Monday 27 February 2017 | Actualizada : 2017-02-03
 
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Que el Señor de la historia guíe los esfuerzos de los católicos y los judíos, así como los de todos los hombres y mujeres de buena voluntad, para que trabajen juntos por un mundo donde se respeten de verdad la vida y la dignidad de cada ser humano, dado que todos han sido creados a imagen y semejanza de Dios.

 

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P: Me gustaría saber si las fuentes judías confirman la intervención de los mandatarios judíos en la condena a muerte de Jesucristo. Gracias


R: Sí, incluso existe alguna fuente talmúdica que les atribuye en exclusiva la condena. El dato no es correcto pero sí significativo.


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Cristianos y judíos pueden hacer mucho para permitir que las generaciones futuras vivan en armonía y respeto de la dignidad con que toda persona humana ha sido dotada por el Creador. Expreso la esperanza, compartida por hombres y mujeres de buena voluntad en todas partes, de que en este siglo se vea a nuestro mundo emerger de la red de conflictos y violencia, y sembrar las semillas para un futuro de reconciliación, justicia y paz.

 

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Reconocimiento sin precedentes

El cardenal Péter Erdö es el primer representante de la comunidad católica que gana el Premio Por los judíos en Hungría, que otorga cada año la Federación de las Comunidades Judías en Hungría. El motivo de la concesión, que se dio a conocer recientemente, es «el refuerzo del diálogo entre la Iglesia católica y la comunidad judía, y por la conservación de la memoria de los judíos asesinados durante el Holocausto, y de quienes les salvaron». Al conocer la noticia, el cardenal, recién nombrado Presidente del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa y miembro más joven del Colegio Cardenalicio, insistió en que el Premio, a través de él, está dirigido a toda la Iglesia. También subrayó, como hace en esta entrevista, que el retorno al propio pasado puede tener una influencia beneficiosa y curativa en la sociedad.

María Martínez López - 2006-12-16- alfa y omega.Esp.

 

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El historiador judío Pinchas Lapide escribió en 1967: «La Santa Sede, los nuncios y la Iglesia católica salvaron de la muerte de 740.000 a 850.000 judíos».

 

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Israel declara al cardenal alemán Joseph Höffner

«Justo entre las Naciones»

  


Por salvar la vida de judíos durante la segunda guerra mundial



COLONIA, 03 noviembre 2003 (ZENIT.org).- Joseph Höffner, uno de los cardenales más significativos de la historia reciente de Alemania, ha recibido el reconocimiento de «Justo entre las naciones» que ofrece Israel por haber salvado la vida de judíos durante la segunda guerra mundial.

El anuncio del más alto reconocimiento estatal a una persona que no es judía, hecho este viernes, ha sido confirmado por la arquidiócesis de la que era arzobispo, Colonia.

El reconocimiento del Yad Vashem ha sido otorgado al cardenal y a su hermana Helene Hesseler-Höffner, por haber salvado la vida a una niña judía de la persecución nazi.

Hoffner, entonces sacerdote, y su hermana, a partir de marzo 1943, escondieron y acogieron a una niña de siete años, Esther Sara Meyerowitz, procedente de Berlín, en la ciudad de Kail, donde vivían.

En primer lugar, la niña fue acogida en la parroquia bajo el nombre de Christa Koch. Después de ser nombrado párroco en abril de 1943 de Tréveris, el sacerdote confió la niña a la familia del agricultor Wilhelm Hechler. Encontró la manera para que nadie supera la auténtica identidad de la niña, evitando que quienes la acogieron pusieran en peligro su propia seguridad o la seguridad de la misma niña.

El cardenal y su hermana más tarde, también en 1943, acogieron a la señora judía Edith Nowak junto a su marido, que era evangélico, durante seis meses.

El cardenal Joseph Höffner (1906-1987) ha pasado a la historia como uno de los mayores expertos de doctrina social de la Iglesia de su época. Fue fundador, director y miembro del Instituto de Ciencias de la Doctrina Social Cristiana de Munich entre 1951 y 1961. Por este motivo, fue consejero científico de tres ministros de la República Federal Alemana.

Elegido obispo de Munster, en 1962, participó en el Concilio Vaticano II (1962-1965). Fue nombrado obispo coadjutor de Colonia en enero de 1969 y promovido a arzobispo un mes más tarde.

Fue creado cardenal por Pablo VI en 1969. Tras haber sido presidente de la Conferencia Episcopal Alemana de 1976 a 1987, en ese mismo año presentó su renuncia al Papa por razones de edad.
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Los ojos del mundo se vuelven constantemente a Tierra Santa, la tierra que consideran santa los judíos, los cristianos y los musulmanes. Por desgracia, también atraen a menudo nuestra atención los actos de violencia y terror, causa de inmensos sufrimientos para todos los que viven en ella. Debemos seguir insistiendo en que la religión y la paz van juntas.

 

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"El judaísmo"

 

Javier Mora-Figueroa, Palabra, IX.2001

 El judaísmo ha sido, sobre todo, una religión; en segundo lugar, una forma de vida.

 

Hebraísmo y judaísmo son sinónimos. Hebreo y judío se dice de las personas; hebraico y judaico, de las cosas; israelí de las personas y de las cosas. Sin embargo, caben matizaciones. Después de la muerte de Salomón su reino se divide en dos, el del norte o Israel –nombre puesto a Jacob por el ángel- y el del sur o Judea, con capital en Jerusalén. Los israelitas fueron deportados por los asirios (722 a.C.), perdiendo su entidad para siempre. A partir de ese año, hebreos son sólo los del reino de Judea. Así pues, Abrahán, Isaac, Jacob, etc. fueron hebreos y no judíos. David, Jesucristo, etc., hebreos y judíos. Por esto prevalece el empleo de hebreo y hebraísmo.

Es acertada, pues, la definición que Alfonso X daba en las Partidas: "Judío es dicho aquel que cree et tiene la ley de Moisén, segunt que suena la letra de ella, et que se circuncida et façe las otras cosas que manda esa su ley. Et tomó este nombre del tribu de Judas, que fue más noble et más esforzado que todos los demás tribus".

Las antiguas religiones de los griegos, egipcios, sumerios, hititas, etc., y –en otro ámbito– el sintoísmo japonés o los incas y mayas de América, tienen unas características que permiten agruparlas en lo que se ha denominado religiones celestes y étnico-políticas. Sus deidades habitan en el cielo y sus teofanías (manifestaciones) aparecen asociadas a fenómenos atmosféricos, como rayos, relámpagos o truenos. La salvación que propugnan es la del grupo étnico, quedando marginada la salvación del individuo. Recalcan la división entre lo divino y humano; entre los inmortales y los mortales; entre lo celeste y lo terreno. A los dioses se les teme. La trascendencia de los dioses hace infinita la distancia entre ellos y los hombres.

Aunque estos rasgos pueden ser comunes a muchas religiones, el yahvaísmo tiene unos rasgos que lo hacen absolutamente singular. El primero es el monoteísmo, lo que plantea un misterio. Todos los pueblos circundantes de los hebreos eran politeístas. El monoteísmo israelita es una isla que, aunque a veces recibió influencias politeístas, nunca sucumbió por completo a ellas.

Otro rasgo diferenciador es la condición ética de Yahvé. Los dioses antiguos eran amorales: adúlteros, roban, se engañan... Son más capaces que los hombres en todo, incluso en su posibilidad de pecar. Yahvé, sin embargo, es el Santo, Santo, Santo, que es el modo hebreo de formar el superlativo: es el santísimo, el moralmente bueno por antonomasia. Y, como creador, hace todas las cosas buenas, hasta que el hombre introduce el mal por medio del pecado original.

Lógicamente, su santidad no se queda en sí mismo, debe reflejarse en sus adoradores: Sed santos, porque yo, Yahvé, soy santo (Lev. 19, 2). La ética judía recoge la ley natural, reflejada en el Decálogo. Incluye el amor al prójimo –israelita– como a uno mismo. Incluso la ley del talión –ojo por ojo y diente por diente– es un mandato que impide el exceso en la venganza, que en otros pueblos exigía la aniquilación del enemigo, sus familias y todos sus bienes.

En tercer lugar, la actividad de los dioses celestes tiende a convertirse en ocio, una vez terminada su cosmogonía. Yahvé, sin embargo, está siempre presente y actuando; sobre todo en la historia de su pueblo Israel. Lo hace de un modo directo, convirtiéndola en la historia de la salvación en esta vida y en la otra.

Otro rasgo característico del hebraísmo es la creación. Dios lo hace todo por su sola voluntad. Dios llama a la nada y hace aparecer así el ser.

Religión revelada

En las otras religiones étnico-políticas es normal que se desconozca su fundador, pues actúa en la pre-historia de cada pueblo. En el caso del hebraísmo sabemos el origen del yahvismo: Abrahán (s. XIX-XVIII a.C.). También sabemos que su principal conformador es Moisés (XII a.C.).

Pero lo verdaderamente singular es que es Yahvé mismo quien se revela al hombre. Es Dios quien sale al encuentro del ser humano y no éste el que –de modo atávico– intenta buscar a la divinidad y, con ella, la respuesta a las preguntas fundamentales: quién soy, de dónde vengo... Y esta revelación de Yahvé no es una emanación de índole panteísta (hinduísmo), ni una experiencia de tipo chamánico (Mahoma), ni fruto de una vivencia religiosa (Buda). Se trata del conocimiento experimental de una relación especialísima con El que es (Yahvé), que se aparece a Moisés y le revela el núcleo doctrinal y moral del hebraísmo.

La esperanza mesiánica

El pueblo judío está marcado ciertamente por la esperanza en el Mesías. Pero en el momento mismo de su constitución como pueblo y como religión ya aparece la esperanza: la esperanza en «la tierra que te mostraré». «Y Yo haré de ti una gran nación», como le dice Dios a Abrahán. Al salir de Egipto caminan cuarenta años por el desierto, movidos por la esperanza de la tierra prometida. Y después de la diáspora –que comienza el 70 d.C. con la destrucción del Templo y de Jerusalén– han seguido esperando regresar a su tierra.

Teología e instituciones

El judaísmo ha sido, ante todo, una religión; y, en segundo término, una cultura y una forma integral de vida.

El hermético aislacionismo que vivió el pueblo hebreo por razones fundamentalmente religiosas y de preservación del pueblo de Dios, tenía que conjugarse en la Diáspora con la forzada convivencia con los ciudadanos de los países donde vivían. Lo hacían en barrios exclusivos, naciendo así las juderías, que recibieron distintos nombres: qahal en hebreo; aljama, derivado del árabe alyama’a, en España; mel-lak en Marruecos y el ghetto, de origen quizá italiano y que se extendió por Centroeuropa. En general, eran recintos, a veces hasta amurallados, de calles angostas y casas apiñadas. En ocasiones, la obligación de vivir en la judería era impuesta por los gobiernos. Otras veces eran los mismos judíos quienes preferían vivir así unidos, por su propia conveniencia y hasta por razones defensivas, ante los asaltos y saqueos. Así, por ejemplo, en Alejandría vivían en dos barrios espléndidos en la época helenística. También Jaime I, al conquistar Valencia, ofreció a los judíos un barrio especial, en agradecimiento por su colaboración financiera.

La sinagoga

La primera sinagoga data del exilio a Babilonia (586 a.C.). Los judíos se vieron obligados a prescindir del desaparecido culto basado en los sacrificios animales, quedando la oración como única expresión del servicio divino. «Ofrendaremos, en lugar de toros, el sacrificio de nuestros labios» (Os. 14, 3). Durante la diáspora, la sinagoga sustituyó al Tabernáculo del desierto y al Templo de Jerusalén y en cada ciudad es el centro de la vida religiosa y cultural de los judíos.

El mismo nombre de sinagoga –Bet ha-keneset o Casa de la Comunidad–, demuestra que es algo más que un lugar destinado a la oración. Todas tienen la misma distribución y están orientadas a Jerusalén. Al fondo, en el muro este y cubierta por una cortina bordada está el Arca Sagrada que contiene el rollo de la Toráh o Pentateuco. Encima del Arca Sagrada brilla constantemente la lámpara, símbolo de la luz eterna de la Toráh. En el centro del recinto está el púlpito desde el cual el oficiante dirige el servicio religioso. Un sector, generalmente una galería, está reservado a las mujeres.

El Talmud

Es el código fundamental del judaísmo en la diáspora. Al ser dispersada la nación judía, los rabinos trataron siempre de salvar del naufragio sus valores espirituales. El judaísmo rabínico se basaba en el estudio de la Biblia y en la ley oral consuetudinaria, que tenía un aspecto jurídico-religioso (Hàlakah, andadura), y otro ético y legendario (Agadá o conseja). La trasmisión oral hizo que los primeros peritos se llamaran tannáim, repetidores, y toda la ley admitida recibió el nombre de Misnah, repetición.

La adaptación de la Misnah a las distintas épocas y circunstancias obligó a comentarla, lo que se hizo en arameo y se llamó Gemará. Pues bien, la Misnah con su Gemará recibió el nombre de Talmud o enseñanza. Cuando se termina esa magna obra en el siglo V d.C. aparecen dos versiones: el Talmud de Jerusalén –con preponderancia de la Hàlakah – y el de Babilonia, con una mayor concesión a la Agadá.

No obstante, la extensión y complejidad del Talmud hizo necesario escribir introducciones, explicar su vocabulario, reducirlo a códigos sistemáticos y, sobre todo, contestar –por parte de los peritos en talmudismo– a las preguntas y aclaraciones que llegaban de todas partes. También se conservan estas responsa que son un género literario-jurídico peculiar.

Maimónides hizo una obra cumbre, el llamado Código de Maimónides (Misné Toráh) y otro español, José Caro, escribió el Código Rabínico por el que se rigen desde el s. XVI las comunidades judías, sobre todo las sefardíes. La sutileza rabínica, basándose en la Toráh, elaboró una larga y complicada serie de 613 preceptos, de los cuales 248 se llaman positivos, y los restantes, negativos. Maimónides recoge todos al comienzo de su Código.

Teología judaica

Esta minuciosidad en la moral contrasta con la imprecisión y falta de sistematización de su teología. Se ha dicho, con exageración, que el judaísmo era una religión sin dogmas. Maimónides enumera trece artículos de la fe. Son los siguientes: 1º, existencia de Dios; 2º, unidad de Dios; 3º, espiritualidad e incorporeidad de Dios; 4º, eternidad de Dios; 5º, sólo se puede adorar a Dios; 6º, revelación por los profetas; 7º, preeminencia de Moisés sobre los demás profetas; 8º, suprema jerarquía de la Toráh; 9º, la Toráh son las leyes divinas del Sinaí; 10º, omnisciencia de Dios; 11º, Dios retribuirá por los actos buenos y malos; 12º, certeza de la venida del Mesías; 13º, resurrección de los muertos.

Todos estos artículos se pueden resumir en tres, como de hecho se hizo en el s. XV: 1º, creencia en Dios; 2º, divinidad de la Toráh; 3º, justa retribución en la vida futura.

Diferencias doctrinales

Se pueden distinguir tres clases de judíos: ortodoxos, conservadores y liberales o reformistas. Las dos primeras categorías aceptan la creencia en los principios teológicos ya citados. Los conservadores no son tan observantes en cuestiones de ritos o más bien prácticas. El movimiento liberal, originado en Alemania en el siglo XIX, intentó resolver espinosos problemas de la vida ordinaria, pero acabó por vaciar de contenido la teología, hasta el punto que la fe es casi un tema étnico o cultural. De hecho, el reformismo fue para muchos el paso para la conversión al cristianismo, aunque más abandonos fueron causados por el racionalismo, sobre todo en eruditos e intelectuales.

Hebraísmo y cristianismo

El 13 de abril de 1986, Juan Pablo II se convirtió en el primer Papa que entraba en la Sinagoga de Roma. El período de reflexión sobre las relaciones judeo-cristianas iniciado en el Concilio Vaticano II, había dado sus frutos. La Iglesia había condenado el antisemitismo y había declarado que a los judíos no puede imputárseles «ninguna culpa ancestral o colectiva por lo que ocurrió en la Pasión de Cristo». La Iglesia Católica insiste en que la discriminación de los judíos carece de justificación teológica y enseña que son el pueblo elegido «con una llamada irrevocable».

Los dogmas que marcan la máxima separación entre ambas religiones son los de la Santísima Trinidad, con los misterios que del mismo se deducen –Encarnación, Eucaristía, etc.– y la doctrina relativa al pecado original. En definitiva, los que se deducen de la no aceptación de Jesucristo.

No obstante, como dijo Juan Pablo II en esa histórica visita, "la religión judía no es extrínseca a nosotros, sino que, en cierto sentido, es intrínseca a nuestra religión. Por lo tanto nos une al judaísmo una relación que no tenemos con ninguna otra religión. Sois para nosotros unos hermanos muy queridos, y en cierto modo, podría decirse que sois nuestros hermanos mayores".

Además, el Papa no se limitó a felicitarse porque en tres décadas se hubieran hecho tantos progresos en el entendimiento entre judíos y católicos. Audazmente calificó estos progresos de «prólogo», comienzo de un camino nuevo: su herencia común extraída de la ley y los profetas exige «una colaboración a favor del hombre», en defensa de la dignidad y la vida humana, de la libertad y la paz.

El racismo no es cristiano, no tiene sentido cuando se considera al hombre como hijo de Dios. Pero, además, un católico no puede por menos que sentir un profundo afecto por el pueblo al que pertenecen los dos amores más profundos que tiene: Jesús de Nazareth y su Madre, María.

FIESTAS JUDÍAS

En el judaísmo actual hay fiestas comunitarias e individuales, con profun das raíces culturales. Estas son las principales, recogidas por Manuel Guerra en su Historia de las religiones.

COMUNITARIAS

• DE CARÁCTER ALEGRE (YAMIM TOVIM)

Shabat o sábado: Es el día bendecido por Dios. Tras la celebración en la sinagoga, la fiesta continúa en la familia.

Pesaj o Pascua: El «paso del Señor», memorial de la salida de Egipto. En la noche del 14 de Nisán se celebra la cena pascual.

Shavuot o Pentecostés: Doble vertiente: «agrícola» o de la siega, con ofrenda de las primicias; y conmemoración de la entrega de la Torah.

Sucot o fiesta de los Tabernáculos: Memorial de los cuarenta años de travesía del desierto.

• DÍAS AUSTEROS (YAMIM NORAIM)

Rosh Ha-shaná o Año Nuevo: En otoño. Se celebra la creación del mundo. Examen de conciencia y arrepentimiento.

Yom Kippur: Celebra la purificación, la reconciliación con Dios y el prójimo. Ayuno absoluto.

Fiestas más modernas: Yom Haatzmaut, día de la independencia de Israel; Yom Hashoá, día del exterminio, recuerdo a las víctimas del Holocausto.

INDIVIDUALES

Brit Milá o «pacto de la circuncisión»: Ocho días después del nacimiento, se circuncida a los niños y se les impone el nombre.

Bar Mitzvah o «hijo del Mandamien to»: Al cumplir 13 años, el niño adquiere la mayoría de edad religiosa.

Kidushin o rito del matrimonio: Presidido por el rabino. Se lee el contrato matrimonial y las siete bendiciones.

Fallecimiento y duelo. Al enfermo grave se le ayuda a recitar el vidui o confesión de los pecados y manifestación de fe en la vida futura, que termina con el Shemá («escucha») Israel. J.Mª.N.

COMUNIDADES JUDÍAS MÁS GRANDES DEL MUNDO

Estados Unidos
5.600.000

Israel
4.700.000

Francia
600.000

Rusia
450.000

Canadá
360.000

Ucrania
310.000

Gran Bretaña
300.000

Argentina
230.000

Brasil
130.000

Australia
95.000

Sudáfrica
92.000

SEFARDITAS, ASHKENAZIS Y OTROS GRUPOS

Los sefardíes y los ashkenazis son las principales comunidades en que se dividen los judíos en la actualidad.

ASHKENAZIS. En la fundación del moderno Estado de Israel participaron mayoritariamente los ashkenazis, procedentes de Centroeuropa y Rusia, y también Estados Unidos, Australia y Sudáfrica. Se convirtieron en la élite, y además, mayoritaria, aunque hoy han perdido su predominio numérico. El término «ashkenazi» proviene del nombre dado en la Edad Media a los judíos del norte de Francia y Alemania. Más tarde englobó a todos los judíos de origen europeo, cuyo lenguaje era el yiddish.

Mientras los pioneros ashkenazis tenían una ideología socialista laica, hoy muchos de ellos son religiosos, incluso algunos, ultra-ortodoxos.

SEFARDITAS. Los más numerosos en Israel han pasado a ser los sefarditas, que constituyen el 60 por ciento de la población, según datos de 1990. Son el 25% del judaísmo mundial.

El término «sefardita» procede de «Sefarad», como llamaban a España los ju díos españoles en su idioma, el ladino. La expresión de «sefardita», incluye también hoy a los que proceden del Norte de África (Marruecos, Túnez) o Medio Oriente (Yemen, Siria).

En el ámbito religioso, ha alcanzado gran influencia un partido ultra-ortodoxo sefardí, el Shas (de judíos procedentes de Marruecos).

OTROS GRUPOS. Otras comunidades minoritarias son las de los judíos indios (de India, donde su presencia se remonta a antes de la revuelta asmonea); los kurdos de Irak; los judíos «bukharan» de Asia Central; y los judíos etíopes, unos 23.000 de los cuales viven hoy en Israel, y que se consideran descendientes del rey Salomón y la Reina de Saba. JMªN
Javier Mora-Figueroa, Revista Palabra, nº 447-448, VIII-IX.2001Agradecemos al autor 2003


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Ciento sesenta rabinos en el Vaticano

para dar las gracias a Juan Pablo II

 

Por su apoyo al pueblo judío, especialmente al denunciar el antisemitismo 


CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 17 enero 2005).- Unos ciento sesenta rabinos y cantores judíos provenientes de Israel, Estados Unidos, y Europa serán recibidos este martes en audiencia por Juan Pablo II en el Vaticano.

El encuentro ha sido solicitado para celebrar el cuadragésimo aniversario de la declaración del Concilio Vaticano II Nostra Aetate (28 de octubre de 1965), que su puso un giro decisivo en la relación entre judíos y católicos.

Según un comunicado difundido por la fundación que ha pedido el encuentro, la «Pave the Way Foundation», los representantes judíos darán gracias a Juan Pablo II por lo que ha hecho a favor de la reconciliación entre judíos y católicos. En este sentido, los rabinos pretenden recitar una oración especial en honor del Papa.

Gary Krupp, presidente y fundador de la «Pave the Way Foundation», ha subrayado que «su Santidad Juan Pablo II tiene una larga historia de apoyo al pueblo judío, sobre todo a la hora de denunciar el antisemitismo y la discriminación de todo grupo étnico».

En 1987, por ejemplo, el Papa invitó a todos los cristianos a promover junto a la comunidad judía programas educativos comunes para enseñar a las futuras generaciones esos valores que permitan el que se repita un horror como el del Holocausto.

Krupp confirmó que el Santo Padre ha luchado contra el odio racial y a favor de la paz durante décadas y por este motivo «le doy humildemente las gracias».

Por su parte, el rabino Jack Bemporad, director del Centro para el Entendimiento Interreligioso (CIU, por sus siglas en inglés) ha explicado que
«es la primera vez en la historia que los rabinos, en testimonio de todas las ramas del judaísmo, se encuentran juntos en Roma para dar las gracias al pontífice Juan Pablo II y a la Iglesia, por lo que han hecho para construir puentes y respeto recíproco entre judíos y católicos».

Bemporad considera que «en la historia del mundo, los últimos cuarenta años serán vistos como los más revolucionarios y significativos en términos de progresos en las relaciones judeocristianas».

El director del CIU recuerda que Juan Pablo II ha sido el primer Papa que ha visitado la Sinagoga de Roma, el 13 de abril de 1986; con el que se ha publicado el documento «Nosotros recordamos: una reflexión sobre la "Shoah"» (16 de marzo de 1998); quien ha establecido relaciones diplomáticas con Israel, y quien ha pedido perdón por los actos de antijudaísmo cometidos por los católicos en la historia.

«Creo que Juan Pablo II tiene que ser considerado como el gran sanador de las relaciones entre judíos y católicos», añadió Bemporad. «Al llegar al Vaticano de todo el mundo, nosotros, los rabinos, decimos: "¡gracias!"».

Forman parte del grupo que se entrevistará con el Papa, entre otros, Oded Ben-Hur, embajador israelí ante la Santa Sede; Amire Ofek, cónsul israelí para los Medios en Nueva York; el rabino Adam Mintz, presidente del Colegio de Rabinos de Nueva York; el rabino Shmuel Rene Sirot, ex rabino jefe en Europa y Francia; David Lincoln, rabino jefe de la Sinagoga de Park Avenue en Nueva York; el rabino Shlomo Riskin, rabino jefe de Efrat, Jerusalén; el rabino Joseph Arbib de la Gran Sinagoga de Roma y Gadi Golan, ex director de Asuntos Religiosos del Ministerio de Exteriores israelí.

De la delegación forman parte también doce cantores que, este lunes, han ofrecido un concierto abierto al público en la Sinagoga Mayor de Roma, con la participación de representantes de la Santa Sede. ZS05011708

 

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Reconocimiento israelí «Justo entre las Naciones» a una monja de clausura

 

Salvó de la deportación a mujeres y niñas judías

 

ROMA, 31 octubre 2003).- Una religiosa, la madre Giuseppina Lavizzari, ha sido distinguida con el más alto reconocimiento que confiere el pueblo de Israel a quienes ayudaron a salvar la vida de judíos durante el Holocausto.

 

El reconocimiento «Justo entre las Naciones» a la benedictina del Santísimo Sacramento del Monasterio de Ghiffa, en la provincia italiana de Verbania, será entregado por la Embajada de Israel.

 

El origen de la distinción está en «haber alojado, con gran riesgo para sí misma y para la comunidad monástica, desde septiembre de 1943 a junio de 1944, a cuatro mujeres judía y dos niñas que pudieron así salvarse de la deportación», confirman las religiosas benedictinas.

 

Será el próximo 11 de noviembre en el monasterio de Ghiffa cuando Shai Cohen, asesor de la Embajada de Israel en Roma, haga entrega del reconocimiento a la actual priora de la Comunidad, la madre Maria Pia Tei, en presencia de dos de las supervivientes, que en aquella época eran niñas.

 

La madre Giuseppina Lavizzari nació el 7 de septiembre de 1881 en Sondrio (Valtellina). Ingresó en el monasterio de Ghiffa en mayo de 1908.

 

Vivió junto a la comunidad la tragedia de la Segunda Guerra Mundial, un período en el que acogió entre los muros del monasterio –donde ya habían encontrado refugio otros desplazados— a cuatro mujeres y dos niñas judías, miembros de una misma familia que habían llegado a Ghiffa huyendo de las persecuciones raciales.

 

Tres de ellas viven aún. Se trata de la señora Maria Luisa Minerbi y sus sobrinas Adriana y Renata Torre, que entonces tenían respectivamente 9 y 7 años.

 

La religiosa les proporcionó un refugio seguro hasta junio de 1944, cuando fue informada de que al día siguiente los soldados alemanes registrarían el monasterio.

 

Profundamente angustiada, y muy a su pesar, tuvo que dejarlas huir en plena noche, intentando borrar toda huella de su estancia. ZS03103104

 

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Iglesia - Alrededor del año 58 de nuestra era vivían en Jerusalén varios miles de judíos creyentes, miembros de la Iglesia Católica recién fundada por Jesucristo que le ordenó ser “Católica y catolizante”. Así lo afirmaban los responsables de la Iglesia a Pablo: "Ya ves, hermano, cuantos miles de judíos son ahora creyentes y todos son fieles observantes de la Ley" (Hch 21,20).

 

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La guerra judía del siglo I: Puso temporalmente término a la actividad de la iglesia en Jerusalén. La comunidad judeocristiana fue presidida por el obispo Simeón hasta su martirio v. 107. Toparon con dificultades y la oposición del judeocristianismo heterodoxo y del judaísmo ortodoxo de Palestina. El primero continuaba considerando a Jesús de Nazaret como un gran profeta, pero no como un Mesías e Hijo de Dios. Además, tenian influencias gnósticas de Simón Mago, Menandro, Dositeo y Cerinto. Mago y Menandro especialmente sobre Samaría. Los segundos se oponían a los renegados que habían abandonado el sábado y seguían predicando como Mesías al que había sido clavado en cruz por los judíos. Se opusieron al cristianismo en Palestina i con una fuerte contracción misional hacia los centros importantes de la diáspora. Los judíos ortodoxos palestinenses acusaron al obispo Simeón ante el procónsul Ático como descendiente de David i cristiano. Fue crucificado según la jurisprudencia del edicto de Trajano.

 

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Los mártires son los testigos privilegiados de la realeza de Cristo. En ellos había una conciencia clara de que el reinado de amor de Cristo debía ser instaurado, aun a costa de su propia vida. Igualmente, la fe de los mártires es una fe probada, como atestigua la sangre que por ella han derramado (San Agustín, Sermón 329). Ellos, junto con todos los santos, son los benditos que han de tomar posesión del Reino preparado para ellos, desde la creación del mundo (cf. Mt 25, 34).

 

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Nuestros mártires deben ser también para nosotros un modelo de amor incondicional a Dios y al prójimo. El ejemplo de su vida e intercesión deben ayudarnos a vivir generosamente nuestra vida, de cara a los demás, recordándonos siempre de las palabras de Jesús:  "Cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron" (Mt 25, 50).

La caridad que estamos llamados a vivir, el mandamiento nuevo (Jn 13, 34), supera todo límite impuesto por una lógica humana y egoísta. Se trata de una caridad que se traduce en unidad, respeto, servicio, ayuda eficaz y efectiva al necesitado; de una caridad vivida, muchas veces, de manera heroica, dentro de la misma familia y fuera de ella; de una caridad que, a ejemplo de Cristo y de sus mártires, está siempre dispuesta a perdonar.

 

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Mártires y transfiguración - Lo que se ha realizado en Jesús, nuestra Cabeza, tiene que completarse también en nosotros, que somos su Cuerpo.

Éste es un gran misterio para la vida de la Iglesia, pues no se ha de pensar que la transfiguración se producirá sólo en el más allá, después de la muerte. La vida de los santos y el testimonio de los mártires nos enseñan que, si la transfiguración del cuerpo ocurrirá al final de los tiempos con la resurrección de la carne, la del corazón tiene lugar ya ahora en esta tierra, con la ayuda de la gracia.

Podemos preguntarnos: ¿Cómo son los hombres y mujeres "transfigurados"? La respuesta es muy hermosa: Son los que siguen a Cristo en su vida y en su muerte, se inspiran en Él y se dejan inundar por la gracia que Él nos da; son aquéllos cuyo alimento es cumplir la voluntad del Padre; los que se dejan llevar por el Espíritu; los que nada anteponen al Reino de Cristo; los que aman a los demás hasta derramar su sangre por ellos; los que están dispuestos a darlo todo sin exigir nada a cambio; los que -en pocas palabras- viven amando y mueren perdonando.

 

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Mártires. Sanguis martyrum, semen christianorum! ¡La sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos! (Tertuliano, Apol., 50,13: CCL 1,171). Esta expresión, acuñada durante las persecuciones de los primeros siglos, debe hoy llenar de esperanza vuestras iniciativas apostólicas y esfuerzos pastorales en la tarea, no siempre fácil, de la nueva evangelización. Contáis para ello con la ayuda inigualable de vuestros mártires. Acordaos de su valor, "fijaos en el desenlace de su vida e imitad su fe. Jesucristo es el mismo ayer y hoy y siempre" (Hb 13,7-8).

Que María, Reina de los mártires, nos ayude a escuchar e imitar a su Hijo. A Ella, que acompañó a su divino Hijo durante su existencia terrena y permaneció fiel a los pies de la Cruz, le pedimos que nos enseñe a ser fieles a Cristo en todo momento, sin decaer ante las dificultades; nos conceda la misma fuerza con que los mártires confesaron su fe.

 

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La sublevación de Bar-Kochba (132-135)

Significó el final del segundo período del judeocristianismo palestinense y el cese de toda actividad misionera en Palestina. Muchos cristianos fueron perseguidos y asesinados, otros huyeron de nuevo al otro lado del Jordán. En lugar de Jerusalén se levantó la nueva ciudad de Aelia Capitolina, la prohibición de que habitasen en ella judíos redujo a partir de entonces la comunidad cristiana a gentiles, sobre todo griegos. El primer obispo Marcos era griego. Los pocos rastros de cristianismo que encontramos hasta Constantino se reducen a las ciudades. En el campo siempre hubo una fuerte oposición hacia el cristianismo.

2.2.- Siria:

Desde el principio la iglesia siria se esforzó por evangelizar no solo las ciudades sino también el campo. Mientras el paganismo se mantenía en Fenicia el cristianismo aumentaba en Damasco, Sidón y Tiro. Sobre todo en Antioquía, gracias a su obispo Ignacio, el cristianismo ganó prestigio entre los griegos. Hacia la primera mitad del siglo II la misión llegó a la región de Osrhoene, en Siria oriental, cuando el judeocristiano Addai empezó a actuar en Edesa y posteriormente en Mesopotamia. Su trabajo fue continuado por Aggai, mártir posteriormente. A fines de siglo un sínodo de Edesa discutió la fecha de la pascua cabe pues suponer que las iglesias de la zona estaban cohesionadas. Se supone que Taciano compuso para ellas su Diatessaron después del 160. No está suficientemente probada la temprana conversión de la casa real de Edesa y la elevación del cristianismo a religión oficial. Bardesanes, convertido al cristianismo en el 179 y expulsado posteriormente por gnosticismo, señala como característica de dichas iglesias la reunión dominical regular y el ayuno en días determinados.

2.3.- Arabia.

Ya en el siglo I y II el cristianismo era conocido en Arabia del norte o Transjordania. Arabes en Jerusalén en Pentecostés (Act 2,11). Recordamos la comunidad de Pella a la que pertenecía el apologista Aristón, que, poco antes de la mitad del siglo II, escribió un Dialogo entre Jasón y Papisco sobre Cristo.

2.4.- Egipto:

Su evangelización sigue en la oscuridad no obstante los numerosos hallazgos de papiros de los siglos I i II. La fundación de la iglesia egipcia por Pedro es legendaria. Tal vez los fragmentos de papiro del evangelio de Juan de comienzos del siglo II pudieran ser las pruebas más antiguas de la presencia de cristianos en Egipto. La misión gnóstica en un principio parece que tuvo más éxito que la cristiana. Panteno es el primer maestro cristiano conocido i el 190 con el obispo Demetrio la comunidad alejandrina es ya considerable.

2.5.- Asia Menor:

Ya a fines del siglo I y a comienzos del II algunas ciudades del occidente muestran iglesias organizadas (Apoc 2-3), que había que añadir a las fundadas por Pablo. Ignacio de Antioquia añade las de Magnesia y Trales. La carta de Plinio (V.112) reconoce una extensa cristianización del campo en la provincia de Bitinia. La correspondencia de Dionisio, obispo de Corinto, informa también de las iglesias de Nicomedia, Amastris y las iglesias del Ponto. Los sínodos de los años 80 que se oponen al montanismo nos hacen presumir un cristianismo bien organizado. El obispo Polícrates de Efeso alude a la gloriosa tradición de su iglesia. En Creta el mismo Dionisio habla de las iglesias de Gortina y de Cnosos. Desconocemos en cambio la suerte de la fundaciones paulinas de Cilicia y Chipre durante esta época. Parece que Grecia y Macedonia, también paulinas, quedaron a la zaga en la evangelización. La iglesia más importante era la de Corinto con el obispo Dionisio. En Atenas tenemos testimonio del apologista Arístides. La posible cristianización de las provincias del Danubio durante el siglo II es incierta. Tal vez algún soldado cristiano iniciara a otros en la fe.

 

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Asistimos
a la sustitución
de la verdad
por el mero interés inmediato;
a la de lo sólido
y riguroso por
lo cómodo o fácil;
y a la de lo correcto por lo que
se presume directamente rentable.

MMV

 

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El que no ama no puede evangelizar; el que por imprudencia miente, no sabe amar.

 

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No puede haber un diálogo al precio de la verdad.

 

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Quien recorre el camino sembrando solo dudas no es capaz de hablar una certeza.

 

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La verdad no acepta de vivir concordemente con la mentira, su esencia es proclamar ante todos los hombres a quien es la Verdad: Cristo Jesús.

 

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“Ser bueno no es aburrido” e instó a rechazar la idea de que se están perdiendo algo si no pecan. “Pensamos que tratar con el diablo reservándonos una pequeña autonomía frente a Dios es, después de todo, bueno o incluso necesario. Pero mirando al mundo alrededor nuestro podemos ver que no es así”: S. S. Benedicto XVI. El MMV.XII.VIII. Piazza Spagna-Roma.Italia.

 

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San Ireneo de Lión (130-208) obispo de Lión, mártir, doctor de la Iglesia
Contra las herejías, IV 14,2 

 

“...muchos profetas y reyes quisieron ver lo que

vosotros veis y no lo vieron...” (Lc 10,24) -        Desde el comienzo, Dios ha formado al hombre en vista de sus dones. Ha escogido a los patriarcas en vista de su salvación. Se preparó un pueblo, instruyendo a los ignorantes para que siguieran las huellas de Dios. Más tarde, instruyó a los profetas para habituar al hombre a convivir con su Espíritu ya en este mundo y a entrar en comunión con Dios. El mismo Dios no tenía necesidad de nadie, pero a los que necesitaban de él les ofrecía su comunión.  Para aquellos, en quienes se complacía, (cf Lc 2,14) ha destinado desde un principio, igual que un arquitecto, el edificio de la salvación. El mismo fue su guía en las tinieblas de Egipto; en el desierto donde erraban, les daba una Ley apropiada; y a los que entraron en la tierra prometida les ofreció una herencia escogida. En fin, para todos aquellos que se levantan y vuelven junto al Padre, él mata la ternera cebada y los reviste de una túnica de fiesta. (cf Lc 15,22ss).
       Así, de muchas maneras, Dios disponía al género humano en vista de la “música y danza de la salvación” (cf Lc 15,25) Por esto, Juan escribe en el Apocalipsis: “Su voz era la voz de aguas caudalosas” (Ap 1,15) Ya que realmente, las aguas del Espíritu de Dios son múltiples, porque el Padre es grande y posee todas la riquezas. Y, pasando a través de todo ello, el Verbo acordó generosamente su ayuda a los que se le someten, dando a toda criatura las prescripciones apropiadas.

 

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Liturgia romana - Antífonas del Magníficat

de los días 17 al 23 de diciembre

 

“Al día siguiente, Juan vio a Jesús, que se acercaba a Él, y dijo: “....A éste me refería yo cuando dije: -Detrás de mí viene uno que ha sido colocado delante de mí, porque existía antes que yo.-“ (Jn 1, 29-30)


      -Oh Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo, abarcando del uno al otro confín y ordenándolo todo con firmeza y suavidad, ven y muéstranos el camino de la salvación.
      -Oh Adonai, Pastor de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente y en el Sinaí le diste tu ley, ven a liberarnos con el poder de tu brazo.
      -Oh Renuevo del tronco de Jesé, que te alzas como un signo para los pueblos, ante quien los reyes enmudecen y cuyo auxilio imploran las naciones, ven a librarnos, no tardes más.
      -Oh Llave de David y Cetro de la casa de Israel, que abres y nadie puede cerrar, cierras y nadie puede abrir, ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas y en sombra de muerte.
      -Oh Sol que naces de lo alto, Resplandor de la luz eterna, Sol de justicia, ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte.
      -Oh Rey de las naciones y Deseado de los pueblos, Piedra angular de la Iglesia, que haces de dos pueblos uno solo, ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra.
      -Oh Emmanuel, rey y legislador nuestro, esperanza de las naciones y salvador de los pueblos, ven a salvarnos, Señor Dios nuestro.
Ref. bíblicas: Dt 8,5; Prov 8,22s; Hb 1,4; Ex 20; Is 11,10; 52,15; 22,22; 42,7; Lc 1,78; Mal 3,20; Ag 2,7Vulg; Is 28,16; Ef 2,14; Gn 2,5; Is 7,14

 

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Desde el nacimiento de la Iglesia en Pentecostés hasta Juan Pablo II, 2000 años de historia, que únicamente la Iglesia de Jesucristo posee domicilio fijo: colina vaticana sobre la tumba del mártir San Pedro, en la ciudad de Roma, Italia. Poco importa si un mañana tendrá domicilio en alguna gruta poco o nada conocida hoy.

 

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La poligamia es consentida por el Corán hasta poder tener cuatro mujeres, y todas las concubinas deseadas. El hombre puede y ordena, la mujer debe servirle y debe sufrir las puniciones físicas de su hombre. 

 

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"No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios: concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará eternamente sobre la casa de Jacob y su Reino no tendrá fin. (Lucas 1:30-33) "

 

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"Obras todas del Señor, bendecid al Señor".

 

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Alégrese la madre naturaleza
con el grito de la luna llena:
que no hay noche que no acabe en día,
ni invierno que no reviente en primavera,
ni muerte que no dé paso a la vida;
ni se pudre una semilla
sin resucitar en cosecha.

 

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“Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos, 
la luna y las estrellas que has creado, 
¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, 
el ser humano, para darle poder? 
Lo hiciste poco inferior a los ángeles, 
lo coronaste de gloria y dignidad”(Ps. 8).   

 

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Dijo Dios: «Produzca la tierra animales vivientes según su especie: ganados, reptiles y bestias salvajes según su especie». Y así fue. Dios hizo las bestias de la tierra, los ganados y los reptiles campestres, cada uno según su especie. Vio Dios que esto estaba bien. Gen. 1, 24-25

 

La naturaleza canta las glorias del Creador y el hombre sepa gozar en armonía con todo lo creado.

 

¡Hoy la tierra y los cielos me sonríen
hoy llega hasta el fondo de mi alma el sol
hoy la he visto... la he visto y me ha mirado
Hoy creo en Dios!

 

¡Que tu conducta nunca sea motivo de injustificada inquietud a la creación, en la que tu eres el rey!

 

El ecologismo espiritual nos enseña a ir más allá de la pura «protección» y del «respeto» de la creación; nos enseña a unirnos a la creación en la proclamación de la gloria de Dios.

 

«La belleza podrá cambiar el mundo si los hombres consiguen gozar de su gratuidad» Susana Tamaro – católica, escritora - 2004.12.

 

¡Oh galaxias de los cielos inmensos, alabad a mi Dios porque es omnipotente y bueno! ¡Oh átomos, protones, electrones! ¡Oh canto de los pájaros, rumor de las hojas, silbar del viento, cantad, a través de las manos del hombre y como plegaria, el himno que llega hasta Dios!»

 

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“Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones” Biblia. Evangelio según San Lucas Cap.1º vs. 48. La Iglesia, hace XXI siglos fundada por Tu Hijo, te alaba, ¡Oh Madre plena de dicha y felicidad!

 

VERITAS OMNIA VINCIT

LAUS TIBI CHRISTI.

 

 

Gracias por venir a visitarnos

 

Recomendamos vivamente:

1º Jesús de Nazaret – Al siglo, Joseph Cardenal Ratzinger: ‘Benedicto XVI’. 2007

2º ‘CÓMO LA IGLESIA CONSTRUYÓ LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL’. Ninguna institución ha hecho más para dar forma a la civilización occidental que la Iglesia Católica, y en modos que muchos de nosotros hemos olvidado o nunca sabido. Como la Iglesia construyó la civilización occidental es una lectura esencial para redescubrir esta relegada verdad. De un modo senillo y muy atractivo. 2007.

Autor: Thomas E. WOODS Jr.-Editorial: CIUDADELA. 

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Recomendamos vivamente, al autor Fernando Pascual, pbro.

"Educación y comunicación en Platón" (Barcelona –España 1996);

"Manual de historia de la filosofía antigua" (Roma 1999);

"Abrir ventanas al amor" (México 2000);

"La vida como don" (México 2002);

"Notas de metodología" (Roma, 2005);

"Modelos de bioética" (Roma 2005, 2007);

"El amor como aventura" (Roma 2007).


"Tocad la trompeta por la luna nueva, que es nuestra fiesta" (Sal 80, 4). Estas palabras del salmo 80 remiten a una celebración litúrgica según el calendario lunar del antiguo Israel. Es difícil definir con precisión la festividad a la que alude el salmo; lo seguro es que el calendario litúrgico bíblico, a pesar de regirse por el ciclo de las estaciones y, en consecuencia, de la naturaleza, se presenta firmemente arraigado en la historia de la salvación y, en particular, en el acontecimiento fundamental del éxodo de la esclavitud de Egipto, vinculado a la luna nueva del primer mes (cf. Ex 12, 2. 6; Lv 23, 5). En efecto, allí se reveló el Dios liberador y salvador.

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'JESUCRISTO PADECIÓ BAJO EL PODER DE PONCIO PILATO,
FUE CRUCIFICADO, MUERTO Y SEPULTADO'
Evangelio según San Lucas, Cap.3, vers.1º: El año decimoquinto del reinado del emperador Tiberio, cuando Poncio Pilato gobernaba la Judea, siendo Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Felipe tetrarca de Iturea y Traconítide, y Lisanias tetrarca de Abilene…

Crucifixión de San Pedro: fue crucificado al revés cabeza abajo - Pergamino con San Pedro en cruz invertida, de Maguncia- Alemania; entre el 900 y el 1000ca. - Museo Diocesano de la Catedral Maguncia (Mainz) Alemania - Pedro en su cruz, invertida. ¿Qué significa todo esto? Es lo que Jesús había predicho a este Apóstol suyo: "Cuando seas viejo, otro te llevará a donde tú no quieras"; y el Señor había añadido: "Sígueme" (Jn 21, 18-19). Precisamente ahora se realiza el culmen del seguimiento: el discípulo no es más que el Maestro, y ahora experimenta toda la amargura de la cruz, de las consecuencias del pecado que separa de Dios, toda la absurdidad de la violencia y de la mentira. No se puede huir del radicalismo del interrogante planteado por la cruz: la cruz de Cristo, Cabeza de la Iglesia, y la cruz de Pedro, su Vicario en la tierra. Dos actos de un único drama: el drama del misterio pascual: cruz y resurrección, muerte y vida, pecado y gracia.

La maternidad divina de María – Catecismo de la Iglesia
495 Llamada en los Evangelios 'la Madre de Jesús'(Jn 2, 1; 19, 25; cf. Mt 13, 55, etc.), María es aclamada bajo el impulso del Espíritu como 'la madre de mi Señor' desde antes del nacimiento de su hijo (cf Lc 1, 43). En efecto, aquél que ella concibió como hombre, por obra del Espíritu Santo, y que se ha hecho verdaderamente su Hijo según la carne, no es otro que el Hijo eterno del Padre, la segunda persona de la Santísima Trinidad. La Iglesia confiesa que María es verdaderamente Madre de Dios [Theotokos] (cf. Concilio de Éfeso, año 649: DS, 251).
La virginidad de María
496 Desde las primeras formulaciones de la fe (cf. DS 10-64), la Iglesia ha confesado que Jesús fue concebido en el seno de la Virgen María únicamente por el poder del Espíritu Santo, afirmando también el aspecto corporal de este suceso: Jesús fue concebido absque semine ex Spiritu Sancto (Concilio de Letrán, año 649; DS, 503), esto es, sin semilla de varón, por obra del Espíritu Santo. Los Padres ven en la concepción virginal el signo de que es verdaderamente el Hijo de Dios el que ha venido en una humanidad como la nuestra:
Así, san Ignacio de Antioquía (comienzos del siglo II): «Estáis firmemente convencidos acerca de que nuestro Señor es verdaderamente de la raza de David según la carne (cf. Rm 1, 3), Hijo de Dios según la voluntad y el poder de Dios (cf. Jn 1, 13), nacido verdaderamente de una virgen [...] Fue verdaderamente clavado por nosotros en su carne bajo Poncio Pilato [...] padeció verdaderamente, como también resucitó verdaderamente» (Epistula ad Smyrnaeos, 1-2).

El acontecimiento histórico y transcendente – Catecismo de la Iglesia
639 El misterio de la resurrección de Cristo es un acontecimiento real que tuvo manifestaciones históricamente comprobadas como lo atestigua el Nuevo Testamento. Ya san Pablo, hacia el año 56, puede escribir a los Corintios: "Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se apareció a Cefas y luego a los Doce: "(1 Co 15, 3-4). El apóstol habla aquí de la tradición viva de la Resurrección que recibió después de su conversión a las puertas de Damasco (cf. Hch 9, 3-18).
El sepulcro vacío

640 "¿Por qué buscar entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado" (Lc 24, 5-6). En el marco de los acontecimientos de Pascua, el primer elemento que se encuentra es el sepulcro vacío. No es en sí una prueba directa. La ausencia del cuerpo de Cristo en el sepulcro podría explicarse de otro modo (cf. Jn 20,13; Mt 28, 11-15). A pesar de eso, el sepulcro vacío ha constituido para todos un signo esencial. Su descubrimiento por los discípulos fue el primer paso para el reconocimiento del hecho de la Resurrección. Es el caso, en primer lugar, de las santas mujeres (cf. Lc 24, 3. 22- 23), después de Pedro (cf. Lc 24, 12). "El discípulo que Jesús amaba" (Jn 20, 2) afirma que, al entrar en el sepulcro vacío y al descubrir "las vendas en el suelo"(Jn 20, 6) "vio y creyó" (Jn 20, 8). Eso supone que constató en el estado del sepulcro vacío (cf. Jn 20, 5-7) que la ausencia del cuerpo de Jesús no había podido ser obra humana y que Jesús no había vuelto simplemente a una vida terrenal como había sido el caso de Lázaro (cf. Jn 11, 44).