwig (1801-1893)
Müller, Johannes (1801-1858)
Newman, John Henry (1801-1890)
Weisse, Christian Hermann (1801-1866)
Bólyai, János (1802-1860)
Drobisch, Moritz Wilhelm (1802-1896)
Lacordaire, Jean Baptiste (Henri-Dominique) (1802-1861)
Ruge, Arnold (1802-1880)
Emerson, Ralph Waldo (1803-1882)
Feuerback, Ludwig [Andreas] (1804-1872)
Gratry, Alphonse (1805-1872)
Martineau, James (1805-1900)
Rosenkranz, Johann Karl Friedrich (1805-1879)
Mill, John Stuart (1806-1873)
Morgan, Augustus (1806-1871)
Stirner, Max (1806-1856)
Ulrici, Hermann (1806-1884)
Vischer, Friedrich Theodor (1807-1887)
Ahrens, Heinrich (1808-1864)
Ferrier, James Frederick (1808-1864)
Martí d´Eixalà, Ramón (1808-1857)
Strauss, David Friedrich (1808-1874)
Darwin, Charles Robert (1809-1882)
Bauer, Bruno (1809-1882)
Donoso Cortés, Juan (1809-1853)
Proudhon, Joseph (1809-1865)
Vacherot, Étienne (1809-1897)
Balmes, Jaime Luciano (1810-1848)
Liberatore, Matteo (1810-1892)
Munguía, Clemente (1810-1868)
Zeising, Adolf (1810-1876)
Bélinkliy, Vissarion Grigoriévich (1811-1848)
Kleutgen, Joseph (1811-1883)
McCosh, James (1811-1894)
Sanseverino, Gaetano (1811-1865)
Apelt, Ernst Friedrich (1812-1859)
Herzen, Aleksandr Ivanovitch (1812-1870)
Strümpell, Ludwig (1812-1899)
Bernard, Claude (1813-1878)
Kierkegaard, Søren [Abbye] (1813-1855)
Ravaisson, Félix (Félix Ravaisson-Mollien (1813-1900)
Tommasi, Salvatore (1813-1888)
Vera, Augusto (1813-1855)
Bakunin, Mijail Aléksandrovitch (1814-1876)
Lequier, Jules (1814-1862)
Saisset, Émile-Edmond (1814-1863)
Sanz del Río, Julián (1814-1869)
Simon, Jules (Jules François Simon Suisse) (1814-1896)
Smetana, Augustin (1814-1851)
Zeller, Eduard (1814-1908)
Boole, George (1815-1864)
Renouvier, Charles (1815-1903)
Secrétan, Charles (1815-1895)
Stein, Lorenz Jacob von (1815-1890)
Gobineau, Arthur, Conde de (1816-1882)
Lewes, George Henry (1817-1878)
Lotze, Rudolf Hermann (1817-1878)
Spaventa, Bertrando (1817-1883)
Vogt, Karl (1817-1895)
Bain, Alexander (1818-1903)
Du Bois Reymond, Émile (1818-1896)
Marx, Karl (1818-1883)
Rey y Heredia, José María (1818-1861)
Czolbe, Heinrich (1819-1873)
Tiberghien, Guillaume (1819-1901)
Barreda, Gabino (1820-1881)
Engels, Friedrich (1820-1895)
Llorens I Barba, Francisco Javier [Francesc Xavier] (1820-1872)
Mansel, Henry Longueville (1820-1871)
Prantl, Karl (1820-1888)
Spencer, Herbert (1820-1903)
Stirling, James Hutchison (1820-1909)
Tyndall, John (1820-1893)
Frohschammer, Jakob (1821-1893)
Helmholtz, Hermann [Ludwig Ferdinand] von (1821-1894)
Nyblaeus, Axel (1821-1899)
Opzoomer, Cornelis Willard (1821-1892)
Waitz, Theodor (1821-1864)
Moleschott, Jakob (1822-1893)
Ritschl, Albrecht (1822-1889)
Janet, Paul (1823-1899)
Laffite, Pierre (1823-1903)
Renan, Ernest [Joseph] (1823-1892)
Stallo, John Bernhard (1823-1900)
Steinthal, Heymann [Heinrich] (1823-1899)
Wallace, Alfred Russel (1823-1913)
Büchner, Ludwig (1824-1899)
Fischer, Kuno (1824-1907)
Lazarus, Moritz (1824-1903)
Sahlin, Carl Yngve (1824-1917)
Charcot, Jean-Martin (1825-1893)
Huxley, Thomas Henry (1825-1895)
Lasalle, Ferdinand (1825-1864)
Brokmeyer, Henry C. (1826-1906)
Caro, Elme-Marie (1826-1887)
Ferri Luigi (1826-1895)
Riemann, Georg Friedrich Bernhard (1826-1866)
Ueberweg, Friedrich (1826-1871)
Ardigo, Roberto (1828-1920)
Dietzgen, Joseph (1828-1888)
Lange, Friedrich Albert (1828-1875)
Ritschl, Albrecht (1828-1889)
Taine, Hyppolite A. (1828-1893)
Chérníshévskiy, Nikolay Gavrilovitch (1828-1889)
Chichérin, Boris Nikolaévitch (1828-1903)
Tolstoi, Conde Leo Nikolaévitch (1828-1910)
Laurie, Simon Sommerville (1829-1909)
Nishi Amane (1829-1897)
Bahnsen, Julius (1830-1881)
Bonatelli, Francesco (1830-1911)
Sigwart, Christoph (1830-1904)
Wright, Chauncey (1830-1875)
Dedekind, Julius Wilhelm Richard (1831-1916)
González y Díaz-Tuñón, Ceferino (1831-1894)
Kozlov, Aléksey Aleksandrovich (1831-1900)
Maxwell, James Clerk (1831-1879)
Carroll, Lewis (1832-1898)
Gomperz, Theodor (1832-1912)
Lachelier, Jules (1832-1918)
Stephen, Leslie (1832-1904)
Wundt, Wilhelm (1832-1920)
Dilthey, Wilhelm (1833-1911)
Dühring, Eugen Karl (1833-1921)
Zigliara, Tommaso Maria (1833-1893)
Fiorentino, Francesco (1834-1894)
Haeckel, Ernst (1834-1919)
Howison, George Holmes (1834-1916)
Usener, Hermann (1834-1905)
Venn, John (1834-1923)
Caird, Edward (1835-1908)
Harris, William Torrey (1835-1909)
Jevons, William Stanley (1835-1882)
Lombroso, Cesare (1835-1909)
Class, Gustav (1836-1908)
Green, Thomas Hill (1836-1882)
Schuppe [Ernst Julius], Wilhelm (1836-1913)
Gutberlet, Constantin (1837-1928)
Hagemann, Johann Georg (1837-1903)
Laas, Ernst (1837-1885)
Spir, African (1837-1890)
Brentano, Franz (1838-1917)
Fouillée, Alfred (1838-1912)
Mach, Ernst (1838-1916)
Sidgwick, Henry (1838-1900)
Barreto, Tobías (1839-1889)
Bergmann, Julius (Friedrich-Wilhelm-Eduard) (1839-1904)
Giner de los Ríos, Francisco (1839-1915)
Hodgson, Shadworth Holloway (1839-1912)
0llé-Laprune, Léon (1839-1898)
Peirce, C[harles] S[anders] (1839-1914)
Ribot, Théodule [Armand] (1839-1916)
Sabatier, Auguste (1839-1901)
Willmann, Otto (1839-1920)
Liebmann, Otto (1840-1912)
Pisarév, Dmitrí Ivanovich (1840-1868)
Mainländer, Philipp (1841-1876)
Schröder, Ernst (1841-1902)
Breuer, Josef (1842-1925)
Cohen, Hermann (1842-1918)
Fiske, John (1842-1901)
Flügel, Otto (1842-1914)
Hartmann, Eduard [Karl Robert] von (1842-1906)
James, William (1842-1910)
Kropotkin, Pedro [príncipe Piotr Aleksévich] (1842-1921)
Avenarius, Richard (1843-1896)
Høffding, Harald (1843-1931)
Labriola, Antonio (1843-1904)
Tarde, Gabriel (1843-1904)
Ward, James (1843-1925)
Boltzmann, Ludwig (1844-1906)
Espinas, Alfred [Victor] (1844-1922)
Nietzsche, Friedrich (1844-1900)
Riehl, Alois (1844-1924)
Urráburu, José (1844-1904)
Wallace, William (1844-1897)
Boutroux, Émile (1845-1921)
Bowne, Borden Parker (1845-1910)
Cantor, Georg (1845-1918)
Clifford, William Kingdon (1845-1879)
Deussen, Paul (1845-1919)
Böhm [Boehm], Károly [Karl] (1846-1911)
Bradley, Francis Herbert (1846-1924)
Conta, Basilius (1846-1882)
Eucken, Rudolf (1846-1926)
Markovic, Svetozar (1846-1875)
Paulsen, Friedrich (1846-1908)
Ziegler, Theobald (1846-1918)
Marty, Anton (1847-1914)
Sorel, Georges (1847-1922)
Xenopol, Alexandru Dimitrie (1847-1920)
Balfour, Arthur James (1848-1930)
Bosanquet, Bernard (1848-1923)
Diels, Hermann (1848-1922)
Frege, Gottlob (1848-1925)
Lasswitz, Kurd (1848-1910)
Pareto, Vilfredo (1848-1923)
Read, Carveth (1848-1931)
Rehmke, Johannes (1848-1930)
Romanes, George John (1848-1894)
Stumpf, Carl (1848-1936)
Volkelt, Johannes (1848-1930)
Windelband, Wilhelm (1848-1915)
Deústua, Alejandro Octavio (1849-1945)
Jodi, Friedrich (1849-1914)
Mauthner, Fritz (1849-1923)
Pavlov, Ivan Pétrovitch (1849-1936)
Varona, Enrique José (1849-1933)
Wilson, John Cook (1849-1915)
Bernstein, Eduard (1850-1932)
Ebbinghaus, Hermann (1850-1909)
Gourd, Jean-Jacques (1850-1909)
Jellinek, Georg (1850-1911)
Masaryk, Tomas Garrige (1850-1937)
Schell, Hermann (1850-1906)
Sidgwick, Alfred (1850-1943)
Varisco, Bernardino (1850-1933)
Erdmann, Benno (1851-1921)
Harnack, Adolf von (1851-1930)
Lagneau, Jules (1851-1894)
Lipps, Theodor (1851-1914)
Mercier, Désiré [Félicien François Joseph] (1851-1926)
Adamson, Robert (1852-1909)
Carus, Paul (1852-1919)
Hügel, Barón Friedrich von (1852-1925)
Morgan, C[onwy] Lloyd (1852-1936)
Runze, Georg (1852-1922)
Schubert-Soldern, Richard von (1852-1935)
Vaihinger, Hans (1852-1933)
Höfler, Alois (1853-1922)
Meinong, Alexius [von] (1853-1920)
Ostwald, Wilhelm (1853-1932)
Soloviev, Vladimir (1853-1900)
Bolland, G[erardus] J[ohannes] P[etrus] J[osephus] (1854-1922)
Guastella, Cosmo (1854-1922)
Guyau, Jean-Marie (1854-1888)
Jerusalem, Wilhelm (1854-1923)
Kautsky, Karl Johann (1854-1938)
Kerschensteiner, Georg [Michael] (1854-1932)
Natorp, Paul Gerhard (1854-1924)
Poincaré, Henri (1854-1912)
Turró, Ramón (1854-1926)
Lopatin, Lév [Leon] Mijaylovich (1855-1920)
Royce, Josiah (1855-1916)
Tönnies, Ferdinand (1855-1936)
Willy, Rudolf (1855-1918)
Ferri, Enrico (1856-1929)
Freud, Sigmund (1856-1939)
Hamelin, Octave (1856-1907)
Hannequin, Arthur (1856-1905)
Menéndez y Pelayo, Marcelino (1856-1912)
Plejanov, Georgii Valéntinovich (1856-1918)
Stammler, Rudolf (1856-1938)
Binet, Alfred (1857-1911)
Carr, Herbert Wildon (1857-1931)
Chiapelli, Alessandro (1857-1931)
Hertz, Heinrich Rudolf (1857-1894)
Heymans, Gerardus (1857-1930)
Lévy-Bruhl, Lucien (1857-1939)
Loisy, Alfred (1857-1940)
Pearson, Karl (1857-1936)
Saussure, Ferdinand de (1857-1913)
Stein, Karl Heinrich von (1857-1887)
Veblen, Thornstein (1857-1929)
Wahle, Richard (1857-1935)
Durkheim, Émile (1858-1917)
Goblot, Edmond (1858-1935)
Mosca, Gaetano (1858-1941)
Milhaud, Gaston (1858-1918)
Peano, Giuseppe (1858-1932)
Plancks, Max [Karl Ernst Ludwig] (1858-1947)
Simmel, Georg (1858-1918)
Alexander, Samuel (1859-1938
Bergson, Henri (1859-1941)
Dewey, John (1859-1952)
Ehrenfels, Christian, Freiherr von [Barón de] (1859-1932)
Gardeil, Ambroise (1859-1931)
Husserl, Edmund (1859-1938)
Janet, Pierre (1859-1947)
Martinak, Eduard (1859-1943)
Meyerson, Émile (1859-1933)
Palágyi, Menyhért [Melchior] (1859-1924)
Payot, Jules (1859-1940)
Hensel, Paul (1860-1937)
Korn, Alejandro (1860-1936)
Laberthonnière, Lucien (1860-1932)
Stout, George Frederick (1860-1944)
Wille, Bruno (1860-1928)
Baldwin, James Mark (1861-1934)
Blondel, Maurice (1861-1949)
Burali Forti, Cesare (1861-1931)
Duhem, Pierre (1861-1916)
Groos, Karl (1861-1945)
Rauh, Fredéric (1861-1909)
Steiner, Rudolf (1861-1925)
Tyrrell, George (1861-1909)
Whitehead, Alfred North (1861-1947)
Brunner, Constantin (1862-1937)
Dumas, Georges (1862-1946)
Farias Brito, Raimundo (1862-1917)
Hilbert, David (1862-1943)
Külpe, Oswald (1862-1915)
Larsson, Hans (1862-1944)
Lasson, Georg (1862-1932)
Meinecke, Friedrich (1862-1954)
Petzoldt, Joseph (1862-1929)
Westermarck, Edward Alexander (1862-1939)
Ziehen, Theodor (1862-1950)
Cornelius, Hans (1863-1947)
Gredt, Joseph August (1863-1940)
Kreibig, Josep Clemens (1863-1917)
Lutoslawski, Wincenty (1863-1954)
Mead, George Herbert (1863-1931)
Münsterberg, Hugo (1863-1916)
Rickert, Heinrich (1863-1936)
Santayana, George (1863-1952)
Sertillanges, A[ntoine]-D[almace] [Gilbert] (1863-1948)
Sombart, Werner (1863-1941)
Vailati, Giovanni (1863-1909)
Verworn, Max (1863-1921)
Hobhouse, Leonard Trelawney (1864-1929)
Joël, Karl (1864-1934)
Schiller, F[erdinand] C[anning] S[cott] (1864-1937)
Schwarz, Hermann (1864-1951)
Uexküll, Jakob von (1864-1944)
Unamuno [y Jugo], Miguel de (1864-1936)
Weber, Max (1864-1920)
Baumgartner, Matthias (1865-1933)
Liljequist, Per Efraim (1865-1941)
Troeltsch, Ernst (1865-1923)
Adickes, Erich (1866-1928)
Bierens de Haan, J[ohannes] D[iderik] (1866-1943)
Breysig, Kurt (1866-1940)
Chéstov, Lév [León] Isakovich (1866-1938)
Croce, Benedetto (1866-1952)
Dyroff, Adolf (1866-1943)
Ludowici, August (nac. 1866)
McTaggart, John McTaggart Ellis (1866-1925)
Tarozzi, Giuseppe (1866-1958)
Twardowski, Kazimierz (1866-1938)
Dessoir, Max (1867-1947)
Driesch, Hans (1867-1941)
Joseph, H[orace] W[illiam] B[rindley] (1867-1943)
Lalande, André (1867-1963)
Mannoury, Gerrit (1867-1956)
Maier, Heinrich (1867-1933)
Messer, August [Wilhelm] (1867-1937)
Titchener, E[duard] B[radford] (1867-1927)
Woodbridge, Frederick James Eugene (1867-1940)
Wulf, Maurice de (1867-1947)
Akselrod, Lúbov Isaákovná (1868-1946)
Chávez, Ezequiel A. (1868-1946)
Couturat, Louis (1868-1914)
Hägerström, Axel (1868-1939)
Joachim, Harold Henry (1868-1938)
Marchesini, Giovanni (1868-1931)
Pastore, Annibale (1868-1956)
Radulescu-Motru, Constantin (1868-1954)
Tonquédec, Joseph de (1868-1962)
Amor Ruibal, Ángel (1869-1930)
Boodin, John Elof (1869-1950)
Brunschvicg, Léon (1869-1944)
Cohn, Jonas (1869-1947)
Geyser, Joseph (1869-1948)
Görland, Albert (1869-1952)
Mittasch, Alwin (1869-1953)
Otto, Rudolf (1869-1937)
Reininger, Robert (1869-1955)
Taylor, A[Ifred] E[dward] (1869-1945)

Siglo XX

Adler, Alfred (1870-1937)
Bouglé, Célestin (1870-1940)
Le Roy, Édouard (1870-1954)
Lenin, Vladimir Ilich (1870-1924)
Lossky, Nikolai Onufriévich (1870-1965)
Nishida, Kitaro (1870-1945)
Pfänder, Alexander (1870-1941)
Rignano, Eugenio (1870-1930)
Witasek, Stephan (1870-1915)
Bulgakov, Sergei Nikolaievich (1871-1944)
Luxemburg, Rosa (1871-1919)
McDougall, William (1871-1938)
Martinetti, Piero (1871-1943)
Molina, Enrique (1871-1956)
Prichard, H[arold] A[rthur] (1871-1947)
Rensi, Giuseppe (1871-1941)
Stern, William (1871-1938)
Vaz Ferreira, Carlos (1871-1958)
Zermelo, Ernst (1871-1953)
Aurobindo, Gnosh Sri (1872-1950)
Klages, Ludwig (1872-1956)
Kraus, Oskar (1872-1942)
Lessing, Theodor (1872-1933)
Russell, Bertrand (1872-1970)
Adler, Max (1873-1937)
Bogdanov, A. [Aleksander Aleksandrovich Malinovski] (1873-1928)
Eisler, Rudolf (1873-1926)
Ermatinger, Emil (1873-1953)
Gomperz, Heinrich (1873-1944)
Hocking, William Ernest (1873-1966)
Holt, E[dwin] B[issell] (1873-1946)
Lovejoy, A[rthur] 0[ncken] (1873-1962)
Montague, William Pepperell (1873-1953)
Moore, G[eorge] E[dward] (1873-1958)
Orestano, Francesco (1873-1945)
Rey, Abel (1873-1940)
Singer, Jr., Edgar Arthur (1873-1955)
Urban, Wilbur Marshall (1873-1952)
Bazarov, Vladimir Aléksandrovich (1874-1939)
Bérdáév, Nikolay Aléksandrovich (1874-1948)
Cassirer, Ernst (1874-1945)
Kastil, Alfred (1874-1950)
Krueger, Felix (1874-1948)
Maeztu, Ramiro de (1874-1936)
Pradines, Maurice (1874-1958)
Reymond, Arnold (1874-1958)
Scheler, Max [Ferdinand] (1874-1928)
Bhattacharya, K[rishna] C[handra] (1875-1949)
Gentile, Giovanni (1875-1944)
Grabmann, Martin (1875-1949)
Hönigswald, Richard (1875-1947)
Jung, Carl Gustav (1875-1961)
Lask, Emil (1875-1915)
Petronijevic, Branislav (1875-1954)
Schweitzer, Albert (1875-1965)
Sheldon, W[ilmon] H[enry] (1875-1981)
Zamboni, Giuseppe (1875-1950)
Bréhier, Émile (1876-1952)
Pauler, Akós von (1876-1933)
Perry, Ralph Barton (1876-1957)
Bauch, Bruno (1877-1942)
Carabellese, Pantaleo (1877-1948)
Frank, Sémén [Simón] Lúdvigovich (1877-1950)
Garrigou —Lagrange, Réginald (1877-1964)
Hatano Seichi (1877-1950)
Ingenieros, José (1877-1925)
Mondolfo, Rodolfo (1877-1976)
Ross, W[illiam] D[avid] (1877-1971)
Buber, Martin (1878-1965)
Carlini, Armando (1878-1959)
Frischeisen-Köhler, Max (1878-1923)
Gemelli, Agostino (1878-1959)
Goldstein, Kurt (1878-1965)
Häberlin, Paul (1878-1960)
Liebert, Arthur (1878-1946)
Löwenheim, Leopold (1878-1957)
Lukasiewicz, Jan (1878-1956)
Maréchal, Joseph (1878-1944)
Misch, Georg (1878-1965)
Radbruch, Gustav (1878-1949)
Rousselot, Pierre (1878-1915)
Serra Hunter, Jaume (1878-1943)
Spann, Othmar (1878-1950)
Vecchio, Giorgio del (1878-1970)
Watson, J[ohn] B[roadus] (1878-1958)
Bühler, Karl (1879-1963)
Dupréel, Eugène (1879-1967)
Einstein, Albert (1879-1955)
Hahn, Hans (1879-1934)
Mally, Ernst (1879-1944)
Müller, Aloys (1879-1952)
Nohl, Hermann (1879-1960)
Wundt, Max (1879-1963)
Cohen, Morris Raphael (1880-1947)
Geiger, Moritz (1880-1937)
Grisebach, Eberhard (1880-1945)
Groethuysen, Berhard (1880-1946)
Keyserling, Hermann Alexander Graf von [Conde de] (1880-1946)
Kraft, Victor (1880-1975)
Litt, Theodor (1880-1962)
Masnovo, Amato (1880-1955)
Rougès, Alberto (1880-1945)
Sellars, Roy Wood (1880-1973)
Spengler, Oswald (1880-1936)
Weininger, Otto (1880-1903)
Wertheimer, Max (1880-1943)
Aliotta, Antonio (1881-1964)
Binswanger, Ludwig (1881-1966)
Brouwer, L[uitzen] E[gbertus] J[an] (1881-1966)
Buonaiuti, Ernesto (1881-1946)
Déborin, Abram Moiséévich (1881-1963)
Dingler Hugo (1881-1954)
Ducasse C[urt] J[ohn] (1881-1969)
Jacoby, Günter (1881-1969)
Jaeger, Werner (1881-1961)
Kelsen, Hans (1881-1973)
Nabert, Jean (1881-1960)
Piéron, Henri (1881-1964)
Teilhard de Chardin, Pierre (1881-1955)
Ziegler, Leopold (1881-1958)
Becher, Erich (1882-1929)
Bridgman, P[ercy] W[illiams] (1882-1961)
Chevalier, Jacques (1882-1962)
Eddington, A[rthur] S[tanley] (1882-1944)
Hartmann, Nicolai (1882-1950)
Le Senne (1882-1954)
Maritain, Jacques (1882-1973)
Mijller-Freienfels, Richard (1882-1949)
Neurath, Otto (1882-1945)
Ors, Eugenio D´ (1882-1954)
Pichler, Hans (1882-1958)
Schlick, Moritz (1882-1936)
Spranger, Eduard (1882-1963)
Vasconcelos, José (1882-1959)
Zawirski, Zygmunt (1882-1948)
Belaúnde [y Díez Canseco], Víctor Andrés (1883-1955)
Caso, Antonio (1883-1946)
Coimbra, Leonardo (1883-1936)
Frank, Erich (1883-1949)
Jaspers, Karl (1883-1969)
Jaensch, Erich Rudolf (1883-1940)
Keynes, John Maynard (1883-1946)
Lavelle, Louis (1883-1951)
Lewis, C[larence] I[rving] (1883-1964)
Mises, Richard von (1883-1953)
Ortega y Gasset, José (1883-1955)
Reinach, Adolf (1883-1917)
Spaier, Albert (1883-1934)
Zaragüeta [Bengoechea], Juan (1883-1974)
Bachelard, Gaston (1884-1962)
Brightman, Edgard Sheffield (1884-1952)
Bultmann, Rudolf [Karl] (1884-1976)
Chwistek, Leon (1884-1944)
Frank, Philipp (1884-1966)
Gilson, Étienne (1884-1978)
Haering, Theodor L. (1884-1964)
Kroner, Richard (1884-1974)
Mahnke, Dietrich (1884-1939)
Phalén, Adolf Krister (1884-1931)
Scholz, Heinrich (1884-1956)
Tegen, Carl Einar Zakarias Johansson (1884-1965)
Wust, Peter (1884-1940)
Bloch, Ernst (1885-1977)
Bohr, Niels [Henrik David] (1885-1962)
Guardini, Romano (1885-1968)
Lukács, György [Georg] (1885-1971)
Stebbing, L[izzie] S[usan] (1885-1943)
Tanabe, Hajime (1885-1962)
Weyl, Hermann (1885-1955)
Alberini, Coriano (1886-1960)
Banfi, Antonio (1886-1957)
Barth, Karl (1886-1968)
Beck, Maximilian (1886-1950)
Decoster, Paul (1886-1939)
Heimsoeth, Heinz (1886-1975)
Koffka, Kurt (1886-1941)
Kotarbinski, Tadeusz (1886-1981)
Lefniewski, Stanislaw (1886-1939)
Olgiati, Francesco (1886-1962)
Roland-Gosselin, M.-D. (1886-1962)
Rosenzweig, Franz (1886-1929)
Tillich, Paul (1886-1965)
Becker, Oscar (1887-1964)
Broad, C[harlie] D[unbar] (1887-1971)
Dasgupta, Surendranath (1887-1952)
Freyer, Hans (1887-1969)
Gogarten, Friedrich (1887-1967)
Huxley, Julian S[orrell.] (1887-1975)
Köhler, Wolfgang (1887-1967)
Laird, John (1887-1946)
Michelstaedter, Carlo (1887-1910)
Schrödinger, Erwin (1887-1961)
Skolem, Thoralf (1887-1963)
Wenzl, Aloys (1887-1967)
Wolfson, H[arry] A[ustryn] (1887-1974)
Zocher, Rudolf (1887-1976)
Bernays, Paul (1888-1977)
Bujarin, Nikolay Ivanovich (1888-1937)
Conrad-Martius, Hedwig (1888-1966)
García Morente, Manuel (1888-1942)
Kretschmer, Ernst (1888-1964)
Radhakrishnan, Sarvepalli (1888-1975)
Rothacker, Erich (1888-1965)
Ruggiero, Guido de (1888-1948)
Schmitt, Carl (1888-1985)
Steinbüchel, Theodor (1888-1949)
Wahl, Jean [André] (1888-1974)
Brunner, Emil (1889-1966)
Collingwood, R[obin] G[eorge] (1889-1943)
Feys, Robert (1889-1961)
Galli, Gallo (1889-1974)
Heidegger, Martin (1889-1976)
Heinemann, Fritz (1889-1970)
Hessen, Johannes (1889-1971)
Korsch, Karl (1889-1961)
Lipps, Hans (1889-1942)
Marcel, Gabriel (1889-1973)
Przywara, Erich (1889-1972)
Rougier, Louis (nac. 1889)
Watsuji, Tetsuro (1889-1960)
Wittgenstein, Ludwig [Josef Johann] (1889-1951)
Ajdukiewicz, Kazimierz (1890-1963)
Betti, Emilio (1890-1968)
Gonseth, Ferdinand (1890-1975)
Hering, Jean (1890-1966)
Hildebrand, Dietrich von (1890-1978)
Kaila, Eino [Sakari] (1890-1958)
Leisegang, Hans (1890-1951)
Lewin, Kurt (1890-1947)
Boas, George (1891-1980)
Carnap, Rudolf (1891-1970)
Dempf, Alois (1891-1982)
Gramsci, Antonio (1891-1937)
Guéroult, Martial [Joseph-André] (1891-1976)
Kaufmann, Fritz (1891-1958)
Lazzarini, Renato (1891-1974)
Pepper, S[tephen] C[oburn] (1891-1972)
Polanyi, Michael (1891-1976)
Reichenbach, Hans (1891-1953)
Romero, Francisco (1891-1962)
Stefanini, Luigi (1891-1956)
Stein, Edith (1891-1942)
Benjamin, Walter (1892-1940)
Blanshard, Brand (nac. 1892)
Carvalho, Joachim de (1892-1958)
Delgado, Honorio (nac. 1892)
Heyde, Johannes Erich (nac. 1892)
Koyré, Alexandre (1892-1964)
Niebuhr, Reinhold (1892-1971)
Plessner, Helmuth (1892-1985)
Ibérico y Rodríguez, Mariano (nac. 1893)
Ingarden, Roman (1893-1970)
Mannheim, Karl (1893-1947)
Nicod, Jean (1893-1924)
Northrop, F[ilmer] S[tuart] C[uckow] (nac.1893)
Asmus, Valéntin Férdinandovich (nac. 1894)
Astrada, Carlos (1894-1970)
Gurvitch, [Georgik Davidovich] Georges (1894-1965)
Guzzo, Augusto (1894-1986)
Jørgensen, Jørgen (1894-1969)
Wiener, Norbert (1894-1964)
Horkheimer, Max (1895-1973)
Kaufmann, Felix (1895-1949)
La Via, Vincenzo (nac. 1895)
Langer, S[usanne] K[atharine] (nac. 1895)
Mazzantini, Carlo (1895-1971)
Raeymaeker, Louis de (1895-1970)
Volpe, Galvano Della (1895-1968)
Xirau [i Palau], Joaquim (1895-1946)
Ackermann, Wilhelm (1896-1962)
Berger, Gaston (1896-1960)
Glockner, Hermann (1896-1979)
Piaget, Jean (1896-1980)
Reiner, Hans (1896-1991)
Spirito, Ugo (1896-1979)
Waismann, Friedrich (1896-1959)
Weinhandl, Ferdinand (1896-1973)
Aall, Anathon (1897-1943)
Hartshorne, Charles (nac. 1897)
Löwith, Karl (1897-1973)
Post, Emil L. (1897-1954)
Ramos, Samuel (1897-1959)
Reich, Wilhelm (1897-1957)
Xiberta i Roqueta, Bartomeu Maria (1897-1967)
Blanché, Robert (1898-1975)
Gouhier, Henri (nac. 1898)
Heyting, Arend (nac. 1898)
Marcuse, Herbert (1898-1979)
Rintelen, Fritz-Joachim von (1898-1979)
Vakradzé, Konstantin Spiridonovich (nac.1898)
Wach, Joachim (nac. 1898)
Zubiri [Apalátegui], Xavier (1898-1983)
Price, H[enry] H[abberley] (1899-1985)
Randall, Jr., John Herman (1899-1980)
Schutz, Alfred (1899-1959)
Toynbee, Arnold J[oseph] (1899-1975)
Braithwaite, R[ichard] B[evan] (nac. 1900)
Castelli, Enrico (Enrico Castelli —Gattinara di Zubiena) (1900-1977)
Curry, H[askell] B[rooks] (1900-1982)
Fromm, Erich (1900-1980)
Gadamer, Hans-Georg (nac. 1900)
Giacon, Carlo (1900-1984)
Gaos, José (1900-1969)
Ryle, Gilbert (1900-1976)
Virasoro, Miguel Ángel (1900-1966)
Abbagnano, Nicola (1901-1990)
Bertalanffy, Ludwig von (1901-1972)
Brandenstein, Béla von (1901-1989)
Farber, Marvin (1901-1980)
García Bacca, Juan David (1901-1992)
Gurwitsch, Aron (1901-1973)
Heisenberg, Werner (1901-1976)
Juhos, Béla (1901-1971)
Lacan, Jacques (1901-1981)
Landsberg, Paul Ludwig (1901-1944)
Lefèbvre, Henri (nac. 1901)
Morris, Charles (1901-1979)
Nagel, Ernest (nac. 1901)
Petzäl, Ake (1901-1957)
Weiss, Paul (nac. 1901)
Battaglia, Felice (1902-1977)
Bochenski, Josef [I. M.] (nac. 1902)
Feigl, Herbert (1902-1988)
Gabriel, Leo (nac. 1902)
Hook, Sidney (1902-1989)
Kojève, Alexandre (1902-1968)
Landgrebe, Ludwig (1902-1991)
Marc-Wogau, Konrad (nac. 1902)
Popper, Karl R[aymund] (1902-1994)
Ruyer, Raymond (nac. 1902)
Tarski, Alfred (1902-1983)
Vassallo, Ángel (1902-1978)
Wild, John (1902-1972)
Adorno, Theodor W[iesengrund] (1903-1969)
Bollnow, Otto Friedrich (1903-1991)
Cavaillès, Jean (1903-1944)
Church, Alonzo (nac. 1903)
Fatone, Vicente (1903-1962)
Findlay, J[ohn] N[iemayer] (1903-1987)
Jankélévich, Vladimir (1903-1985)
Kédrov, Bonifatiy Mjalovich (nac. 1903)
Neuman, John [Janos] von (1903-1957)
Ramsey, F[rank] P[lumpton] (1903-1930)
Recaséns Siches, Luis (1903-1977)
Simon, Yves Robert (1903-1961)
Calogero, Guido (1904-1986)
Carbonara, Cleto (nac. 1904)
Feibleman, James [Kern] (nac. 1904)
Gehlen, Arnold (1904-1976)
Pieper, Josef (nac. 1904)
Rahner, Karl (1904-1984)
Robles, Oswaldo (1904-1969)
Skinner, B[urrhus] F[rederick] (1904-1990)
Spiegelberg, Herbert (1904-1990)
Wisdom, John [Arthur Jon Terence Dibben] (1904-1974)
Fink, Eugen (1905-1975)
Hempel, Carl G[ustav] (nac. 1905)
Levinas, Emmanuel (nac. 1905)
Maier, Anneliese (1905-1971)
Mounier, Emmanuel (1905-1950)
Nédoncelle, Maurice (1905-1976)
Sartre, Jean-Paul (1905-1980)
Alquié, Ferdinand (nac. 1906)
Bergmann, Gustav (1906-1987)
Gödel, Kurt (1906-1978)
Goodman, Nelson (nac. 1906)
Lombardi, Franco (nac. 1906)
Ottaviano, Carmelo (nac. 1906)
Virasoro, Rafael (nac. 1906)
Hyppolite, Jean (1907-1968)
Llambfas de Azevedo, Juan (1907-1972)
Nicol, Eduardo (1907-1990)
Santos, Delfim (1907-1966)
Zambrano, María (1907-1991)
Beauvoir, Simone de (1908-1986)
Beth, E[vert] W[ilem] (1908-1964)
Cannabrava, Euryalo (1908-1981)
García Máynez, Eduardo (nac. 1908)
Hedenius, Per Avid Ingemar (1908-1982)
Herbrand, Jacques (1908-1931)
Laín Entralgo, Pedro (nac. 1908)
Lévi-Strauss, Claude (nac. 1908)
Merleau-Ponty, Maurice (1908-1961)
Quine, Willard Van Orman (1908-2000)
Sciacca, Michele Federico (1908-1975)
Stevenson, C[harles] L[eslie] (1908-1979)
Aranguren, José L[uis] L[ópez] (nac. 1909)
Black, Max (nac. 1909)
Gentzen, Gerhard (1909-1945)
Weil, Simone (1909-1943)
Dufrenne, Mikel (nac. 1910)
Frondizi, Rizieri (nac. 1910)
Hartmann, Robert S. (1910-1973)
Polin, Raymond (nac. 1910)
Sánchez Reulet, Aníbal (nac. 1910)
Austin, J[ohn] L[angshaw] (1911-1960)
Fabro, Cornelio (nac. 1911)
McLuhan, Marshall (1911-1980)
Paci, Enzo (1911-1976)
Reale, Miguel (nac. 1910)
Waelhens, Alphonse de (1911-1981)
Ardao, Arturo (nac. 1912)
Ferrater Mora, José (1912-1991)
Gusdorf, Georges (nac. 1912)
Larroyo, Francisco (nac. 1912)
Naess, Arne [Dekke Eide] (nac. 1912)
Perelman, Chaïm (1912-1984)
Sellars, Wilfrid (1912-1989)
Wein, Hermann (1912-1981)
Zea, Leopoldo (nac. 1912)
Camus, Albert (1913-1960)
Echeverría, José [Rafael] (nac. 1913)
Goldmann, Lucien (1913-1970)
Ricoeur, Paul (nac. 1913)
Schaff, Adam (nac. 1913)
Thévenaz, Pierre (1913-1955)
Buchler, Justus (1914-1992)
Hampshire, Stuart (nac. 1914)
Marías, Julián (nac. 1914)
Barthes, Roland (1915-1980)
Bruner, Jerome S[eymour] (nac. 1915)
Lorenzen, Paul (1915-1994)
Prior, A[rthur] N[orman] (1915-1969)
Sánchez Vázquez, Adolfo (nac. 1915)
Wagner de Reyna, Alberto (nac. 1915)
Chisholm, R[oderick] M[ilton] (nac. 1916)
Pardo, Raymundo (nac. 1916)
Wright, Georg Henrik von (nac. 1916)
Bohm, David (nac. 1917)
Davidson, Donald (nac. 1917)
Mackie, John Leslie (1917-1981)
Althusser, Louis (1918-1990)
Ayer, A[Ifred] J[ulius] (1918-1989)
Gortari, Eli de (nac. 1918)
Miró Quesada, Francisco (nac. 1918)
Pareyson, Luigi (1918-1991)
Bunge, Mario (nac. 1919)
Hare, R[ichard] M[ervin] (nac. 1919)
Strawson, P[eter] F[rederick] (nac. 1919)
Duméry, Henry (nac. 1920)
Smart, J[ohn] J[amieson] C[arswell] (nac.1920)
Albert, Hans (nac. 1921)
Morin, Edgar (nac. 1921)
Rawls, John (nac. 1921)
Wang, Hao (nac. 1921)
Apel, Karl-Otto (nac. 1922)
Castilla del Pino, Carlos (nac. 1922)
Fougeyrollas, Pierre (nac. 1922)
Henry, Michel (nac. 1922)
Kuhn, Thomas S. (nac. 1922)
Lakatos, Imre (1922-1974)
Montero Moliner, Fernando (nac. 1922)
Villoro, Luis (nac. 1922)
Stegmüler, Wolfgang (1923-1991)
Bueno, Gustavo (nac. 1924)
Castañeda, Héctor-Neri (nac. 1924)
Feyerabend, Paul K. (1924-1994)
Hanson, N[orwood] R[ussell] (1924-1967)
Hesse, Mary B[renda] (nac. 1924)
Xirau, Ramón (nac. 1924)
Axelos, Kostas (nac. 1925)
Dummett, Michael [Anthony Eardley] (nac.1925)
Garrido [Jiménez], Manuel (nac. 1925)
Mayz Vallenilla, Ernesto (nac. 1925)
París [Amador], Carlos (nac. 1925)
Sacristán, Manuel (1925-1985)
Salmerón, Fernando (nac. 1925)
Sánchez Mazas, Miguel (nac. 1925)
Foucault, Michel (1926-1984)
Kosík, Karel (nac. 1926)
García Calvo, Agustín (nac. 1926)
Putnam, Hilary (nac. 1926)
Salazar Bondy, Augusto (1926-1974)
S ánchez de Zavala, Víctor (nac. 1926)
Kolakowski, Leszek (nac. 1927)
Lledó [Íñigo], Emilio (nac. 1927)
Chomsky, Noarn (nac. 1928)
Rescher, Nicholas (nac. 1928)
Habermas, Jürgen (nac. 1929)
Hintikka, [Kaarlo] Jaakko [Juhani] (nac. 1929)
Derrida, Jacques (nac. 1930)
Montague, Richard (1930-1971)
Tugendhat, Ernst (nac. 1930)
Dworkin, Ronald Myles (nac. 1931)
Rorty, Richard (nac. 1931)
Eco, Umberto (nac. 1932)
Laszlo, Ervin (nac. 1932)
Searle, John (nac. 1932)
Sneed, Joseph D. (nac. 1938)
Kripke, Saul A[ron] (nac. 1940)

 

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Abraza a Jesús crucificado, amante y amado 

"Queridísima hermana en Jesús. Yo, Catalina, sierva de los siervos de Jesús, te escribo en su sangre preciosa, deseosa de que te alimentes y te nutras del amor de Dios como del seno de una dulce madre. ¡Nadie, de hecho, puede vivir sin esta leche! 

Quien posee el amor de Dios, encuentra en ello tanta alegría que cualquier amargura se transforma en dulzura, y todo gran peso se vuelve ligero. No hay de qué sorprenderse porque, viviendo en la caridad, se vive en Dios: 

“ Dios es amor ; el que está en el amor habita en Dios y Dios habita en él ”. 

Viviendo en Dios, por tanto, no se puede tener amargura alguna, porque ¡Dios es delicia, dulzura y alegría infinitas! 

¡Es ésta la razón por la que los amigos de Dios son siempre felices! Aun enfermos, indigentes, afligidos, atribulados, perseguidos, nosotros estamos alegres. 

Aun cuando todas las lenguas que hablan mal nos criticasen, no nos importaría , ya que de todo nos alegramos y disfrutamos, porque vivimos en Dios, nuestro reposo, y gustamos la leche de su amor. Como el niño obtiene la leche del seno de la madre, así nosotros, enamorados de Dios, obtenemos el amor de Jesús crucificado, siguiendo siempre sus huellas y caminando junto a él por la via de las humillaciones, de las penas y de las injurias.

No buscamos la alegría si no en Jesús, y huimos de toda suerte de gloria que no sea la de la cruz. 

Por tanto ¡Abraza a Jesús crucificado, alzando hacia él la mirada de tu deseo! 

¡Considera el ardiente amor por tí, que ha llevado a Jesús a derramar sangre de cada poro de su cuerpo! 

Abraza a Jesús crucificado, amante y amado, y en él encontrarás la vida verdadera, porque es Dios que se ha hecho hombre. ¡Ardan tu corazón y tu alma por el fuego de amor obtenido de Jesús clavado en la cruz ! 

Debes,entonces, transformarte en amor, mirando al amor de Dios, que tanto te ha amado, no porque tuviera ninguna obligación para contigo, sino por pura donación, empujado sólo por su inefable amor. 

¡No tendrás otro deseo que el de seguir a Jesús! Como embriagada por el Amor, no te darás ya cuenta de si te encuentras sola o en compañía: ¡No te preocupes por nada, sólo de encontrar a Jesús y caminar tras él! 

¡Corre,Bartolomea, y no te duermas nunca más, porque el tiempo corre y no espera ni un momento! 

Permanece en el dulce amor de Dios. 

Jesús dulce, Jesús amor.

De las "Lettere" (cartas) de Santa Caterina da Siena (1347-1380) (carta n. 165 a Bartolomea, esposa de Salviato da Lucca) 

 

Oración - ¡Oh, inestimable Amor! Tú nos iluminas con tu sabiduría, para que podamos conocer por nosotros mismos, tu verdad y los sutiles engaños del demonio.   Con el fuego de tu amor enciende en nuestros corazones el deseo de amarte y de seguirte en la verdad.   ¡Sólo Tú eres el Amor, digno de ser solamente amado! (de S. Catalina de Siena)

 

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San Pío de Pietrelcina (1887-1968) capuchino
Buona giornata 24, 29/5

 

El amor de Dios y de los hombres

     Me consume un fuego de doble llama: el amor a Dios y a los hombres. Jesús ha instalado en mi corazón tan pequeño como un volcán siempre en erupción....
       Dios mío, hazte presente en mi pobre corazón y perfecciona en mí la obra que has comenzado. En lo más íntimo de mi alma oigo la voz que me repite: “Santifícate y santifica a los demás!”
       Esto es lo que quiero, querido hijito, a quien escribo todo esto, pero no sé por dónde comenzar. ¡Ayúdame! Sé que Jesús te ama y que tú lo mereces. ¡Háblale de mí: yo le pido que haga de mí un hijo menos indigno de San Francisco, que pueda servir como ejemplo a mis hermanos, de forma que ellos guarden su fervor y que el fervor aumente en mí, hasta que llegue a ser un capuchino perfecto.

 

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"Obras todas del Señor, bendecid al Señor".-

“¡Señor, dueño nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra!” (Sal 8, 2).

 

La belleza de la naturaleza nos recuerda que Dios nos ha encomendado la misión de "labrar y cuidar" este "jardín" que es la tierra (cf. Gn 2, 8-17).

 

Que nos guíe y acompañe siempre con su intercesión, la Santísima Madre de Dios.

Su fe indefectible que sostuvo la fe de Pedro y de los demás Apóstoles, durante más de dos mil años, siga sosteniendo la de las generaciones cristianas, aquella y siempre misma fe. Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros. Amen

 

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Gracias por venir a visitarnos

 

Autor: Joseph Ratzinger – en el siglo: S.S. BENEDICTO XVI

La fraternidad de los cristianos” Joseph Ratzinger Ediciones ‘sígueme’

“Verdad, valores, poder” Joseph Ratzinger. Editorial Rialp

“Principios de moral cristiana”         98 p.p.     6,00 € editorial EDICEP

“Evangelio, catequesis, catecismo”  80 p.p.     4,75 € “

“La eucaristía, centro de vida”        170 p.p.  10,00 € “

“En el principio creó Dios”              128 p.p.    7,25 € “

“La provocación del discurso sobre Dios”  - Editorial TROTTA

“Dios y el mundo” Editorial Galaxia Gutenberg 

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'JESUCRISTO PADECIÓ BAJO EL PODER DE PONCIO PILATO,
FUE CRUCIFICADO, MUERTO Y SEPULTADO'
Evangelio según San Lucas, Cap.3, vers.1º: El año decimoquinto del reinado del emperador Tiberio, cuando Poncio Pilato gobernaba la Judea, siendo Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Felipe tetrarca de Iturea y Traconítide, y Lisanias tetrarca de Abilene…

Crucifixión de San Pedro: fue crucificado al revés cabeza abajo - Pergamino con San Pedro en cruz invertida, de Maguncia- Alemania; entre el 900 y el 1000ca. - Museo Diocesano de la Catedral Maguncia (Mainz) Alemania - Pedro en su cruz, invertida. ¿Qué significa todo esto? Es lo que Jesús había predicho a este Apóstol suyo: "Cuando seas viejo, otro te llevará a donde tú no quieras"; y el Señor había añadido: "Sígueme" (Jn 21, 18-19). Precisamente ahora se realiza el culmen del seguimiento: el discípulo no es más que el Maestro, y ahora experimenta toda la amargura de la cruz, de las consecuencias del pecado que separa de Dios, toda la absurdidad de la violencia y de la mentira. No se puede huir del radicalismo del interrogante planteado por la cruz: la cruz de Cristo, Cabeza de la Iglesia, y la cruz de Pedro, su Vicario en la tierra. Dos actos de un único drama: el drama del misterio pascual: cruz y resurrección, muerte y vida, pecado y gracia.

La maternidad divina de María – Catecismo de la Iglesia
495 Llamada en los Evangelios 'la Madre de Jesús'(Jn 2, 1; 19, 25; cf. Mt 13, 55, etc.), María es aclamada bajo el impulso del Espíritu como 'la madre de mi Señor' desde antes del nacimiento de su hijo (cf Lc 1, 43). En efecto, aquél que ella concibió como hombre, por obra del Espíritu Santo, y que se ha hecho verdaderamente su Hijo según la carne, no es otro que el Hijo eterno del Padre, la segunda persona de la Santísima Trinidad. La Iglesia confiesa que María es verdaderamente Madre de Dios [Theotokos] (cf. Concilio de Éfeso, año 649: DS, 251).
La virginidad de María
496 Desde las primeras formulaciones de la fe (cf. DS 10-64), la Iglesia ha confesado que Jesús fue concebido en el seno de la Virgen María únicamente por el poder del Espíritu Santo, afirmando también el aspecto corporal de este suceso: Jesús fue concebido absque semine ex Spiritu Sancto (Concilio de Letrán, año 649; DS, 503), esto es, sin semilla de varón, por obra del Espíritu Santo. Los Padres ven en la concepción virginal el signo de que es verdaderamente el Hijo de Dios el que ha venido en una humanidad como la nuestra:
Así, san Ignacio de Antioquía (comienzos del siglo II): «Estáis firmemente convencidos acerca de que nuestro Señor es verdaderamente de la raza de David según la carne (cf. Rm 1, 3), Hijo de Dios según la voluntad y el poder de Dios (cf. Jn 1, 13), nacido verdaderamente de una virgen [...] Fue verdaderamente clavado por nosotros en su carne bajo Poncio Pilato [...] padeció verdaderamente, como también resucitó verdaderamente» (Epistula ad Smyrnaeos, 1-2).

El acontecimiento histórico y transcendente – Catecismo de la Iglesia
639 El misterio de la resurrección de Cristo es un acontecimiento real que tuvo manifestaciones históricamente comprobadas como lo atestigua el Nuevo Testamento. Ya san Pablo, hacia el año 56, puede escribir a los Corintios: "Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se apareció a Cefas y luego a los Doce: "(1 Co 15, 3-4). El apóstol habla aquí de la tradición viva de la Resurrección que recibió después de su conversión a las puertas de Damasco (cf. Hch 9, 3-18).
El sepulcro vacío

640 "¿Por qué buscar entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado" (Lc 24, 5-6). En el marco de los acontecimientos de Pascua, el primer elemento que se encuentra es el sepulcro vacío. No es en sí una prueba directa. La ausencia del cuerpo de Cristo en el sepulcro podría explicarse de otro modo (cf. Jn 20,13; Mt 28, 11-15). A pesar de eso, el sepulcro vacío ha constituido para todos un signo esencial. Su descubrimiento por los discípulos fue el primer paso para el reconocimiento del hecho de la Resurrección. Es el caso, en primer lugar, de las santas mujeres (cf. Lc 24, 3. 22- 23), después de Pedro (cf. Lc 24, 12). "El discípulo que Jesús amaba" (Jn 20, 2) afirma que, al entrar en el sepulcro vacío y al descubrir "las vendas en el suelo"(Jn 20, 6) "vio y creyó" (Jn 20, 8). Eso supone que constató en el estado del sepulcro vacío (cf. Jn 20, 5-7) que la ausencia del cuerpo de Jesús no había podido ser obra humana y que Jesús no había vuelto simplemente a una vida terrenal como había sido el caso de Lázaro (cf. Jn 11, 44).