Friday 26 May 2017 | Actualizada : 2017-03-29
 
Inicio > Leyendas Negras > Leyendas - 20º manipulan documento y roban; quién escribe en el Vaticano?

 

Tradición y libertad - La tradición occidental desde las antiguas Atenas, Jerusalén y Roma, no se ha movido entre la represión o la descarga del impulso, sino que ha peleado por la libertad interior, que pasa por el dominio de sí, pues sin ésta difícilmente el hombre puede hablar de libertad, ya que no se trata simplemente de la ausencia de coacción externa, sino de capacidad para poder determinarse en orden al bien.

 

 

Diálogo - Como escribió J. Lacroix, «toda auténtica actividad humana es diálogo: diálogo con el mundo, que es poesía, diálogo con los demás, que es amor; diálogo con Dios, que es plegaria. La tentación peculiar del pensamiento es el monólogo: basta encerrarse en el propio sistema y negar otro para aniquilarse a sí mismo. El pensamiento verdadero, en cambio, es diálogo; es, como Platón dice, el diálogo del alma consigo misma».

 

+++

 

Para no caer en el anacronismo, es necesario tener la humildad y la inteligencia de leer los hechos del pasado no con las categorías mentales de hoy, más, dentro el marco histórico temporal en que se efectuaron. 

 

+++

 

Abriendo a los estudiosos los ‘Archivos Históricos’, la Iglesia

expone los documentos de época para estudiar y así averiguar,

por el ejercicio de las facultades intelectuales, la naturaleza,

cualidades y relaciones de las cosas. Las fábulas como las

leyendas se desmoronan en su propia ignorancia, por falta de

ciencias, letras y noticias como de honestidad intelectual.  

 

+++

 

Al igual que ocurre con cualquier otra expresión de la mente humana, quizás la objetividad plena es imposible, pero lo que se le pide a cualquier intelectual honrado es que, cuando menos, haga el esfuerzo de buscarla, tenga la valentía de acercarse serena y responsablemente al mayor grado de objetividad histórica posible.

 

 

Y recordemos a Séneca: “Sea esta la regla de la nuestra vida, decir lo que sentimos, sentir lo que decimos. En suma que la palabra esté de acuerdo con los hechos”.

 

+++


Conversación con el sustituto de la Secretaría de Estado, el arzobispo Angelo Becciu

 

Los papeles robados del Papa - 2012

 

Amargura y pesar por lo acontecido en los últimos días en el Vaticano, pero también determinación y confianza al afrontar una situación francamente difícil. Estos son los sentimientos que se perciben en el sustituto de la Secretaría de Estado, el arzobispo Angelo Becciu -que por su oficio trabaja cada día en estrecho contacto con el Pontífice-  durante una conversación con «L’Osservatore Romano» sobre el tema que centra la atención de muchísimos medios de comunicación en todo el mundo, es decir, el arresto, el pasado 23 de mayo, de Paolo Gabriele, ayudante de cámara de Benedicto XVI, por tener en su poder gran número de documentos reservados pertenecientes al Papa. ¿Qué decir del estado de ánimo de quienes trabajan en la Santa Sede? «En las personas con quienes me he encontrado en estas horas –responde el sustituto-, tras mirarnos a los ojos, ciertamente he leído desconcierto y preocupación, pero también he visto la  decisión de continuar el servicio silencioso y fiel al Papa». Una actitud que se respira cada día en la vida de las oficinas  de la Santa Sede y del pequeño mundo vaticano, pero que obviamente no es noticia en el diluvio mediático que se ha desencadenado tras los graves y, en muchos aspectos, desconcertantes sucesos de estos días. En este contexto, monseñor Becciu  mide con atención las palabras para subrayar «el resultado positivo» de la investigación, aunque se trata de un resultado amargo. Por lo demás, las reacciones en todo el mundo, en cierto aspecto justificadas, «preocupan y entristecen por las modalidades de la información, que suscitan reconstrucciones fantasiosas que de ningún modo corresponden a la realidad».

 

¿Se podía reaccionar con más rapidez y totalidad?

Ha habido, hay y habrá un respeto riguroso de las personas y de los procedimientos previstos por las leyes vaticanas. En cuanto se certificó el hecho, el 25 de mayo, la Oficina de información de la Santa Sede difundió la noticia, aunque fue un shock para todos y esto creó un poco de desconcierto. Por lo demás, la investigación está  en curso.

 

¿Cómo ha encontrado a Benedicto XVI?

 

Entristecido. Porque, de acuerdo con lo que se ha podido certificar hasta ahora, alguien cercano a él parece responsable de comportamientos injustificables desde cualquier punto de vista. Ciertamente, en el Papa prevalece la piedad por la persona implicada. Pero no deja de ser verdad que el ataque que ha sufrido es brutal: Benedicto XVI ha visto cómo se publicaban documentos robados de su casa, papeles que no son simplemente correspondencia privada, sino informaciones, reflexiones, manifestaciones de conciencia, incluso desahogos que ha recibido únicamente en razón de su ministerio. Por eso, el Pontífice está especialmente dolido, entre otras razones por la violencia sufrida por los autores de las cartas o de los escritos dirigidos a él.

 

¿Puede formular un juicio sobre lo que ha sucedido?

 

Considero que la publicación de las cartas robadas es un acto inmoral de inaudita gravedad. Sobre todo, repito, porque no se trata únicamente de una violación, ya en sí gravísima, de la reserva a la que cualquiera tiene derecho, sino también de un vil ultraje a la relación de confianza entre Benedicto XVI y quien se dirige a él, aunque fuera para expresar en conciencia una protesta. Razonemos: no sólo se han robado documentos al Papa; se ha violado la conciencia de quien se dirige a él como al Vicario de Cristo, y se ha atentado contra el ministerio del Sucesor del apóstol Pedro. Varios documentos publicados se enmarcan en un contexto que se supone de total confianza. Cuando un católico habla al Romano Pontífice, tiene el deber de abrirse como si estuviera ante Dios, también porque se siente garantizado de una absoluta reserva.

 

Se ha querido justificar la publicación de los documentos con criterios de limpieza, transparencia, reforma de la Iglesia.

 

Los sofismas no llevan muy lejos. Mis padres me enseñaron no sólo a no robar, sino también a no aceptar nunca cosas robadas por otros. Me parecen principios sencillos, tal vez para algunos demasiado sencillos, pero es cierto que cuando alguien los pierde de vista, fácilmente se desvía y lleva también a otros a la ruina. No puede haber renovación que pisotee la ley moral, ni siquiera siguiendo el principio de que el fin justifica los medios, un principio que por lo demás no es cristiano.

 

Y ¿qué responder a quien reivindica el derecho de crónica?

 

Pienso que en estos días, por parte de periodistas, además del deber de informar de lo que está sucediendo, debería haber también una preocupación ética, es decir, deberían tener  la valentía de distanciarse netamente de la iniciativa de un colega suyo que no dudo en definir criminal. Un poco de honradez intelectual y de respeto de la ética profesional más elemental no haría mal al mundo de la información.

 

Según varios comentarios, los documentos publicados revelarían un mundo turbio en el seno de la Iglesia, especialmente de la Santa Sede.

 

Me parece que detrás de algunos artículos se esconde una hipocresía de fondo. Por una parte, se critica el carácter absolutista y monárquico del gobierno central de la Iglesia; y por otra, se escandaliza porque algunos, escribiendo al Papa, expresan ideas o incluso quejas sobre la organización del gobierno mismo. Muchos documentos publicados no revelan luchas o venganzas, sino la libertad de pensamiento que, en cambio, según las acusaciones la Iglesia no permite. En suma, no somos momias, y los diversos puntos de vista, incluso las valoraciones opuestas son más bien normales. Si alguien se siente incomprendido, tiene pleno derecho a dirigirse al Pontífice. ¿Dónde está el escándalo? Obediencia no significa renunciar  a tener un juicio propio, sino manifestar con sinceridad y hasta el fondo la propia opinión, para después acatar la decisión del superior. Y no por cálculo, sino por adhesión a la Iglesia querida por Cristo. Son elementos fundamentales de la visión católica.

 

Luchas, venenos, sospechas: ¿así es realmente el Vaticano?

 

Yo no percibo ese ambiente y es lamentable que se tenga una imagen tan deformada del Vaticano. Pero esto nos debe hacer reflexionar y nos debe estimular a todos a esforzarnos a fondo por reflejar una vida más marcada por el Evangelio.

 

¿Qué decir, en definitiva, a los católicos y a quienes de cualquier modo miran con interés a la Iglesia?

 

He hablado del dolor de Benedicto XVI, pero debo decir que el Papa no pierde la serenidad que lo lleva a gobernar la Iglesia con determinación y clarividencia. Está a punto de iniciarse en Milán el Encuentro mundial de las familias. Serán días de fiesta donde se respirará la alegría de ser Iglesia. Hagamos nuestra la parábola evangélica que el Papa Benedicto XVI  nos recordó hace pocos días: el viento se abate sobre la casa, pero esta no caerá. El Señor la sostiene y no habrá tempestades que puedan derribarla.

  g.m.v.

30 de mayo de 2012

http://www.osservatoreromano.va/portal/dt?JSPTabContainer.setSelected=

JSPTabContainer%2FDetail&last=false=&path=/news/interviste/2012/124q12

-A-colloquio-con-il-sostituto-della-Segreter.html&title=Los%20papeles%

20robados%20del%20Papa&locale=es

 

+++

 

"Por qué pertenezco a la Iglesia"

 

Podemos pensar en la iglesia católica comparándola con la luna: por la relación luna-mujer (madre) y por el hecho de que la luna no tiene luz propia, sino que la recibe del sol sin el cual sería oscuridad completa. La luna resplandece, pero su luz no es suya sino de otro. La sonda lunar y los astronautas descubrieron que la luna es solo una estepa rocosa y desértica, como montañas y arena, vieron una realidad distinta a la de la antigüedad: no como luz. Y efectivamente la luna es en sí y por sí misma lo desierto, arena y rocas. Sin embargo, es también luz y como tal permanece incluso en la época de los vuelos espaciales.

¿No es ésta una imagen exacta de la Iglesia? Quien la explora y la excava con la sonda, como la luna, descubrirá solamente desierto, arena y piedras, las debilidades del hombre y su historia a través del polvo, los desiertos y las montañas. El hecho decisivo es que ella, aunque es solamente arena y rocas, es también luz en virtud de otro, del Señor.

Yo estoy en la iglesia porque creo que hoy como ayer e independientemente de nosotros, detrás de nuestra iglesia vive su iglesia y no puedo estar cerca de Él si no es permaneciendo en su iglesia. Yo estoy en la Iglesia porque a pesar de todo creo que no es en el fondo nuestra sino suya.

La Iglesia es la que, no obstante todas las debilidades humanas existentes en ella, nos da a Jesucristo; solamente por medio de ella puedo yo recibirlo como una realidad viva y poderosa, aquí y ahora. Sin la Iglesia, Cristo se evapora, se desmenuza, se anula. ¿Y qué sería la humanidad privada de Cristo?

Si yo estoy en la Iglesia es por las mismas razones porque soy cristiano. No se puede creer en solitario. La fe es posible en comunión con otros creyentes. La fe por su misma naturaleza es fuerza que une. Esta fe o es eclesial o no es tal fe. Además así como no se puede creer en solitario, sino sólo en comunión con otros, tampoco se puede tener fe por iniciativa propia o invención.

Yo permanezco en la Iglesia porque creo que la fe, realizable solamente en ella y nunca contra ella, es una verdadera necesidad para el hombre y para el mundo.

Yo permanezco en la Iglesia porque solamente la fe de la iglesia salva al hombre. El gran ideal de nuestra generación es uno, sociedad libre de la tiranía, del dolor y de la injusticia. En este mundo el dolor no se deriva sólo de la desigualdad en las riquezas y en el poder. Se nos quiere hacer creer que se puede llegar a ser hombres sin el dominio de sí, sin la paciencia de la renuncia y la fatiga de la superación, que no es necesario el sacrificio de mantener los compromisos aceptados, ni el esfuerzo para sufrir con paciencia la tensión de lo que se debería ser y lo que efectivamente se es.

En realidad el hombre no es salvado sino a través de la cruz y la aceptación de los propios sufrimientos y de los sufrimientos mundo, que encuentran su sentido liberador en la pasión de Dios. Solamente así el hombre llegará a ser libre. Todas las demás ofertas a mejor precio están destinadas al fracaso.

El amor no es estético ni carente de crítica. La única posibilidad que tenemos de cambiar en sentido positivo a un hombre es la de amarlo, trasformándolo lentamente de lo que es en lo que puede ser. ¿Sucedería de distinto modo en la Iglesia?
Conferencia-Testimonio, Alemania (1971) Joseph Ratzinger, 1971 – al día S. S. Benedicto XVI – P.M.

 

+++

 

Convivencia - El problema de la convivencia cívica, y el de la convivencia entre personas de diferentes creencias religiosas, tradiciones culturales, etc., es un problema real, en todo tiempo y de modo especial en la época contemporánea. Pretender resolverlo postulando la separación programática entre política y religión es condenarse a hacerlo insoluble, ya que es .precisamente el reconocimiento de la dimensión religiosa del hombre lo que lleva a fundamentar radicalmente la trascendencia de la persona y, por tanto, a poner de relieve la necesidad del respeto a la intimidad de las conciencias y los consiguientes límites de toda autoridad estatal (cfr. Conc. Vaticano II, Declaración Dignitatis humanae, 1-3).´

 

+++

 

Iglesia - Descartemos cualquier tentación de pura autodefensa, porque la comunicación de la fe se dirige “no sólo a los que escuchan al mensajero, sino también a los que lo ignoran o rechazan”. MMVI

 

+++

 

Iglesia - Un cristiano que vive y se alimenta del anuncio evangélico dentro de la Iglesia fundada por Cristo, debe saber siempre que el otro, aunque sea un adversario temible, lo es sólo coyunturalmente, porque es destinatario del mismo tesoro de vida que él ya ha encontrado. Y por eso Benedicto XVI subraya la profunda unidad entre la fe y el amor, porque sin éste, cualquier apostolado se vuelve estéril y vacío. 2005.

 

+++

 

 

 

 

Desmentidas las «candentes» revelaciones de un documento vaticano de 1962

Comunicado de la Conferencia episcopal de Estados Unidos


WASHINGTON, 18 agosto 2003 - El departamento de Comunicación de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos ha publicado un comunicado en el que desmiente revelaciones de prensa basadas en un documento vaticano de 1962, según las cuales, el Vaticano habría pedido encubrir abusos sexuales atribuidos a clérigos.


«El punto esencial en respuesta a los que hacen estas acusaciones es que están tomando el documento totalmente fuera contexto e incluso distorsionándolo completamente», explica el comunicado.

El documento en cuestión lleva por título en latín «Crimen sollicitationis», y fue publicado por el antiguo Santo Oficio, hoy Congregación para la Doctrina de la Fe, cuyo prefecto era el cardenal Alfredo Ottaviani.

El documento fue presentado el 6 de agosto por un programa de televisión del canal de televisión estadounidense CBS como la «pistola humeante» que probaría un plan vaticano para «encubrir» casos de abuso sexual. Ha recibido nuevo eco por parte del diario británico «The Observer».

«Este documento afronta ante todo las medidas canónicas que deben seguirse cuando un sacerdote es acusado de molestias en el confesionario. Al final se da también una referencia a otros crímenes que deben ser sometidos a serios castigos»: actos de homosexualidad, abusos de menores, zoofilia...

El documento, sigue diciendo el comunicado, «afronta estos crímenes muy seriamente y repite los castigos para los mismos. Los castigos incluyen la dimisión del estado clerical».

«El documento no afecta a la ley civil. No prohibe denunciar crímenes civiles», aclara el texto desmintiendo las interpretaciones de la prensa.

«La confidencialidad, en el pasado y todavía hoy, es exigida en los procedimientos judiciales, incluidos los tribunales civiles, por varios motivos, entre otros, para no impugnar innecesariamente la reputación de una persona, para proteger a los jóvenes o a las víctimas de asaltos, etc.».

«Además, la naturaleza especial del crimen de molestias en el confesionario --el foro más confidencial que existe--, al que se dedica principalmente el documento, debe ser tenida en cuenta. La acusación de cometer este crimen es más seria todavía por el hecho de que el sacerdote acusado no puede romper el "sigilo de la confesión" para defenderse».

«La investigación de asuntos ligados a la confesión debe realizarse con la mayor delicadez para proteger la confidencialidad del sacramento de la penitencia y los derechos y la dignidad tanto del acusado como del que acusa», recuerda el comunicado episcopal.

«Posiblemente la parte más citada por aquellos que denuncian el "plan de encubrimiento" es el secreto impuesto a la persona que alega haber sufrido molestias. El documento no se refiere a los derechos y responsabilidades civiles de esa persona. Por el contrario, afecta a la vida interna de la Iglesia: la protección de la reputación de las personas involucradas, el carácter sagrado del sacramento de la Reconciliación, el posible escándalo para los fieles, etc.».

«Afirmar que el documento pretende crear un "efecto de intimidación" a la hora de denunciar crímenes civiles es atribuirle una intención que simplemente nunca tuvo», afirma el comunicado episcopal.

«El documento no dice nada sobre la responsabilidad que la Iglesia debería tener en la jurisdicción civil en la que vive y actúa. Entonces, al igual que ahora, la Iglesia no pretende exentar a nadie de la denuncia de crímenes a las autoridades civiles».

La nota episcopal recuerda que el documento fue publicado poco antes de que el Concilio Vaticano II pidiera la revisión del Código de Derecho Canónico. A finales de los años sesenta y setenta se revisó el proceso para afrontar los crímenes eclesiásticos, por lo que el documento tuvo una breve vigencia.

Además, el comunicado pone en duda la calidad de la traducción al inglés (el original del documento está en inglés) utilizada por la prensa.

Por todos esos motivos, el texto concluye reconociendo que las acusaciones lanzadas por medios de comunicación, según las cuales el texto constituiría el fundamento para garantizar el encubrimiento de abusos sexuales de clérigos, son totalmente infundadas. ZS03081810

 

+++

 

Historia - "El cristianismo no teme a la cultura sino a la media cultura. Teme la superficialidad, los eslóganes, las críticas de oídas; pero quien puede hacer la ‘crítica de la cultura puede volverlo a descubrir o seguir siendo fiel" JEAN GUITTON –filósofo fr. 2000.

 

+++

 

El termino "evangélico" es un termino que adoptaron algunas sectas protestantes [metodistas, bautistas, presbiterianos, etc.] al concluir una propia conferencia, en la ciudad de Panamá en el año de 1906, donde se dieron cuenta del escándalo que producía seguir llamándose cada uno por su nombre, [pentecostales, testigos, adventistas, episcopales, metodistas, bautistas, etc., etc., etc]; complicando con ello a los Latino-Americanos en su proyecto de proselitismo, que veían con sospecha la variedad y la diversidad de doctrinas y creencias entre los protestantes que invadían nuestras tierras desde los USA.

Es como decir "gillette" para denominar una navaja de rasurar; "shampoo" para denominar el liquido con el cual se lava el cabello. ¡Una secta para cada gusto!.

-..-

"Las sectas protestantes dicen que solamente la Biblia es fuente de revelación. ¿Podrían ustedes con la sola Biblia dar el capítulo y versículo donde se afirma que S. Mateo, S. Marcos, S. Lucas y S. Juan son los autores de los Evangelios que llevan su nombre y certificarlo de forma apodíctica, sin tener que recurrir a la Tradición de la Iglesia Católica?. Esto es sumamente importante, ya que más del 90 % de lo que sabemos acerca de Jesús, está en estos cuatro (4) sagrados documentos del origen del cristianismo y –siguiendo vuestra tesis-, no encontrando en la Biblia tal afirmación, no son dignos de considerarlos Palabra Divina con todas sus consecuencias." ¿Hay algún protestante que pueda responder a esta pregunta?

 

Dice Tomás de Aquino que omnis error ex superbia causatur (todo error tiene por causa la soberbia)

 

+++

 

Cadena televisiva norteamericana denuncia supuesto “escándalo”...

distorsionando documento vaticano

 

WASHINGTON DC, 08 Ago. 2003-La cadena norteamericana CBS sorprendió a su audiencia esta semana con un “reportaje” que denunciaba una supuesta “maniobra de encubrimiento” del Vaticano en torno a los casos de pedofilia... en base a la interpretación equivocada –por ignorancia o malicia- de un documento vaticano de 1962 que nada tiene que ver con la pedofilia.

En el reportaje sensacionalista del pasado 6 de agosto, el noticiero “Evening News” de CBS señaló haber descubierto un documento “secreto” del Vaticano que “demostraría” que las autoridades vaticanas habrían aprobado – e incluso exigido- una política de encubrimiento de los actuales abusos sexuales de sacerdotes.

La Instrucción citada por CBS, efectivamente, existe, y fue enviada a los obispos en marzo de 1962 por el Carde! nal Alfredo Ottaviani, entonces Prefecto del Santo Oficio, actualmente conocido como la Congregación para la Doctrina de la Fe.

El documento, en efecto, instruye que determinados casos de abusos sexuales en la iglesia se traten “del modo más reservado posible”, “con la obligación del silencio perpetuo”; y que  todos los involucrados -incluida la presunta víctima-, debían observar el máximo secreto so pena de excomunión”.

Lo que CBS no reveló ni explicó en su reportaje, es que el documento supuestamente “descubierto”, estaba referido exclusivamente para los casos calificados canónicamente como “solicitación”, es decir, utilizar el confesionario y el contexto mismo del sacramento de la Confesión, para tentar a los penitentes a un intercambio sexual.


Por tanto, las exigencias de sigilo, que CBS presentó como “pruebas” del supuesto intento de “encubrimiento” del Vaticano a los actuales escándalos, se aplican única y exclusivamente a la solicitación, considerando que este grave pecado se produce en Confesión; un sacramento que, por el bien del penitente, está protegido por la Iglesia con el secreto absoluto de parte del sacerdote, bajo pena de e! xcomunión.

El documento, por otro lado, no sólo no se refiere a posibles inconductas sexuales, sino que explícitamente señala su sentido, desde su título en latín: “Instrucción: Sobre el modo de proceder en casos del crimen de solicitación”.

El documento, por lo demás, luego de referirse al sigilo necesario, señala que graves penas deben ser aplicadas al culpable, a la vez que debe ser apartado del ejercicio del ministerio sacerdotal; dejando en evidencia que de lo que se trata es de proteger el secreto del sacramento, y no al sacerdote que es culpable de inconducta sexual.

Más aún, la penalidad pedida por el Cardenal Ottaviani es que el sacerdote que cometa el crimen de solicitación, sea suspendido indefinidamente del sacerdocio y despojado de cualquier derecho como sacerdote; penas que actualmente solicitan los medios de comunicación solamente para los pedófilos.

El documento del Cardenal Ottaviani extiende además a cualquier forma de solicitud asociada a la Confesión, aún cuando la solicitud haya sido hecha poco antes de la confesión, inmediatamente después, en una falsa confesión o en el lugar donde habitualmente se realizan las confesiones.

Por otro lado, el documento deja en claro que un fiel que desea acusar a un sacerdote de inconducta sexual, puede hacerlo, en un proceso separado del caso de solicitación. En otras palabras, una presunta víctima podría acusar al perpetrador tanto de solicitación –un procedimiento protegido por el secreto- como de inconducta sexual, que no está obligada al secreto.

Por lo demás, el mismo documento señala que “todo católico tiene el solemne deber” de presentar cargos canónicos contra cualquier sacerdo! te que comete el pecado de solicitación.

Según Phil Lawler, director de la agencia católica norteamericana “Catholic World News”, “ningún lector cuidadoso dejaría de reconocer que se trataba de un documento especializado, que proporcionaba un conjunto de procedimientos para un delito particular.” “¿Por qué entonces CBS sacó una conclusión general amplia de un documento tan específico? ¿Por qué la cadena televisiva omitió distinguir entre el crimen eclesiástico de la solicitación y la ofensa pública de la pedofilia?”, se pregunta Lawler. “Estas preguntas ameritan consideración”, concluye el experto.

 

+++

 

«La Iglesia no es santa por sí misma, sino que de hecho está formada por pecadores, lo sabemos y lo vemos todos», pero ésta «viene santificada de nuevo por el amor purificador de Cristo». «Dios no sólo ha hablado, nos ha querido (...) hasta la muerte de su propio hijo». Además, Benedicto XVI dijo estar «contento» por la presentación ayer del «Compendio» del Catecismo de la Iglesia Católica, «una nueva guía para la transmisión de la fe, que nos ayude a conocer mejor e incluso a vivir mejor la fe que nos une». «No se puede leer este libro como se lee una novela», advirtió el Pontífice, subrayando que «requiere meditarlo con calma en sus partes y permitir que su contenido, mediante las imágenes, penetre en el alma». «Espero que sea acogido de este modo y pueda convertirse en una buena guía para la transmisión de la fe», aseveró. El volumen, presentado ayer, de doscientas páginas, recoge en 598 preguntas y respuestas la síntesis de ese «Catecismo» que fue promulgado en 1992 por el Papa Juan Pablo II. El «Compendio» no ofrece añadidos ni cambios al contenido de aquel volumen de unas 700 páginas. 2005-06-29.

 

+++

 

La Iglesia Católica es «santa» en su doctrina, en su moral, en sus medios de santificación -los sacramentos- y en sus frutos. No quiere esto decir que todos los católicos sean santos. Esto es imposible dado la libertad humana.

 

+++

 

«La Iglesia no es santa por sí misma, sino que de hecho está formada por pecadores, lo sabemos y lo vemos todos», pero ésta «viene santificada de nuevo por el amor purificador de Cristo». «Dios no sólo ha hablado, nos ha querido (...) hasta la muerte de su propio hijo», S. S. Benedicto XVI – 29 Junio 2005 Festividad de San Pedro y Pablo; ambos mártires de la Iglesia católica, 64/7ca. en Roma. ITALIA.

 

+++

 

La Iglesia una, santa, católica y apostólica». «Catolicidad significa universalidad, multiplicidad que se convierte en unidad; unidad que sin embargo sigue siendo multiplicidad».Que Dios nos guíe hacia la plena unidad de modo que el esplendor de la verdad, que sólo puede crear la unidad, sea de nuevo visible en el mundo». S. S. BENEDICTO XVI - 2005-06-29.

 

+++

 

En defensa de mi madre la Iglesia

 

Vuelve el escándalo sobre los abusos sexuales en el seno de la Iglesia. Esta vez por la publicación en "The Observer" de un documento de 1962 en el que el Papa Juan XXIII solicitaba silencio para solucionar los casos de supuestos abusos sexuales, información no desmentida por la Santa Sede.

La fuente de esta "revelación" es el estadounidense Daniel Shea, abogado defensor de presuntas víctimas de abusos cometidos por sacerdotes católicos. En su entusiasmo, Shea asegura que el documento prueba la existencia de una "conspiración internacional por parte de la Iglesia católica para silenciar cuestiones de abusos sexuales".

De momento, todos los medios anticlericales se han lanzado a dar alas a la interpretación del picapleitos. También las abundantes páginas web del lobby gay recogen con profusión tan "alarmante" información. El mundo gay y el laicismo militante están de festejo. "Les hemos pillado", deben de pensar algunos...

Sin embargo, conviene matizar la información. Porque el que hace información religiosa fuera de la fe, lejos de permanecer en el supuesto objetivismo periodístico, merma la información por ausencia de perspectiva. Veamos. La Iglesia tiene una labor evangelizadora universal. Su misión es extender la Buena Nueva de la Salvación por todas partes. Porque el regalo de la Esperanza evangélica pertenece a la humanidad entera. Ese celo apostólico es el motor de los planes pastorales y de la actuación parroquial. Y esa labor de una Iglesia santa -por estar fundada por el mismo Dios- está encomendada a pecadores: sacerdotes y laicos.


Escandalizarse por los errores de los ministros de la Iglesia es tanto como escandalizarse de la naturaleza humana. Naturaleza caída tendente al pecado y rescatada por la Gracia. Esta es la grandeza y la miseria del ser humano. Y el misterio de Dios que pone en las frágiles manos de los hombres su infinito plan de Salvación.

Pues bien, esa Iglesia que es santa y pecadora al mismo tiempo, es también una madre que vela con cariño y cuidado por la santidad de sus miembros. Dios, que es Padre, nos ofrece el perdón de forma ilimitada. Y la Iglesia, esposa de Jesucristo, vela con espíritu maternal por sus hijos. Con justicia, pero con misericordia. Porque la Iglesia no desconoce la naturaleza caída del hombre...

Por eso, la Iglesia trata de resolver los problemas de sus miembros con la mayor discreción posible. Porque airear las miserias no ayuda a reconducir al errado. Y recibe con los brazos abiertos a la oveja descarriada. Sin que esto signifique que exista tolerancia con el error. Pero sí, misericordia con el que yerra. Ninguna madre denunciaría ante la policía a su hijo cleptómano. Trataría de apartarlo de la tentación y de educarle en el respeto a la propiedad. De la misma forma, la Iglesia no denuncia los errores de sus pastores, sino que limpia los trapos sucios en casa.

Pero es que además, el escándalo de la progresía resulta un tanto sospechoso. Porque sin justificar los archiaireados casos de pederastia, ocurre que los maestros norteamericanos presentan ratios de abusos sexuales muy superiores a los de los sacerdotes católicos, pero el foco siempre se centra en los abusos de los clérigos...

Por otra parte, en una sociedad como la norteamericana, totalmente pansexualizada, no resulta extraño que se produzcan desviaciones y comportamientos inmorales. Al fin y al cabo, los clérigos no dejan de ser hijos de su tiempo y reflejan -en menor medida que el resto de la sociedad- los comportamientos inmorales que esa sociedad defiende. Esto, obviamente, no justifica los comportamientos inmorales, pero sí los explica.


Porque esa sociedad pansexualizada, se ha encargado de "vender" la homosexualidad como "una opción sexual más". Afirmar que la homosexualidad es una desviación psicológica que conviene corregir es sinónimo de "homófobo". Sin embargo, cuando esa mentalidad, desgraciadamente, hace huella en un clérigo, entonces se produce el escándalo... Porque no conviene olvidar que la gran mayoría de abusos sexuales de los sacerdotes católicos norteamericanos obedecen a comportamientos homosexuales. Y es que "al que al Cielo escupe, en la cara le cae"...

Por lo demás, conviene recordar también que la Iglesia, además de pedir discreción, ha tomado cartas en el asunto. Muchos sacerdotes fueron removidos de sus labores pastorales, los obispos están revisando la formación de los seminarios y el Papa Juan Pablo II ha llamado a los obispos norteamericanos para pedirles mayor diligencia en la resolución de estos conflictos. Es verdad que a algunos nos habría gustado una actuación más contundente por parte de nuestros pastores. Pero lo que no es verdad es que la Iglesia haya mirado para otro lado y haya tratado de blindarse con una cortina de silencio. Pero esta realidad son incapaces de verla los que están cegados por el apriorismo anticlerical o por las generosas minutas de su labor "profesional"... Luis Losada Pescador

2003-08-18 HISPANIDAD.

 

+++

 

 

 

¿Quién escribe los DISCURSOS PONTIFICIOS?

 

      Los Discursos Pontificios se preparan durante meses, bajo la autoridad del Papa, en la Secretaría de Estado, nunca fuera de esta, según lo establece la propia normativa vaticana en la Constitución Apostólica “Pastor Bonus”, del 28 de junio de 1988.

 

El arzobispo de Toledo, monseñor Cañizares, desmentía hoy en un comunicado una información aparecida en el diario El Mundo en la que se afirmaba que él habría “ideado el discurso del Papa” ante los obispos españoles en visita Ad Limina (ver servicio de Veritas de Hoy).
     
      Dicha noticia afirmaba que monseñor Cañizares, “junto a otro prelado valenciano de la Secretaría de Estado”, habría sido “el inspirador del discurso del Papa en el que Su Santidad acusaba al Gobierno socialista de “despreciar la religión”.
     
      Según ha podido saber Veritas, el proceso para que el Papa emita y pronuncie un discurso pastoral como el ofrecido el 24 de enero pasado a los obispos españoles durante su visita Ad Limina Apostolorum es largo, complejo y, sobre todo, se basa en multitud de fuentes e informaciones directas.
     
      Según está publicado en el Anuario Pontificio, actualizado cada año, y en la información presentada en la página de internet del Vaticano (www.vatican.va), es la Secretaría de Estado quien asume el trabajo de recogida de fuentes para los posteriores escritos pastorales del Papa.
     
      Un discurso pastoral de una visita Ad Limina Apostolorum, celebrada quinquenalmente por los obispos de cada país a Roma, se prepara mediante amplios documentos y memorias, siempre de contenidos pastorales y doctrinales, medio año antes de la visita propiamente dicha.
     
      Los escritos referidos desde cada diócesis del país que celebrará su visita, son estudiados en la Sección para Asuntos Generales de la Secretaría de Estado Vaticana apoyada por la Sección lingüística pertinente. Las fuentes de información para un encuentro de este tipo, son por tanto muy amplias si se tiene en cuenta que, por ejemplo España, cuenta con 69 diócesis más el Arzobispado Castrense de las cuales se emiten amplias memorias sobre la situación pastoral de cada una de ellas.
     
      Además la Santa Sede cuenta con otras fuentes de información directa. Cada día el Papa Juan Pablo II recibe en audiencia a grupos de personas de todo el mundo, obispos, cardenales, presidentes de Estado, representantes de instituciones laicas, religiosos, a los que hay que añadir muchas visitas particulares semanales de diferentes personas de todo el mundo. En cada uno de estos encuentros se habla de las realidades que viven los visitantes, lo que supone una información de primer orden.
     
      Los Discursos Pontificios se preparan durante meses, bajo la autoridad del Papa, en la Secretaría de Estado, nunca fuera de esta, según lo establece la propia normativa vaticana en la Constitución Apostólica “Pastor Bonus”, del 28 de junio de 1988.
     
      “De acuerdo con los arts. 41-44 de la Pastor Bonus, corresponde a la Sección para los Asuntos Generales o Primera Sección despachar los asuntos concernientes al servicio cotidiano del Sumo Pontífice, tanto en la solicitud por la Iglesia universal como en las relaciones con los Dicasterios de la Curia Romana. Se cuida de la redacción de los documentos que el Santo Padre le confía. Tramita los actos relativos a los nombramientos de la Curia Romana y custodia el sello de plomo y el anillo del Pescador”, según informa el Vaticano desde su página web.
     
      Esta misma sección “regula la función y la actividad de los Representantes de la Santa Sede, especialmente en su relación con las Iglesias particulares. Atiende a todo lo relativo a las Embajadas ante la Santa Sede. Ejerce la vigilancia sobre los organismos oficiales de comunicación de la Santa Sede y se ocupa de la publicación del Acta Apostolicae Sedis y del Annuario Pontificio”.
     
      La Secretaría de Estado del Vaticano
     
      La Secretaría de Estado es el dicasterio de la Curia Romana que colabora más de cerca con el Sumo Pontífice en el ejercicio de su suprema misión (Pastor Bonus, art. 39).
     
      El origen histórico de la Secretaría de Estado se remonta al siglo XV. Con la Constitución Apostólica Non debet reprehensibile, del 31 de diciembre de 1487, en la que se instituyeron varias responsabilidades dentro de la Secretaría de Estado que se fueron ampliando con Leon X por idiomas, para ayudar al cardenal responsable de la dirección de los asuntos de Estado y la correspondencia en cada lengua.
     
      A lo largo de la historia, por las necesidades y cambios sociales, los Pontífices han ido añadiendo cambios hasta que, Juan Pablo II con la Constitución Apostólica Pastor Bonus, del 28 de junio de 1988, mediante la cual, reformando la Curia Romana, dividió la Secretaría de Estado en dos secciones: la Sección para los Asuntos Generales y la Sección para las Relaciones con los Estados.
     
      Más información en el link: www.vatican.va/roman_curia/secretariat_state/documents/rc_seg-st_12101998_profile_sp.html

 

Y recordemos a Séneca: ´´Sea esta la regla de la nuestra vida, decir lo que sentimos, sentir lo que decimos. En suma que la palabra esté de acuerdo con los hechos´´.

 

+++

 

 

SECRETARÍA DE ESTADO

 

La Secretaría de Estado es el dicasterio de la Curia Romana que colabora más de cerca con el Sumo Pontífice en el ejercicio de su suprema misión (Pastor Bonus, art. 39).

El origen histórico de la Secretaría de Estado se remonta al siglo XV. Con la Constitución Apostólica Non debet reprehensibile, del 31 de diciembre de 1487, fue instituida la Secretaria Apostolica, compuesta por 24 Secretarios Apostólicos, de los que uno, llamado Secretarius domesticus, ocupaba un puesto preeminente. A esta Secretaria Apostolica se pueden remontar la Cancillería de los Breves, la Secretaría de los Breves a los Príncipes y la Secretaría de las Cartas Latinas.

León X estableció otro organismo, el Secretarius intimus, para ayudar al Cardenal responsable de la dirección de los asuntos de Estado y para la correspondencia en lengua vulgar, principalmente con los Nuncios Apostólicos (que en esa época se iban instituyendo con competencias diplomáticas de forma estable). La Secretaría de Estado se fue desarrollando así, especialmente durante el período del Concilio de Trento.

El Secretarius intimus, llamado también Secretarius Papae o maior, fue durante mucho tiempo casi siempre un Prelado, que con frecuencia recibía la dignidad episcopal. Solamente desde el inicio del pontificado de Inocencio X fue llamado para ocupar su puesto un purpurado que no pertenecía a su parentela. Inocencio XII abolió definitivamente el cargo de Cardenal nepote, asumiendo sus poderes el Cardenal Secretario de Estado.

El 19 de julio de 1814 Pío VII creó la Sagrada Congregación de los Asuntos Eclesiásticos Extraordinarios, ampliando la Congregación Super negotiis ecclesiasticis regni Galliarum, instituida por Pío VI en 1793. San Pío X, con la Constitución Apostólica Sapienti Consilio, del 29 de junio de 1908, dividió la Sagrada Congregación de los Asuntos Eclesiásticos Extraordinarios en la forma establecida por el Codex Iuris Canonici de 1917 (c. 263) y determinó las competencias de cada una de las tres secciones: la primera se ocupaba esencialmente de los asuntos extraordinarios, mientras la segunda atendía los asuntos ordinarios y la tercera, que hasta entonces había sido un organismo autónomo (Cancillería de los Breves Apostólicos), tenía el cometido de preparar y expedir los Breves pontificios.

Pablo VI con la Constitución Apostólica Regimini Ecclesiae Universae, del 15 de agosto de 1967, cumpliendo la voluntad manifestada por los Obispos en el Concilio Vaticano II, reformó la Curia Romana y dio una nueva configuración a la Secretaría de Estado suprimiendo la Cancillería de los Breves Apostólicos, entonces tercera sección, y transformando la antigua primera sección, la Sagrada Congregación de los Asuntos Eclesiásticos Extraordinarios, en un organismo distinto de la Secretaría de Estado aunque estrechamente vinculado a ella, que recibió el nombre de Consejo para los Asuntos Públicos de la Iglesia.

Juan Pablo II promulgó, el 28 de junio de 1988, la Constitución Apostólica Pastor Bonus mediante la cual, reformando la Curia Romana, dividió la Secretaría de Estado en dos secciones: la Sección para los Asuntos Generales y la Sección para las Relaciones con los Estados, en la que confluyó el Consejo para los Asuntos Públicos de la Iglesia. De este modo, se ha asegurado, por una parte, la unicidad y, por otra, la diferencia específica del servicio que la Secretaría de Estado está llamada a ofrecer al Papa.

La Secretaría de Estado está presidida por un Cardenal que recibe el título de Secretario de Estado. Primer colaborador del Papa en el gobierno de la Iglesia universal, el Cardenal Secretario de Estado puede considerarse el máximo exponente de la actividad diplomática y política de la Santa Sede, representando, en circunstancias particulares, a la persona misma del Sumo Pontífice.

La Sección para los Asuntos Generales

De acuerdo con los arts. 41-44 de la Pastor Bonus, corresponde a la Sección para los Asuntos Generales o Primera Sección despachar los asuntos concernientes al servicio cotidiano del Sumo Pontífice, tanto en la solicitud por la Iglesia universal como en las relaciones con los Dicasterios de la Curia Romana. Se cuida de la redacción de los documentos que el Santo Padre le confía. Tramita los actos relativos a los nombramientos de la Curia Romana y custodia el sello de plomo y el anillo del Pescador. Regula la función y la actividad de los Representantes de la Santa Sede, especialmente en su relación con las Iglesias particulares. Atiende a todo lo relativo a las Embajadas ante la Santa Sede. Ejerce la vigilancia sobre los organis mos oficiales de comunicación de la Santa Sede y se ocupa de la publicación del Acta Apostolicae Sedis y del Annuario Pontificio.

La Primera Sección de la Secretaría de Estado está dirigida por un Arzobispo, el Sustituto para los Asuntos Generales, ayudado por un Prelado, el Asesor para los Asuntos Generales. La figura del Sustituto aparece ya en el ordenamiento jerárquico de la Secretaría de Estado en 1814.

La Sección para las Relaciones con los Estados

La Sección para las Relaciones con los Estados o Segunda Sección tiene como cometido propio, de acuerdo con los arts. 45-47 de la Pastor Bonus, atender los asuntos que deben ser tratados con los gobiernos civiles. Son de su competencia: las relaciones diplomáticas de la Santa Sede con los Estados, incluida la estipulación de Concordatos o acuerdos similares; la representación de la Santa Sede ante los Organismos y las Conferencias internacionales; en circunstancias particulares, por encargo del Sumo Pontífice y consultados los Dicasterios competentes de la Curia, la provisión de las Iglesias particulares, así como su constitución o modificación; en estrecha colaboración con la Congregación para los Obispos, se ocupa del nombramiento de Obispos en los Países que han establecido tratados o acuerdos de derecho internacional con la Santa Sede.

Esta Sección tiene su origen en la Congregación Super negotiis ecclesiasticis regni Galliarium, instituida por Pío VI con la Constitución Sollicitudo omnium ecclesiarum, del 28 de mayo de 1793, para tratar los problemas planteados a la Iglesia a consecuencia de la Revolución francesa. En 1814 Pío VII extendió a todo el mundo la competencia de aquel organismo, que llamó Congregatio extraordinaria praeposita negotiis ecclesiasticis orbis catholici. Pocos años después, León XII cambió su nombre por Congregatio pro negotiis ecclesiasticis extraordinariis: este título permaneció hasta 1967, cuando Pablo VI separó este organismo de la Secretaría de Estado, denominándolo Consejo para los Asuntos Públicos de la Iglesia, sustituido después por la actual Sección para las Relaciones con los Estados.

La Segunda Sección de la Secretaría de Estado está dirigida por un Arzobispo, el Secretario para las Relaciones con los Estados, ayudado por un Prelado, el Subsecretario para las Relaciones con los Estados, y asistido por Cardenales y Obispos.

 

+++

 

“¿Cómo callar tantas formas de violencia perpetradas también en nombre de la fe?

Guerras de religión, tribunales de la Inquisición y otras formas de violación de los derechos de las personas…

Es preciso que la Iglesia, de acuerdo con el Concilio Vaticano II, revise por propia iniciativa los aspectos oscuros de su historia, valorándolos a la luz de los principio del Evangelio” S. S. Juan Pablo II a los Cardenales, 1994. VAT.

 

+++

 

La Iglesia ha pedido perdón y continúa haciéndolo como también perdonando; no siempre actúan así los que acusan a la Iglesia por las faltas humanas de sus miembros que deshonran y ofenden, no sólo a la Iglesia sino a la dignidad humana.

 

+++

 

¿Cómo es posible imaginar un consejo o una confederación mundial cristiana, en la que cada uno de sus miembros pueda, hasta en materia de fe, conservar su sentir y juicio propio aún estos contradigan al juicio y sentir de los demás?... Entre tan grande diversidad de opiniones, no sabemos cómo se podrá abrir camino para conseguir la unidad de la Iglesia, unidad que no puede nacer más que de un solo magisterio, de una sola ley de creer y de una sola fe de los cristianos... De esa diversidad de opiniones es fácil es fácil el paso al menosprecio de toda religión, o "indiferentismo", y al llamado "modernismo", con el cual los que están desdichadamente inficionados, sostienen que la verdad dogmática no es absoluta sino relativa, o sea, proporcionada a las diversas necesidades de lugares y tiempos, y a las varias tendencias de los espíritus, no hallándose contenida en una revelación inmutable, sino siendo de suyo acomodable al a vida de los hombres... Porque la unión de los cristianos no se puede fomentar de otro modo que procurando el retorno de los disidentes a la única y verdadera Iglesia de Cristo, de la cual un día desdichadamente se alejaron; a aquella única y verdadera Iglesia que todos ciertamente conocen y que por la voluntad de su Fundador debe permanecer siempre tal cual EL mismo la fundó para la salvación de todos... No puede adulterar la Esposa de Cristo; es incorruptible y fiel. Conoce una sola casa y custodia con casto pudor la santidad de una sola estancia... Vuelvan los hijos disidentes, no ya con el deseo y al esperanza de que La Iglesia de Dios vivo, la columna y el sostén de la verdad, abdique de la integridad de su fe, y consienta los errores de ellos, sino para someterse al magisterio y al gobierno de ella...[“Mortalium Animos”, ¿cómo fomentar la verdadera unidad de los cristianos?, de S.S. Pió XI, 1928]

 

+++

 

Cuiden de sí mismos y de todo el rebaño en el que el Espíritu Santo les ha colocado como Obispos [“episkopos”]: pastoreen la Iglesia del Señor, que ÉL [Jesucristo] adquirió con su propia sangre. 29Sé que después de mi partida se introducirán entre ustedes lobos voraces que no perdonarán al rebaño [y querrán acabar con La Iglesia]. 30De entre ustedes mismos surgirán hombres que enseñarán doctrinas falsas [deformarán la sana doctrina cristiana] e intentarán arrastrar a los discípulos tras sí. 31Estén, pues, atentos, y recuerden que durante tres años no he dejado de aconsejar a cada uno de ustedes noche y día, incluso entre lágrimas.” [San Pablo - Hechos Cap. 20]

 

+++

 

«La historia no está en manos de potencias oscuras, del azar o de opciones humanas» S. S. Benedicto XVI P.P.


«Ante el desencadenamiento de energías malvadas, ante la irrupción vehemente de Satanás, ante tantos azotes y males, se eleva el Señor, árbitro supremo de las vicisitudes de la historia».

«Dios no es indiferente ante las vicisitudes humanas, sino que penetra en ellas realizando sus "caminos", es decir, sus proyectos y sus "obras" eficaces».


«Esta intervención divina tiene un fin preciso: ser un signo que invita a todos los pueblos de la tierra a la conversión. Las naciones deben aprender a "leer" en la historia un mensaje de Dios».

Para S. S. Benedicto XVI «la aventura de la humanidad no es confusa y carente de significado, ni está sometida a la prevaricación de los prepotentes y perversos» y, de hecho, «existe la posibilidad de reconocer la acción de Dios en la historia».

El Concilio Ecuménico Vaticano II, en la constitución pastoral «Gaudium et spes», invita al creyente «a escrutar, a la luz del Evangelio, los signos de los tiempos para ver en ellos la manifestación de la acción misma de Dios».

«Esta actitud de fe lleva al ser humano a reconocer la potencia de Dios que actúa en la historia, y a abrirse así al temor del nombre del Señor», «temor» que no es «miedo», sino «el reconocimiento del misterio de la trascendencia divina».

«Gracias al temor del Señor no se tiene miedo del mal que irrumpe en la historia y se retoma con vigor el camino de la vida», repitiendo las últimas palabras de Jesús sobre la tierra: «¡Ánimo! yo he vencido al mundo».

Papa Juan XXIII, solía repetir: «el que cree no tiembla, pues el que cree no debe tener miedo del mundo ni del futuro».

S. S. Benedicto XVI P.P. 2005-05-11 – Vat. Roma – Italia

 

+++

 

Cuando nació el cristianismo en la primera mitad del siglo I hubiera sido difícil imaginar qué pasaría de ser un reducido movimiento judío. Sin embargo, ofreció esperanza a sectores sociales como las mujeres, los esclavos, los desposeídos o los enfermos. Durante la Edad Media, creó la Universidad y sentó las bases de la revolución científica. En el siglo XVI la Reforma proporcionó el concepto de libertades políticas, la recuperación del papel del individuo o la necesidad de controlar públicamente al poder mediante resortes democráticos. Durante los siglos siguientes combatió la esclavitud, defendió a los indígenas y apuntó hacia los peligros de un capitalismo salvaje o de la utopía marxista. Así fue modelando un ámbito de justicia y libertad a lo largo de la Historia.

 

+++

 

Evangelio de san Juan habla de «tres obstáculos para el hombre: la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida» y reza para destruir «el poder de las ideologías, para que los hombres puedan reconocer que están entretejidas de mentiras» y para que «el muro del materialismo» no «llegue a ser insuperable». El Cardenal Ratzinger despliega una visión crítica de la labor de ciertos miembros de la Iglesia: «¡Cuánta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar completamente entregados a él! ¡Cuánta soberbia, cuánta autosuficiencia!», escribió el purpurado para la novena estación del Vía Crucis, la tercera caída de Jesús. 2005-03-25 Viernes Santo – Colina vaticana, Roma- Italia.

 

+++

 

«El relativismo no es tolerancia, sino rendición. Peor que vivir sin raíces es ir tirando, como sea, para sobrevivir sin futuro».

 

+++

 

“La tolerancia es un valor porque es necesario para asegurar la convivencia pacífica, pero entonces el valor es la paz y no la tolerancia".


+++

 

“Así como el contemplativo aprende a ver en la noche, también acaba por oír en el silencio. No en la ausencia de todo sonido, sino en el secreto de lo que no es dicho por palabra humana" P. Fray Alberto Justo O.P. Morar en el misterio de Dios- 2004

 

+++

 

“El contemplativo ve y oye más allá de cualquier signo. Se ha aventurado, con sus propios pasos, en entero abandono" P. Fray Alberto Justo O.P. Morar en el misterio de Dios

 

+++

 

“La palabra es, pues, constitutiva. Señala y abre honduras. El silencio se halla en relación con ella. La Palabra indica el silencio" P.Fray Alberto Justo O.P. Morar en el misterio de Dios

 

+++

 
 “El despojo construye espacios nuevos. Cada desapego quiebra horizontes estrechos o abre perspectivas en dimensiones siempre mayores. Cuando llegamos a convencernos que todas las cosas nos dicen NO SOY, entonces asistimos a la apertura de un paisaje insospechado y de incomparable e inefable belleza..." P. Fray Alberto Justo O.P. Morar en el misterio de Dios

 

+++

 

“No detenerse, sin embargo, en SOLEDADES. Es al SOLO a quien queremos. O, mejor, es Él, el Único, el que nos quiere. “P. Fray Alberto Justo O.P. "Morar en el Misterio de Dios"

 

+++

 

Este es también realmente el ideal de la iconografía sagrada: no sólo ver a Dios en todo lo creado, sino además santificar lo creado, sus formas, sus colores, para que constituya un lugar de encuentro con Dios y con los santos. (P. Tomás Spidlik, El camino del Espíritu, PPC)

 

+++

 

“El misterio se abre cada vez mas. Y es mayor la invitación, la vocación, para el orante. No ha de temer, ni ha de dudar. La hora de la prueba es fecunda, y siempre ocasión de Dios." "Morar en el misterio de Dios " P. Fray Alberto Justo O.P.

 

+++

 

" Cuando el orante no siente....Cuando el hombre se descubre DESPOJADO ..desterrado...Cuando los rumores o el estrépito ajeno o propio invaden el ámbito del alma...asistimos a una especie de claudicación o renuncia en el corazón...estamos DESCORAZONADOS, desilusionados, porque lo que aguardábamos o contábamos como seguro y bueno, ya no podrá ser...Son todos SIGNOS privilegiados de una realidad siempre mayor. No nos es posible caracterizarla ni apretujarla para definirla o explicarla. Esta ahí nomás, enseguida. Es el ABANDONO" "Morar en el misterio de Dios" P.Fray Alberto E. Justo O.P.

 

+++

 

“Digamos que el hombre padece un exilio. En efecto, el orante es un DESTERRADO... Quizás el dolor más grande fuera este EXILIO, si no tuviera el orante la promesa inefable del Señor, de venir a él y hacer en él MORADA" "Morar en el misterio de Dios" P. Fray Alberto E. Justo O.P.

 

+++

 

“...hay una PUNTA, algo, que ha llegado. La vida está "ESCONDIDA CON CRISTO EN DIOS”. Y la Bienaventuranza es, de algún modo, una posesión, una realidad, cuya ANTICIPACIÓN no es un simple esbozo o una promesa en el horizonte, sino que se halla CONTENIDA, COMPRENDIDA, en el actual misterio de la Cruz" " Morar en el misterio de Dios" P. Fray Alberto E. Justo O.P.

 

+++

 

“El único sentido de nuestra vida cristiana está en Jesucristo; sólo quien asimile su propia vida, su persona, su pensamiento, su sentimiento y su actuar, a la vida, los pensamientos, los sentimientos y las acciones del Señor, podrá ser plenamente cristiano, católico. Por eso, nuestra mayor preocupación ha de ser siempre –meditar la vida y la obra de Jesús de Nazaret.” [La Imitación de Cristo de Tomás de Kempis]

De corazón deseamos a todos ustedes, hombres y mujeres de buena voluntad que, en este año dedicado a la Santa Eucaristía, toda nuestra vida sea en perfecta unión con Jesucristo, Vivo y Resucitado, y que junto a la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, miremos el futuro con un corazón palpitante y expectante, y hagamos propósitos de ser cada día mejores cristianos, mejores padres, mejores hermanos, mejores hijos, mejores personas, viviendo siempre a la Luz del Evangelio.

 

+++

 

Es indispensable que los mahometanos miren con respeto lo que los cristianos miramos con fe; y es indispensable que los cristianos miremos con respeto lo que los mahometanos miran con fe; esto no significa tener que aceptar lapidación contra la mujer, amputación al ladrón, superioridad del hombre sobre la mujer u otras formas aberrantes de la ley islámica ‘sharía’.

 

+++

 

Sobre los altares es suficiente con que brille la Hostia Sagrada. Sino, como dijo san Hilario + 367 ca., construiríamos iglesias para destruir la fe.

 

+++

 

"Obras todas del Señor, bendecid al Señor".-

Dios confió los animales a la administración del que fue creado por él a su imagen (cf Gn 2, 19-20; 9, 1-4). Por tanto, es legítimo servirse de los animales para el alimento y la confección de vestidos. Se los puede domesticar para que ayuden al hombre en sus trabajos y en sus ocios. Los experimentos médicos y científicos en animales, si se mantienen en límites razonables, son prácticas moralmente aceptables, pues contribuyen a cuidar o salvar vidas humanas.

 

 

 Gracias por venir a visitarnos; gracias por elegirnos, por sugerirnos ideas y comentarios.

 

Recomendamos vivamente: Título: ¿Sabes leer la Biblia?

Una guía de lectura para descifrar el libro sagrado - Autor: Francisco Varo – MMVI. Marzo - Editorial: Planeta Testimonio

 

+++

 

Recomendamos vivamente: COMPRENDER LOS EVANGELIOS.

(Necesidad de la investigación histórica).

Vicente BALAGUER, Doctor en Teología y en Filología, profesor de Sagrada Escritura en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Imparte habitualmente cursos sobre los Evangelios y sobre la interpretación de la Biblia. Editorial Eunsa – Astrolabio/Religión -

 

+++

 

Recomendamos vivamente: ‘Historia de la Inquisición en España y América’ – El conocimiento científico y el proceso histórico de la Institución (1478-1834). Obra dirigida por don Joaquín PÉREZ VILLANUEVA y Bartolomé ESCANDELL BONET. Es una elevada tarea historiográfica con planteamientos científicos, bases documentales, tratamiento y lenguaje actuales. Y:

La inquisición española - Editorial: BAC- Centro de estudios inquisitoriales- Madrid-España. Autora:(Comella Beatriz.- Rialp, Madrid) Breve-óptimo libro.

 

+++

 

Recomendamos vivamente: MI QUERIDA IGLESIA SANTA Y PECADORA - Decía José Luis Martín Descalzo que «nuestros pecados manchan tan poco la Iglesia como las manchas al sol». En este espíritu ha escrito Mariano Purroy Mi querida Iglesia, santa y pecadora (Edibesa), una mirada positiva y realista sobre los pecados de los cristianos y el perdón de Cristo.

+

Imprimir   |   ^ Arriba

'JESUCRISTO PADECIÓ BAJO EL PODER DE PONCIO PILATO,
FUE CRUCIFICADO, MUERTO Y SEPULTADO'
Evangelio según San Lucas, Cap.3, vers.1º: El año decimoquinto del reinado del emperador Tiberio, cuando Poncio Pilato gobernaba la Judea, siendo Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Felipe tetrarca de Iturea y Traconítide, y Lisanias tetrarca de Abilene…

Crucifixión de San Pedro: fue crucificado al revés cabeza abajo - Pergamino con San Pedro en cruz invertida, de Maguncia- Alemania; entre el 900 y el 1000ca. - Museo Diocesano de la Catedral Maguncia (Mainz) Alemania - Pedro en su cruz, invertida. ¿Qué significa todo esto? Es lo que Jesús había predicho a este Apóstol suyo: "Cuando seas viejo, otro te llevará a donde tú no quieras"; y el Señor había añadido: "Sígueme" (Jn 21, 18-19). Precisamente ahora se realiza el culmen del seguimiento: el discípulo no es más que el Maestro, y ahora experimenta toda la amargura de la cruz, de las consecuencias del pecado que separa de Dios, toda la absurdidad de la violencia y de la mentira. No se puede huir del radicalismo del interrogante planteado por la cruz: la cruz de Cristo, Cabeza de la Iglesia, y la cruz de Pedro, su Vicario en la tierra. Dos actos de un único drama: el drama del misterio pascual: cruz y resurrección, muerte y vida, pecado y gracia.

La maternidad divina de María – Catecismo de la Iglesia
495 Llamada en los Evangelios 'la Madre de Jesús'(Jn 2, 1; 19, 25; cf. Mt 13, 55, etc.), María es aclamada bajo el impulso del Espíritu como 'la madre de mi Señor' desde antes del nacimiento de su hijo (cf Lc 1, 43). En efecto, aquél que ella concibió como hombre, por obra del Espíritu Santo, y que se ha hecho verdaderamente su Hijo según la carne, no es otro que el Hijo eterno del Padre, la segunda persona de la Santísima Trinidad. La Iglesia confiesa que María es verdaderamente Madre de Dios [Theotokos] (cf. Concilio de Éfeso, año 649: DS, 251).
La virginidad de María
496 Desde las primeras formulaciones de la fe (cf. DS 10-64), la Iglesia ha confesado que Jesús fue concebido en el seno de la Virgen María únicamente por el poder del Espíritu Santo, afirmando también el aspecto corporal de este suceso: Jesús fue concebido absque semine ex Spiritu Sancto (Concilio de Letrán, año 649; DS, 503), esto es, sin semilla de varón, por obra del Espíritu Santo. Los Padres ven en la concepción virginal el signo de que es verdaderamente el Hijo de Dios el que ha venido en una humanidad como la nuestra:
Así, san Ignacio de Antioquía (comienzos del siglo II): «Estáis firmemente convencidos acerca de que nuestro Señor es verdaderamente de la raza de David según la carne (cf. Rm 1, 3), Hijo de Dios según la voluntad y el poder de Dios (cf. Jn 1, 13), nacido verdaderamente de una virgen [...] Fue verdaderamente clavado por nosotros en su carne bajo Poncio Pilato [...] padeció verdaderamente, como también resucitó verdaderamente» (Epistula ad Smyrnaeos, 1-2).

El acontecimiento histórico y transcendente – Catecismo de la Iglesia
639 El misterio de la resurrección de Cristo es un acontecimiento real que tuvo manifestaciones históricamente comprobadas como lo atestigua el Nuevo Testamento. Ya san Pablo, hacia el año 56, puede escribir a los Corintios: "Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se apareció a Cefas y luego a los Doce: "(1 Co 15, 3-4). El apóstol habla aquí de la tradición viva de la Resurrección que recibió después de su conversión a las puertas de Damasco (cf. Hch 9, 3-18).
El sepulcro vacío

640 "¿Por qué buscar entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado" (Lc 24, 5-6). En el marco de los acontecimientos de Pascua, el primer elemento que se encuentra es el sepulcro vacío. No es en sí una prueba directa. La ausencia del cuerpo de Cristo en el sepulcro podría explicarse de otro modo (cf. Jn 20,13; Mt 28, 11-15). A pesar de eso, el sepulcro vacío ha constituido para todos un signo esencial. Su descubrimiento por los discípulos fue el primer paso para el reconocimiento del hecho de la Resurrección. Es el caso, en primer lugar, de las santas mujeres (cf. Lc 24, 3. 22- 23), después de Pedro (cf. Lc 24, 12). "El discípulo que Jesús amaba" (Jn 20, 2) afirma que, al entrar en el sepulcro vacío y al descubrir "las vendas en el suelo"(Jn 20, 6) "vio y creyó" (Jn 20, 8). Eso supone que constató en el estado del sepulcro vacío (cf. Jn 20, 5-7) que la ausencia del cuerpo de Jesús no había podido ser obra humana y que Jesús no había vuelto simplemente a una vida terrenal como había sido el caso de Lázaro (cf. Jn 11, 44).