Friday 28 November 2014 | Actualizada : 2014-11-27
 
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Judaísmo, cristianismo e islam creen en un solo Dios, creador del cielo y de la tierra. De aquí se sigue que las tres religiones monoteístas están llamadas a cooperar entre sí con vistas al bien común de la humanidad, sirviendo a la causa de la justicia y la paz en el mundo. Esto es especialmente importante hoy que se debe prestar una atención particular a la enseñanza del respeto a Dios, a las religiones y a sus símbolos, así como a los sitios sagrados y lugares de culto. Los líderes religiosos tienen la responsabilidad de trabajar por la reconciliación con un diálogo genuino y gestos de solidaridad humana.

 

El feminismo radical tiene pendiente un ajuste de cuentas con el catolicismo. Una portavoz cualificada como Shere Hite requería hace poco (2006) al nuevo Papa para que en adelante se refiera a Dios en masculino y en femenino, y fuera consciente de que en materia de sexo y de mujeres la Iglesia debía de cambiar radicalmente. Todavía no se han enterado que el verdadero cambio empezó hace 2.000 años, como sucedió con la vida de María Magdalena. Mientras que en el mundo de los seguidores del caudillo Mahoma, ¡ a la mujer en falta, vale ser lapidada ! 2007.

 

 

JESÚS ‘EL JUDÍO’

 

 

1. La estirpe judía de Jesús, nacido como judío de una madre judía, circuncidado como judío, presentado en el Templo de Jerusalén, predicador en las sinagogas, Mesías judío y con discípulos judíos. 2. El Nuevo Testamento tiene 27 libros de los que 25 están escritos por judíos.

 

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«Jesús era judío, la Madre de Dios era judía, los apóstoles eran judíos. El cristianismo tiene raíces judías y nosotros estamos redescubriendo cada vez más lo que tenemos en común»

 

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Un detalle que ha llamado la atención es que los musulmanes (conozco a bastantes de ellos) creen que María sólo tuvo un hijo, Jesús (para ellos sólo un profeta). En el Corán se le cita siempre como el hijo de María. Sabemos que el Islam no es verdadero, pero Mahoma en la creación de su religión se dejó influenciar por judíos y cristianos de la época y de estos últimos copió que María tuvo un sólo hijo y engendrado por Dios. En lo que difieren es que no tuvo esposo, ya que en su razonamiento para qué lo quería si el único hijo se lo engendró Dios. Detalle curioso.

 

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Los primeros cristianos eran en su mayor parte judíos de Palestina, " hebreos " o " helenistas " (cf. Hch 6,1): sus puntos de vista sobre de la Escritura reflejarían los de su entorno, pero estamos mal informados a este respecto. Más adelante, los escritos del Nuevo Testamento demuestran que entre las comunidades cristianas circulaba una literatura sagrada más extensa que el canon hebreo. Tomados globalmente, los autores del Nuevo Testamento muestran un conocimiento de los libros deuterocanónicos y de algunos no canónicos, pues el número de libros citados en el Nuevo Testamento sobrepasa no sólo el del canon hebreo, sino también el que se conjetura como canon alejandrino.34 Cuando el cristianismo se propagó por el mundo helenístico, continuó utilizando los libros sagrados que había recibido del judaísmo helenizado.35 Sabemos que los cristianos de expresión griega recibieron de los judíos las Escrituras bajo la forma de los Setenta, pero no conocemos con precisión dicha forma, pues los Setenta nos han llegado en manuscritos cristianos. Parece que la Iglesia recibió un conjunto de Escrituras sagradas, que en el interior del judaísmo llevaban camino de convertirse en canónicas. Cuando el judaísmo decidió cerrar su propio canon, la Iglesia cristiana ya era suficientemente autónoma en relación con el judaísmo como para no sentirse inmediatamente afectada por ello. Sólo en una época posterior el canon hebreo ya cerrado empezó a ejercitar alguna influencia sobre la opinión de los cristianos.

 

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El Islam es una religión cronológicamente post-cristiana, pero pneumatológica y espiritualmente pre-cristiana, pues está doctrinalmente cercana a concepciones veterotestamentarias. La diferencia fundamental entre Cristianismo e Islam está en la superación o no del “skandalon crucis”. El Islam no puede concebir un Dios que se hace hombre y que sin perder su transcendencia se ha revelado como más que clemente –atributo de Dios en el Islam-. Dios en la fe cristiana es compasivo porque no sólo se ha “apiadado” de su creación, sino que ha querido padecer-con ella y elevarla desde su mismo corazón. El “Dios Padre” misericordioso de los Evangelios es diferente del “Dios Señor” clemente del Corán. Creer en un solo Dios es nuestro punto de convergencia. Jesucristo como Hijo de Dios, encarnado, muerto en cruz y ascendido al seno de Dios Uno y Trino es el punto en que los caminos se distancian.

 

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Nuestro Maestro –Cristo Jesús- era judío.
María, Madre de Dios y Madre nuestra, era judía.
José, padre putativo de Jesús, era judío.
Los Apóstoles eran judíos.
El pueblo elegido por Dios era el puedo judío.
Y así podríamos seguir hasta, casi, el infinito.

 

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La Virgen María en el Islam

 

Hna. María de Roncesvalles

En la declaración Nostra Aetate cuando se refiere al Islam dice: “La Iglesia,  mira con estima a los musulmanes, que adoran al Dios único, vivo y subsistente, misericordioso y omnipotente, creador del cielo y de la tierra, que ha hablado a los hombres. Ellos buscan someterse con todo su corazón a los decretos de Dios, incluso los más ocultos, como se sometió Abrahán, al que gusta tanto referirse la fe islámica. Veneran a Jesús como profeta, aunque no lo reconocen como  Dios; honran a María, su madre virginal y hasta la invocan con devoción.”   

 “La Iglesia católica nada rechaza de cuanto es verdadero y santo en estas religiones. Considera con sincero respeto aquellos modos de obrar y de vivir, los preceptos y las doctrinas que, aunque difieren en muchos aspectos de cuanto ella misma cree o propone, sin embargo no raramente reflejan un rayo de la Luz que ilumina a todos los hombres. Exhorta a los cristianos, de este modo, dando siempre testimonio de la fe y la vida cristiana,  a cooperar en el dialogo con los seguidores de otras religiones, reconociendo, conservando y haciendo progresar los valores espirituales, morales y socio-culturales que en ellas se encuentra.

 

María es un punto de encuentro en el diálogo con los musulmanes, ya que ellos la honran a María como la madre de Jesús, (“Tal es Jesús, hijo de María…”)[1]reconocen su  virginidad (“y a María, que conservó su virginidad…”)[2] la veneran con devoción.

 

En siete suras distintas se hace alusión a María, así por ejemplo en la sura 19 que lleva el titulo María queda de manifiesto su virginidad  en la maternidad y en la sura 66 con el titulo de  prohibición, Mahoma la propone como ejemplo de vida para sus esposas y para todas las mujeres de los creyentes.

María es el único nombre propio femenino mencionado en el Corán y  aparece 34 veces, de las cuales 24 relacionada con  Jesús. Si bien hay relatos en el Corán  que son mas bien fantasiosos con respecto a la Virgen María (haciendo uso de los evangelios apócrifos añadiéndoles infinidad de detalles) basándonos en la Sagradas Escrituras y en el magisterio de la Iglesia, podemos destacar dos aspectos que nos acercan a los musulmanes.

 

Inmaculada Concepción

 

A lo largo de los siglos, la Iglesia  ha tomado conciencia de que María “llena de gracia” por Dios (Lc. 1, 28) había sido redimida desde su concepción. Es lo que confiesa el dogma de la Inmaculada Concepción, proclamado en 1854 por el Papa Pío IX: “...la bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de pecado original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo salvador del género humano”[3].

 

Según el Corán, la concepción de María fue la más pura y santa “Y cuando los ángeles dijeron; ¡María! Alá te ha  escogido y purificado. Te ha escogido entre las mujeres del universo” [4].

Cuando la mujer de Imran [5] supo que tendría un hijo hizo un voto a Dios: “Te ofrezco un voto, a Tu exclusivo servicio, lo que hay en mi seno. ¡Acéptamelo! Tú eres Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe” [6].

“Y cuando dio  luz una hija dijo: Le he puesto por nombre María y la pongo bajo Tu protección  contra el maldito demonio, y también a su descendencia” [7].

De ésta forma no le fue posible a Satanás tocarla, un hadith (tradición) atribuido al mismo profeta dice: “Todo hijo de Adán, es tocado por un demonio en el momento mismo de nacer. La criatura así tocada emite un grito. Solamente María y su hijo hicieron excepción de esta regla”.

Se puede ver en esta preservación especial de parte de Dios una alusión al dogma cristiano de la Inmaculada Concepción.

De este modo, mientras que todos, sin excluir los mismos profetas y sus madres, nacen manchados con el pecado original heredado del primer padre, tanto el Corán  como los exegetas y toda la tradición

musulmana atestiguan unánimemente que el Ala preservo de el a María y a su hijo.

 

Virginidad de María

 

Desde las primeras formulaciones de la fe, la Iglesia ha confesado que Jesús fue concebido en el seno de la Virgen Maria únicamente por poder del Espíritu Santo, afirmando también el aspecto corporal de este suceso: Jesús fue concebido, sin elemento humano, por obra del Espíritu Santo [8].Los relatos evangélicos, presentan  la concepción virginal como una obra divina que sobrepasa toda comprensión  y toda posibilidad humana: “José, hijo de David, no temas recibir en tu casa a Maria, tu esposa, pues lo concebido en ella viene del Espíritu Santo”[9].

El Corán  nos trasmite detalladamente en dos textos el relato de la Anunciación  del ángel a la Virgen Maria, en las suras 3 y 19 y también se extiende en el relato del nacimiento de Cristo en varios versículos de distintas suras, encontramos por ejemplo: “Y a la que conservo su virginidad. Infundimos en ella nuestro Espíritu e hicimos de ella y de su hijo signo para todo el mundo”[10], “Y a Maria, hija de Imran, que conservo su virginidad y en la que infundimos de nuestro Espíritu...” [11].

La anunciación la sitúan en Jerusalén y no en Nazaret como queda atestiguado por el evangelio de Lucas (Lc. 1,26) Al presentársele el ángel a Maria le anuncia que el es el enviado para darle un hijo puro, zakia, es la palabra en árabe que aparece para designar la pureza de su hijo, es decir, exento de culpa, que crece en el bien y en la santidad. Ella pregunta como sucedería eso si ella no es una mujer de mala vida, el ángel la tranquiliza diciéndole que para Ala no es imposible. Los exegetas del Corán hablan de una abertura en el vestido de la Virgen por la cual el ángel soplo. Los musulmanes reconocen en toda esta sura (19) un signo evidente de que ella conservo su virginidad antes, durante y después del parto, llamando infiel o impío aquel que se atreva a ponerlo en duda: “y son impíos por haber dicho contra Maria una calumnia monstruosa”[12].

La expresión “ibn Maryam” (hijo de Maria) que aparece varias veces en el Corán, también pone de manifiesto que no nació Jesús con intervención de ningún hombre, ya que existía la costumbre y aun hoy es conservada de emparentar al hijo con el padre y no con la madre. Al establecer esta relación de Jesús con su madre, refuerza la creencia en la virginidad de Maria.  

“La Virgen es para los musulmanes la verdadera sayyida o señora. La única posible rival en su credo seria Fátima, la hija de Mahoma. Pero después de la muerte de su hija escribió el mismo Mahoma: “Serás la mas bienaventurada de todas las mujeres en el Paraíso, después de María”.  La Iglesia hace suyas las palabras dirigidas a la Virgen por Santa Isabel (Lc 1,42). Ella es Bienaventurada por ser la Madre de Jesús, Dios hecho hombre. Será Ella entonces, quien guíe a los musulmanes en el camino que conduce a su Divino Hijo.

[1] Sura 19, 34

[2] Sura, 66,12

[3] Cat. de la Iglesia Católica N.490.

[4] Sura 3,44

[5] Algunos comentaristas musulmanes dicen que posiblemente Mahoma haya confundido el nombre del padre de María que la tradición cristiana llama Joaquín.

[6] Sura 3,35

[7] Sura 3,36

[8] CIC 496

[9] Mt 1,20

[10] Sura 21,91

[11] Sura 66,12

[12] Sura 4, 156

 

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El diálogo comienza por María

 

Vittorio MESSORI

La cultura «oficial» actual parece incapaz -a pesar del empeño y la buena voluntad- de instaurar, si no un diálogo, sí una convivencia menos conflictiva con el mundo musulmán. Un mundo para el que la religión no es, como en Occidente, una elección personal (y por añadidura, cada vez menos practicada) pero es la base que sostiene y da forma no sólo a la vida del individuo, sino a la de toda la comunidad. La proximidad «laica» de europeos y americanos, acostumbrados a categorías políticas, económicas o meramente «culturales», no provocan más que rechazo en un mundo para el que todo debe hacerse según una perspectiva teológica. Para la «Umma», la comunidad de creyentes, Dios «se ha hecho papel», el papel de Al’Quran, que recoge el código inmutable dictado a Muhammad y al cual cada pueblo y cada siglo deben obediencia.
   Por eso me parecen verdaderamente preciosas la palabras de Magdi Allam, periodista egipcio del «Corriere della Sera», musulmán y especialista en islam, dirigidas a los 60.000 participantes en la peregrinación nocturna de Macerata a Loreto. Son palabras fuera del coro de los impotentes auspicios de agnósticos, ateos, «laicos» de todo tipo, convencidos de que la religión es un hobby privado, cuando no una superestructura en decadencia. El egipcio que, para adecuarse al título de su libro, «ama a Italia» quizá más que muchos italianos, ha lanzado un llamamiento escandaloso o, al menos, incomprensible para cierta «intelligentzia»: «Musulmanes italianos hermanos míos, hagamos del culto a María un motivo unificador con los cristianos en peregrinación a Loreto y en cada santuario dedicado a Ella en un momento de fraternidad entre las personas de buena voluntad». Allam ha recordado lo que muchos cristianos, quizá, habían olvidado y que, en cualquier caso, corrobora su ceguera ante lo que verdaderamente mueve a las masas: el Corán dedica una Sura entera a la Madre de Jesús, y su nombre es cuarenta veces venerado; la enaltece hasta situarla junto a Fátima, la hija predilecta del Profeta, le confía un papel de maternidad misericordiosa, defiendo su honor contra los judíos que la difaman (la «calumnia monstruosa» sobre la virginidad que provocará «el castigo de Dios» y «la ira de los creyentes» contra Israel, dice el texto sagrado). Toda la Tradición islámica sucesiva no ha hecho más que exaltar a la «Señora María», como ellos la llaman. Quien, en un ambiente cristiano, blasfema contra Ella, es considerado, a lo sumo, un maleducado. Quien ose hacerlo entre los musulmanes, quien ponga en duda su pureza perpetua, corre el riesgo de ser linchado en el momento por la multitud enfurecida. Magdi Allam ha recordado lo que muchos de nuestros «expertos» ignoran o no saben valorar: que los santuarios marianos son, en tierras del islam, los lugares de encuentro entre cristianos y musulmanes.
   Jesús es venerado no sólo como el penúltimo de los profetas, sino como anunciador del definitivo: Muhammad. Al respeto por el Nazareno se le añade no sólo la veneración sino el amor apasionado por su Madre. En la Pascua de 1968, una mujer vestida de blanco apareció sobre la cúpula de la iglesia copta de Zeitoun, un suburbio de El Cairo. Unos obreros musulmanes fueron los que la descubrieron primero. Alertaron enseguida a la gente y pidieron que recitaran, postrados, los versículos coránicos que exaltan a María y aclaman a la siempre Virgen que, según la tradición, descansó precisamente en Zeitoun cuando huía de Egipto con su Hijo y con San José. Durante muchas noches la Señora se mostró, luminosa y rodeada de palomas blancas, a las gentes que llegaban de todo el país, guiadas por sus imanes. Si el Patriarca copto -de mutuo acuerdo con el católico- declaró oficialmente que era la Virgen la que se aparecía, fue en gran parte por la presión entusiasta de los musulmanes que desde hacía mucho tiempo frecuentaban santuarios como el del monte Al-Tir, otro lugar de descanso para la Sagrada Familia.
   Magdi Allam ha recordado un aspecto importante, y para muchos insospechado: una de las maneras de buscar el diálogo evitar el desastroso «choque de civilizaciones» es el redescubrimiento de ese «lugar de encuentro» que es la persona de la Virgen. Es también ésta, quizá, una de las ironías de la historia: ciertos laicísimos politólogos, ciertos autorizados comentaristas y omniscientes analistas deberían hacer hueco en sus bibliotecas para textos de, hasta ahora, mera devoción mariana y deberían peregrinar a los santuarios donde la cruz y la media luna se entrecruzan pacíficamente. 2006-06-21 L.R.ESP.

 

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Lourdes, Carlomagno y las flores del emir - islam

 

Vittorio Messori
El 8 de diciembre se inaugurará en Lourdes el Año Jubilar en conmemoración de los 150 años de las apariciones a Bernardette, que culminará el 11 de febrero de 2008. A los pies de los Pirineos, a un siglo y medio de sus humildísimos inicios, Lourdes es el santuario católico más visitado del mundo y su atracción sigue en aumento. Un lugar donde los foráneos son a menudo más numerosos que los franceses, y para llegar hasta él, acompañando a los enfermos, han nacido sólidas y activas organizaciones. Entre los más de cinco millones anuales de peregrinos, quizá nadie sospecha por qué el Cielo, en el cual obviamente creen, decidió hacer surgir precisamente aquí este extraordinario lugar de devoción mariana. ¿Fue este lugar, de alguna manera, predestinado? ¿Hubo, acaso, una «Lourdes antes de Lourdes»?
Hay una historia enigmática recientemente redescubierta gracias a la reimpresión de un libro de 1928. Una historia un tanto olvidada, que incluso el obispo de Tarbes y Lourdes -como descubrí una tarde en que me hospedó en su casa- la conocía sólo de oídas, y sospechaba que se trataba de una tradición legendaria.
En realidad, no es así. La documentación histórica es muy completa y se conserva en los archivos, a disposición de cualquiera. Sólo los comienzos del milenario suceso no son avalados por textos escritos, aunque se basan en una sólida tradición, que a continuación fue fijada en los pergaminos. Estos comienzos relatan la historia de Carlomagno que, volviendo de España, donde se había enfrentado a los moros, puso asedio al monte sobre el cual se levantaba la fortaleza sarracena de Mirambel, el antiguo nombre de Lourdes. El emir que la guardaba, Mirat, había jurado a Alá que no se rendiría jamás ante ningún hombre. Pero cuando se vio reducido y asediado al extremo, acogió con alivio al obispo que iba con Carlomagno, que le propuso respetar el juramento, aunque se rindiera, no ante un hombre, sino ante una Mujer, Nuestra Señora de Le Puy, el mayor santuario de las Galias, al cual acudían peregrinos de toda Europa. Dado que María era venerada también por los fieles del Corán, Mirat aceptó, y seguido de sus dignatarios cabalgó hasta Le Puy. Los sarracenos llevaban atados a las lanzas ramos de flores tomados en el prado que había delante del castillo. El mismo prado donde se erigiría siglos más tarde la explanada para las procesiones con antorchas de los peregrinos de Lourdes. Las flores del emir fueron depositadas sobre el altar de la Virgen, en señal de vasallaje.
Hasta aquí la tradición, atestiguada hasta el punto de haber dejado su signo en el escudo de la ciudad. Pero, a partir de 1602, documentos indiscutibles cuentan que los condes del lugar donaron a la Señora de Le Puy no sólo Lourdes, sino la región entera, La Bigorre, comprometiéndose al pago de un tributo anual, al capítulo del gran santuario de Le Puy. Cuando el territorio de Lourdes pasó a manos de los reyes de Francia, éstos renovaron el compromiso y lo respetaron hasta que la Revolución decapitó a Luis XVI y devastó Le Puy, llegando hasta el punto de quemar en la plaza, como un desperdicio más, la venerada imagen de la Virgen. Durante siglos, un día y una noche al año, en el castillo de Lourdes se arriaba la bandera real para que ondeara el estandarte mariano, y confirmar que aquello era «fief et domaine» -feudo y dominio- de la Virgen venerada en Le Puy. Durante la Restauración, en 1815, los Borbones reabrieron el santuario y le reconocieron sus antiguos derechos sobre la ciudad pirenaica. En 1829, por última vez, una delegación partía de Lourdes y, en señal de vasallaje, llevó al altar de Le Puy, en costumbre milenaria, las flores recogidas ante el castillo.
Fue, decimos, la última vez, porque un año después, en 1830, los Borbones fueron expulsados por Luis Felipe de Orleans, el rey escéptico y voltairiano que abolió todos los compromisos con la Iglesia asumidos durante siglos por la monarquía francesa. El Estado rompía el lazo entre Le Puy y Lourdes que existía probablemente desde Carlomagno, y ciertamente desde 1062. Y aquí llegamos al hecho singular para los creyentes, quizá no tan casual: según el antiguo derecho feudal, la potestad del señor de un lugar se extinguía después de 30 años de incumplimiento de las obligaciones previstas en el acto de vasallaje. El último regalo llevado por la «vasalla» Lourdes a Le Puy, el último tributo pagado por la monarquía francesa, se remontaba a 1829; por tanto, los «derechos» de María sobre la ciudad pirenaica habrían prescrito en 1859.
Pues bien, justo un año antes del tiempo fijado para la extinción, en 1858, la Señora se aparecía en Massabielle, la colina que está enfrente del castillo -sobre el cual, durante siglos, había ondeado su bandera, ante unos prados donde desde siempre se recogían flores para ella-, y pedía «a los sacerdotes» que «se construya aquí una capilla», exhortando a todos a ir «en procesión», como en homenaje a una reina. El pacto, por tanto, había sido renovado, los grandiosos santuarios erigidos tras las apariciones sustituyeron, cual nuevos palacios reales, a la antigua fortaleza. Su imagen había sido quemada en Le Puy, pero otra la sustituyó en un lugar que desde siempre había pertenecido a la Virgen.
Si
éstos son los hechos, es comprensible que los escépticos sospechen una cierta «conjura clerical» con las apariciones como escenario para seguir un guión. En realidad, no es así: en la confrontación secular sobre la verdad de Lo urdes, nunca nadie hizo referencia a estas coincidencias históricas. Ningún sacerdote acudió a ellas para confirmar a los creyentes, ningún «libre penseur» las aireó para confirmar sus dudas. Eran cosas olvidadas que dormían en los archivos. Fue necesario esperar a aquel libro de 1928, escrito por Emile Bréjon, experto en derecho feudal y medievalista y que ahora ha sido reeditado. Precisamente en base a sus conocimientos, Bréjon fue el primero en recomponer las piezas de un puzzle que parece confirmar el enigma que aletea sobre las orillas del Gave.
Traducción: Mar Velasco – 2007.XII.05

http://www.larazon.es/4322/noticia/Religión/Lourdes%2C_Carlomagno_y_las_flores_del_emir

 

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Maria y Los Musulmanes

 

Arzobispo Fulton J. Sheen
Escrito en 1952 y re-imprimido Oct, 2001 por Mindszenty Report.
Traducido al español por
www.corazones.org

 

El mahometanismo es la única gran religión pos-cristiana en el mundo.  Como tuvo su comienzo con Mahoma en el siglo 7, pudo reunir ciertos elementos del cristianismo y del judaísmo, junto a otras costumbres de Arabia. El Islam adopta la doctrina de la unidad de Dios, Su Majestad y Su Poder Creativo, y la usa para repudiar a Cristo, El Hijo de Dios.

 

El Poder del Islam

Malinterpretando la noción de la Trinidad, Mahoma hizo de Cristo un profeta, que lo anunciaba a El (Mahoma) tal como los cristianos tenemos a Isaías y Juan el Bautista como profetas que anunciaban a Cristo.

El Occidente Europeo cristiano, apenas escapó la destrucción a manos de los musulmanes. Una vez fueron detenidos cerca de Tours, y otra vez, un tiempo después, a las puertas de Viena. La Iglesia de todo el norte de Africa fue prácticamente destruida por el poder musulmán. En el presente los musulmanes comienzan a levantarse de nuevo. 

Si el Islam es una herejía, tal y como lo cree Hilaire Belloc, entonces sería la única herejía que nunca disminuyó. Otras han tenido su momento de vigor para luego mas tarde entrar en un decaimiento doctrinal al morir su líder, y finalmente evaporarse en un vago movimiento social.  El mahometanismo, por el contrario, solo ha experimentado su primera fase. Nunca hubo tiempo en que disminuyera, ni es su números ni en la devoción de sus fieles.

Los esfuerzos misioneros de la Iglesia para con este grupo han sido, al menos en la superficie, un fracaso, ya que los musulmanes, son hasta ahora, inconvertibles. La razón es que, para un seguidor de Mahoma convertirse al cristianismo, sería como para un cristiano convertirse en judío.  Los musulmanes creen que ellos tienen la final y definitiva revelación de Dios para el mundo, y que Cristo solo fue un profeta que anunciaba a Mahoma, el último de los verdaderos profetas de Dios.

En nuestros tiempos, el odio de los países musulmanes para con el Occidente se está convirtiendo en odio contra el propio cristianismo.  Aunque los estadistas aun no lo han tomado en cuenta, aun existe un gran peligro de que el poder temporal del Islam regrese, y con el, la amenaza de que sacuda duramente a un Occidente que ha dejado de ser cristiano.  Los escritores musulmanes dicen:  "cuando las plagas de langosta obscurecen a los países, en sus alas portan estas palabras en Arabe: "Somos los mensajeros de Dios y cada uno de nosotros tiene 99 huevos, si tuviéramos 100, devastaríamos el mundo y a todo lo que en el existe.

El problema es como prevenir la incubación del huevo número 100.  Es nuestra firme creencia que los temores que algunos albergan en cuanto a los musulmanes no se verán realizados, sino que, por el contrario, el mahometanismo eventualmente se convertirá al cristianismo, y en una forma que ni siquiera muchos de nuestros propios misioneros sospechan. Creemos que esto sucederá, no directamente enseñando el cristianismo, sino a través de un llamamiento a los musulmanes a venerar a La Madre de Dios.  Esta es la línea de argumento:

 

María Madre de Dios

El Corán, que es la Biblia de los Musulmanes, contiene muchos pasajes concernientes a La Santísima Virgen. Primero, Corán cree en Su Inmaculada Concepción, también en su parto virginal. El Tercer capítulo del Corán coloca la historia de la familia de María en una genealogía que se remonta a Abraham, Noé y Adán. Cuando se comparan los relatos del Corán y del evangelio apócrifo sobre el nacimiento de María, somos tentados a creer que Mahoma dependía mucho de este último. Los dos libros describen la avanzada edad y esterilidad de la madre de María.  Cuando, a pesar de todo, concibe, la madre de María proclama, según el Corán:  "Oh Señor, te ofrezco y consagro a ti lo que ya está en mi. Acéptalo de mí".

Cuando nace María su madre exclama:  "¡y yo te la consagro con toda su descendencia bajo tu protección, Oh Dios, contra Satanás!".

El Corán pasa por alto a José en la vida de María, pero la tradición musulmana conoce su nombre y tiene algo de familiaridad con él. En esta tradición José habla con María, quien es virgen. Al preguntarle como fue que ella concibió a Jesús sin padre, María le contesta: "¿No sabes tú que Dios, cuando creó el trigo no necesitó semilla, y que Dios, por Su poder, hizo crecer los árboles sin ayuda de la lluvia?  Todo lo que Dios hizo fue decir  "Hágase", y se hizo".

El Corán también contiene versos sobre La Anunciación, la Visitación y el Nacimiento.  Contiene pinturas de Angeles acompañando a La Santa Madre y diciendo: "Oh María, Dios te escogió y purificó, y te eligió sobre todas las mujeres de la tierra".

En el décimo-noveno capítulo del Corán, existen 41 versos sobre Jesús y María.  Hay tal defensa a la virginidad de María aquí, que el Corán, en su cuarto libro, atribuye la condenación de los judíos a la monstruosa calumnia de ellos contra la Virgen María.

 

El Significado de Fátima

María, entonces, es para los musulmanes la verdadera Sayyida o Señora. El único posible serio rival en su credo sería la hija del mismo Mahoma, cuyo nombre es Fátima. Pero después de la muerte de Fátima, Mahoma escribió: "Tú serás la mas bendita entre todas las mujeres del paraíso, después de María". En una variante del texto, Fátima dice: "Sobrepaso a toda mujer excepto a María". 

Esto nos lleva a nuestro segundo punto: ¿Por que la Santa Madre, en el siglo 20, se reveló en la pequeña aldea de Fátima, para que todas las futuras generaciones la conocieran como "Nuestra Señora de Fátima"?. Ya que nada sucede desde el cielo si no es con la mayor fineza de detalle. Creo que la Santísima Virgen escogió ser conocida como "Nuestras Señora de Fátima", como promesa y signo de esperanza para el pueblo musulmán, y como asegurándoles que ellos, que le manifiestan tanto respeto, un día aceptarán también a su Divino Hijo.

Evidencia para respaldar estas opiniones se encuentra en el hecho histórico de que los musulmanes ocuparon Portugal durante siglos. Cuando al fin los echaron fuera, el último jefe musulmán tenía una hermosa hija llamada Fátima. Un joven católico se enamoró de ella y por él, ella no solo se quedó cuando se retiraron los musulmanes, sino que también abrazó la Fe. El joven esposo estaba tan enamorado de ella que le cambió el nombre al pueblo donde vivía por el de Fátima. Por lo tanto, el lugar donde la Virgen apareció en 1917 tiene una conexión histórica con Fátima, la hija de Mahoma (y con la conversión de los musulmanes)

La última prueba de la relación de Fátima y los musulmanes es la entusiástica recepción que los musulmanes en Africa, la India y otros lugares le dieron a la estatua peregrina de Nuestra Señora de Fátima. Los Musulmanes asistieron a servicios de la Iglesia en honor a Nuestra Señora y permitieron procesiones religiosas, y hasta oraciones frente a sus Mezquitas.  En Mozambique, los musulmanes que no se convirtieron comenzaron a ser cristianos después que la imagen de Nuestra Señora de Fátima fue erigida.

 

Misión Estratégica

Los misioneros del futuro van, cada vez mas, a ver que su apostolado entre los musulmanes será exitoso en la medida en que proclamen a Nuestra Señora de Fátima; María es el adviento de Cristo, que trae Cristo al pueblo antes de que Cristo naciese.  En el trabajo apologético, es siempre mejor comenzar con lo que la gente ya acepta. Ya que los musulmanes tienen devoción a la Virgen, nuestros misioneros deberán sentirse satisfechos con el solo hecho de aumentar y desarrollar esa devoción con la plena realización de que Nuestra Señora llevará a los musulmanes el resto del camino hasta su divino Hijo...  Igual que aquellos que pierden la devoción a la Virgen pierden la fe en la divinidad de Cristo, aquellos que intensifican la devoción a ella, gradualmente adquieren fe en la divinidad de Cristo.

Muchos de nuestros grandes misioneros en Africa han logrado quebrantar el odio amargo y los prejuicios de los musulmanes para con los cristianos por medio de sus actos de caridad, escuelas y hospitales. Ahora nos queda tomar otro camino: Tomar el capítulo 41 del Corán y demostrarles que fueron sacados del Evangelio de Lucas, que María no podría ser, aún para ellos "La  Mas Bendita entre todas las mujeres del cielo, si no hubiera también dado a luz al Salvador del mundo. Si Judit y Ester, del Antiguo Testamento, prefiguraban a María, entonces podría ser que Fátima era una figura posterior de María. Los musulmanes deberán de estar preparados para reconocer que, si Fátima cede paso en honor a La Santísima Madre, es porque ella es diferente a todas las madres del mundo, y que sin Cristo, ella nada sería.

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Fulon Sheen. Original publicado en inglés por La Fundación del Cardenal Mindszenty.
Traducido del inglés por www.corazones.org

 

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Mahometanos: los cristianos no somos enemigos sino compañeros inequívocos en la presentación de los valores morales esenciales para la supervivencia y el bienestar de la sociedad humana».

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Mahoma guerrero: crímenes y esclavitud

 

No obstante, hay que reconocer que en la historiografía musulmana y en el propio Corán quedan testimonios de episodios de violencia liderados por el propio Mahoma o convalidados posteriormente por una revelación. Por citar sólo dos incidentes resumiré los siguientes. La batalla de Badr en marzo de 624, en la que una emboscada de Mahoma a la caravana de Abû Sufyân, acabó con una victoria de 300 musulmanes sobre 1.000 mequíes que acudieron en auxilio de la caravana, de los que 70 murieron en lucha y otros tantos cayeron prisioneros.

Este episodio es presentado en el Corán como una victoria que Dios concedió a sus fieles: "No erais vosotros quienes les mataban, era Dios quien les mataba" (Corán 8,17). La victoria es presentada como prueba de la verdad de la revelación coránica. La batalla del foso en abril de 627 fue iniciada por los mequíes con objeto de acabar con dos años de guerra de guerrillas. En torno a 10.000 guerreros se dirigieron contra Medina. Una trinchera ante la ciudad detuvo a los confederados mientras Mahoma negociaba secreta y exitosamente con algunas de las tribus de la confederación mecana en medio de diversos combates aislados, hasta que consiguió sobornarlas.

Una tempestad cayó sobre el campamento mecano y provocó el retorno de los confederados a la Meca. Impulsado por esta victoria a medias,
Mahoma atacó a la última tribu judía de Medina, los Banû Qurayza, que había pactado con los mequíes. Puestos antes la alternativa de conversión o muerte, solo cuatro se convirtieron al islam, mientras entre 600 y 900 hombres fueron decapitados, siendo las mujeres y los niños reducidos a la esclavitud (Cfr. Corán 32,26).

 

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Jesús y María en el Mahometismo son

Ellos la llave de penetración

 

Por Frank Duff, fundador de la Legión de María

 

EL MAHOMETISMO es un fenómeno que merece atención en todo el curso de su historia. A partir de su origen humilde como el del cristianismo fue alcanzando cimas de grandeza. Por un tiempo considerable rivalizó con el cristianismo como una fuerza religiosa y de gobierno. Por un momento parecía superar al cristianismo. Pero sufrió derrotas militares y fue echado fuera de Europa, esfera especial de influencia del cristianismo.

Ahora en África va imponiéndose fuertemente. En el Norte es dueño del poder político y va tomando mayor incremento cada día. Es un continente donde se está extendiendo con rapidez. La idea común es que va creciendo dos veces más que el catolicismo. Pero algunos aseguran que el porcentaje de crecimiento es mucho mayor. Pero sea de esto lo que fuere, lo cierto es que el mahometismo se ha manifestado como uno de los agudos problemas del mundo.

"Id y predicad el Evangelio a toda creatura" dijo Nuestro Señor. El mahometismo es una sección inmensa que no ha escuchado. Y lo peor es que está compitiendo con la Iglesia a ver quién se gana más pueblos africanos.

He dicho que los orígenes de ambas religiones fueron igualmente humildes. Pero con una profunda diferencia. El mahometismo comenzó absolutamente con Mahoma. En cambio Jesucristo fue no sólo el iniciador de la Nueva Ley del cristianismo, sino también la culminación de la Antigua Ley del judaísmo. Cristo fue una divina promesa realizada, y una multitud de profecías se han referido a Él. El cristianismo emergió del suelo con la predicación de Jesucristo, pero sus raíces tocan los remotos tiempos de las relaciones primeras de Dios con los hombres, respaldando así a Cristo y su doctrina. Estos hechos ponen a las dos religiones en una base totalmente diferente con principios filosóficos diversos.

MAHOMA Y EL MAHOMETISMO

Ahora demos una consideración llena de respeto y ansiedad al fenómeno del mahometismo. Según la Enciclopedia Británica, Mahoma es deudor de los judíos en casi todas las narraciones y en mucho de la ley del Corán. Pero él no sacó la esencia de su doctrina de los judíos, ni directamente del cristianismo. En el desierto si robabilónico hablan vívido muchos cristianos como eremitas. Por ellos algún conocimiento del cristianismo penetró en los alrededores. Este conocimiento fue el germen del Islam.

Mahoma nació por el año 570, muy cerca del tiempo en que el cristianismo fue barrido de Persia. Contaremos su historia tal como él mismo lo hace. En el mes de Ramadán, se dejó absorber por la oración en el Monte Hira. El Ángel Gabriel se le apareció y le mostró un rollo de seda que Mahoma leyó fácilmente con ser analfabeto. Contenía el primer divino mensaje, constituyéndole profeta. Regresó a casa muy perturbado. Después de dos años más o menos volvieron las visiones. Aceptó la misión de profeta y buscó adeptos. Le vinieron persecuciones y en 622 huyó de la Meca a Medina donde halló apoyo. Se rodeó de 12 apóstoles y el Islam comenzó a extenderse. Se hizo grande su radio de influencia. Fue él quien inventó la idea del Estado Árabe que atrajo gente en forma irresistible e hizo de la nueva religión la argamasa de aquella organización. Creó la ley y la justicia allí donde antes habían reinado la violencia y el capricho. Al principio el Islam fue tolerante con las otras religiones, pero pronto se volvió contra los judíos y por último contra los cristianos.

El mahometismo no impone pesadas reglas a sus adeptos. Sus preceptos son cinco: La Unidad de Dios, el cumplimiento de los tiempos dedicados a la oración, la limosna, la observancia del ayuno anual del Ramadán, la peregrinación a la Meca.

La característica del Islam ha sido convertir. Esta no ha sido la nuestra respecto a ellos. Aquí es donde está en juego nuestro mismo catolicismo. Es cosa admirable ver en muchos lugares a los mahometanos seguir ardientemente ciertas devociones católicas y acudir a santuarios católicos.

Por eso mi preocupación de presentar un acercamiento a los mahometanos basado más particularmente en Nuestra Señora, cuya posición en el Islam es considerable y extraordinaria. Ella parece presentar un fundamento común capaz de un fructífero desarrollo en los órdenes tanto de la gracia como de la psicología.

El estudio más breve que conozco en esta materia es el artículo de la revista MARIA, por el Padre Abd-el-Jalil, O.F.M. Es un convertido del mahometismo. Basa sus investigaciones en el Corán y en bien autorizados comentarios del mismo.

EL CORAN

Ante todo una palabra sobre el Corán. Ocupa una posición única entre los mahometanos, para quienes es la palabra literal de Dios bajada del cielo. Su religión está basada enteramente en el Corán. Lo que él dice es considerado como una comunicación directa de Dios a Mahoma por medio del Ángel. Los mahometanos no toleran frases como ésta: "Mahoma compuso el Corán" o "El Corán es un amasijo de judaísmo y cristianismo". Por esta razón lo que el Corán enseña acerca de Jesús y María es de gran importancia para nosotros. Los mahometanos están obligados a creer que es la misma voz de Dios la que declara tales cosas.

Lo que enseña acerca de Jesús y María es toda una cosa anómala y entreverada, aunque prominente y hasta sensacional. Y como es algo ajeno al resto del sistema mahometano se muestra sin ninguna significación. Pero seguramente es asunto importantísimo para los mahometanos como tales el querer averiguar qué mismo es doctrina formal en el Corán.

JESÚS EN EL CORAN

El Corán da la más grande importancia al Nacimiento e Infancia de Jesucristo; y por tanto también a las Natividades de Nuestra Señora y de San Juan Bautista. Pero el Corán es incapaz de reunir en un todo consistente los párrafos y aspectos que trae acerca de Nuestro Señor, como si de verdad no hallara puesto para Él. El Corán no reconoce que Jesucristo continúe su vida en una Iglesia. Esto tampoco lo entienden suficientemente muchos católicos. El Corán muestra a Jesús como perpetuo peregrino de pies descalzos, gastando las noches en sus devociones, y los días en hacer cosas buenas y en hacer milagros. Los comentarios del Corán (que, como se ha dicho, tienen gran autoridad) le atribuyen a Jesús una multitud de milagros muy parecidos los más a los que nos narran los Evangelios y a los que cuentan los libros apócrifos. Hablando de estos milagros, el Corán especifica: "Con el permiso de Dios"; lo que hace presumir que hay la intención de negar la divinidad de Cristo. Sin embargo, el contraste entre Cristo y Mahoma a este respecto es notable; ningún milagro se le atribuye a Mahoma.

Los mahometanos unen a Cristo con Adán mediante Noé, Abrahán, David (C. 3-32). Pero se escandalizan de la "rara parentela" presentada era las genealogías cristianas de Nuestro Señor. Por eso el Corán le aísla a Jesús de la línea común de generación y le hace venir directamente de María en el momento debido. Este es un proceder tan extraordinario que a uno le hace pensar si no será porque se le quiere adjudicar un elemento divino -en forma contraria a sus ordinarias profesiones. Algunas de las autoridades mahometanas dicen que Jesús fue el primer ser creado, y después de Él, Mahoma.

Los mahometanos no creen que Jesús haya muerto en una cruz o en forma normal. Su muerte fue tan sólo aparente! Muerte y todo sufrimiento no hubo para Él, que era el enviado de Dios! Aquí otra anomalía. El Corán declara que es un profeta de Dios, pero cuál es su objetivo y cuál su mensaje? El Corán le da dimensiones gigantescas, y sin embargo no parece ejercer papel alguno en la religión mahometana.

MARIA EN EL MAHOMETISMO

María también tiene un puesto notable en el Islam. El Corán cuenta muchas cosas de María. Los Comentarios han planteado muchos problemas acerca de Ella. La mente popular se entusiasma con Ella y la busca hasta en los santuarios cristianos. Como en el caso de Cristo, la información dada acerca de Ella es traída en forma extensa de los Apócrifos como del Evangelio auténtico. El Corán llama a su padre "Imrane", pero un historiador le nombra "Joaquín". El Corán llama a su madre "esposa de Imrane", pero los mahometanos le dan el nombre de "Ana".

El Corán destaca la figura de Ana. Se cuenta la historia de su esterilidad; su oración fue escuchada y concibió a María. Luego se dirigió a Dios: "Señor, te consagro lo que llevo en mi vientre; acéptamelo" (C 3-32) "Luego, cuando Ana dio a luz, dijo: Señor, ha sido una niña lo que me ha nacido". "Y Dios supo bien lo que había dado Ana a luz". (C 3-33). Pero lo que Ana esperaba era un niño, con el pensamiento tal vez de que fuera el Mesías!

El Corán pone en los labios de Ana esta expresión grave: "A Ella y su prole les pongo bajo tu protección contra el maldito Satán". Es clara la referencia a la profecía del Génesis respecto a la mujer y su descendencia que redimiría al humano linaje de la esclavitud de Satanás.

Aún más, la tradición mahometana proclama con unanimidad el privilegio de la Inmaculada Concepción: "Todo hijo de Adán está tocado por Satanás en el momento de su nacimiento, menos el Hijo de María y su madre". Este texto es de máxima autoridad y es siempre defendido por los buenos mahometanos. Todos insisten en que María fue preservada de toda mancha. Se puede objetar que lo que se dice después de su nacimiento no confirma nada acerca de la Inmaculada Concepción. Pero la objeción no es tal, porque según la idea mahometana es en el nacimiento cuando Satanás se apodera del alma, y por eso su creencia es que María fue concebida y nacida libre del pecado original.

Asimismo los mahometanos atribuyen a María una fe inquebrantable y una obediencia absoluta, haciéndose así pronta para ser inhabitada por el Espíritu Santo.

Ana es mostrada diciendo: "Yo le he dado un nombre: es Maryam". Los comentadores musulmanes discuten como nosotros el significado de este nombre. Algunas de sus sugestiones son: "la santa", "la sierva", "la consagrada". El Corán dice: "Su Señor la acogió con encanto y la hizo crecer preciosamente". (C. 3-34).

María según los mahometanos tuvo el uso de razón y de palabra en tierna edad. Muchos dicen que fue llevada al templo a la edad de tres años, donde estuvo cuidada por su pariente Zacarías (C. 3-37). El Corán no ofrece una información exacta en cuanto a sus ocupaciones en el templo, pero la tradición le asigna deberes caseros, el bordado y la oración.

Hay una frase sorprendente en el Corán: "Oh María, conságrate a tu Señor. Póstrate junto con aquellos que se inclina en oración" (C. 3-42). ¿Qué es esto? María se postra con todos - aparentemente como un suplemento a la oración de los fieles! Se insinúa su mediación.

Siempre que ella iba por agua, los ángeles se le aparecían en su camino de ida y vuelta para decirle: "María, Dios te ha escogido y te ha purificado y seleccionado entre todas las mujeres del mundo" (C. 3-41).

LA ANUNCIACION EN EL CORAN

La Anunciación se halla descrita en el capítulo 19:15-21 del Corán: "Le enviamos nuestro Espíritu que se le apareció en forma de un hombre perfecto. Ella dijo: "Yo me refugio de ti en Dios". Él dijo: "Pero mira que soy precisamente el mensajero de tu Señor para darte un Hijo puro Ella dijo: "Cómo puedo tener un hijo, si ningún hombre me ha tocado. Soy virtuosa". Ella dijo: "Así ha hablado Dios. Y Ella concibió". Esta descripción sigue con precisión el sentido del Evangelio. El ángel es Gabriel a quien Islam asigna un papel especial en la historia religiosa de la humanidad.

La Navidad, según el Corán, tiene lugar al pie de una palmera. Enseguida vino la gente y la reprochó a María de haber dado a luz un hijo en pecado, haciendo desgraciada a la familia. Ella indicó que hablaran al Niño. La gente dijo: "¿Cómo vamos a hablar a un recién nacido? Pero el niño dijo: Yo soy el Siervo del Señor. Él me ha dado el Libro y me ha hecho profeta. Él me ha hecho bendito en toda mi vida. La paz está en mí en el día de mi nacimiento, de mi muerte, y de mi resucitar de entre los muertos" (C. 26-32). Téngase presente que la palabra "paz" es de un contenido riquísimo entre los mahometanos, y es equivalente a "gracias y bendición".

El texto 33-34 del Corán tiene extrañas palabras: "Lo que discuten es a Jesús, Hijo de María. Imposible que Dios tuviera un hijo. Bendito sea Dios. Cuando Él decreta algo, dice: hágase, y se hace". Ningún otro pasaje del Corán es como éste y debíamos extraerlo. El mahometismo niega la divinidad de Cristo, y con todo este texto parece concederle. Por esto habla de Dios atribuyéndole un hijo y luego admite que eso es imposible con Dios. Pero no tuvo más que pronunciar una palabra y se hizo! El texto pone en claridad que se trata de un hijo verdadero y por tanto divino.

Otro verso del Corán (66-12) expresa: "En aquella que ha sido preservada en su virginidad soplaremos nuestro Espíritu". El Corán vehementemente defiende la reputación de María, no consintiendo ninguna duda sobre Ella e insistiendo en que una de las principales razones de la reprobación de los judíos está en su actitud para con Ella" (4-155).

Satanás no conoció el tiempo del nacimiento de Jesús. Sus sospechas provenían a causa de los últimos milagros, la caída de los ídolos, etc. Entonces Satanás atacó, pero Jesús fue protegido por millones de ángeles.

Los Comentaristas pusieron en boca de Isabel:
"Yo siento al que está en mi seno reverente ante el que está en el tuyo".

El Corán silencia en el asunto de S. José. Pero no como la tradición Mahometana, que le da como compañero a María, aún en el templo. No hay ninguna sugerencia de que él fuera el padre de Jesucristo. El llevó a María a Egipto, donde vivieron pobremente. María estuvo obligada a espigar en los campos de trigo.

Una fantástica historia se cuenta de su viaje a Roma con S. Pedro y S. Juan a predicar a Nerón. Pedro fue crucificado, cabeza abajo, María y Juan huyeron, ardientemente perseguidos por los emisarios de Nerón. La tierra se abrió y escondió a los santos fugitivos, un prodigio que convirtió a Nerón.

De acuerdo con la tradición Mahometana, María sobrevivió a la Ascensión de su Hijo, muriendo 6 o 7 años después, a la edad de 51 años.

Así habla el Corán de Jesús y María. Repito lo que ya he dicho: ¿Qué valor tienen estas concepciones en todo esto? Ellos llenan la escena - no por el espacio que les dan, sino por el puro dinamismo de los hechos que los aplican a ellos. Jesús y María son tomados del Evangelio, casi exactamente como los conocemos. Pero en esa nueva posición, están privados de sus funciones y significado. ¿Para qué valen esas gigantescas figuras que se mueven en el Corán?

Podemos embarcarnos en algunas piadosas conjeturas basadas en la interacción de las circunstancias humanas con el método divino para trazar el curso de las cosas. Cuando el Corán fue compuesto, la Cristiandad ya había progresado hasta constituir la Católica o universal religión, que nadie debía ignorar. La comprensible importación al centro del Corán de las figuras centrales de la Cristiandad representaba el aprovisionamiento de cierta especie de fundamento para la nueva religión. En esta forma el Islam habría ganado solidez debido a la posesión de una estructura aceptada. Del mismo modo concentraría a sí mismo elementos esparcidos que se referían a la Cristiandad.

Esto podría explicar por qué Jesús y María están allí en tan prominente posición, pero sin un propósito o función.

Pero Jesús y María no pueden ir a ningún lugar sin hacer sentir su presencia. A través de los siglos muchas gracias deben haber sido concedidas al Mahometano por la lectura y el recuerdo de estos santos. Mas que eso, aquellas sagradas personas siempre tendieron a tomar posesión de las almas. ¿Y no puede ser esto la consecuencia eventualmente divina de su extraña incorporación en el Mahometismo?

Pero la conversión del Islamismo no va a tener lugar por sí mismo. Siempre la cooperación humana es una condición necesaria. Así Jesús y María quedarán abandonados en el Mahometismo esperando hasta que nosotros vayamos a ayudarlos, a explicarlos y defenderlos.

Es verdad que el Corán pinta a esta santa Pareja en grandes líneas y vivos colores pero a los ojos mahometanos está fuera del centro y lejos de la práctica de la vida diaria.

Verdaderamente podría el Mahometismo ser eco de aquel grito del hombre del Evangelio: "¿Cómo puedo entender, si algún hombre no me dice?". ¡Qué rica sustancia queda por explicarse en aquel material del Corán!

 

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S. S. Juan Pablo II: "Cualquiera que, conociendo el Antiguo y el Nuevo Testamento, lee el Corán, ve con claridad el proceso de reducción de la Divina Revelación que en él se lleva a cabo. Es imposible no advertir el alejamiento de lo que Dios ha dicho de Sí mismo, primero en el Antiguo Testamento por medio de los profetas y luego de un modo definitivo en el Nuevo Testamento por medio de su Hijo. Toda esa riqueza de la auto-revelación de Dios, que constituye el patrimonio del Antiguo y del Nuevo Testamento, en el islamismo ha sido de hecho abandonada.

 

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"Mientras el Evangelio nos obliga a los cristianos a amar y a perdonar. No nos obliga a ser ingenuos"

 

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Encuentros marcados por el miedo. Una pesadilla que anida en el ánimo y la mente de quienes nacieron bajo el signo de Alá y su profeta Mahoma pero han decidido seguir a Cristo. Son conscientes de que la apostasía en el Islam no es un simple sustantivo, sino la posibilidad de una condena a muerte, pero hay quien está decidido a desafiar al terror. Son fieles cristianos y ciudadanos europeos que se sienten discriminados y temen por su vida. Hasta hoy han sobrevivido huyendo de cualquier manifestación pública de su fe. Ahora reivindican su derecho a vivirla abiertamente. Magdi Allam (mahometano) Mar Velasco - Roma.- 2003-10-29

 

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Como escribe el Papa Juan Pablo II a los obispos de Asia. “Aunque la Iglesia reconoce con gusto cuanto hay de verdadero y de santo en las tradiciones religiosas del Budismo, del Hinduismo y del Islam -reflejos de aquella verdad que ilumina a todos los hombres-, sigue en pie su deber y su determinación de proclamar sin titubeos a Jesucristo, que es “el camino, la verdad y la vida”... El hecho de que los seguidores de otras religiones puedan recibir la gracia de Dios y ser salvados por Cristo independientemente de los medios ordinarios que Él ha establecido, no quita la llamada a la fe y al bautismo que Dios quiere para todos los pueblos.” La Virgen nos asista en esta misión a nosotros encomendada. S. S. JUAN PABLO II – MAGNO  -  2003.

 

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El cristianismo, como es sabido, no nació en Europa, sino en Asia Menor, en la encrucijada de tres continentes, el asiático, el africano y el europeo. Por este motivo, la interculturalidad de las corrientes espirituales de estos tres continentes pertenece a la forma originaria del cristianismo. Solo la difusión del Islam sustrajo al cristianismo de Oriente próximo gran parte de su fuerza vital, mientras echaba a las comunidades cristianas de Asia; en cualquier caso, a partir de entonces el cristianismo se convirtió en una religión europea. 2003-07-18 Cardenal + Joseph RATZINGER

 

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En contra de lo establecido por mitos como el de la convivencia pacífica de las tres religiones, la relación entre España y el islam ha venido caracterizada históricamente por una enorme tensión salpicada de guerras y violencia. En el siglo VIII, la invasión islámica de España aniquiló la cultura más floreciente de Occidente y sometió a la mayor parte de la población española a una ciudadanía de segunda clase, a la esclavitud o al exilio. Durante los siglos siguientes, la península Ibérica fue escenario de una enconada lucha de liberación nacional que enfrentó a un norte deseoso de reconstruir la unidad perdida con unos ocupantes musulmanes incapaces de crear un orden político estable y sostenidos por sucesivas invasiones norteafricanas.

El final de la Reconquista en 1492 no supuso la paz, sino una continuación de la lucha entre el islam y España en la que esta nación se convirtió en verdadero escudo de Occidente contra los ataques del imperio turco y de los piratas berberiscos. Ni siquiera la descolonización llevada a cabo por España en los años cincuenta del siglo XX detuvo las agresiones islámicas hasta el punto de que todos los conflictos armados de las últimas décadas han tenido como antagonistas a naciones islámicas (guerra de Ifni, Marcha Verde, guerra del Golfo, liberación de Perejil…).

En la actualidad, el islam implica un enorme desafío para España relacionado con temas como la inmigración, el terrorismo o las reivindicaciones marroquíes sobre ciudades españolas. Resulta, por lo tanto, aconsejable la lectura de este libro que permite conocer, sin los corsés de lo políticamente correcto, la esencia del islam, su relación histórica real con nuestro país y los retos que hoy plantea.

Dr. César VIDAL. España frente al islam. 2004.

 

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P: ¿Cómo se explica que la "Granada de las 3 culturas" (árabe, judía y cristiana) no se repita en ninguna comunidad islámica? ¿O es que nunca existió tal tolerancia religiosa en Al-Andalus?

R: Jamás existió esa tolerancia. Para ser sinceros ni siquiera entre los musulmanes, porque la historia de Al-Andalus es prácticamente la de una guerra civil continuada entre los distintos grupos musulmanes. Imagínese la suerte de los judíos y no digamos ya la de los mozárabes.

 

P: No le parece hipócrita llamar "antisemita" a la izquierda cuando el Holocausto lo provocó la extrema derecha, y el actual gobierno está formado por los descendientes de los que temían "al sionismo y la masonería"?

 

R: No, es una realidad histórica como se vio, por ejemplo, durante el affaire Dreyfus en que había un antisemitismo de izquierdas y otro de extrema derecha. Al final, una y otra están más cerca de lo que parece y son antiamericanas, antisemitas, antiliberales, estatalistas... 2003-10-08 –Dr. César VIDAL- historiador, filósofo, teólogo, abogado, escritor de mas de 100 libros, comentarista, articulista.

 

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P: ¿Cree que no se valora suficientemente el papel de los mozárabes en la reconquista, que fueron determinantes en la superioridad de los reinos cristianos del norte, y también deja sin documentos a muchos musulmanofilos ensoñados con el Al-Andalus?

 

R: No tengo la menor duda de que los mozárabes fueron un fenómeno de una importancia verdaderamente excepcional. A dos siglos de la invasión islámica seguían conservando el romance y una cultura que los musulmanes se empeñaron en exterminar adoptando medidas verdaderamente genocidas. ¡Como para creer en la estupidez esa de la convivencia de las tres religiones! CÉSAR VIDAL. 2003-10-21  

 

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Desde el más escrupuloso respeto a las creencias de todos los hombres de buena voluntad, hay que concluir que diálogo, sí; mano tendida, siempre. Pero para entendernos, para colaborar, tenemos que empezar por tener claras nuestras diferencias. - Tomás Salas Fernández. 2003.06.27

¡Y con los mahometanos!

 

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Suele suceder que los musulmanes se sientan despreciados en occidente lo que no es verdad. Simplemente tienen que vivir en una sociedad abierta y pluralista que no está dispuesta a dejarles ser ciudadanos de primera mientras que los demás son de segunda. ¿Conoce usted algún país islámico donde podría tener estos Diálogos en libertad? DR. en historia antigua don CÉSAR VIDAL - 2003-06-24

 

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P: Tras leerle semanalmente he deducido que no ve en la ocupación de España por los árabes los beneficios que afirmaban mis libros en EGB, ¿es así?, ¿se puede afirmar que nos habría ido mejor sin esa ocupación?

R: Sin ningún género de dudas. Nos cercenaron de la Europa a la que pertenecíamos durante siglos obligándonos a una lucha por la supervivencia verdaderamente salvaje. Va a ser el tema de mi próximo libro, Dios mediante.

 

P: ¿Por qué dicen que los musulmanes descienden de Ismael, hijo de Abraham, del mismo modo que los judíos lo hacen de Isaac?

R: No los musulmanes sino los árabes. 2003-07-17 dr. CÉSAR VIDAL. ESP.

 

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Hay un capítulo que produce especial hipo: el dedicado al programa islámico de penetración en Occidente, que nos recuerda las palabras de monseñor Giuseppe Bernardini, arzobispo de Esmirna (Turquía), en el Sínodo del 99: «Durante un encuentro oficial sobre diálogo islámico-cristiano, un autorizado personaje musulmán, dirigiéndose a los participantes cristianos, dijo: Gracias a vuestras leyes democráticas os invadiremos; gracias a nuestras leyes religiosas os dominaremos». Título: Los nuevos perseguidos. Autor: Antonio Socci. Editorial: Ediciones Encuentro. 2003-07-11 Esp.

 

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“Es curioso que este también llamado progresismo laicista, no quiera saber nada con el cristianismo, aunque luego sean los más entusiastas defensores de la tolerancia, integración y entendimiento con los musulmanes”. 2004

 

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«El mayor error de los cristianos del siglo XXI será dejar que el mundo se haga sin ellos, y, por tanto, sin Dios o contra Él. Y, el renunciar, abdicar o inhibirse ante una realidad presente, significa dejar el campo libre al mal, pero, además, no permite colaborar con el bien.»

 

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«Donde los derechos religiosos de las minorías se atacan en nombre del islam, el nombre del propio islam queda manchado» 2006-06-06 Monseñor Giovanni Lajolo, Secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, denuncia.

 

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Un verdadero musulmán (con los sinónimos mahometano-islámico), no puede aceptar la igualdad entre hombre y mujer, pues el Corán, que es la pura palabra de Dios, dice expresamente que la mujer es inferior al hombre (consultar la aleya 34 de sura IV).

 

 De hecho, pedir a un musulmán que se integra totalmente en nuestra sociedad es prácticamente invitarle a que abandone su fe religiosa; fe que no admite diferencia entre lo temporal y lo espiritual. Es evidente que un creyente musulmán no va a renunciar a lo que dice Dios por una ley dictada por unos humanos que son, además, infieles. La integración implica, para el musulmán, simplemente apostasía, acto que se castiga en el islam con la pena de muerte, y la ejecución del renegado puede realizarla todo buen musulmán si se encuentra con el apóstata. Incitar a un musulmán a la plena integración puede llegar a ser, en algunos casos, como invitarle al suicidio.

 

"Obras todas del Señor, bendecid al Señor".-

“¡Señor, dueño nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra!” (Sal 8, 2).

 

La belleza de la naturaleza nos recuerda que Dios nos ha encomendado la misión de "labrar y cuidar" este "jardín" que es la tierra (cf. Gn 2, 8-17).

 

Que nos guíe y acompañe siempre con su intercesión, la Santísima Madre de Dios.

Su fe indefectible que sostuvo la fe de Pedro y de los demás Apóstoles, durante más de dos mil años, siga sosteniendo la de las generaciones cristianas, aquella y siempre misma fe. Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros. Amen

 

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Gracias por venir a visitarnos

‘HIPÓSTESIS SOBRE MARÍA’

(hechos, indicios, enigmas)

Autor: Vittorio MESSORI

Editorial: LIBROSLIBRES

 

Recomendamos vivamente: ‘Guía políticamente incorrecta del islam (y de las Cruzadas)’. Por Robert Spencer

Dos ejemplos entre tantos:

– Las mujeres son inferiores a los hombres, y deben ser gobernadas por éstos: "Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres porque Alá los ha hecho superiores a ellas" (Corán, 4: 34).

– Indica a los maridos que golpeen a sus esposas desobedientes: "Las mujeres virtuosas son las verdaderamente devotas, que guardan la intimidad que Alá ha ordenado que se guarde. Pero a aquellas cuya animadversión temáis, amonestadlas, y luego dejadlas solas en el lecho; luego pegadles" (4: 34).

 

Puede ser que individualmente algunos los musulmanes respeten y honren a las mujeres, pero el islam no lo hace.

 

Contigo, Señor Jesús, todos seremos compasivos y disfrutaremos de tu Amor.

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'JESUCRISTO PADECIÓ BAJO EL PODER DE PONCIO PILATO,
FUE CRUCIFICADO, MUERTO Y SEPULTADO'
Evangelio según San Lucas, Cap.3, vers.1º: El año decimoquinto del reinado del emperador Tiberio, cuando Poncio Pilato gobernaba la Judea, siendo Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Felipe tetrarca de Iturea y Traconítide, y Lisanias tetrarca de Abilene…

Crucifixión de San Pedro: fue crucificado al revés cabeza abajo - Pergamino con San Pedro en cruz invertida, de Maguncia- Alemania; entre el 900 y el 1000ca. - Museo Diocesano de la Catedral Maguncia (Mainz) Alemania - Pedro en su cruz, invertida. ¿Qué significa todo esto? Es lo que Jesús había predicho a este Apóstol suyo: "Cuando seas viejo, otro te llevará a donde tú no quieras"; y el Señor había añadido: "Sígueme" (Jn 21, 18-19). Precisamente ahora se realiza el culmen del seguimiento: el discípulo no es más que el Maestro, y ahora experimenta toda la amargura de la cruz, de las consecuencias del pecado que separa de Dios, toda la absurdidad de la violencia y de la mentira. No se puede huir del radicalismo del interrogante planteado por la cruz: la cruz de Cristo, Cabeza de la Iglesia, y la cruz de Pedro, su Vicario en la tierra. Dos actos de un único drama: el drama del misterio pascual: cruz y resurrección, muerte y vida, pecado y gracia.

La maternidad divina de María – Catecismo de la Iglesia
495 Llamada en los Evangelios 'la Madre de Jesús'(Jn 2, 1; 19, 25; cf. Mt 13, 55, etc.), María es aclamada bajo el impulso del Espíritu como 'la madre de mi Señor' desde antes del nacimiento de su hijo (cf Lc 1, 43). En efecto, aquél que ella concibió como hombre, por obra del Espíritu Santo, y que se ha hecho verdaderamente su Hijo según la carne, no es otro que el Hijo eterno del Padre, la segunda persona de la Santísima Trinidad. La Iglesia confiesa que María es verdaderamente Madre de Dios [Theotokos] (cf. Concilio de Éfeso, año 649: DS, 251).
La virginidad de María
496 Desde las primeras formulaciones de la fe (cf. DS 10-64), la Iglesia ha confesado que Jesús fue concebido en el seno de la Virgen María únicamente por el poder del Espíritu Santo, afirmando también el aspecto corporal de este suceso: Jesús fue concebido absque semine ex Spiritu Sancto (Concilio de Letrán, año 649; DS, 503), esto es, sin semilla de varón, por obra del Espíritu Santo. Los Padres ven en la concepción virginal el signo de que es verdaderamente el Hijo de Dios el que ha venido en una humanidad como la nuestra:
Así, san Ignacio de Antioquía (comienzos del siglo II): «Estáis firmemente convencidos acerca de que nuestro Señor es verdaderamente de la raza de David según la carne (cf. Rm 1, 3), Hijo de Dios según la voluntad y el poder de Dios (cf. Jn 1, 13), nacido verdaderamente de una virgen [...] Fue verdaderamente clavado por nosotros en su carne bajo Poncio Pilato [...] padeció verdaderamente, como también resucitó verdaderamente» (Epistula ad Smyrnaeos, 1-2).

El acontecimiento histórico y transcendente – Catecismo de la Iglesia
639 El misterio de la resurrección de Cristo es un acontecimiento real que tuvo manifestaciones históricamente comprobadas como lo atestigua el Nuevo Testamento. Ya san Pablo, hacia el año 56, puede escribir a los Corintios: "Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se apareció a Cefas y luego a los Doce: "(1 Co 15, 3-4). El apóstol habla aquí de la tradición viva de la Resurrección que recibió después de su conversión a las puertas de Damasco (cf. Hch 9, 3-18).
El sepulcro vacío

640 "¿Por qué buscar entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado" (Lc 24, 5-6). En el marco de los acontecimientos de Pascua, el primer elemento que se encuentra es el sepulcro vacío. No es en sí una prueba directa. La ausencia del cuerpo de Cristo en el sepulcro podría explicarse de otro modo (cf. Jn 20,13; Mt 28, 11-15). A pesar de eso, el sepulcro vacío ha constituido para todos un signo esencial. Su descubrimiento por los discípulos fue el primer paso para el reconocimiento del hecho de la Resurrección. Es el caso, en primer lugar, de las santas mujeres (cf. Lc 24, 3. 22- 23), después de Pedro (cf. Lc 24, 12). "El discípulo que Jesús amaba" (Jn 20, 2) afirma que, al entrar en el sepulcro vacío y al descubrir "las vendas en el suelo"(Jn 20, 6) "vio y creyó" (Jn 20, 8). Eso supone que constató en el estado del sepulcro vacío (cf. Jn 20, 5-7) que la ausencia del cuerpo de Jesús no había podido ser obra humana y que Jesús no había vuelto simplemente a una vida terrenal como había sido el caso de Lázaro (cf. Jn 11, 44).