Monday 27 March 2017 | Actualizada : 2017-03-03
 
Inicio > Leyendas Negras > Esclavitud - 10º Colón y su entusiasmo; Pedro Claver mayo de 1627 caridad

La Orden de los ‘mercedarios’ fue fundada en España por San Pedro Nolasco [1180 + 1245] con la finalidad principal de rescatar los cristianos hechos esclavos por los musulmanes durante la invasión, ocupación y destrucción del patrimonio cultural de España. Tales cristianos eran llevados y tratados en condición de esclavos en África.

 

 

Durante más de un siglo, Portugal monopolizó el comercio gracias a la colaboración indispensable de los comerciantes árabes –MUSULMANES del norte de África, que desde siglos, enviaban esclavos de África central a los mercados de Arabia, Irán y la India.

 

+++


1214 año – La ciudad de Korkula (Croacia con unas 50 islas pobladas), que tiene cerca de 4000 habitantes, es una antigua ciudad fortificada con una importancia fundamental en la historia europea, sea por su comercio, su posición geo-política como por ser la primera ciudad conocida en el mundo que abolió definitivamente la esclavitud allá en el año 1214.  La isla de Korkula pertenece al condado de Dubrovnik, en el Mar Adriático. Cercana a la costa dálmata y tiene unos 279 kilómetros cuadrados con unos 20.000 habitantes. 2007.

 

+++ 

 

1416 año – La Croacia católica auspició abolición de la esclavitud - CroaciaEl Pontífice en la homilía rindió homenaje a la tradición de libertad y de justicia de esta república marinera en los siglos XV y XVI, que después pasó al imperio austriaco, y que ya en 1416, antes que muchos Estados, abolió la esclavitud. S. S. JUAN PABLO II – CROACIA. 2003-VI-06

 

+++


1824, el 19 de junio, el Segundo Congreso Mexicano decreta la libertad de los esclavos.


+++

 

2007 …de la esclavitud hoy con los narcotraficantes…

Pedro Claver († 09 septiembre 1654) brilla con especial claridad en el firmamento de la caridad cristiana de todos los tiempos. La esclavitud, que fue ocasión para el ejercicio heroico de sus virtudes, ha sido abolida en todo el mundo. Pero, al mismo tiempo, surgen nuevas y más sutiles formas de esclavitud porque “el misterio de la iniquidad” no cesa de actuar en el hombre y en el mundo. Hoy, como en el siglo XVII en que vivió Pedro Claver, la ambición del dinero se enseñorea del corazón de muchas personas y las convierte, mediante el comercio de la droga, en traficantes de la libertad de sus hermanos a quienes esclavizan con una esclavitud más temible, a veces, que la de los esclavos negros. Los tratantes de esclavos impedían a sus víctimas el ejercicio de la libertad. Los narcotraficantes conducen a las suyas a la destrucción misma de la personalidad. Como hombres libres a quienes Cristo ha llamado a vivir en libertad debemos luchar decididamente contra esa nueva forma de esclavitud que a tantos subyuga en tantas partes del mundo, especialmente entre la juventud, a la que es necesario prevenir a toda costa, y ayudar a las víctimas de la droga a liberarse de ella.

 

+++


El cristianismo es directo responsable de algunos de los conceptos que hoy nos parecen irrenunciables: la dignidad y la igualdad de todos los seres humanos, y el derecho a la vida de todos y cada uno de ellos, desde el vientre materno a la muerte natural.

 

+++


1794 El 04 de febrero la Convención francesa vota la abolición de la esclavitud en sus colonias.

 

+++ 

 

 

"La importancia histórica del Descubrimiento de América, así como su mérito y su gloria han llenado, seguramente, más páginas que cualquier otro acontecimiento profano, pero sobre todo el polémico origen del descubridor parece haber batido todos los récords biográficos, habiendo  llegado a considerarse su origen casi tradicionalmente genovés, o al menos italiano, concepto casi indiscutido.


   Algunos colombistas le han hecho judío o converso; muy pocos español. El estudio sistemático y detallado de unas y otras fuentes hace patente la inconsistencia de tales hipótesis y descubre la debilidad de las mismas, cuando no los errores de su interpretación o su falsedad total.
   El mismo Pérez de Tudela dice en su obra: "La concepción españolista tuvo muchos menos estímulos para fomentar la línea crítica frente a la glorificación colombina que el entusiasmo del italianismo para sublimar el pedestal de  las glorias personales de Cristóbal Colón.
Y esto será esencial para la trayectoria del colombinismo"
 (María Virginia Martínez, Cristóbal Colón y España,  Prósopon Editores) 2008.IV

 

+++


Llegada de Cristóbal Colón a América


Y nos tomamos tan en serio los españoles la aplicación de justicia sobre los indígenas delNuevo Mundo, que la Monarquía Hispánica inmediatamente acometió las reformas necesarias para regular su trato de forma oficial. De esta manera, nada más dos décadas después de iniciarse el Descubrimiento (el 27 de diciembre de 1512), España abolió la esclavitud indígena mediante las “Leyes de Burgos”, en las cuales se emitieron las ordenanzas necesarias “para el gobierno con mayor justicia de los naturalesindios o indígenas” y se estableció que el Rey de España tenía derecho a “justos títulos de dominio del Nuevo Mundo, pero sin derecho a explotar al indio, que era hombre libre y podía tener propiedades, pero que como súbdito debía trabajar a favor de la Corona sin mediar la esclavitud, retribuido y con libertades garantizadas, a través de los españoles allí asentados. España anteponía la evangelización de los nativos a cualquier otra materia, nativos a quienes consideraba hermanos cristianos, dejando a un lado las excepciones salvajes que efectivamente se pudieran dar y de las que de ninguna manera fue culpable España como unidad.

 

Pero las “Leyes de Burgos” no fueron unas leyes aisladas en lo referente al trato a los indígenas, y treinta años más tarde (1542), España emitía las “Leyes Nuevas” ( o Leyes y ordenanzas nuevamente hechas por Su Majestad para la gobernación de las Indias y buen tratamiento y conservación de los indios), en las que entre otras cosas se regulaba aún más en detalle el trato a los nativos, proclamando de nuevo su libertad y suprimiendo igualmente las encomiendas. Eran normas emitidas por los propios españoles y que restaban derechos a los pobladores españoles en beneficio de los indígenas, algo inédito en aquel momento y digno de asombrosa admiración…En esas “Leyes Nuevas”, el Emperador Carlos I mandó constituir una comisión que determinara la limitación de los derechos de los españoles en sus encomiendas y el sistema y forma en que se llevaban a cabo las Conquistas (no podían violarse los derechos indígenas en ese proceso). En dichas leyes, también se regulaban los tributos que los indígenas debían aportar al Estado, como súbditos del Rey que eran y no como esclavos. 

´La gran mentira del la esclavitud y el genocidio español en América´ 

Por Anthony Esolen y José Javier Esparza Torres - 2015


+++


1877 – El 10 de septiembre en la Catedral de Santo Domingo, capital de la República Dominicana, se descubren dentro de una caja de plomo unos huesos humanos que según a ese momento se afirmó, pertenecían a Cristóbal Colón.

Los cuatro traslados en cuatro siglos de los restos de Colón. Enterrado en 1506 en la iglesia de San Francisco de Valladolid, tres años después su hijo don Diego dispone que sus restos pasaran a la Cartuja de las Cuevas de Sevilla. Y treinta y cinco años más tarde, en 1544, muerto ya don Diego, su viuda doña María de Toledo consigue el permiso del emperador Carlos V y lleva los restos del Almirante y de su hijo a la catedral primada de las Américas, a Santo Domingo: «Parecía un sitio digno del Almirante. Era como un desagravio: que sus restos reposaran en aquella isla que descubrió y de la que fue el primer Gobernador».

Y pasaron los siglos sin que nada alterase esa paz. Hasta que a finales del XVIII la Monarquía de Carlos IV considera que no debe dejar bajo autoridad extranjera los restos del Almirante: «Así se decide su traslado a otro dominio español en ultramar: La Habana, isla descubierta por Colón. Un siglo después España perdía Cuba. La Patria reclamó aquellos gloriosos restos. Y se produjo el último traslado a la catedral de Sevilla».


+++

 


¿Colón y su entusiasmo por la esclavitud?

 

 

Por José Luis Olaizola. Premio Planeta, colaborador de Arvo.

  

El verano terminando, el 92 a la vuelta de la esquina y los americanos dándonos malas noticias. Así están las cosas. Respetables instituciones culturales de Estados Unidos han manifestado que no están dispuestas a celebrar, ni cuanto menos a magnificar, la fecha del 12 de octubre de 1492, entre otras razones porque Cristóbal Colón lo primero que hizo al llegar a América fue arramblar con cuanto encontró a su paso, y como lo primero que encontró fue indios, a estos tomó, cargó de cadenas y se los trajo a España. El almirante era un esclavista cuyo recuerdo no merece ser conmemorado.

Los correspondientes estamentos culturales de nuestro país se rasgan las vestiduras, niegan la acusación, y uno llega a la conclusión de que se sabe bastante poco sobre lo que ocurrió en el 1492. Yo mismo, sin ir más lejos, hasta hace unos años tenía unos conceptos genéricos, difusos, confusos y patrióticos sobre el acontecimiento, pero para poder escribir dos novelas, una sobre Hernán Cortés y otra sobre fray Bartolomé de Las Casas, me he tenido que sumergir en el siglo XVI durante unos cuantos cientos de horas y algo sé. Y como sigo con una cierta curiosidad el peloteo de reproches que se cruzan entre ambas bandas de la mar océana, aunque nadie me lo solicita, decido tomar posiciones.

¿Era Colón un esclavista, o la acusación forma parte de la leyenda negra que persigue a España desde hace cinco siglos? La respuesta, afirmativa o negativa, puede aclararnos lo que ocurrió y por qué ocurrió lo que ocurrió.

Si no queremos ponernos una venda en los ojos, que a nada conduce, la respuesta debe ser afirmativa; yo diría que contundentemente afirmativa, ya que está adverada por el testimonio del propio almirante, quien en su diario de navegación, domingo 16 de diciembre de 1492, se muestra encantado del hallazgo de los indios taínos de la costa de La Española, frente por frente de la isla de las Tortugas, porque son «los más hermosos hombres y mujeres que hasta allí habían hallado, harto blancos para ser indios..., sin armas, desnudos, y muy cobardes... Son muy buenos para mandarles y hacerles trabajar». Y en carta suya, fechada en las Canarias el 15 de febrero de 1493, bien claro señala que entre las riquezas de las recién descubiertas Indias destaca «los esclavos cuantos se quiera cargar».

No se trata de una declaración de intenciones puesto que el almirante, a renglón seguido, organiza un verdadero trasiego de esclavos, de lado a lado, que está sólidamente documentado en el Archivo de Indias, y del que resulta que pocos años después -1494/1495 en Valencia existía un próspero mercado de esclavos, y se conocen detalles tales como que la viuda Inés Rodríguez compró un esclavo, llamado Francisco, por 3.000 maravedís. Y que otra dama de la buena sociedad adquirió una niña india de siete años. Igualmente consta que el almirante quiso tener un detalle con los que le habían acompañado en su segundo viaje y regaló a cada uno un indio esclavo, en conjunto trescientos. Uno de ellos correspondió a Pedro Las Casas, padre de fray Bartolomé, que a su vez se lo trajo a su hijo como presente, y así resulta, paradojas de la vida, que el denominado apóstol de los indios fue de los primeros que tuvo en España un indio por esclavo, y bien que se aprovechó de él.

Como no se puede negar la evidencia, lo que hay que hacer es intentar comprenderla. La mentalidad de Colón en aquellos sus primeros viajes a las Indias no se diferenciaba demasiado de la del común de las gentes de la época, y esa mentalidad, con la sola excepción de la Iglesia católica, era favorable a la esclavitud como institución social. Incluso santos tan grandes y doctos como San Buenaventura y Santo Tomás denuncian la naturaleza odiosa de la esclavitud, pero entienden que para crímenes odiosos puede ser pena adecuada. Lo cual no deja de ser lógico en el contexto de aquellos tiempos.

Pero como los indios no eran criminales, no existía título legal para hacerlos esclavos; por eso la reina Católica, en cuanto se asesoró debidamente, entre otros por el cardenal Cisneros, prohibió la venta de indios y ordenó, bajo severísimas penas, devolver todos los indios que trajera a España el almirante Colón. Esto ocurría en 1495, y desde ese momento comienza un apasionado debate entre la Corona, urgida por la Iglesia, y los encomenderos de Indias, urgidos por la concupiscencia humana.

Fuente: www.arvo.net

 

 

«La romanización Jurídica de España» rememora el pasado romano de la ciudad con el «Bronce II» de Borrotia, símbolo de la primera querella documentada en la Península Ibérica en al año 87 antes de Cristo.

 

+++


P: ¿Cómo es posible que se justificara la esclavitud de los negros, incluso por personas que, por ejemplo, respetaban a los indios centro/sudamericanos como personas con derechos inviolables? Yo no lo puedo entender.

 

R: Se lo tendría que explicar fray Bartolomé de las Casas que era uno de los que sostenía tan peregrina tesis o Voltaire que hizo una fortuna personal con el tráfico de negros. Generalmente, se racionalizaba la contradicción señalando que los negros eran seres más fuertes que los indios e inferiores a los blancos a los que la esclavitud podía incluso beneficiar al sacarlos del salvajismo africano... al menos así lo afirmaba la Enciclopedia – Dr. CÉSAR VIDAL. 2003-10-21 L.D. ESP.

 

P: Según usted, decir que los españoles cometieron un genocidio en América es una estupidez porque se ven ahora muchos indígenas. Según su maravillosa teoría, ¿quién se atreve a hablar de genocidio judío a manos de los nazis? Fíjese la cantidad de judíos que hay en Alemania...

 

R: Hay diferencias fundamentales: 1. Los nazis tuvieron la intención de acabar con los judíos pero los españoles no abrigaron esas intenciones con los indios; 2. los reyes españoles dictaron disposiciones favoreciendo a los indios e igualándolos con sus súbditos de la Península lo que no se parece a la posición de los nazis; 3. Si los nazis hubieran tenido más de cuatro siglos para acabar con los judíos por supuesto que no hubiera quedado ni uno.

 

+++


Durante más de un siglo, Portugal monopolizó el comercio gracias a la colaboración indispensable de los comerciantes árabes –MUSULMANES del norte de África, que desde siglos, enviaban esclavos de África central a los mercados de Arabia, Irán y la India. El mercado de doncellas -nada importa la religión-continúa en el siglo veintiuno; capturadas por mahometanos y vendidas a los ricos países del golfo pérsico, sobre todo islámicos adinerados y hambrientos de deleites carnales... apetitos en excesos o demasía ya que también los mahometanos comercian en el corazón de África, varones...

2014

 

+++


 

Un premio Nobel, la esclavitud y los cristianos 

 

Hace un año fallecía Robert W. Fogel, premio Nobel de Economía en 1993 por sus aportaciones metodológicas al análisis histórico de la economía. El eco de su muerte entre nosotros fue más bien escaso; nada extraño atendiendo a su campo de estudio. Pero Fogel merece que nos detengamos un momento en sus aportaciones. 

 

Robert Fogel fue el pionero de lo que se ha venido en llamar "cliométrica", un enfoque para abordar el estudio de la historia económica basado en datos empíricos y medibles (claro está, siempre que dispongamos de ellos y sean fiables, algo que no es obvio siempre), a veces indirectos. Y fue también el primero en utilizar este tipo de enfoque para el estudio de la esclavitud en el Sur de los Estados Unidos. Los resultados de su investigación, recogidos en su libro Time on the Cross, causaron cierto revuelo. Lo que Fogel descubrió es que en las plantaciones esclavistas del Sur, con su sistema de división del trabajo, se había creado un sistema de producción altamente eficiente y muy rentable. De hecho llegó a calcular que el trabajo esclavo en el Sur era un 36% más eficiente que el trabajo libre en las granjas del Norte, a pesar de que el suelo en el Norte era generalmente de mejor calidad. Así no es de extrañar que en la década previa a la guerra de Secesión la economía del Sur creciera al doble que la del Norte.

 

Otro hallazgo controvertido fue descubrir que la mayoría de esclavos negros eran bien tratados por sus amos y que la media de calorías ingeridas y la esperanza de vida eran más altas para un esclavo que para el habitante medio de una ciudad del Norte de Estados Unidos. Fogel llegó a la conclusión de que el sistema esclavista del Sur era sólido, rentable, eficaz y sostenible en el tiempo. Algunos lo interpretaron como una defensa de la esclavitud, algo que ni por asomo pensó Fogel. Al contrario, lo que él sostuvo es que el esclavismo, que él veía como una institución perversa, no entró en declive, no se autodestruyó, sino que acabó por la acción decidida de algunas personas que tomaron la determinación de acabar con él. Fue un economista que descubrió que la vida es más que la economía, y que la oposición a la esclavitud no podía venir de argumentos económicos.

 

Y aquí llegamos a un nuevo momento políticamente incorrecto, pues Fogel no tuvo empacho en reconocer que esas personas que habían acabado con la esclavitud eran cristianos, y que además esto no era casual: era su fe cristiana la que les animaba en esa lucha. Esto, además, lo decía un judío nacido en Nueva York de una familia de inmigrantes rusos, que había sido activista comunista en la universidad durante su juventud y después había trabajado en el Partido comunista durante ocho años y que, por último, se había casado con Enid Cassandra Morgan, una "afroamericana".

 

Estamos pues ante un premio Nobel que, sin que sirva de norma, merece nuestra atención, alguien que supo dejar sus prejuicios a un lado y estudiar a fondo un tema y al que le acabó sucediendo lo que ocurre en la mayoría de los casos en los que se actúa de este modo: que se llega a conclusiones sorprendentes y muy, muy interesantes. 

http://www.gaceta.es/jorge-soley/premio-nobel-esclavitud-los-cristianos-23072014-0957#sthash.KavHUrL4.dpuf 

2014-07-23 

 

+++



 

06.07.2014

 

"¡Tengo miedo a las estatuas!" Para terminar con Colón 

 

A las 4:30 PM, por Javier Olivera Ravasi, IVE 

 

En mi país, la Argentina, donde gobierna un régimen aliado de la Cuba castrista y de la Venezuela chavista, la campaña ideológica no se da sólo en los ámbitos escolares, televisivos y futboleros.

 

Se impone incluso derribando estatuas…

 

Pero no sólo en mi país; hoy de vuelta, el sabelotodo de Evo Morales (que puede escribir sus discursos gracias a que España le dio la letra; letra que no existía entre los aborígenes de su patria), sale diciendo que "no quiere más plazas con el nombre de Colón". Algo parecido pasó en Argentina hace algunos meses, donde se instalado una disputa por eliminar la hermosa imagen de Colón que se erguía en detrás de la Casa de Gobierno (Casa rosada). ¿Los motivos?: “Era un genocida”, un "saqueador", un "violador", etc.

 

¡Le tienen miedo a las estatuas!¡Le tienen miedo a las plazas!

 

- "Pero caray: ¡qué intolerantes!" - diría yo si fuera progre. Pero no; no entro en esa hoy.

 

Les dejo una reflexión de mi maestro, el gran historiador argentino, Enrique Díaz Araujo para...

 

Que no te la cuenten

 

P. Javier Olivera R. 

Colón – Por Enrique Díaz Araujo

 

 1. Con seriedad

 

Cristóbal Colón fue el Gran Almirante que, para defender y extender la Cristiandad, el 12 de octubre de 1492, descubrió América. Suceso que López de Gomara llamó “la mayor cosa después de la creación del mundo, sacando la encarnación y muerte del que lo creó”.

 

Fue una peregrinación de carácter mas divino que humano, encaminada a formar una Cruzada marítima contra el Islam, según se enseñara en la Escuela de Sagres, la emprendiera el Reino de Castilla y León y la financiara el Obispo de Badajoz, tesorero de la Bula de la Cruzada.

 

Por disposición providencial: Descubrimiento – “nada está encubierto que no deba ser descubierto”, Mt. 10, 26- y Descubridor se correspondieron.

 

Con Precisión, S.S. León XIII definió esos acontecimientos. En su carta Encíclica“Quarta abeunte saeculo” dirigida a los Arzobispos y Obispos de España, Italia y ambas Américas, del 16 de julio de 1892, dijo:

 

“Ese hecho (del 12 de octubre de 1492), considerado en sí mismo, es el más grande y hermoso que edad alguna vio jamás, llevado a cabo por los hombres. Centenares de millares de mortales surgieron del olvido y de las tinieblas en que yacían, y fueron restituidos a la común sociedad del género humano, convertidos de la barbarie a la suavidad de costumbres y a la vida civilizada, transportados del camino de perdición al de la vida eterna, con la comunicación de los bienes que nos mereció Jesucristo”.

 

Y agregó:

 

“Colón fue quien movido por el deseo de preparar y facilitar el camino de la difusión del Evangelio y fija siempre la mente en tal propósito, lo dispuso y encaminó todo a ese fin, no haciendo cosa que no fuese conforme con la Religión y no estuviese inspirada por la piedad”.

 

Así se explica por qué, en un orden trascendente, fuera considerado “la paloma que transportó a Cristo”, y que, por eso, él firmara Christoferens Colombus. Sin perjuicio que en un plano meramente natural fuera tenido como “el Quijote del Mar”, conforme lo calificara Jacobo Wassermann. ¡Pobre Almirante, que vistió la estameña parda de los hijos de la Tercera Orden franciscana, con voto de pobreza!

 

El historiador norteamericano Washington Irving confirma esta efigie del Descubridor:

 

“Era devotamente piadoso: se mezcló la religión de todos con los pensamientos y acciones de su vida”.

 

De ahí que el Reino de las Indias Occidentales o América, y su Descubridor se aunaran. Y que los descendientes de aquel evento extraordinario pudieron ser denominados cristianoamericanos, cual lo hizo el insigne poeta nicaragüense Pablo Antonio Cuadra: “Nuestra historia es pasión. Ocupamos la geografía como una cruz. Cruz y cruce de rutas. Cruz y cruce de sangres. Rutas y sangres que se han unido únicamente por la Cruz… Somos Hispanoamérica, Cristianoamérica… El nuevo mundo de la fe y la esperanza. ¡Cristianoamérica!”.

 

Noción escatológica que reiteró S. S. Juan Pablo II. En su discurso de 1992 en España, dijo: “Gracias España: por tu fidelidad al Evangelio y a la Esposa de Cristo, la porción más numerosa de la Iglesia habla hoy y reza a Dios en español”.

 

Y en su discurso de Santo Domingo a los Obispos del CELAM, del 12 de octubre de 1984, exaltó el “carácter providencial del descubrimiento y evangelización de América, y el “alumbramiento de la cristiandad del Nuevo Mundo”. Asimismo, reclamó que el Quinto Centenario del descubrimiento se celebrara “con alegría y orgullo”, porque “es justo que haya fiesta y alegría” (Lc. 15,32).

 

En la República Argentina aquel magno suceso fue conmemorado a partir del decreto del 4 de octubre de 1917, del Presidente Hipólito Irigoyen. Manifestó en sus considerandos: “El descubrimiento de América es el acontecimiento de más trascendencia que haya realizado la humanidad a través de los tiempos… La España descubridora… obró el milagro de conquistar para la civilización la inmensa heredad en que hoy florecen las naciones a las cuales ha dado, con la levadura de su sangre y la armonía de su lengua, una herencia inmortal que debemos afirmar y mantener con jubiloso reconocimiento”.

 

Entonces, el mayor historiador argentino, Julio Irazusta, ajustó el tema a una perspectiva doble: nacional y universal, al decir: “La historia de Colón es tan nuestra como la de España; y ambas, tan nuestras como de quienes antes fueran nuestros compatriotas y hoy son nuestros hermanos de raza. Y por ello pertenecemos al mundo occidental que recibió y tiene misión de transmitir a la posteridad las mejores tradiciones espirituales de la humanidad civilizada”. 

 

Luego, a nosotros, los americanos, sólo nos cabe agradecer al Gran Almirante, rindiendo homenaje a su memoria y desagraviándolo por los ataques necios. Para ello, nada mejor que reiterar las palabras del insigne vate de América, Rubén Darío: 

 

“¡Desgraciado Almirante!” Tú pobre América,

 

Hoy al favor siniestro de negros reyes

 

Fraternizan los Judas con los Caínes,

 

La cruz que nos llevaste padece mengua;

 

y otras encallanadas revoluciones,

 

la canalla escritora mancha la lengua

 

que escribieron Cervantes y Calderones

 

Duelos, espantos, guerras, fiebre constante

 

en nuestra senda ha puesto la suerte triste:

 

¡Cristóforo Colombo, pobre Almirante,

 

ruega a Dios por el mundo que descubriste! 

 

Tal la oración que se eleva desde “la América fragante de Cristóbal Colón”, que invocara contra el imperialismo anglo-sajón, el mismo egregio poeta nicaragüense. 

 

2. Con resentimiento

 

Pero, claro, los estultos, en su cortedad intelectual, no pueden alcanzar la genuina dimensión del Descubridor, y como zafios repetidores de la Leyenda Negra de la Conquista de América, vomitan su resentimiento contra el Descubrimiento, escupiendo para arriba.

 

Tal sendero ruin reconoce algunos jalones principales.

 

En julio de 1985, en el recinto de la ONU, el vetusto tirano caribeño Fidel Castro se opuso a la celebración del Quinto Centenario, expresando que el 12 de octubre era una“fecha infausta”, “una de las páginas más bochornosas de la historia universal”.

 

El eximio escritor venezolano Uslar Pietri lo comentó exponiendo: “Así paga Fidel haber sido ubicado en los mapas”.

 

En el año 1994; un grupo de diputados nacionales de la Argentina, encabezados porJosé Luis Manzano (quien todavía no era el empresario de multimedios que es hoy; aunque ya “robaba para la corona”), presentó un proyecto de ley para que el 11 de octubre se instituyera como el “último día de liberación de América latina”. América, se entiende, por Américo Vespucio; y Latina por el Lacio. O, si se prefiere, la“América precolombina”, usando los apellidos de los dos navegantes itálicos al servicio del Reino de Castilla (dado que el continente indígena carecía de nombre propio). Proyecto que no se redactó en quechua, aymará, mapuche o guaraní (que no tenían escritura), sino en castellano, la lengua “del ritmo de oro y la vibración marcial”.

 

En tercer lugar, en el 2004, el déspota parlanchín Hugo Chávez suprimió el Día de la Hispanidad, colocando al 12 de octubre como Día de la resistencia indígena. Ese mismo día los chaviztas derribaron y decapitaron el monumento a Cristóbal Colónerigido en el centro de Caracas. El zambo Chávez dijo que: “Cristóbal Colón fue el jefe de una invasión que produjo no una matanza, sino un genocidio. Noventa millones de aborígenes vivían en esta tierra, 200 años después quedaban tres millones. ¿Qué fue eso? Un genocidio”.

 

En realidad el “bolivariano” mató más indios que los encomenderos hispanos. Él no era andaluz, como el Padre Las Casas, pero le gustaba multiplicar. En efecto: el primer especialista en el tema de la demografía amerindia, Ángel Rosemblat, ha demostrado que la población precolombina ascendía a 13.300.000 personas, y que la despoblación entre 1492 y 1570 (la mayor parte producto de pestes y enfermedades, para las cuales los aborígenes carecían de anticuerpos) fue de 2.500.000 personas. Población que se repuso, y aún se acreció, pasado ese primer ciclo. Tesis sostenida por Nicolás Sánchez Albornoz, Ernesto Maeder, José Luis Moreno, Richard Konetzke, George Kubler, Edgard Gaylord Bourne y Rolando Mellafé.

 

Luego de los otros 80 millones que se inventó Chávez no hay noticias. Y el “genocida”verdadero resultó ser el demagogo macaneador.

 

Rencor y furia, bramido y espuma es lo que dejan, en definitiva, los negadores.

 

3. Con farsa

 

Ahora, en junio del 2013, el Gobierno de la Presidente Cristina Fernández de Kirchnerdispuso la extracción del monumento a Cristóbal Colón, inaugurado en 1921 por el gobierno radical, enviándolo a Mar del Plata, y reemplazándolo por una estatua a Juana Azurduy de Padilla.

 

Ante una impugnación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un juez acordó una medida cautelar provisoria, evitando de momento la remoción del monumento a Colón.

 

Ahí se abrió una polémica increíble, fundada en eventuales jurisdicciones escultóricas, y en la donación efectuada por la colectividad italiana de la Argentina.

 

La palabra “América” no se oyó en medio de la baraúnda de dichos y reproches, ni qué decir de las voces “Hispanidad” y “Cristiandad”. Esto semejó a un debate sobre parques y jardines entre opositores y oficialistas. Una vergüenza oprobiosa. Y el secretario Oscar Parrilli contribuyó con la guinda del cóctel, al sacar el monumento,“sólo para repararlo”, esquivando hipócritamente la medida cautelar.

 

Encima, además al rencor indigenista que ha presidido toda esa gestión, se le ha añadido el condimento feminista de la categoría de “género”, convirtiendo a doñaJuana Azurduy de Padilla en una especie de india o mestiza guerrillera castrista y abortera. Es decir, se aprovechó la ocasión para atropellar la Historia, transformando a la “Luz del Alto Perú” y aguerrida coronela, en una antecesora de doña Cristina. La pobre Juana que ya había tenido que sufrir que en una película de Torres Nilsson sobre Güemes su personaje fuera interpretado por la bella Mercedes Sosa. Lo que no se dijo es que el matrimonio patriota de los Padilla-Azurduy (que tuvo cuatro y no seis hijos como por ahí se dice), que disponía de cierta riqueza antes de las campañas bélicas norteñas, terminó en la ruina. Juana -“mucha mujer”- murió en la indigencia total. Nada que ver con algún otro matrimonio que en los cortos años de su carrera política multiplico su fortuna más de setenta veces.

 

En fin: comedia burlesca.

 

Lo que nadie pregunta es: ¿dónde habrían estado los Parrilli, los Timerman, los Zannini, los Fernández, los Alak, los Scioli, los Wilhem y demás charlatanes si don Cristóbal Colón no hubiera descubierto América…?

 

La respuesta se la dejamos al lector.

 

Una contestación probable sería: Andarían en taparrabos y sin carteras de Louis Vuitton.

 

Enrique Díaz Araujo 

Patria Argentina Nº 300, página 4 

http://infocatolica.com/blog/notelacuenten.php/1407060436-itengo-miedo-a-las-estatuas-p#more24407 

 

+++


 

 

Se escuchan voces que se auto-llaman ‘progresistas’ y piden que se olvide lo que Colón logró hacer porque a esta conquista le siguieron las acciones feroces de algunos conquistadores; como siempre, los hombres son capaces de lo mejor y lo peor. No puede negarse y es verdad que algunos comportamientos fueron deplorables, pero tampoco puede negarse la grandeza de la Roma antigua y la necesidad que tenemos de la Grecia clásica. La espléndida aventura de Colón tuvo su saldo altamente positivo: rompió una lanza en favor de nuestra autoestima. Ya está bien de que nos flagelemos y de que siempre tengamos que pedir perdón. Podemos avergonzarnos de algunos excesos-comportamientos de la justicia de la Inquisición como de la Justicia de nuestros días y en todos los países del mundo, pero no de lo que logró Colón. La acertada y gran aventura de Cristóbal Colón enciende luces y alarga sombras: Colón fue un magnífico navegante y un pésimo gobernante, pero ahí estaba la Reina Isabel para frenar sus intentos de sometimientos exagerados o esclavitud. Fue la gran Reina Isabel la Católica su protectora al cien por cien. Colón es el primer navegante que se atreve a penetrar en el mar ignoto, en el mar Tenebroso para alcanzar las Indias Orientales, que resultan ser las tierras del Nuevo Continente. Esa es la magnífica aventura de Colón de la que nadie puede negar y enorgullece el coraje de las generaciones futuras, hace suntuoso el anhelo de descubrir respetando la vida. Como decía Séneca: ««No se descubrirá nunca nada, si se considera satisfecho de lo ya descubierto».

 

+++

 

Los cuatro traslados en cuatro siglos de los restos de Colón. Enterrado en 1506 en la iglesia de San Francisco de Valladolid, tres años después su hijo don Diego dispone que sus restos pasaran a la Cartuja de las Cuevas de Sevilla. Y treinta y cinco años más tarde, en 1544, muerto ya don Diego, su viuda doña María de Toledo consigue el permiso del emperador Carlos V y lleva los restos del Almirante y de su hijo a la catedral primada de las Américas, a Santo Domingo: «Parecía un sitio digno del Almirante. Era como un desagravio: que sus restos reposaran en aquella isla que descubrió y de la que fue el primer Gobernador».

Y pasaron los siglos sin que nada alterase esa paz. Hasta que a finales del XVIII la Monarquía de Carlos IV considera que no debe dejar bajo autoridad extranjera los restos del Almirante: «Así se decide su traslado a otro dominio español en ultramar: La Habana, isla descubierta por Colón. Un siglo después España perdía Cuba. La Patria reclamó aquellos gloriosos restos. Y se produjo el último traslado a la catedral de Sevilla».

 

+++

 

Esclavitud - Cartas de San Pedro Claver


(Carta del 31 mayo de 1627; A. Valtierra, S.I., San Pedro Claver, Cartagena 1964 pp. 140 – 141)

Llevar la buena noticia a los pobres, sanar los corazones heridos, proclamar la liberación a los cautivos.

Ayer, 30 de mayo de este año 1627, en la festividad de la Santísima Trinidad, descendieron de una gran nave muchísimos negros traídos de los ríos de África. Corrimos hacia ellos llevando en sendas cestas hermosas manzanas, limones, dulces, galletas y otras cosas más. Visitamos sus chozas. ¡ Parecía que habíamos entrado en una segunda Guinea! Debimos abrirnos paso en medio de la muchedumbre hasta que llegamos a los enfermos, cuya cantidad era inmensa. Estaban acostados en un suelo húmedo, más bien fangoso; sin embargo había pensado, para que no hubiera excesiva humedad en él , construir un terraplén de tejas y ladrillos triturados. Aquí, pues, estaba su lecho, incómodo no sólo por las razones anteriores sino sobre todo porque estaban desnudos, sin protección de vestimenta alguna.

Una vez colocado un manto, reunimos del almacén de las mercaderías todo lo básico para poder construir un piso de tablas. Así cubrimos un espacio al cual, a viva fuerza, abriéndonos paso entre todos, transportamos a los enfermos.

Después los distribuimos en dos grupos: a uno se dirigió mi compañero con un intérprete, al otro me dirigí yo mismo. Había dos negros más cerca de la muerte que de la vida, ya fríos, sin pulso en la venas. Recogimos entonces unas brasas con la ayuda de una teja y las pusimos en el medio, cerca de los moribundos; luego arrojamos a este fuego aromas que traíamos en dos bolsas repletas y que consumimos por completo. Después con la ayuda de nuestros mantos (pues ellos no tienen nada de este tipo y en vano pedimos otros a sus señores), les ofrecimos el perfume, por el cual parece que recibieron ardor y espíritu vital. ¡Era de ver con que alegría sus ojos nos miraban!

De este modo les hablamos, no con palabras, sino con las manos y las obras , y ciertamente se logró persuadir a los que los dominaban que debían ser traídos aquí para que comieran, pues cualquier otro discurso hubiera llegado a ser absolutamente inútil. Luego nos sentamos o nos arrodillamos junto a ellos y lavamos con vino sus rostros y cuerpos, afanándonos en alegrarlos con caricias y tendiendo frente a ellos objetos móviles naturales que de algún modo llevaran alegría a los enfermos. Más tarde comenzamos a explicarles la catequesis del bautismo y cuáles son sus admirables efectos para el cuerpo y para el alma. Cuando, por sus respuestas a nuestras preguntas, parecieron haber entendido suficientemente esto, pasamos a difundir la doctrina, a saber, acerca de Dios uno, que distribuye premios y castigos según los méritos de cada uno, y las restantes cosas. Le rogamos que hicieran el acto de contrición y manifestaran su abominación de las cosas cometidas. Finalmente, cuando nos pareció que ya estaban preparados, les anunciamos el Misterio de la Trinidad, de la Encarnación y de la Pasión y, mostrándoles un Cristo fijado en la cruz, como estaba pintado sobre la fuente del bautismo, hacia la que corren riachos de sangre que manan desde las heridas de Cristo, les fuimos recitando en su propia lengua el acto de contrición.
-.-

Oremos  - Padre de clemencia, que con el fin de llevar el Evangelio a los esclavos negros has dado a San Pedro Claver una admirable paciencia y un amor comprometido, concédenos, por su intercesión y ejemplo, que, superadas todas las discriminaciones raciales, amemos a todos los hombres con sincero corazón. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos.

 

 

 

Cuándo Jesús enseñaba, las muchedumbres se entusiasmaban o se enfadaban pero nunca se dormían. Sin embargo esas mismas palabras, propuestas por los sacerdotes en las iglesias, a menudo tienen el efecto de un narcótico. ¡Es urgente preguntarse por qué!

El mensaje evangélico no es una doctrina sino una experiencia de vida, y como tal debe ser transmitido: primero viene la vida y luego su formulación, primero la práctica del Evangelio y luego la catequesis.

Desafortunadamente, a menudo el Evangelio es reducido a simple fórmula catequística sin una vida que confirme su validez, con el riesgo de que las mismas palabras de Jesús pierdan vitalidad.

De este modo, lo que debía ser adrenalina se degradó a opio de los pueblos y la felicidad, a la cual aspira la humanidad, queda suspendida en el celestial más allá.

 

Que la acogida del mensaje de Jesús no le quita nada al hombre, no le disminuye, sino que le permite alcanzar en esta existencia terrenal una dimensión de vida definitiva y, por eso, divina.

La gran mayoría de los no creyentes rechaza al Dios de la religión, fruto de la proyección de las frustraciones, de los miedos y de las ambiciones de los hombres.

Cuando el no creyente se encuentra con el Padre de Jesús, un Dios que no pide ofertas sino que es él que se ofrece al hombre para transmitirle toda la plenitud de su vida, un Padre que no mira los méritos de los hombres sino sus necesidades, un Dios que no es bueno, sino exclusivamente bueno, y desea comunicar a los hombres todo su amor... es difícil que sea rechazado.

A todos, creyentes y no creyentes, el Evangelio propone orientar de otra manera su existencia, los valores de la vida misma, poner el bien del otro en primer lugar.

Cuando este cambio se experimenta todas las palabras de Jesús se hacen auténticas y verdaderas y cuando uno se ocupa de los demás se permite al Padre cuidar de sus hijos.

 

Evangelio significa buena noticia, y esta buena noticia se anunció por primera vez en la historia de las religiones como un Dios que no privilegia a los buenos y castiga los malvados si no que comunicó su amor infinito a todos, indistintamente.

Con Jesús, el Dios con nosotros, el hombre ya no tiene que buscar a Dios, sino acogerlo. Cuando esto ocurre, el hombre hace experiencia de un Padre que no quiere a los hombres porque éstos sean buenos, sino porque Él es bueno, la experiencia de un Dios que no excluye a nadie y no deja condicionar su amor por las respuestas y los comportamientos de los hombres, por un Dios que no quiere súbditos obedientes a sus inmutables leyes sino hijos semejantes a su creciente y dinámico amor.

Si esto se tiene presente, el Evangelio vuelve a ser el pan del que la humanidad tiene hambre y los hombres pasan de creer en Dios a experimentarlo como un Padre cuidadoso y atento a los mínimos detalles de la existencia, y la vida queda totalmente transformada. 2005.

 

+++

 

 

 


TRAFICO DE ESCLAVOS AFRICANOS NEGROS,

POR MAHOMETANOS CAPTURADOS Y VENDIDOS

 

 

La presencia del negro-africano en España es muy antigua, pero creció con la invasión árabe porque una gran parte de los ejércitos bereberes musulmanes, estaban reforzados con tropas de esclavos negros mahometanos, que desempeñaron un gran papel en el desarrollo de los enfrentamientos bélicos. Según la crónica Rawd al-Qirtas, escrita por un letrado de Fes en el primer tercio del siglo XIV, para la batalla de las Navas de Tolosa (1212) “el grueso del ejército se componía de 300.000 hombres; los negros {mahometanos}, que iban delante de él en la guerra y que formaban su guardia (la de Al-Nasir, el jefe), eran 30.000”. Para este autor, las mejores riquezas de los benimerines, nombre genérico dado a los invasores árabo-africanos, “eran los caballos, los camellos y los negros”.

Vese perfectamente la práctica de la esclavitud y el tráfico de esclavos por parte del poder mahometanos que esclavizaban y comercializaban a otros musulmanes.

En la relación de otras batallas que se describen en la misma crónica, como la de Santarem (1184) o la de Alarcos (1195) de signo favorable a los árabes, se hace referencia a la relevante intervención de los negros. La mayor parte de éstos se quedaron en España, muchos continuaron en su condición servil {de trabajo bajo o humilde, pero no en calidad de esclavos}, formando parte de las tropas y otros consiguieron su libertad y se instalaron en diferentes tierras cristianas o lugares liberados del yugo islámico, desempeñando alguna actividad. Ocasionalmente, aparecen en relatos literarios y en crónicas cuando protagonizan algún hecho destacable; también de forma más esporádica y rara se detecta su semblante en algún cuadro o conjunto escultórico, dando un tono de exotismo y de anécdota a toda la escena.

El negro pasa así más o menos “desapercibido”, hasta que los portugueses comenzaron los descubrimientos africanos de la vertiente atlántica, en la segunda mitad del siglo XV. Aunque su intención primera fue el comercio del oro y de las especias, pronto se dieron cuenta de que ambos productos no eran tan abundantes como habían pensado, y, para amortizar los gastos de armadura, recurrieron al comercio de esclavos, comercio consistente en comprar y transportar al esclavo.

Tales esclavos eran capturados por hacendados negros y musulmanes en su inmensa mayoría, que hacían comercio vendiéndolos a los compradores [cristianos] e intermediarios que disponían de embarcaciones y transporte. Esto indica la enraizada práctica de la esclavitud en el mundo africano y aumentada bajo los seguidores de Mahoma que abastecían el fructífero comercio de esclavos hacia la península arábica como hacia el norte de África. Dicho comercio rendía conspicuamente si eran féminas adolescentes, y hasta niñas que servirían a los apetitos -bajo un solo hombre macho mahometano- del harem.  

 

El cronista portugués Zurara narra cómo el infante don Enrique envió durante más de doce años expediciones para sobrepasar el cabo de Bojador, y no se conseguía este objetivo; pero añade inmediatamente que “no se volvían sin honra”, porque “unos iban a la costa de Granada y otros corrían por el mar de Levante hasta que capturaban muchas presas de infieles con las que se volvían honradamente para el reino” (Crónica de Guiné, cap. VIII).

Se reglamentó el comercio, según la necesidad que había de mano servil en las tareas colonizadoras. El primer comercio oficial de esclavos africanos en Europa tuvo lugar el 8 de agosto de 1444 en Lagos (Portugal). Allí se vendieron 235 cautivos traídos en la expedición de Lanzarote: “Comenzaron los marineros a traer sus barcos y a sacar aquellos cautivos para llevarlos donde se les mandara; puestos en aquel lugar, era una cosa maravillosa ver que entre ellos había algunos de razonada blancura, hermosos y apuestos; otros, menos blancos, parecían pardos; otros tan negros como etíopes, tan desaliñados en sus caras como en sus cuerpos... parecían vivas imágenes del hemisferio más bajo” (Ibidem, cap. XXV).

-.-

“Conocereisdeverdad.org” no se identifica necesariamente con todas las opiniones y matices vertidos por los autores en los artículos aquí publicados, sin embargo, estima que son dignos de consideración en su conjunto.


+++

 

 

Cristo cambia la vida. El encuentro con Cristo cambia radicalmente la vida de una persona, la lleva a la «metánoia» o conversión profunda de la mente y del corazón y establece una comunión de vida que se convierte en seguimiento. En los Evangelios, el seguimiento se expresa con dos actitudes: la primera consiste en «hacer camino» con Cristo; la segunda, en «caminar detrás» de Él, auténtico guía.

 

+++

"La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño  de la mies que envíe obreros a su mies" (Mt 9, 37-38).

 

La Iglesia es la imagen y figura típica de Dios; también es la imagen del universo, constituido de sustancias visibles e invisibles; del mundo sensible puede ser solamente imagen, como es imagen simbólica del hombre y también imagen y tipo del alma, tomada en absoluto, en cuyo caso representa a la inteligencia mediante el santuario y a la razón mediante el templo, a la vez que lo unifica todo en el misterio del altar. Todo aquel que en verdad sepa iniciarse de manera sabia y clara, hará de su alma una Iglesia de Dios. En efecto, cada hombre es una Iglesia mística. San Máximo el Confesor  (580 - 662) Miembro de una conocida y rica familia de Constantinopla, emprendió una feliz carrera en la corte de Constantinopla, llegando a ser  secretario del emperador Heraclio.

 

+++

"La oración es la elevación del alma a Dios o la petición a Dios de bienes convenientes"(San Juan Damasceno, f. o. 3, 24). ¿Desde dónde hablamos cuando oramos? ¿Desde la altura de nuestro orgullo y de nuestra propia voluntad, o desde "lo más profundo" (Sal 130, 14) de un corazón humilde y contrito? El que se humilla es ensalzado (cf Lc 18, 9-14). La humildad es la base de la oración. "Nosotros no sabemos pedir como conviene"(Rom 8, 26). La humildad es una disposición necesaria para recibir gratuitamente el don de la oración: el hombre es un mendigo de Dios (cf San Agustín, serm 56, 6, 9). A la luz del sol, en las sombras, el cristiano debe a Dios pedir con humildad, paciencia y sumisión

 

Todo aquel que ama a Dios es miembro vivo de la Iglesia

Mélange (Oeuvres, IX, Pág. 328-331)

 

“Aquel que no está contra nosotros está a favor nuestro” (Mc 9,40) - Todo aquel que ama a Dios es miembro vivo de la Iglesia, esté donde esté, bajo el cielo que esté y en el tiempo que viva...La Iglesia no es sólo la que vemos nosotros. No es sólo la construcción visible con su historia, su autenticidad, su jerarquía, sus virtudes y prodigios deslumbrantes. La Iglesia también está en la penumbra, en las sombras escondidas, en aquello que nadie recuerda ni tiene figura memorable; está en las santidades perdidas a los ojos humanos, pero patentes a los ojos de los ángeles...
Por todas partes donde esté presente el amor de Dios se encuentra Jesucristo. Allí donde está Jesús está la Iglesia. Y si bien es verdad que todo cristiano tiene que estar unido a la Iglesia, desde el momento que sabe de su existencia, es también cierto que la ignorancia invencible no le obliga a ello, ya que Jesucristo mismo lo gobernará sin intermediarios, él que es la cabeza y el único Maestro de los cristianos. La Iglesia se extiende, pues, hasta límites que ninguna mirada humana puede abarcar y los que nos reprochan la estrechez de la Iglesia, según su mirada, no tienen idea de la doble irradiación que existe en su naturaleza y que atrae las almas hacia si desde la salida del sol hasta su ocaso.

 

+++

la barca de la Iglesia triunfará…, portae inferi non praevalehunt) (Matth. 16, 18)

las puertas del infierno no prevalecerán, le dijo Cristo a su Iglesia católica

 

 

«Solo de la fidelidad a Dios puede nacer una vida fecunda». «Quien adora la riqueza, el poder, el suceso, termina por perder su dignidad de persona humana» S.S. Juan Pablo II - 2004-09-01

 

+++

 

La Iglesia católica  no desea privilegios: busca tan sólo el modo de cumplir su misión ‘exigida por Cristo’, al servicio de la sociedad del modo jurídicamente más seguro y pastoralmente más eficaz, sabiendo poner en el centro -el hombre-, en el diálogo -las soluciones-’

 

+++

 

«Los ignorantes por ser muchos, no dejan de ser ignorantes. ¿Qué acierto, pues, se puede esperar de sus resoluciones?» Benito Jerónimo Feijóo - España

 

+++

 

"Obras todas del Señor, bendecid al Señor".-

“¡Señor, dueño nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra!” (Sal 8, 2).-

Comentando la creación del hombre, ‘Gregorio De Nisa’ (doctor de la Iglesia del siglo IV) subraya que Dios, «el mejor de los artistas, forja nuestra naturaleza de manera que sea capaz del ejercicio de la realeza. A causa de la superioridad del alma, y gracias a la misma conformación del cuerpo, hace que el hombre sea realmente idóneo para desempeñar el poder regio» («De hominis opificio» 4: PG 44,136B).

Pero vemos cómo el hombre, en la red de los pecados, con frecuencia abusa de la creación y no ejerce la verdadera realeza. Por este motivo, para desempeñar una verdadera responsabilidad ante las criaturas, tiene que ser penetrado por Dios y vivir en su luz. El hombre, de hecho, es un reflejo de esa belleza original que es Dios: «Todo lo que creó Dios era óptimo», escribe el santo obispo. Y añade: «Lo testimonia la narración de la creación (Cf. Génesis 1, 31). Entre las cosas óptimas también se encontraba el hombre, dotado de una belleza muy superior a la de todas las cosas bellas. ¿Qué otra cosa podía ser tan bella como la que era semejante a la belleza pura e incorruptible?... Reflejo e imagen de la vida eterna, él era realmente bello, es más, bellísimo, con el signo radiante de la vida en su rostro» («Homilia in Canticum» 12: PG 44,1020C).

El hombre fue honrado por Dios y colocado por encima de toda criatura: «El cielo no fue hecho a imagen de Dios, ni la luna, ni el sol, ni la belleza de las estrellas, ni nada de lo que aparece en la creación. Sólo tú (alma humana) has sido hecha a imagen de la naturaleza que supera toda inteligencia, semejante a la belleza incorruptible, huella de la verdadera divinidad, espacio de vida bienaventurada, imagen de la verdadera luz, y al contemplarte te conviertes en lo que Él es, pues por medio del rayo reflejado que proviene de tu pureza tú imitas a quien brilla en ti. Nada de lo que existe es tan grande que pueda ser comparado a tu grandeza» («Homilia in Canticum 2»: PG 44,805D).  San Gregorio de Nisa -Dos grandes doctores de la Iglesia del siglo IV, Basilio y Gregorio Nacianceno, obispo en Capadocia, en la actual Turquía. El hermano de Basilio, san Gregorio de Nisa, hombre de carácter meditativo, con gran capacidad de reflexión y una inteligencia despierta, abierta a la cultura de su tiempo. Se convirtió así en un pensador original y profundo de la historia del cristianismo.

+++

 

gracias por venir a visitarnos

 

Recomendamos vivamente:

LEYENDAS NEGRAS DE LA IGLESIA. Autor Vittorio MESSORI – Editorial “PLANETA-TESTIMONIO” 10ª EDICIÓN – Óptimo libro para defenderse del cúmulo de opiniones arbitrarias, deformaciones sustanciales y auténticas mentiras que gravitan sobre todo en lo que concierne a la Iglesia.

 

Recomendamos vivamente: Cristóbal Colón y el descubrimiento de América

Autores: Florentino Perez-Embid / Charles Verlinden

Esta pequeña obra maestra es uno de los trabajos más certeros sobre la vida y personalidad de Colón, y sobre el descubrimiento de América. Ofrece un enfoque realista, preciso, completo y esclarecedor de todos esos importantes hechos históricos. Ediciones ‘RIALP’


Debido a la existencia de páginas excelentes sobre apologética y formación,  lo que se pretende desde aquí es contribuir muy modestamente y sumarse a los que ya se interesan por el Evangelio de Cristo de manera mucho más eficaz.


Esta es la Iglesia que el siervo de Dios Pablo VI amó con amor apasionado y trató de hacer comprender y amar con todas sus fuerzas. Releamos su "Meditación ante la muerte", donde, en la parte conclusiva, habla de la Iglesia. "Puedo decir –escribe – que siempre la he amado... y que para ella, no para otra cosa, me parece haber vivido. Pero quisiera que la Iglesia lo supiese".

Imprimir   |   ^ Arriba

'JESUCRISTO PADECIÓ BAJO EL PODER DE PONCIO PILATO,
FUE CRUCIFICADO, MUERTO Y SEPULTADO'
Evangelio según San Lucas, Cap.3, vers.1º: El año decimoquinto del reinado del emperador Tiberio, cuando Poncio Pilato gobernaba la Judea, siendo Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Felipe tetrarca de Iturea y Traconítide, y Lisanias tetrarca de Abilene…

Crucifixión de San Pedro: fue crucificado al revés cabeza abajo - Pergamino con San Pedro en cruz invertida, de Maguncia- Alemania; entre el 900 y el 1000ca. - Museo Diocesano de la Catedral Maguncia (Mainz) Alemania - Pedro en su cruz, invertida. ¿Qué significa todo esto? Es lo que Jesús había predicho a este Apóstol suyo: "Cuando seas viejo, otro te llevará a donde tú no quieras"; y el Señor había añadido: "Sígueme" (Jn 21, 18-19). Precisamente ahora se realiza el culmen del seguimiento: el discípulo no es más que el Maestro, y ahora experimenta toda la amargura de la cruz, de las consecuencias del pecado que separa de Dios, toda la absurdidad de la violencia y de la mentira. No se puede huir del radicalismo del interrogante planteado por la cruz: la cruz de Cristo, Cabeza de la Iglesia, y la cruz de Pedro, su Vicario en la tierra. Dos actos de un único drama: el drama del misterio pascual: cruz y resurrección, muerte y vida, pecado y gracia.

La maternidad divina de María – Catecismo de la Iglesia
495 Llamada en los Evangelios 'la Madre de Jesús'(Jn 2, 1; 19, 25; cf. Mt 13, 55, etc.), María es aclamada bajo el impulso del Espíritu como 'la madre de mi Señor' desde antes del nacimiento de su hijo (cf Lc 1, 43). En efecto, aquél que ella concibió como hombre, por obra del Espíritu Santo, y que se ha hecho verdaderamente su Hijo según la carne, no es otro que el Hijo eterno del Padre, la segunda persona de la Santísima Trinidad. La Iglesia confiesa que María es verdaderamente Madre de Dios [Theotokos] (cf. Concilio de Éfeso, año 649: DS, 251).
La virginidad de María
496 Desde las primeras formulaciones de la fe (cf. DS 10-64), la Iglesia ha confesado que Jesús fue concebido en el seno de la Virgen María únicamente por el poder del Espíritu Santo, afirmando también el aspecto corporal de este suceso: Jesús fue concebido absque semine ex Spiritu Sancto (Concilio de Letrán, año 649; DS, 503), esto es, sin semilla de varón, por obra del Espíritu Santo. Los Padres ven en la concepción virginal el signo de que es verdaderamente el Hijo de Dios el que ha venido en una humanidad como la nuestra:
Así, san Ignacio de Antioquía (comienzos del siglo II): «Estáis firmemente convencidos acerca de que nuestro Señor es verdaderamente de la raza de David según la carne (cf. Rm 1, 3), Hijo de Dios según la voluntad y el poder de Dios (cf. Jn 1, 13), nacido verdaderamente de una virgen [...] Fue verdaderamente clavado por nosotros en su carne bajo Poncio Pilato [...] padeció verdaderamente, como también resucitó verdaderamente» (Epistula ad Smyrnaeos, 1-2).

El acontecimiento histórico y transcendente – Catecismo de la Iglesia
639 El misterio de la resurrección de Cristo es un acontecimiento real que tuvo manifestaciones históricamente comprobadas como lo atestigua el Nuevo Testamento. Ya san Pablo, hacia el año 56, puede escribir a los Corintios: "Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se apareció a Cefas y luego a los Doce: "(1 Co 15, 3-4). El apóstol habla aquí de la tradición viva de la Resurrección que recibió después de su conversión a las puertas de Damasco (cf. Hch 9, 3-18).
El sepulcro vacío

640 "¿Por qué buscar entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado" (Lc 24, 5-6). En el marco de los acontecimientos de Pascua, el primer elemento que se encuentra es el sepulcro vacío. No es en sí una prueba directa. La ausencia del cuerpo de Cristo en el sepulcro podría explicarse de otro modo (cf. Jn 20,13; Mt 28, 11-15). A pesar de eso, el sepulcro vacío ha constituido para todos un signo esencial. Su descubrimiento por los discípulos fue el primer paso para el reconocimiento del hecho de la Resurrección. Es el caso, en primer lugar, de las santas mujeres (cf. Lc 24, 3. 22- 23), después de Pedro (cf. Lc 24, 12). "El discípulo que Jesús amaba" (Jn 20, 2) afirma que, al entrar en el sepulcro vacío y al descubrir "las vendas en el suelo"(Jn 20, 6) "vio y creyó" (Jn 20, 8). Eso supone que constató en el estado del sepulcro vacío (cf. Jn 20, 5-7) que la ausencia del cuerpo de Jesús no había podido ser obra humana y que Jesús no había vuelto simplemente a una vida terrenal como había sido el caso de Lázaro (cf. Jn 11, 44).